Mostrando entradas con la etiqueta mis películas favoritas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mis películas favoritas. Mostrar todas las entradas
sábado, 5 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
jueves, 3 de octubre de 2013
Grandes películas - " 2001, una odisea del espacio" (Stanley Kubrick, 1968)
Hace unos días Alejandro Amenábar presentó la película en el Canal TCM. Coincido con lo que dice y es que te puede gustar más o menos, puede aburrirte si estás acostumbrado al ritmo audiovisual actual, pero las imágenes siguen apabullándote como lo hicieron hace cuarenta años.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Grandes películas - "Carros de fuego" (Hugh Hudson, 1982)
Una de mis películas favoritas sin duda aunque verla exige un estado de ánimo que nada tiene que ver con la estresante vida que llevamos...
martes, 10 de septiembre de 2013
Grandes películas - "Espartaco" (Stanley Kubrick, 1960)
Toda la filmografía de Kubrick es una maravilla y esta película uno de sus mejores títulos y de visión altamente recomendable.
martes, 13 de agosto de 2013
Grandes películas - "La noche del cazador" (Charles Laughton, 1955)
Inquietante y onírica, con una fotografía en blanco y negro imponente y un argumento perverso de un lirismo poco común.
lunes, 5 de agosto de 2013
Grandes películas - "Centauros del desierto" (John Ford, 1956)
Sin duda una de las mejores películas de la historia del cine y de visión imprescindible, no una sino varias veces para sacarle todo su jugo.
lunes, 16 de enero de 2012
“The artist” (Michel Hazanavicius, 2011)
*****Guion: Michel Hazanavicius.
País: Francia.
Duración: 98 min.
Género: Drama, comedia, romance.
Reparto: Jean Dujardin (George Valentin), Bérénice Bejo (Peppy Miller), John Goodman (Al Zimmer), James Cromwell (Clifton), Penelope Ann Miller (Doris), Missi Pyle (Constance), Malcolm McDowell, Ed Lauter.
Producción: Thomas Langmann y Emmanuel Montamat.
Música: Ludovic Bource.
Fotografía en blanco y negro: Guillaume Schiffman.
Montaje: Anne-Sophie Bion y Michel Hazanavicius.
Diseño de producción: Laurence Bennett.
Vestuario: Mark Bridges.
Distribuidora: Alta Classics.
Estreno en Francia: 12 Octubre 2011.
Estreno en España: 16 Diciembre 2011.
Acaba de ganar el Globo de oro a mejor comedia y/o musical, en su día fascinó en Cannes (donde Jean Dujardin se llevó el premio a mejor actor) y va conquistando espectadores que quedan rendidos poco a poco, tanto críticos como gente “de a pie” lo cual es algo insólito. Es altamente probable que “The artist” termine ganando el óscar a mejor película del 2011 y acumulando elogios incluso de los que hoy son más reticentes a verla y yo diría que todo esto es motivo de gran alegría para todos aquellos para los que el cine es algo más que un mero entretenimiento.
“The artist” es una pequeña joya intemporal, que no pertenece a hoy ni a ayer, es para siempre y es para el cine. Sé que es contraproducente decirlo y sé que es difícil contagiar entusiasmo si además informas que es muda, sí MUDA, de principio a fin, con carteles cuando los actores dicen algo que no se entiende por meras expresiones.....Es curioso comprobar el efecto que esto produce ¿Muda? ¿Y te ha gustado? ¿Te ha gustado mucho? ¡¡¡Sí, un 10 sobre 10!!!!


Entra dentro de la lógica que el cine mudo sea etiquetado como cosa de otro tiempo, como Shakespeare y Cervantes lo son para el mundo literario por mucho que los apreciemos como grandes escritores. Una cosa es la calidad y otra muy distinta lo que es moderno y se ajusta al tiempo presente y sus peculiaridades. Apreciamos las grandes obras del pasado de cualquier arte o expresión artística, pero no siempre es un buen momento para disfrutarlas. Se precisa un interés añadido, un cierto espíritu investigador y no todos tenemos tiempo, ganas y curiosidad para ello.
El cine mudo que, encima, es ¡¡¡en blanco y negro!!!, funciona con unos códigos que ya no se usan y requiere esfuerzo porque no siempre es entretenido, huele a “naftalina” y en algún caso resulta “acartonado” o parece “apolillado”. Podemos ver alguna película de Charles Chaplin e incluso la disfrutaremos pero solo recuperarla de la estantería de la videoteca implica una gran fuerza de voluntad y notable decisión. No digamos ya para los programadores de las televisiones, que saben que cine mudo equivale a canal que se zapea rápidamente y que no tiene audiencia, así que relegado queda en las parrillas a las madrugadas y a las minorías de los canales temáticos, vamos, como el cine en blanco y negro (es injusto y terrible porque habrá gente que jamás vea “Casablanca”, “Cayo largo”, “La fiera de mi niña”, “El tesoro de Sierra Madre” o “El apartamento”). Por todo esto hace falta arrestos para hacer una película muda hoy en día, hay que ser muy buen director para que entretenga y convenza y hay que ser un auténtico hipnotizador para convencer de que una película muda merece la pena ser vista pagando una entrada de cine.


El caso es que “The artist” obra el milagro y es el título idóneo para gritar a los cuatro vientos que el cine mudo y en blanco y negro también puede merecer la pena. En realidad “The artist” es cine en esencia, porque sus imágenes contagian estados de ánimo, porque te atrapa de inicio a fin y no te suelta, porque te conmueve, te alegra, te zarandea y te hace salir del cine bailando claqué y queriendo vivir.
Pienso que cuando se habla sobre películas hay que saber a quién se recomiendan porque no todos somos iguales ni tenemos los mismos gustos o apetencias, ni siquiera la misma sensibilidad o curiosidad. No recomendaría el cine de Tarantino a cualquiera como tampoco pienso que le vaya a gustar a todo el mundo el cine japonés o el musical, pero en el caso de “The artist” creo que es una película que puede gustarle más o menos a gente de todo tipo y de todas las edades, sencillamente porque es entretenida y porque logra interesarte y llegarte. Y no digo que a todos guste por igual porque sí debo admitir que su argumento, la historia que cuenta, es un poco facilona e incluso previsible, quizás lo más endeble de una película perfecta en sí misma; pero recomendable sí, os la recomiendo a todos porque merece la pena verla.
Un actor cuya última película ha sido un éxito sale del estreno triunfador, posando para las cámaras y esbozando una sonrisa poderosa y contagiosa, una de sus fans pierde el equilibrio y tropieza con él, se miran y rompen a reír.....Es una escena en la que no es preciso que digan ni una sola palabra para que entendamos que él está radiante, que ella siente admiración, que el encontronazo produce una situación de tensión, que él rompe el hielo con su sonrisa, que ella agradece la reacción con otra sonrisa, que surge un chispazo, un interés personal, que hay un flechazo.....Todo “The artist” está construida de este modo, con escenas muy estudiadas en las que lo importante son las imágenes, la expresividad de los actores, sus gestos, sus miradas, lo que no dicen y todo está engarzado de tal forma que resulta entretenido, dinámico, fluido. No "pesa" que sea muda, terminas por aceptarlo sin mayor problema.


Jean Dujardin, actor con sonrisa y pose de asombroso parecido con Gene Kelly, ha conseguido ya unos cuantos premios por su interpretación portentosa capaz de animarnos y entristecernos la tarde en tan solo unos minutos; pero pienso que el “alma” de la película es esa Bérénice Bejo que parece salida del mismo molde físico de la más famélica Maribel Verdú y que con su inacabable sonrisa, su infinito desparpajo y su mirada de niña buena te convence de que es la paternaire que necesita George Valentin a su lado para que todos acaben como unas castañuelas y en el juego del te quiero pero no te tengo, el vengo y me voy está el quiz de esta película que te emociona y te pone los congojos de corbata varias veces siempre que la montaña rusa que es su argumento remonta cuando estaba a punto de pararse. Y el contrapunto cómico, porque esta película es drama, es melodrama, es musical y es comedia, el perrito y un maravilloso John Goodman.
Todo me parece excepcional en esta película, dirección, puesta en escena, actuaciones, todos los aspectos técnicos, la banda sonora, la fotografía, la ambientación....Es una película perfecta en sí misma porque otras pueden gustar más por su argumento, pero con esta idea, con la intención para la que está hecha esta película es imposible hacerla mejor. Y encima es un homenaje que se hace el cine a sí mismo, es cine dentro del cine, un viaje al pasado, un alegato por el cine mudo, una explosión de talento y de emociones, un crisol autorreferencial en el que encontramos guiños a muchísimas películas que forman parte de nuestro recuerdo: las mudas evidentemente, “Vértigo”, “Ciudadano Kane”, “Sucedió una noche”, "Días sin huella" etc, etc. Y lo más evidente, el rescate del musical clásico, porque para nadie escapará que el argumento, desarrollando ese momento en que acaba el cine mudo y comienza el sonoro, es como si le hubieran dado la vuelta del revés a “Cantando bajo la lluvia”,con la que guarda muchos puntos en común entre los que también está esa impagable sensación que es salir del cine más feliz e ilusionado que cuando has entrado.
Es una película increíble y es digno de aplauso que se hayan atrevido a hacerla hoy en día. Se nota que su director ama el cine y que está hecha por gente y para gente que también siente fascinación por él. No queda mucho más que decir salvo recomendarla vivamente y verla. Espero no equivocarme pero el próximo mes de Febrero estoy convencido que ganará un saco de óscars, pero lo mejor es que ahí queda para que podamos verla cuando queramos y que hace el cine algo aún más grande. LA PELÍCULA DEL AÑO
MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!
Todas las escenas de esta película son magníficas e inolvidables, pero por seguir las pautas habituales digamos unas cuantas:
- El primer encuentro entre George Valentin y Peppy Miller en la salida del cine, momento en que surge el flechazo.
- George y su perro tratando de recuperar un poco de alegría en la relación del primero con su mujer.
- George Valentin viendo tras una pantalla en los estudios unas piernas interesantes y el juego de baile que hace con la dueña de dichas piernas.
- Las “tomas falsas” en las que George no puede dejar de reír junto a Peppy.
- Peppy Miller en su camerino abrazándose a la americana y como si en una actuación de mimo estuviera haciendo qué esta le abrace como fuera George Valentin.
- La pesadilla “SONORA” de George Valentin después de que su productor le comunique que se va a poner de moda el cine sonoro.
- El encuentro en la escaleras de los estudios simbolizando el descenso de George Valentin y la ascendente irrupción de Peppy Miller.
- La escena del restaurante en la que George Valentin malinterpreta las palabras de Peppy Miller a los periodistas.
- George descubriendo sus objetos en una escena que nos recuerda a “Ciudadano Kane”.
- La sorpresa al final de la subasta en la que descubrimos quién y por qué compra los objetos de George Valentín.
- George mirándose a un espejo para recordarse con traje de etiqueta mientras le mira un policía y suena la música de “Vértigo”.
- George perdiendo los nervios en su casa y destrozando sus películas pero salvando una, en la que aparece con Peppy.
- El perro corriendo fuera de la casa y acudiendo a un policía que se encuentra en la calle para pedirle ayuda.
- El emocionante momento en que vemos a Peppy conduciendo hacia la casa de George al final de la película.
- Los números musicales, en especial ese en el que bailan claqué George y Ppey para convencerle al productor de lo que pueden hacer juntos.
- Hay varias escenas de Clifton leal a George hasta que no le queda más remedio que abandonarlo que te encogen literalmente el ánimo.
- El reencuentro al final entre George y Peppy, en el que queda claro lo que sienten el uno por el otro.
Labels:
*****,
2011,
Bérénice Bejo,
Comedia,
James Cromwell,
Jean Dujardin,
John Goodman,
Malcolm McDowell,
melodrama,
Michel Hazanavicius,
mis películas favoritas,
musical,
Penelope Ann Miller
domingo, 11 de septiembre de 2011
“Super 8” (J. J. Abrams, 2011)
****Dirección y guion: J.J. Abrams.
País: EEUU.
Duración: 114 min.
Género: Ciencia-ficción.
Reparto: Joel Courtney (Joe Lamb), Kyle Chandler (Jack), Amanda Michalka (Jen), Elle Fanning (Alice), Gabriel Basso (Martin), Ron Eldard (Louis), Noah Emmerich (Nelec), Riley Griffiths (Charles), Zach Mills (Preston), Ryan Lee (Cary).
Producción: J.J. Abrams, Steven Spielberg y Bryan Burk.
Música: Michael Giacchino.
Fotografía: Larry Fong.
Montaje: Maryann Brandon y Mary Jo Markey.
Diseño de producción: Martin Whist.
Vestuario: Ha Nguyen.
Distribuidora: Paramount Pictures Spain.
Estreno en USA: 10 Junio 2011.
Estreno en España: 19 Agosto 2011.
No recomendada para menores de 7 años.
Si tuviéramos que elegir la película del verano 2011 teniendo en cuenta la trayectoria comercial y lo que se ha hablado de ella, sin duda esa película sería “Super 8”, superando “El origen del planeta de los simios”, “Midnight in Paris”, la conclusión de la saga de Harry Potter o “La boda de mi mejor amiga”.
Aunque en general ha gustado y ha dejado contentos a quienes hemos ido a verla, unos terminamos más rendidos que otros y es posible que todo tenga que ver con una simple cuestión generacional o nostálgica. Pienso que bien trabajada está, quizás lo que convence más o menos es su argumento y lo que te rinde o no es su capacidad para conmover y para llevarte de vuelta al tu propio pasado.

El director y guionista J. J. Abrams, responsable de la acertada última versión de “Star Trek” y también de un puñado de éxitos televisivos entre los que se encuentran “Alias”, “Perdidos” y la muy recomendable y en emisión “Fringe”, ha querido con esta película rendir un homenaje a aquellos que rodaron y vieron ciertas películas en los 80’s y para ello ha contado ni más ni menos que con Steven Spielberg como socio en la producción. Juntos han hecho posible una ambientación y una puesta en escena que tiene mucho de aquellos clásicos infantiles y juveniles de los 80’s tanto en lo estilístico como en lo argumental (es inevitable viendo “Super 8” recordar “Los Goonies”, “Cuenta conmigo”, “Encuentros en la tercera fase” o “ET”) por lo que para muchos la experiencia es casi una vuelta al pasado.
Tiene no obstante “Super 8” algo de homenaje y de toque nostálgico, pero no renuncia al superespectáculo audiovisual casi necesario hoy en día en cualquier película de aventuras y/o acción y por ello, más o menos a mitad de película, no renuncia ya a nada y se lanza a una pirotecnia que para algunos será excesiva y para otros resulta necesaria. Es curioso comprobar que los defensores de una y otra forma de hacer este tipo de cine son casi en su mayoría representantes de dos generaciones distintas.


El tratamiento pausado, centrado en los personajes y sus diálogos o en su entorno (la pequeña población en la que viven en este caso), el tono de intriga, el suspense creciente son más valorados por aquellos para los que esta película supone la recuperación de paraísos ya perdidos. En cambio, el ritmo acelerado, la acción, el desenfreno audiovisual en el que casi todo es posible es en cambio mejor valorado para aquellos que nacieron al borde del cambio de siglo. En realidad “Super 8” fusiona dos formas de entender el cine, dos sensibilidades, dos épocas y lo hace tratando de utilizar a los personajes como columna vertebral de un relato en el que lo importante no es realmente la acción sino la interrelación entre los protagonistas y hablo tanto de los niños como de sus padres.
“Super 8” pienso que tiene esencialmente dos grandísimas virtudes: lo bien rodada que está con una puesta en escena vistosa y espectacular (efectivos y grandiosos casi todos los movimientos y posiciones de la cámara) y el absoluto respeto que muestra por todos y cada uno de los personajes, que están desarrollados con esmero y sensibilidad para que nos impacte al máximo lo que les ocurre. Los protagonistas son un grupo de chavales pero la historia podríamos decir que pivota sobre tres de ellos: Joe (magnífico acierto de casting por la expresividad que el chaval demuestra ante la cámara), Alice (una Elle Fanning que consigue eso tan mágico que consiste en que su personaje te vaya cayendo mejor conforme avanza la película) y Charles (haciendo de un director que muy bien podría ser el propio Spielberg, cosa que hace pensar por ejemplo lo parecida que es la escena de su casa con las que rodaba éste).

El argumento sigue las andanzas del grupo de chicos haciendo una película de super 8 sobre zombies (brillante contrapunto cómico a la trama principal y cuyo acabado puede verse en los títulos de crédito para goce de los que nos gusta quedarnos hasta que sale la última letra) pero este no es sino el punto de partida porque sucede algo más grave, que es el giro a partir del cual cambian los acontecimientos. Ese giro es el que le da “salsa” a la película y sobre él no se puede hablar, primero porque es mejor acudir al cine sin saber nada de él y segundo porque los que no hayan visto “Super 8” querrían someterme a todo tipo de torturas si lo dijera. Sólo voy a avanzar que me parece todo mucho más interesante cuando sólo se intuye, quizás porque lo sugerido siempre me ha resultado mucho más apasionante que lo explícito.
Desde luego esta es una película que hay que ver en pantalla grande. En fin, sí, todas están hechas para ser vistas de ese modo, pero me refiero a que un visionado en televisión, sin las excelencias de imagen y sonido de un cine le va a quitar puntos a la impresión final casi con toda seguridad aunque particularmente adelanto que todo eso que han urdido para dar espectacularidad a la historia casi por mí se lo podrían haber ahorrado porque creo que es precisamente lo que resiente en cierto modo la credibilidad de muchos momentos (véase la escena del tren, que es abrumadora, sí, pero también excesiva o aquella en la que los chavales corretean bombardeados por el pueblo ¿era absolutamente imprescindible incluir esa escena en el montaje final?).
En definitiva, puede “no ser para tanto” como dicen muchos y puede que vaya siendo peor conforme avanza su metraje, aunque los apasionados con “Super 8” me consta que no la defendemos como la última obra maestra del cine; pero para muchos de nosotros sí es una película con alma, con personajes que se nos hacen más próximos que los de otros títulos en teoría importantes, con una historia que nos devuelve a otros tiempos que quizás fueron mejores, con una ambientación que nos pone nostálgicos y es un homenaje de cine dentro del cine a aquellos que nos enseñaron a amar esto de ver películas que será algo poco importante, pero en lo que ¡!!!anda que no invertimos tiempo!!!! Puede gustar más o menos, pero me parece que es una película hecha con las vísceras, con ilusión y amor a lo que se está haciendo, que pretende y que consigue conectar con el público. No se hacen tantas películas de éstas en la actualidad, así que para una que hacen ¡¡¡chapeu!!! por Abrams y Spielberg y que cunda el ejemplo.
MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!
- El comienzo: con un simple cambio en el cartel de accidentes de una empresa y la escena siguiente de Joe triste, sentado en un columpio, sabemos qué ha ocurrido sin que nadie nos lo tenga que explicar.
- La escena del accidente de tren antes de que este ocurra por muchas cosas, pero esencialmente por lo maravillosamente trabajada que está la puesta en escena (todo lo que es el accidente en sí no me parece tan grandioso aunque haga tanto ruido y sea tan espectacular).
- La escena del ataque a la gasolinera es escalofriante y eso que no se llega a ver nada, una brillante muestra de cómo manejar el suspense y el terror.
- Hay varias escenas de los chavales hablando entre ellos que son magníficas tanto por los diálogos como por la expresividad que demuestran (en especial Joel Courtney, que transmite muchísimas cosas sin apenas gestos) y lo a flor de piel que quedan todos los sentimientos con simples miradas.
- Magnífico el suspense en la primera parte de película, pero sobretodo con todas y cada una de las escenas en las que aparecen esas extrañas formas que al final cobran significado.
- La última escena recuerda a alguna otra película (no digo cuál), es previsible, incluso facilona, pero el caso es que funciona, que concluye bien la historia y que te deja con los congojos en la garganta.
Aunque en general ha gustado y ha dejado contentos a quienes hemos ido a verla, unos terminamos más rendidos que otros y es posible que todo tenga que ver con una simple cuestión generacional o nostálgica. Pienso que bien trabajada está, quizás lo que convence más o menos es su argumento y lo que te rinde o no es su capacidad para conmover y para llevarte de vuelta al tu propio pasado.

El director y guionista J. J. Abrams, responsable de la acertada última versión de “Star Trek” y también de un puñado de éxitos televisivos entre los que se encuentran “Alias”, “Perdidos” y la muy recomendable y en emisión “Fringe”, ha querido con esta película rendir un homenaje a aquellos que rodaron y vieron ciertas películas en los 80’s y para ello ha contado ni más ni menos que con Steven Spielberg como socio en la producción. Juntos han hecho posible una ambientación y una puesta en escena que tiene mucho de aquellos clásicos infantiles y juveniles de los 80’s tanto en lo estilístico como en lo argumental (es inevitable viendo “Super 8” recordar “Los Goonies”, “Cuenta conmigo”, “Encuentros en la tercera fase” o “ET”) por lo que para muchos la experiencia es casi una vuelta al pasado.
Tiene no obstante “Super 8” algo de homenaje y de toque nostálgico, pero no renuncia al superespectáculo audiovisual casi necesario hoy en día en cualquier película de aventuras y/o acción y por ello, más o menos a mitad de película, no renuncia ya a nada y se lanza a una pirotecnia que para algunos será excesiva y para otros resulta necesaria. Es curioso comprobar que los defensores de una y otra forma de hacer este tipo de cine son casi en su mayoría representantes de dos generaciones distintas.


El tratamiento pausado, centrado en los personajes y sus diálogos o en su entorno (la pequeña población en la que viven en este caso), el tono de intriga, el suspense creciente son más valorados por aquellos para los que esta película supone la recuperación de paraísos ya perdidos. En cambio, el ritmo acelerado, la acción, el desenfreno audiovisual en el que casi todo es posible es en cambio mejor valorado para aquellos que nacieron al borde del cambio de siglo. En realidad “Super 8” fusiona dos formas de entender el cine, dos sensibilidades, dos épocas y lo hace tratando de utilizar a los personajes como columna vertebral de un relato en el que lo importante no es realmente la acción sino la interrelación entre los protagonistas y hablo tanto de los niños como de sus padres.
“Super 8” pienso que tiene esencialmente dos grandísimas virtudes: lo bien rodada que está con una puesta en escena vistosa y espectacular (efectivos y grandiosos casi todos los movimientos y posiciones de la cámara) y el absoluto respeto que muestra por todos y cada uno de los personajes, que están desarrollados con esmero y sensibilidad para que nos impacte al máximo lo que les ocurre. Los protagonistas son un grupo de chavales pero la historia podríamos decir que pivota sobre tres de ellos: Joe (magnífico acierto de casting por la expresividad que el chaval demuestra ante la cámara), Alice (una Elle Fanning que consigue eso tan mágico que consiste en que su personaje te vaya cayendo mejor conforme avanza la película) y Charles (haciendo de un director que muy bien podría ser el propio Spielberg, cosa que hace pensar por ejemplo lo parecida que es la escena de su casa con las que rodaba éste).

El argumento sigue las andanzas del grupo de chicos haciendo una película de super 8 sobre zombies (brillante contrapunto cómico a la trama principal y cuyo acabado puede verse en los títulos de crédito para goce de los que nos gusta quedarnos hasta que sale la última letra) pero este no es sino el punto de partida porque sucede algo más grave, que es el giro a partir del cual cambian los acontecimientos. Ese giro es el que le da “salsa” a la película y sobre él no se puede hablar, primero porque es mejor acudir al cine sin saber nada de él y segundo porque los que no hayan visto “Super 8” querrían someterme a todo tipo de torturas si lo dijera. Sólo voy a avanzar que me parece todo mucho más interesante cuando sólo se intuye, quizás porque lo sugerido siempre me ha resultado mucho más apasionante que lo explícito.
Desde luego esta es una película que hay que ver en pantalla grande. En fin, sí, todas están hechas para ser vistas de ese modo, pero me refiero a que un visionado en televisión, sin las excelencias de imagen y sonido de un cine le va a quitar puntos a la impresión final casi con toda seguridad aunque particularmente adelanto que todo eso que han urdido para dar espectacularidad a la historia casi por mí se lo podrían haber ahorrado porque creo que es precisamente lo que resiente en cierto modo la credibilidad de muchos momentos (véase la escena del tren, que es abrumadora, sí, pero también excesiva o aquella en la que los chavales corretean bombardeados por el pueblo ¿era absolutamente imprescindible incluir esa escena en el montaje final?).En definitiva, puede “no ser para tanto” como dicen muchos y puede que vaya siendo peor conforme avanza su metraje, aunque los apasionados con “Super 8” me consta que no la defendemos como la última obra maestra del cine; pero para muchos de nosotros sí es una película con alma, con personajes que se nos hacen más próximos que los de otros títulos en teoría importantes, con una historia que nos devuelve a otros tiempos que quizás fueron mejores, con una ambientación que nos pone nostálgicos y es un homenaje de cine dentro del cine a aquellos que nos enseñaron a amar esto de ver películas que será algo poco importante, pero en lo que ¡!!!anda que no invertimos tiempo!!!! Puede gustar más o menos, pero me parece que es una película hecha con las vísceras, con ilusión y amor a lo que se está haciendo, que pretende y que consigue conectar con el público. No se hacen tantas películas de éstas en la actualidad, así que para una que hacen ¡¡¡chapeu!!! por Abrams y Spielberg y que cunda el ejemplo.
MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!
- El comienzo: con un simple cambio en el cartel de accidentes de una empresa y la escena siguiente de Joe triste, sentado en un columpio, sabemos qué ha ocurrido sin que nadie nos lo tenga que explicar.
- La escena del accidente de tren antes de que este ocurra por muchas cosas, pero esencialmente por lo maravillosamente trabajada que está la puesta en escena (todo lo que es el accidente en sí no me parece tan grandioso aunque haga tanto ruido y sea tan espectacular).
- La escena del ataque a la gasolinera es escalofriante y eso que no se llega a ver nada, una brillante muestra de cómo manejar el suspense y el terror.
- Hay varias escenas de los chavales hablando entre ellos que son magníficas tanto por los diálogos como por la expresividad que demuestran (en especial Joel Courtney, que transmite muchísimas cosas sin apenas gestos) y lo a flor de piel que quedan todos los sentimientos con simples miradas.
- Magnífico el suspense en la primera parte de película, pero sobretodo con todas y cada una de las escenas en las que aparecen esas extrañas formas que al final cobran significado.
- La última escena recuerda a alguna otra película (no digo cuál), es previsible, incluso facilona, pero el caso es que funciona, que concluye bien la historia y que te deja con los congojos en la garganta.
viernes, 12 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
viernes, 29 de julio de 2011
martes, 21 de junio de 2011
domingo, 19 de junio de 2011
domingo, 12 de junio de 2011
martes, 12 de abril de 2011
jueves, 7 de abril de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




