Crudo drama con hechuras de cine negro sobre las cloacas del boxeo en el Nueva York de 1956 que va directa al grano, a mostrar la podredumbre moral de aquellos que usan su falta de escrúpulos para ganar dinero. Un ambicioso promotor de boxeo (magnífico Rod Steiger) contrata a un veterano periodista deportivo sin trabajo para hacer dinero encumbrando a Toro Moreno, un falso campeón argentino. A parte de la lección moral, la película destaca por su tono realista, por su sólida puesta en escena y por una narración muy efectiva que funciona francamente bien. Como curiosidad destacar que fue el último trabajo de Humphrey Bogart (a los pocos días de acabarla falleció por un cáncer), que quizás no está en su mejor papel pero funciona muy bien como contrapunto de un Rod Steiger extraordinario. En su día fue nominada en los Óscars en el apartado de mejor fotografía en blanco y negro.
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lunes, 12 de noviembre de 2018
jueves, 26 de abril de 2018
"Belinda" (Jean Negulesco, 1948)
*****
Basada en una obra de teatro y a su vez en una historia real, habla sobre una muchacha sordomuda en la Nueva Escocia de 1947. Podría haber sido un dramón intenso, pero a pesar de la marginación a la que se ve sometida socialmente la protagonista y a algún momento duro o escabroso, el tono como alegato sobre la discapacidad está muy suavizado y la historia rezuma humanidad, gracias fundamentalmente a la ternura con la que rueda Negulesco evitando momentos desagradables con elipsis, a la melódica banda sonora de Max Steiner y al personaje del doctor, bellísima persona, que endereza el torcido rumbo hacia el que parece querer derivar el argumento. Con 12 nominaciones a los Óscars fue una de las películas de su año, pero sólo Jane Wyman se alzó con la estatuilla.
Basada en una obra de teatro y a su vez en una historia real, habla sobre una muchacha sordomuda en la Nueva Escocia de 1947. Podría haber sido un dramón intenso, pero a pesar de la marginación a la que se ve sometida socialmente la protagonista y a algún momento duro o escabroso, el tono como alegato sobre la discapacidad está muy suavizado y la historia rezuma humanidad, gracias fundamentalmente a la ternura con la que rueda Negulesco evitando momentos desagradables con elipsis, a la melódica banda sonora de Max Steiner y al personaje del doctor, bellísima persona, que endereza el torcido rumbo hacia el que parece querer derivar el argumento. Con 12 nominaciones a los Óscars fue una de las películas de su año, pero sólo Jane Wyman se alzó con la estatuilla.
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