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jueves, 3 de septiembre de 2020

"Grand prix" (John Frankenheimer, 1966)


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Un par de años después de "El tren" (para mi gusto su mejor película), Frankenheimer se atrevió con esta gran producción de tres horas, aspirante a obra total, que pretendía hablar de los entresijos organizativos, deportivos y humanos del automovilismo con todo lujo de medios, un buen reparto y varias historias personales que le dan a la película el empaque dramático necesario para conquistar al espectador. Mucho antes que "Rush" (Ron Howard, 2013) o "Le Mans 66" (James Mangold, 2019) muestra a la perfección y con tono cuasi documental el mundillo de la fórmula uno en los años 60 acudiendo a imágenes reales. El impacto visual de las carreras, trabajado con unos magníficos sonido, montaje y fotografía (impagables esas tomas en carrera) es historia fidedigna de este deporte, pero los conflictos personales de los personajes no desmerecen y revelan que la intrahistoria del automovilismo es tanto o más fascinante que los propios grandes premios. Logró los óscars a mejor montaje, sonido y efectos sonoros.

miércoles, 17 de octubre de 2018

"Las puertas de la noche" (Marcel Carné, 1946)

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La cámara se acerca al París de 1945, la 2ª Guerra Mundial está a punto de acabar y la ciudad ha sido ya liberada. Un hombre viaja en el metro y acude a casa de un compañero de guerra para hablar con su mujer. Con esa escusa Marcel Carné hace un retrato de época, de la noche y de los hombres y mujeres que pululuban por una ciudad en recuperación tras el shock bélico. Es uno de sus títulos más destacados, consigue una atmósfera nocturna muy especial, en cierto modo mágica y es una buena muestra de lo que se conocía como "realismo poético", una corriente en la que se fundían influencias de la novela naturalista, de las vanguardias y de el expresionismo alemán. Hay que ver la película con el interés de sumergirse en esa atmósfera y de atender a la fatalidad que sobrevuela el argumento, de otro modo te dejará frío porque realmente la historia es bastante sencilla y el ritmo narrativo es moroso para un espectador actual.

viernes, 3 de julio de 2009

"El salario del miedo" (Henri Georges Clouzot, 1953)


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Título original: Le salaire de la peur
Duración: 140 min
País: Francia - Italia
Guión: H.G. Clouzot & Jerome Geromini (basado en la Novela de Georges Arnaud)
Música: Georges Auric
Fotografía: Armand Thirard
Reparto: Yves Montand, Charles Vanel, Vera Clouzot, Peter Van Eyck, Folco Lulli, William Tubbs, Dario Moreno, Jo Dest
Productora: International Affiliates
Género: drama


"El salario del miedo" es uno de los grandes clásicos del cine europeo y obra maestra del director Henri Georges Clouzot junto a "Las diabólicas". En 1953 consiguió la Palma de Oro en Cannes y su director consiguió también el Oso de Oro en Berlín y la película goza de una gran aceptación crítica.

La acción se sitúa en un país sudamericano que realmente no importa demasiado en donde varios vagabundos de distintas nacionalidades (franceses, italianos, alemanes) se agolpan esperando un trabajo inexistente con el que conseguir el dinero para pagar su visado y salir de allí. La oportunidad de lograrlo se presenta para varios de ellos cuando una compañía petrolífera busca camioneros con los que transportar unos bidones de nitroglicerina que servirán para explosionar una refinería incendiada.

Basada en la novela de Georges Arnaud la película hace una magnífica exposición de la situación de los protagonistas y ahonda en las características y circunstancias de todos ellos antes de emprender lo que es puramente la aventura del traslado. Lejos de sobrar (que es lo que parece por la morosidad que se toma la narracíón) la primera hora de película, dedicada a la presentación de ambientes y personajes, aporta la profundidad dramática de la historia y es clave para que entendamos todoslos porqués qe surgirán en el resto de la cinta. En cualquier caso lo que se pone en tela de juicio con el argumento es el límite del ser humano, el afán desmedido, egoísta e incluso suicida y el cinismo de la sociedad capitalista, capaz de retroalimentarse aún a costa de vidas. Hay también en la película una cierta indagación en la condición humana y se presenta actitudes deshumanizadas e incluso nihilistas provocadas por la desesperación, que hacen preguntarse hasta dónde somos capaces de llegar.

Al margen de las muchas reflexiones a las que invita la película el argumento está plagado de momentos brillantes y la tensión aflora desde que los personajes emprenden el trayecto con la nitroglicerina (magnífica la resolución de cada una de las "trampas" que van surgiendo a lo largo del camino) sin que sea preciso intensificar las imágenes ni con banda sonora ni con montaje. Por así decirlo esta película muestra un tipo de cine radicalmente opuesto al actual con el que se consigue igual o superior sensación de desasosiego. Hoy en día la tensión la consiguen con un uso milimetrado del sonido, la banda sonora y un montaje dinámico de muchísimas imágenes por minuto, en esta película Clouzot prescinde de esos recursos y logra tensionar al espectador con una puesta en escena sobria pero efectiva basada en tomas muy estudiadas, primeros planos y un montaje muy preciso.

Esencialmente esta película se basa en el detalle: la emoción se consigue mediante una rueda que patina, la amenaza de la nitroglicerina, los ruidos del motor de los camiones, los altibajos de la calzada, la madera carcomida de un saliente o la sinuosidad de una carretera y en los personajes, todos ellos muy bien perfilados, muy bien interpretados y capaces de interesar al espectador aún cuando no todos ellos muestran valores positivos (incluso el protagonista llega a resultarnos "antipático" en algún momento). Podríamos decir que no hay un solo personaje con el que identificarse y todos ellos poseen rasgos positivos y negativos, pero lo verdaderamente importante son sus motivos, lo que les lleva a comportarse como lo hacen y al final domina en todos ellos una suerte de fatalismo muy cercano al cine negro.

El visionado es recomendable en versión original porque el doblaje no está muy logrado, pero en cualquier caso la narración es tensa, emotiva y emocionante. Es una película larga, minuciosa y detallista. Puede parecer que sobra metraje pero en realidad no es así, todo lo que aparece en pantalla es importante, todo ofrece alguna información relevante y no falta ni sobra nada. Por eso y por lo magníficamente hecha que está podemos hablar de una obra maestra del cine.