martes, 18 de mayo de 2010

“Un ciudadano ejemplar” (F. Gary Gray, 2009)

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Título original: Law abiding citizen.
País: EEUU.
Duración: 109 min.
Género: Thriller judicial
Interpretación: Jamie Foxx (Nick Rice), Gerard Butler (Clyde Shelton), Colm Meaney (detective Dunnigan), Bruce McGill (Jonas), Leslie Bibb (Sarah Lowell), Viola Davis (April), Michael Irby (Sean Garza), Gregory Itzin (Warden Iger), Regina Hall (Kelly Rice), Christian Stolte (Clarence).
Guión: Kurt Wimmer.
Producción: Gerard Butler, Mark Gill, Lucas Foster, Robert Katz, Alan Siegel y Kurt Wimmer.
Música: Brian Tyler.
Fotografía: Jonathan Sela.
Montaje: Tariq Anwar.
Diseño de producción: Alex Hajdu.
Vestuario: Jeffrey Kurland.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International
España. Estreno en EEUU: 16 Octubre 2009.
Estreno en España: 7 Mayo 2010.

En plenas vacas flacas, lo es esta época post-óscars, antes de la llegada de los grandes títulos de la temporada veraniega de los que el “Robin Hood” de Ridley Scott debería ser un anticipo (lo comprobaremos en breve), la última película de Gerard Butler y el oscarizado Jaime Foxx arrancó fuerte la semana pasada....
pero era un espejismo porque en su segunda semana en cartelera se ha desplomado, seguramente porque no ha estado a la altura de lo que se esperaba y los comentarios iniciales, claves para la posterior marcha comercial de todo estreno, no la han beneficiado.

El caso es que a priori la película tenía su gancho porque ya en el trailer se intuye el tema de la traición, se intuye el clima de suspense, el asunto judicial y policiaco, que son argumentalmente atractivos aunque quizás se han repetido en exceso últimamente en el cine norteamericano en otros títulos similares como la “Venganza” de Liam Neeson, “Al límite” de Mel Gibson” o “Sentencia de muerte” de Kevin Bacon. A parte Gerard Butler parece que está de moda y no para de rodar desde “300” aunque para mi gusto con más pena que gloria y siempre títulos de segunda fila salvo quizás con la excepción de “Rockanrolla”.

Una vez vista pues es otra más, de esas películas que prometen mucho y luego se quedan en mediocres, que parten de una buena idea y que después el desarrollo hace normalitas porque el argumento no aprovecha del todo las posibilidades.

En una película de este tipo es clave hablar del argumento, pero para no chafar nada sólo decir que inicialmente se plantea como el drama de un hombre al que un atraco le cambia la vida y que tras unos minutos cambia de registro de forma radical y se convierte en un policiaco judicial. Como giro no está mal, como espectadores debemos reconocer que nos gustan las sorpresas y esta película tiene varias inesperadas e impactantes, no sólo esa, pero no se puede poner en peligro la coherencia de una historia para ser sorprendente a toda costa porque te cargas la verosimilitud y corres el peligro de que el espectador se sienta engañado y pierda interés (acabo de describir lo que a mí me pasó conforme avanzaba la película).

Tiene una baza a favor la película y es que resulta entretenida a costa de esos giros y sorpresillas y a costa de las escenas de impacto (que las tiene porque todas las películas con psicópatas y asesinos las tienen); pero desde luego está muy por debajo de lo que pretendían y también está por debajo de otras películas de su director, el neoyorquino F. Gary Gray, que había firmado “El negociador” y “The italian job” (la segunda fue una película en la línea de entretenimiento de ésta pero muy entretenida y bien resuelta).

También tiene la baza de los dos actores principales, aunque a Butler le han caído las críticas como chuzos en punta porque terminas por no creértelo y está más a tono un Jaime Foxx que, al margen de cómo está en esta película, es más actor aunque menos estrella.

La sensación general ya digo que flojea porque empiezas fuerte y vas perdiendo gas conforme avanza y el final no hay por donde cogerlo si te pones exigente. Es lo que creo que pasa en muchas películas de entretenimiento como es ésta, que la idea inicial es interesante, pero después el guión no está a la altura y se pierde en requiebros poco creíbles y poco coherentes. En esta película es fácil saber cuáles son esos requiebros porque uno se pregunta ¿cómo ha podido este personaje hacer esto o aquello? Son demasiadas licencias argumentales las que se toman y terminas por perder interés o ¿acaso no os dejan un poco indiferentes algunos de los asesinatos del tramo final? Pues no debería (no quiero dar más detalles para no chafar nada).

Al final ni el argumento ni el dilema moral que se propone al principio terminan por funcionar y la película termina por ser entretenida pero fallida.