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domingo, 22 de enero de 2012

“Juegos prohibidos” (René Clément, 1952)

OBRA MAESTRA
País: Francia
Reparto: Georges Poujouly, Brigitte Fossey, Amédée, Laurence Badie, Lucien Hubert, Suzanne Courtal, Jacques Marin, Pierre Merovée
Argumento: François Boyer (novela)
Guión: Jean Aurenche, René Clément, Pierre Bost, François Boyer
Música: Narciso Yepes
Fotografía: Robert Juillard
Duración: 84 min.
Género: Drama



La palabra que mejor define esta película es “conmovedora”. Sin duda es una de los títulos sobre la inocencia de la infancia que más te encogen el ánimo de toda la historia del cine.

Fue rodada en 1950 por el francés René Clement, un director coetáneo a Jacques Tati que podríamos encuadrar dentro del “realismo poético” y trata sobre Paulette, una niña pequeña que huye con sus padres del París que va a ser bombardeado y ocupado por los nazis en 1940 durante la segunda guerra mundial. No se trata, no obstante, de una película bélica, la guerra queda en un segundo plano, es el telón de fondo y lo que se narra se centra en unos pocos días de la infancia de Paulette, en los que su vida futura va a quedar marcada.















El pilar argumental de la película es la relación de Paulette con Michel, un niño ligeramente mayor que vive con una familia de campesinos en el campo para los que la guerra queda como un hecho lejano del que solo tienen noticias por los periódicos y por los rastros que encuentran en la carretera de gente que viene y que va....aunque de pronto se hace presente de manera trágica e inevitable.

Las primeras imágenes corresponden a la huida de París por la carretera y son poco menos que terribles porque las personas que escapan son bombardeadas y no tienen otra salida que llevar a cabo un “sálvese quien pueda” que no tiene miramientos con nada ni nadie y la tragedia llega de pronto, de manera inesperada pero irremediable cercenando vidas y volviendo destinos del revés en unos pocos segundos. Pocas veces he visto escenas de tanto impacto emotivo y eso que no están tratadas pretendiendo acentuar lo dramático, porque realmente vemos todo desde la perspectiva de una niña pequeña que sólo quiere cuidar a su perrito y que, de pronto, se encuentra zarandeada por las circunstancias. Como en la realidad, lo trágico llega sin avisar y no hay vuelta atrás.













Los créditos iniciales arrancan con una melodía de guitarra que podríamos considerar un clásico “eterno” basada en un romance anónimo tradicional que rescató y recompuso el maestro Narciso Yepes y que es un acompañamiento perfecto para la mayoría de imágenes de la película porque te instalan en el estado de ánimo idóneo, una tristeza contenida y un sentimiento de cierta amargura al comprobar las consecuencias de la guerra en alguien tan inocente como la niña protagonista que asiste a todo lo que le ocurre con la resignación de quien no puede valerse por sí mismo ni influir en lo que le concierne y rodea.

Lo conmovedor y sentimental del argumento y de la relación entre Paulette y Michele convive por un lado con la tragedia de la guerra y la muerte y por otro con una factura hermosa de las escenas campestres que capta Clement, casi siempre con escenarios naturales soleados y luminosos, por eso es una película de contrastes, triste y enternecedora pero también esperanzadora...El final descuadra un poco, queda abierto y parece significar la pérdida de un paraíso perdido (lo es en parte porque la relación de los niños tiene mucho de amor platónico), pero en el fondo sabemos que el final de la guerra está cerca y que el destino de Paulette es más esperanzador lejos de esos “juegos prohibidos” con cruces y cementerios, que no dejan de ser una manera de amortiguar el dolor que les rodea.














No voy a dar las claves de los “juegos prohibidos” porque es mejor descubrirlas viendo la película, pero sí adelanto que el título de la película alude a algo que en el fondo es terrible: toda una generación de niños marcados por un conflicto como la segunda guerra mundial, rodeados de muerte y tragedia. La infancia y la inocencia agredidas e interrumpidas bruscamente por el capricho del horror.

La ternura de la que está impregnada toda la película sería imposible sin los dos niños protagonistas cuya presencia es el pequeño gran milagro de la película porque logran transmitirte una inocencia que quizás un actor más preparado no sabría plasmar.

Una película para siempre, que todos deberíamos ver al menos una vez y que sin duda es una de las cumbres del cine europeo. En 1952 ganó el óscar a mejor película de habla no inglesa y el León de Oro en Venecia, aunque no todo fueron parabienes porque se acusó en su día al director de banalizar la guerra e incluso de ¡¡¡atacar a la clase obrera!!! (tiene que haber siempre comentarios para todos los gustos). Curiosamente estas películas nadie las programa en las televisiones ¡¡¡¡del 52 y en blanco y negro!!!! y van quedado ajenas a nosotros y a las nuevas generaciones perdidas en el olvido aunque formaron parte del acervo cultural de nuestros padres y abuelos y son necesarias por lo que muestran. Os recomiendo que la rescatéis si podéis.

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡¡¡NO LEER, CONTIENE SPOILERS!!!!!





- El arranque de la película es muy bueno, con los aviones bombardeando la carretera y a todas las personas que huyen de París con sus coches y carros. Los padres de Paulette tienen un avería y bloquean la carretera así que para desbloquearla lanzan el coche a un terraplén...Todo lo que viene a continuación es de terroríficamente contenido pero muy impactante, en especial ese perro con las patas temblorosas en brazos de Paulette.
- Paulette bajando de un carro al que le han subido y corriendo junto al río para recuperar del agua a su perro mientras, de forma paralela, vemos un carro tirado por un caballo que en su misma dirección se dirige a un grupo de campesinos y provoca el accidente que cuesta la vida al hijo mayor de la familia (George) que acoge a Paulette.
- Paulette gritando en el desván y Michel acudiendo a cuidarla.
- El momento en que muere George sangrando por la boca. Los únicos que parecen preparados para asumirlo son los niños, ya familiarizados con la muerte, mientras que los adultos quedan perplejos. Paulette pide que el Señor lo acoja en su seno y Michel reza.
- Michel celoso cuando Paulette da un beso de despedida a toda su familia antes que a él.
- Los niños robando las cruces del cementerio para llevarlas al molino a su cementerio de animales mientras se observa en el cielo un bombardeo (probablemente el que tuvo lugar con motivo del día D).
- Michel destrozando su cementario y lanzando las cruces al río cuando llegan los gendarmes a llevarse a Paulette y dándole el collar de ésta al buho: “Toma, cuídalo 100 años”.
- El final te pilla por sorpresa y te deja derrotado pero puede entenderse de forma positiva y esperanzadora porque aunque Paulette ha perdido de algún modo su inocencia infantil tiene ante sí un futuro ya sin guerra.













jueves, 10 de noviembre de 2011

“Amarcord” (Federico Fellini, 1973)

OBRA MAESTRA
Guión: Federico Fellini, Tonino Guerra.
Música: Nino Rota.

Reparto: Pupella Maggio (Miranda Biondi, la madre de Titta), Armando Brancia (Aurelio Biondi, el padre de Titta), Magali Noël (Gradisca, la peluquera), Ciccio Ingrassia (Teo, el tío loco de Titta), Nando Orfei (Patacca, el tío de Titta), Luigi Rossi (Abogado), Bruno Zanin (Titta Biondi), Gradisca (Magali Noël), Josiane Tanzilli (Volpina, la nifómana), Maria Antonietta Beluzzi (la tabaquera), Giuseppe Ianigro (El abuelo de Titta), Naso (Alvaro Vitali), Ovo(Bruno Scagnetti), Ciccio (Fernando De Felice), la estanquera (Maria Antonietta Beluzzi)

Duración: 118 minutos




“Amarcord” es una de mis película favoritas de Fellini a un nivel similar a “La Strada”, “8 y medio” y “Las noches de Cabiria”. Esto poco más o menos equivale a decir que es una de mis películas favoritas de todos los tiempos.

Seguramente sea la película más asequible y popular de la última etapa de Fellini, no en vano ganó el óscar a mejor película extranjera y siempre ha sido una de las películas más aclamadas del director.

Se trata de un ejercicio nostálgico en el que el director, tal y como indica el título, se “acuerda” de la Italia rural de la década de los 30’s centrándose en una localidad ficticia que bien podría ser su Rímini natal. Hay que tener en cuenta que aunque no relate historias reales, las películas de Fellini tienen mucho de autobiográfico y aporta a ellas muchas de sus obsesiones. En esta ocasión hay un tono nostálgico muy marcado, reforzado por las inolvidables melodías de Nino Rota en la banda sonora y una fotografía de Giuseppe Rotunno que consigue que muchas escenas reverberen en nuestro recuerdo con una inusual fuerza.















El poso que deja esta película es más poderoso de lo que uno piensa cuando la ve por primera vez y es difícil no repetir visionado. Tiene un tono evocador y una atmósfera nostálgica que te atrapan y permanecen y su mezcla de comedia y drama con tono costumbrista funciona como pocas veces lo ha hecho en el cine atrapando tu interés y ganándote. Su propia estructura narrativa a base de muchas escenas y situaciones no necesariamente conectadas unas con otras consigue que la experiencia de su visionado sea para nosotros como el repaso a unos recuerdos que en este caso son ajenos.

Un Fellini ya en la cincuentena logra contagiar su nostalgia y transmitir su fascinación por una época que formó parte de su infancia y en la que hay picaresca, erotismo reprimido, drama y un transfondo político que poco o nada parecía tener que ver con las gentes humildes. Su película evoca la infancia, la vida familiar, el ambiente provinciano, la escuela, la atmósfera de una época en un lugar que podría ser todos y que no es ninguno. Lo que nos relata es no obstante local y universal a la vez porque incluso no habiendo vivido en la Italia de los 30’s muchas cosas son lugares comunes para todos y todas las épocas. De algún modo, cuando la ves revives tu propia infancia, tu familia, tu educación, los sitios donde has vivido y a las personas que pasaron por tu vida.

























Una visión poco atenta de esta película puede impedir que se disfrute a fondo. El tono costumbrista y a veces jocoso y la estructura de escenas yuxtapuestas aparentemente sin una conexión argumental pueden dar la impresión de meras postales cómicas, pero hay mucho más allá detrás de todas esas escenas y el sinfín de personajes y tipos que van apareciendo. Además el nivel de detalle de Fellini es impresionante, en todas sus películas lo es, en cada escena aparecen muchos personajes, todos ellos con su propia idiosincrasia, todos ellos “a lo suyo”. Podríamos utilizar para esta película el dicho de “Cada loco con su tema” porque le viene como anillo al dedo: da la impresión como si el director se hubiera llevado su cámara en un viaje al pasado y hubiera ido filmando a todo el que pasara por delante de ella (incluso hay un abogado continuamente interrumpido por los gamberretes del pueblo que nos habla directamente para contarnos todo tipo de vicisitudes históricas). En primer plano suele estar (y no siempre) el joven Titta o su familia, pero en escena lo usual es que aparezcan muchos personajes (tipos reconocibles en cualquier sociedad) con los que uno se va familiarizando, que forman parte de la comunidad retratada y con sus propias historias en segundo plano: la ninfómana (Volpina), la tía buena (Gradisca), el vagabundo (ejerce de narrador e incluso llega a criticar a los lugareños ¿a dónde va toda esa gente? ¡¡Están locos!!!), los gamberros, los profesores, etc.....El padre de Titta es jefe de obra y representa el típico padre de la típica familia italiana, patriarcal, pero con una mujer al frente de fuerte carácter y corazón aún más grande que es el alma de la vida en el hogar.













Aunque existe un fondo dramático, esencialmente “Amarcord” adopta forma de comedia costumbrista que recurre a dos tipos de humor, el que surge de la observación de personajes y situaciones, a menudo socarrón, pícaro, hiperbólico e incluso surrealista (véanse las escenas en familia, los chavales en el colegio, la obsesión por las mujeres, la jornada campestre o esa escena antológica que es el encuentro de Titta con la estanquera en su local) y el que surge de la sátira, la farsa y el esperpento (véase el episodio sobre el fascismo o el encuentro de la Gradisca con el príncipe en el Gran Hotel). En ambos casos Fellini lo borda sacando el máximo partido tanto para la carcajada como para la sonrisa cómplice y el motivo siempre son las miserías de los personajes, que son las nuestras propias.

La película comienza con el vuelo de los milanos, que anuncian la llegada de la primavera (¡¡¡y cómo se le pone el cuerpo a la Gradisca con la primavera!!!) y la quema en la plaza de la localidad de una muñeca de trapo gigante y más o menos se recrea lo que sucede durante el verano de ese año indefinido de la década de los 30’s hasta que llegan las primeras nieves (uno de los personajes dice que es “aguanieve” y que no va a cuajar, pero termina habiendo más de un metro). La sensación que produce la película con su final es la de una cierta pérdida (aumentada con el adiós de Gradisca, que es “La Greta Garbo del pueblo” y el personaje glamouroso de la historia y la película) y por ello transmite muy bien la nostalgia con la que la impregna Fellini y permanece en el recuerdo de una forma vaporosa resonando con la melodía de Rota, como si esas imágenes hubieran formado parte de un sueño o nuestros propios recuerdos.

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO CONTIENE SPOILERS!!!!





- Casi todas las del colegio cuando los críos hacen el gamberro y se burlan de los profesores, especialmente aquella en la que usan un conducto de papel para orinar y dejar mal a un compañero o la que el chaval hace la burla cada vez que trata de pronunciar el latinajo que le indica el profesor.

- Cachinacho enseñándole a Aurelio la nueva oda que ha hecho a los ladrillos.

- Las comidas familiares en casa de los Biondi, un auténtico jaleo con el abuelo tocándole el culo a la doncella: “Pero bueno, que se cree, que mi culo es la pila del agua bendita” o los padres discutiendo por culpa de Titta: “Somos de sainete, hasta los pollos se van a reír” y asegurándose que se van a matar.

- La expectación entre los hombres del pueblo ante la llegada de las nuevas putas.

- Las obsesiones onanistas de los chavales masturbándose en el coche o acudiendo a ver el monumento de la victoria: “Íbamos todos los días y yo soñaba con él por las noches”.

- La confesión de Titta: El cura: ¿Honras a tu padre y a tu madre? // Titta: sí, pero ellos a mí no. // Cura: ¿sabes que San Luis llora cuando te tocas?

- Los militares fascistas disparando al gramófono que toca la internacional desde el campanario.

- El Emir y sus 30 concubinas en el Gran Hotel.

- El tío en el campo gritando desde el árbol que necesita una mujer y no consiguen bajarlo hasta que llega la monja enana.

- Todos en el mar a ver pasar el trasatlántico Gran Rex.

- La escena de la niebla en la que el hijo pequeño de los Biondi ve una vaca.

- La carrera de coches de la VII Mile Miglia.

- La escena de la estanquera y su extraña mezcla de ironía, humor cínico y erotismo.

- Las escenas con la nieve que les llega a los lugareños más alta que la cabeza.

sábado, 23 de mayo de 2009

"Hermanos de Sangre" (2001)




OBRA MAESTRA
Título original: BAND OF BROTHER
Protagonistas: Damian Lewis, Donnie Wahlberg, Ron Livingston, Matthew Settle, Rick Warden, Frank John Hughes, Scott Grimes, Neal McDonough, Rick Gomez, Eion Bailey, James Madio, Kirk Acevedo, Michael Cudlitz, Richard Speight Jr., Dexter Fletcher, Ross McCall, Shane Taylor, Peter McCabe, Robin Laing, Matthew Leitch, David Schwimmer, Marc Warren, Peter Youngblood Hills, Mark Huberman, Dale Dye, Nicholas Aaron, Ben Caplan, Mark Lawrence, Tim Matthews
Género:BÉLICA
Distribuidora: WARNER
Música: MICHAEL KAMEN
Nacionalidad: ESTADOS UNIDOS.


Había visto ya "Hermanos de Sangre" poco después de que la estrenaran en Tele 5 en uno de esos horarios imposibles gracias a un amigo que me pasó unos vídeos y me pareció magnífica. Durante las vacaciones de verano, aprovechando mis vacaciones me dediqué a recuperarla ya en DVD, con pantalla grande, proyector y dolby digital (no lo digo para fardar, sino para explicar que le ha sacado todo el partido posible a las imágenes) y me pareció definitivamente una OBRA MAESTRA de la televisión y sin duda alguna una de las mejores series de televisión que he visto en mi vida. Desde luego crece con el segundo visionado y eso es sinónimo de calidad.Viendo el cine actual muchas veces en los últimos años nos hemos preguntado dónde están los sucesores de los genios que poblaban los grandes estudios de Hollywood y que hicieron posible décadas de cine tan fabulosas, ricas y memorables como las de los años 30, 40 y 50 (la época dorada de Hollywood). La tradición audiovisual de aquellos tiempos no ha podido perderse y desde luego no lo ha hecho, pero los herederos de tan magníficos operadores, técnicos, guionistas y directores está mayoritariamente en las productoras de televisión. Sólo hay que hacer recuento de las magníficas series que nos llegan y nos han llegado en los últimos años.


"Hermanos de sangre" nace a partir de un proyecto cinematográfico, el de "Salvar al soldado Ryan" y lo hace porque Steven Spielberg y Tom Hanks (productores de la serie) se dieron cuenta que tenían mucho más que contar sobre la segunda guerra mundial, disponían de los medios necesarios para hacerlo y sentían un deber moral con los veteranos con los que trabajaron para hacer la película. Viene a ser algo parecido a lo que el propio Spielberg hizo con el documental homenaje a los judíos víctimas del holocausto tras "La Lista de Schindler" en 1993.La serie la he recuperado en la edición en DVD que con caja casi de edición de coleccionista salió a la venta en España hace unos años. Consta de 6 DVDS con los diez episodios de la serie, un documental con los veteranos de la compañía Easy, vídeos de los diarios de rodaje y un especial de cómo se hizo la serie. En total más de 10 horas de imágenes inolvidables y, sin duda, un homenaje inolvidable para los miembros de la compañía Easy, protagonista de la serie, algunos de ellos todavía con vida y que se reúnen anualmente para compartir experiencias y recordar viejos tiempos.

Como rezan los créditos de la serie:
"En 1942, los voluntarios paracaidistas debían saltar tras las líneas enemigas. Entre ellos, estaba la compañía que luchó en primera línea de la guerra europea. Saltaron con paracaidas sobre Normadía el Día D, lucharon para la liberación de Holanda, resistieron durante la Batalla de las Árdenas y conquistaron el Nido del Águila de Hitler. Esta compañía sufrió el mayor número de bajas de la guerra. Eran los hombres de la Compañía Easy. 506º Unidad Infantería Paracaidista. 101ª División Aerotransportada. Esta es su historia."La serie se estrenó en Estados Unidos en septiembre de 2001 y consiguió 6 premios emmys (entre los que se encuentran el de mejor mini-serie, casting y director) y un globo de oro. Su presupuesto fue de 120 millones de dólares y fue el proyecto estrella de la HBO en colaboración con Dreamworks y Play Tone. Está basada en varios best sellers de Stephen E. Ambrose y en relatos verídicos de veteranos de la guerra que también aparecen al comienzo de los episodios explicando sus experiencias.


Su calidad técnica es innegable. Está rodada con técnicas del momento, simulando algunos de los documentales e imágenes de los que se disponen de la época pero actualizando sus imágenes. Su fotografía, por ejemplo, está desaturizada y da sensación de haber sido rodada en otra época, pero lo que vemos en pantalla suena a real, próximo, verosímil y las escenas de acción están a la altura de las mejores del cine actual. De hecho Hanks y Spielberg se tomaron la serie como un proyecto de gran envergadura y se han aprovechado las técnicas de "Salvar al soldado Ryan", con la que la serie tiene un relación estrecha. Otro aspecto muy destacable es que casi toda la serie fue filmada en escenarios exteriores en Inglaterra (el rodaje tuvo lugar durante nueve meses en Hatfield) y ello contribuye a darle una gran fuerza visual. No obstante, también se usan escenarios y decorados de una calidad sobresaliente (en especial el del bosque de Bastogne).Especialmente reveladores de cómo fue el rodaje y de la importancia que le dieron a la serie son los vídeos que el actor Ron Livingston filmó sobre las semanas en las que el equipo al completo se estuvo formando militarmente con el capitán Dale Dye. Los 40 ó 50 actores que componen el grupo principal fueron adiestrados durante días como si de un pelotón militar se tratara y eso da cuenta de la dedicación y esmero que se puso en la serie y se deja notar posteriormente en sus interpretaciones.Uno de los aspectos que más me gustan de esta serie es que no se hace un canto patriótico al modo del cine bélico de muchas grandes superproducciones. Algunos títulos como "Objetivo Birmania", "Los cañones de Navarone", "El día más largo", "Sangre, sudor y lágrimas", "La patrulla perdida", "Destino Tokio" o "Patton" han tratado de ensalzar el mundo militar y las hazañas del ejército convirtiéndolas en una suerte de épica moderna; pero también hay otras películas como "Senderos de gloria", "Nacido el 4 de Julio", "El regreso", "La delgada línea roja" o "Apocalypse now" que muestran el sinsentido de la guerra o el infierno que ésta supone. "Hermanos de sangre" está a medio camino y resulta mucho más verosímil que cualquiera de estos dos tratamientos. Lo que se pretende hacer es un homenaje a las personas que dieron sus vidas o sus esfuerzos en la segunda guerra mundial, pero no se busca ensalzar al soldado como máquina de matar, ni como defensor de la patria, lo que se busca es la verdad de su experiencia como ser humano y eso es lo que te llega y lo que hace grande a la serie.

De inicio sorprende que la banda sonora de Michael Kamen (magnífica por cierto y de esas que perduran en el recuerdo durante días y días) no es rimbombante ni busca la grandiosidad. Es melódica, melancólica, agridulce y esto es porque se acomoda perfectamente a lo que pretende la serie, a cómo es la serie, a lo que cuenta.Particularmente me encanta que sea sobretodo y ante todo una serie de personajes y que se centre en sus vivencias. En los momentos de alegría, de pena, de recogimiento y de batalla, porque eso la hace más creíble, más verosímil, más próxima. No hay presentaciones, de repente te encuentras como espectador siendo un miembro más del pelotón y como, si de verdad formaras parte de la compañía Easy, vas conociendo poco a poco a tus compañeros. Estoy pensando que esta serie es muy masculina. Es decir, se comprende muy bien en qué consiste entrar a formar parte de un grupo humano formado por hombres, ya que no aparecen apenas mujeres en el relato (no por capricho o machismo, no combatieron). Las bromas iniciales, aparentemente superfluas y superficiales, vas dándote cuenta que son un recurso para huir de la tensión; vas comprendiendo la camaradería entre unos y otros; cómo se apoyan; como se comprenden con una mirada, un guiño o una broma; el respeto que se crea o no entre ellos; la admiración en ocasiones y sobretodo se deja ver la amistad que van formando, el sentido de clan, de grupo que lucha unido contra la adversidad. Terminas sintiéndote compañero de todos los personajes y los conoces casi exactamente a como lo harías estando allí porque sólo hay pinceladas del comportamiento en batalla de cada uno de ellos. Y esto es algo que Spielberg no podía conseguir del todo en "Salvar al soldado Ryan" porque no le daba tiempo en una película para explicarlo adecuadamente y en ese sentido la serie es única.

En realidad es una serie coral sin protagonista porque el protagonista esla propia compañía Easy, pero sí es cierto que hay un personaje que sobresale y que hace las veces de narrador gran parte del tiempo. Se trata de Winters (foto de la izda), un personaje introspectivo, de gran humanidad e innegable valía militar, al que vemos en numerosas ocasiones en silencio, reflexionando, comprendiendo que la guerra y matar no tiene nada de grato.

Pero no sólo está dirigida la serie para quien quiere sacarle un partido digamos humanista, también hay cabida para quien busca emoción, acción, entretenimiento e incluso hay momentos que explican muy bien quién, cómo y por qué se termina convirtiendo en héroe de guerra (fijaros los que la veais en el Teniente Spears, cualquiera le acompañaría hasta el infierno mismo confiando en sobrevivir). Todo hay que decirlo, Spears (foto dcha) es el contrapunto de Winters y ambos mis dos personajes favoritos de esta maravillosa serie.
Si no la habéis visto os recomiendo que lo hagáis y si lo habéis hecho veréis como crece en visionados sucesivos. Antológica.Por cierto, están preparando una segunda parte sobre la segunda guerra mundial en el Pacífico. Ardo en deseos de verla.