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lunes, 17 de noviembre de 2025

"Parthenope" (Paolo Sorrentino, 2024)

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#CelesteDallaPorta #GaryOldman #StefaniaSandrelli #LuisaRanieri #PaoloSorrentino #CineItaliano #Cine

La obsesión por la juventud y la belleza femenina es marca de la casa de Paolo Sorrentino, también lo es la descripción de la aristocracia napolitana o de la propia Nápoles. Lo retoma todo de nuevo con un cierto tono felliniano, colando a veces situaciones grotescas o atípicas como hacía el genio de Rímini, pero esta vez pone el foco en Parthenope y se recrea en ella más que en ninguna otra cosa. La película se central en su vida, pero sobretodo la cámara se emboba con Celeste Dalla Porta, la musa a la que regala un sinfín de escenas luminosas en las que básicamente convierte en cine la admiración por su porte y belleza. Renunciando al tono cómico que tan buen resultado le dio en "Fue la mano de Dios" (2021) y volviendo a las fiestas de alta sociedad de "La gran belleza" (2013) pero sin centrarse sólo en ellas, en esta película hay un tono contemplativo con trasfondo nostálgico que de nuevo habla sobre el amor, el paso del tiempo y el recuerdo de un pasado idílico. Advierto que no es una película de fácil visionado porque básicamente es cine de autor dirigido a un público básicamente cinéfilo (abstenerse el resto) y aún así  puede resultar pretenciosa y aburrida, pero es una propuesta con una sensualidad y un poso melancólico que ningún otro director podría haber hecho.

martes, 17 de junio de 2025

"Yo capitán" (Matteo Garrone, 2023)

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#SeydouSarr #MoustaphaFall #IssakaSawadogo #BamarKane #MatteoGarrone #CineItalia #CineDrama #CineInmigración #Cine

Seydou y Moussa ahorran en secreto para irse de Senegal a Europa en busca de un futuro mejor. Matteo Garrone nos cuenta su viaje sin ahorrarnos el lado dramático, la pesadilla, de un sueño alentado por engaños y una ilusión inocente y tan frágil como un castillo de naipes. Es una película que forma parte de la colección de títulos que todo espectador adulto debería ver porque recrea un problema real e ilustra una experiencia que algunas personas sólo podremos conocer gracias al cine. Me gusta que, pese a que no siempre es realista y a veces tiende a cierto tono poético, late en la película una verosimilitud muy potente que acierta a describir tanto las razones por las que se toma la decisión de arriesgarlo todo, como los peligros que amenazan a los inmigrantes (esas mafias sin la más mínima compasión). Y como telón de fondo una prueba más de las bajezas y miserias del ser humano, capaz de convertir en negocio la esperanza de los desfavorecidos. Una película que te noquea y te hace entender muchas cosas en cabeza ajena. Estuvo nominada a mejor película internacional en los Óscars. 

martes, 12 de noviembre de 2024

"Las ocho montañas" (Felix Van Groeningen, Charlotte Vandermeersch, 2022)

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#LucaMarinelli #AlessandroBorghi #FilippoTimi #ElenaLietti #Cinemontaña #Cinedrama #Cineitaliano #FelixVanGroeningen #CharlotteVandermeersch

Posee la magia de las películas que descubres casualmente y te terminan conquistando. Es un relato sobre relaciones personales y el paso del tiempo centrado en dos amigos que se conocen de niños y mantienen su amistad gracias al amor a la montaña y la naturaleza, también al recuerdo del padre de uno de ellos. El argumento es sencillo, pero rezuma nostalgia y verdad, te atrapa y te emociona serenamente y llegas a sentir aprecio y cariño por cada uno de los personajes que van apareciendo, todos cercanos, todos verosímiles quizás gracias a sus contradicciones. Rara avis en un panorama cinematográfico que se decanta por dramas intensos o emociones fuertes porque su apuesta es más por lo humano, lo lírico y lo contemplativo, pero siempre con algo que decir a través de la cámara para que el visionado no se haga ni lento ni pesado. Una de esas películas que puedes recomendar a todo el mundo ya que en ella sobresalen la sensibilidad y el buen gusto.

miércoles, 7 de febrero de 2024

"La chica con la maleta" (Valerio Zurlini, 1961)

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#ClaudiaCardinale #JacquesPerrin #LucianaAngiolillo #ValerioZurlini #cineitaliano #cine #GianMaríaVolonté

El realismo crítico italiano que se hizo después de la época del neorrealismo tiene la virtud de ahondar igualmente en problemas costumbristas de la Italia del momento, pero aligerando el tono dramático y dándole formas nuevas, en este caso un melodrama romántico profundamente melancólico y con carga social. El Argumento es sencillo porque la película no habla de otra cosa que el ir y venir de una joven cuya subsistencia pende siempre del recurso de vender su belleza. Bailarina en Milán es seducida por un señorito de Parma y luego abandonada a su suerte, aunque conoce al hermano pequeño de éste, un chaval que queda irresistiblemente enamorado de ella y tratará de ayudarle y mantenerla a su lado....A partir de ese planteamiento lo que hace Zurlini es retratar sociedad e individuos siempre con un tono amable y conmovedor, pero con la profunda tristeza que consiste en asumir que, muchas veces, la propia naturaleza humana es la que impide lograr un mundo mejor. Es uno de esos títulos que comienzas a ver sin darle mucha importancia y cuya atmósfera agridulce termina por calarte hasta lo más profundo.
 

miércoles, 28 de diciembre de 2022

"El evangelio según San Mateo" (Pier Paolo Pasolini, 1964)

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#PierPaoloPasolini #EnriqueIrazoqui #religión #Jesucristo

Imposible ver una recreación semejante de la concepción y vida de Jesucristo. Sólo por eso, por ser una experiencia fílmica distinta, por su atmósfera poética y por su peculiar aroma vetusto merece la pena el visionado, aunque advierto que es cine de "autor", con una sensibilidad especial, a contracorriente de los gustos del gran público. El personalísimo Pasolini se desprende de todo ornamento en la puesta en escena y rueda en un austero blanco y negro como si fuera un documental siguiendo a los personajes por caminos polvorientos, montes desangelados y aldeas humildes retratando rostros ajados y curtidos de gentes que no son actores pero transmiten el desamparo que se pretendía. Para darles luz tanto a ellos y como al mensaje que se quiere transmitir, un Jesús apocado a veces, elocuente otras que pone con acierto en palabras los textos bíblicos (magnífico el doblaje en español), sin duda lo más importante de esta película, aunque a veces nos aturde en una precipitada sucesión de imágenes yuxtapuestas. No hay narración, el tiempo argumental avanza rápido o se detiene bruscamente, pero la sucesión de escenas describen perfectamente la vida y mensaje de Jesucristo, a la postre lo único importante. Consiguió el premio especial del jurado en el Festival de Venecia y obtuvo tres nominaciones en los Óscars (Banda sonora adaptada, vestuario y dirección artística en blanco y negro).
 

miércoles, 21 de diciembre de 2022

"La familia" (Ettore Scola, 1987)

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#cineitaliano #VittorioGassman #StefaniaSandrelli #FannyArdant, #PhilippeNoiret #Carlo Dapporto #AndreaOchippinti #JoChampa

Pese a lo poco atractivo del póster (éste y cualquiera que se encuentre) y pese a que seguramente es una de las películas menos populares y peor publicitadas...."La familia" es una delicia, un dulce inolvidable de esos que se encuentran de vez en cuando (muy a menudo en cinematografías como la italiana) y que va directa a la "patata". Nostálgica, agridulce, a caballo entre el drama y la comedia recuerda en cierto modo a otros clásicos italianos o del cine europeo como "Fanny y Alexander". En este caso se centra en una familia romana burguesa entre 1906 y 1986 a la que vemos crecer y evolucionar dentro de su vivienda porque esa es su peculiaridad, todo transcurre en el interior de la casa (cosa que para nada afecta al interés, más bien al contrario). Narra su vida Carlo, un profesor al que vemos desde la foto que le hacen el día de su nacimiento hasta la que ya anciano le hacen rodeado de hijos y nietos. Entre una y otra, como es lógico, un montón de sucesos, algunos anecdóticos, otros jocosos, apuntes de la vida social y política de cada época, momentos de un romanticisimo intenso y poético y mucha escena costumbrista que describe perfectamente gentes y modos. Un recorrido con muchísima carga sentimental que avanza a "hachazos" temporales acudiendo a los momentos clave dela vida de los personajes principales configurando una especie de mosaico de vivencias. Inolvidable y muy recomendable para nostálgicos. Fue nominada a la mejor película de habla no inglesa en los Óscars.





 

martes, 9 de noviembre de 2021

"Luca" (Enrico Casarosa, 2021)

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Luminosa y alegre en muchos momentos goza de un cromatismo muy vistoso y aprovecha bien la costa italiana, las posibilidades del abanico de personajes que han diseñado y la nostalgia que emana de esas amistades infantiles de verano que parecen para siempre; pero en realidad es un Pixar menor de argumento bastante sencillo. El trasfondo dramático de la historia fantástica de Luca y sus amigos (que también lo tiene)  invita a reflexionar sobre temas sociales como la inmigración, la tolerancia y la aceptación de quienes son diferentes pero lo resuelve de una forma algo facilona y un poco abrupta. Funciona mucho mejor  cuando se centra en los paraísos perdidos de la infancia, en los guiños cómicos, en las complicidades de los amigos, en sus sueños, en la conmovedora ilusión por conseguir la vespa, en la carrera bajo la lluvia para lograrlo y en una frase que para mí es lo mejor de la película porque permite a todos los personajes conquistar sus deseos y ser fiel a su impulso interior a pesar de cualquier inconveniente ¡¡¡Silenzio Bruno!!!

miércoles, 12 de febrero de 2020

"Paisá" (Roberto Rossellini, 1946)

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Paisá significa "Camarada" y la película alude a la relación entre los soldados norteamericanos y la resistencia partisana en la Italia de finales de la 2ª Guerra mundial plasmada a través de seis historias cortas. Rossellini filmó con pocos medios (se nota en el acabado final, en que los actores no son profesionales e incluso en la narración), pero siempre tratando de ser fiel a la realidad de aquel momento. Junto a "Roma, ciudad abierta" y "Alemania, año cero" este drama forma una trilogía neorrealista empapada también de otras influencias como el realismo poético francés. Lo importante es que, rodada muy cerca en el tiempo a los hechos que narra, y con vocación realista, es un magnífico documento para viajar literalmente en el tiempo y conocer cómo era aquella Italia y cómo eran sus gentes. Es más, resulta especialmente recomendable, porque cuenta desde la realidad misma, sin subrayados dramáticos y sin eludir la tristeza que lo impregna todo, el cruel destino que depara a cualquier persona normal un conflicto bélico. Con el visionado se respira la miseria, el dolor, el desamparo, la desesperanza y la desgracia, nada mejor para entender a qué se enfrenta el ser humano cuando la guerra le obliga a hacer cualquier cosa para sobrevivir y lo caprichoso que puede llegar a ser el destino.

martes, 24 de septiembre de 2019

"Dogman" (Matteo Garrone, 2018)

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El director de "Gomorra" nos lleva literalmente (excelente puesta en escena y ambientación) hasta un descampado yermo y descuidado de extrarradio donde un peculiar tipo regenta un local en el que cuida perros y convive con un vecindario variopinto donde campa a sus anchas un matón con pocos escrúpulos y menos seso. Lo más destacado de la película es precisamente cómo se recrea el lugar y al protagonista con una suerte de realismo callejero y marginal que suena a verosímil. El argumento parte de hecho de una violenta historia verídica e invita a comprender y compartir el pellejo de un individuo sometido a un tenso dilema que consiste en sopesar si es mejor poner una mejilla (la cárcel) o la otra (el desprecio social) en un mundo hóstil en el que la dignidad parece no tener cabida. 

lunes, 27 de mayo de 2019

"El general de la Rovere" (Roberto Rossellini, 1959)

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Uno de los grandes títulos de Roberto Rossellini y del cine italiano, Vittorio de Sica mediante, que está inmenso (como siempre). Personifica la figura de un vividor en la Génova de 1943 que debe lidiar con los nazis, aún instalados en la ciudad y obsesionados con capear el avance de los aliados y los sabotajes de la resistencia. La película parte de un relato del periodista Indro Montanelli inspirado en hechos reales y se articula en dos partes bien diferenciadas: en la primera, en tono casi picaresco, conocemos al protagonista, un canalla al que se le coge una cierta simpatía y en la segunda asistimos a un desenlace más dramático en el que la realidad se le hecha encima al personaje obligándole a tomar partido y comprometerse. El conjunto constituye un preclaro retrato de época y nos ayuda a entender lo que supuso para muchas personas aquella época.

sábado, 8 de diciembre de 2018

"Suburra" (Stefano Sollima, 2015)

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He quedado literalmente fascinado. No me cabe duda que estaríamos ante un clásico inmediato de gran repercusión si esta película la hubieran firmado Martin Scorsesse o incluso Dennis Villanueve (con cuyo cine se emparenta más el director italiano Stefano Sollima y si no, compruébese con la continuación de "Sicario"). El caso es que no es un título muy popular ni conocido en España, en su día sólo causó impacto entre parte de la crítica y entre los que ya conocían el trabajo del director en las series "Roma criminal" y "Gomorra". Se trata de un thriller condimentando con sexo, acción y violencia a medio camino entre la política y la mafia, localizado temporalmente en la Roma de 2011 y por tanto, y aunque no da nombres, en el momento de la caída de Berlusconi y la renuncia de Benedicto XVI, que te sumerge en un hipnótico y a la vez terrible mundo de corrupción e intereses cruzados que uno intuye que puede responder bastante a la realidad. Lejos de lastrar una historia coral ya de por si muy intensa, Sollima le da además un ritmo muy concreta y una estética muy trabajada con los que logra que lata en todo momento un tono tan amenazador como funesto con el que se respira la fatalidad.

sábado, 7 de abril de 2018

"La gran belleza" (Paolo Sorrentino, 2013)

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Peculiar y exótica película que no te dejará indiferente (o te encanta o te desengancha en la primera media hora). Arranca con una hipnótica fiesta esperpéntica, excesiva y decadente en la que desfilan extrafalarios tipos de la Roma noctámbula con la mûsica del "Far L'amore", de Bob Sinclar, perfecto anticipo de lo que viene después que realmente es un drama existencial que habla con melancolía de la fugacidad de la vida y el paraíso perdido de la juventud, recreándose en la belleza de lugares y recuperando algunos aspectos del cine de Fellini. De hecho el protagonista es como si se tratara del Marcello Rubino de "La dolce vita" ya mayor. Ganó el óscar a mejor película de habla no inglesa para Italia.

lunes, 4 de noviembre de 2013

“La mejor oferta” (Giuseppe Tornatore, 2013)

Un Giuseppe Tornatore en estado de gracia firma su mejor película con permiso de “Cinema paradiso” convirtiendo en elegante y sofisticado suspense las idas y venidas de un adusto tasador de arte que se “humaniza” en contacto con un peculiar cliente.

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Título original: La migliore offerta.
Guión: Giuseppe Tornatore.
País: Italia.
Duración: 124 min.
Género: Drama, romance, suspense.
Reparto: Geoffrey Rush (Virgil), Jim Sturgess (Robert), Donald Sutherland (Billy), Sylvia Hoeks (Claire), Liya Kebede (Sarah).
Producción: Isabella Cocuzza y Arturo Paglia.
Música: Ennio Morricone.
Fotografía: Fabio Zamarion.
Montaje: Massimo Quaglia.
Diseño de producción: Maurizio Sabatini.
Vestuario: Maurizio Millenotti.
Distribuidora: Filmax.
Estreno en Italia: 1 Enero 2013.
Estreno en España: 5 Julio 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

El argumento no llama a priori mucho la atención, pero el caso es que la película te atrapa desde el inicio (sobretodo gracias a Geoffrey Rush) y ya no te suelta hasta el final porque quieres saber más y más que ocurre más allá de lo aparente. Para que se me entienda, creo que esta película la podría haber firmado perfectamente Roman Polanski.

sábado, 8 de junio de 2013

“César debe morir” (Paolo Taviani y Vittorio Taviani, 2012)


Multipremiada mezcla de documental y representación teatral (docuficción) muy alabada por la crítica tanto en Italia como en toda Europa sobretodo por la capacidad de sus directores  para sorprender peinando más de los ochenta.

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Título original: Cesare deve morire.
País: Italia.
Duración: 76 min.
Género: Drama.
Reparto: Cosimo Rega (Casio), Salvatore Striano (Bruto), Giovanni Arcuri (César), Antonio Frasca (Marco Antonio), Juan Dario Bonetti (Decio), Vittorio Parrella (Casca). Guión: Paolo Taviani y Vittorio Taviani; con la colaboración de Fabio Cavalli; basado en la obra “Julio César”, de William Shakespeare.
Producción: Grazia Volpi.
Música: Giuliano Tavani y Carmelo Travia.
Fotografía: Simone Zampagni.
Montaje: Roberto Perpignani.
Distribuidora: Golem.
Estreno en Italia: 2 Marzo 2012.
Estreno en España: 23 Noviembre 2012.
Calificación por edades: Apta para todos los públicos.

Recomendada única y exclusivamente para críticos nostálgicos o exploradores de propuestas valientes. La traslación de la obra de Shakespeare a una prisión y cómo está todo filmado es brillante, pero francamente, me parece que la película está muy sobrevalorada por ser el tipo de propuesta que es.

jueves, 10 de noviembre de 2011

“Amarcord” (Federico Fellini, 1973)

OBRA MAESTRA
Guión: Federico Fellini, Tonino Guerra.
Música: Nino Rota.

Reparto: Pupella Maggio (Miranda Biondi, la madre de Titta), Armando Brancia (Aurelio Biondi, el padre de Titta), Magali Noël (Gradisca, la peluquera), Ciccio Ingrassia (Teo, el tío loco de Titta), Nando Orfei (Patacca, el tío de Titta), Luigi Rossi (Abogado), Bruno Zanin (Titta Biondi), Gradisca (Magali Noël), Josiane Tanzilli (Volpina, la nifómana), Maria Antonietta Beluzzi (la tabaquera), Giuseppe Ianigro (El abuelo de Titta), Naso (Alvaro Vitali), Ovo(Bruno Scagnetti), Ciccio (Fernando De Felice), la estanquera (Maria Antonietta Beluzzi)

Duración: 118 minutos




“Amarcord” es una de mis película favoritas de Fellini a un nivel similar a “La Strada”, “8 y medio” y “Las noches de Cabiria”. Esto poco más o menos equivale a decir que es una de mis películas favoritas de todos los tiempos.

Seguramente sea la película más asequible y popular de la última etapa de Fellini, no en vano ganó el óscar a mejor película extranjera y siempre ha sido una de las películas más aclamadas del director.

Se trata de un ejercicio nostálgico en el que el director, tal y como indica el título, se “acuerda” de la Italia rural de la década de los 30’s centrándose en una localidad ficticia que bien podría ser su Rímini natal. Hay que tener en cuenta que aunque no relate historias reales, las películas de Fellini tienen mucho de autobiográfico y aporta a ellas muchas de sus obsesiones. En esta ocasión hay un tono nostálgico muy marcado, reforzado por las inolvidables melodías de Nino Rota en la banda sonora y una fotografía de Giuseppe Rotunno que consigue que muchas escenas reverberen en nuestro recuerdo con una inusual fuerza.















El poso que deja esta película es más poderoso de lo que uno piensa cuando la ve por primera vez y es difícil no repetir visionado. Tiene un tono evocador y una atmósfera nostálgica que te atrapan y permanecen y su mezcla de comedia y drama con tono costumbrista funciona como pocas veces lo ha hecho en el cine atrapando tu interés y ganándote. Su propia estructura narrativa a base de muchas escenas y situaciones no necesariamente conectadas unas con otras consigue que la experiencia de su visionado sea para nosotros como el repaso a unos recuerdos que en este caso son ajenos.

Un Fellini ya en la cincuentena logra contagiar su nostalgia y transmitir su fascinación por una época que formó parte de su infancia y en la que hay picaresca, erotismo reprimido, drama y un transfondo político que poco o nada parecía tener que ver con las gentes humildes. Su película evoca la infancia, la vida familiar, el ambiente provinciano, la escuela, la atmósfera de una época en un lugar que podría ser todos y que no es ninguno. Lo que nos relata es no obstante local y universal a la vez porque incluso no habiendo vivido en la Italia de los 30’s muchas cosas son lugares comunes para todos y todas las épocas. De algún modo, cuando la ves revives tu propia infancia, tu familia, tu educación, los sitios donde has vivido y a las personas que pasaron por tu vida.

























Una visión poco atenta de esta película puede impedir que se disfrute a fondo. El tono costumbrista y a veces jocoso y la estructura de escenas yuxtapuestas aparentemente sin una conexión argumental pueden dar la impresión de meras postales cómicas, pero hay mucho más allá detrás de todas esas escenas y el sinfín de personajes y tipos que van apareciendo. Además el nivel de detalle de Fellini es impresionante, en todas sus películas lo es, en cada escena aparecen muchos personajes, todos ellos con su propia idiosincrasia, todos ellos “a lo suyo”. Podríamos utilizar para esta película el dicho de “Cada loco con su tema” porque le viene como anillo al dedo: da la impresión como si el director se hubiera llevado su cámara en un viaje al pasado y hubiera ido filmando a todo el que pasara por delante de ella (incluso hay un abogado continuamente interrumpido por los gamberretes del pueblo que nos habla directamente para contarnos todo tipo de vicisitudes históricas). En primer plano suele estar (y no siempre) el joven Titta o su familia, pero en escena lo usual es que aparezcan muchos personajes (tipos reconocibles en cualquier sociedad) con los que uno se va familiarizando, que forman parte de la comunidad retratada y con sus propias historias en segundo plano: la ninfómana (Volpina), la tía buena (Gradisca), el vagabundo (ejerce de narrador e incluso llega a criticar a los lugareños ¿a dónde va toda esa gente? ¡¡Están locos!!!), los gamberros, los profesores, etc.....El padre de Titta es jefe de obra y representa el típico padre de la típica familia italiana, patriarcal, pero con una mujer al frente de fuerte carácter y corazón aún más grande que es el alma de la vida en el hogar.













Aunque existe un fondo dramático, esencialmente “Amarcord” adopta forma de comedia costumbrista que recurre a dos tipos de humor, el que surge de la observación de personajes y situaciones, a menudo socarrón, pícaro, hiperbólico e incluso surrealista (véanse las escenas en familia, los chavales en el colegio, la obsesión por las mujeres, la jornada campestre o esa escena antológica que es el encuentro de Titta con la estanquera en su local) y el que surge de la sátira, la farsa y el esperpento (véase el episodio sobre el fascismo o el encuentro de la Gradisca con el príncipe en el Gran Hotel). En ambos casos Fellini lo borda sacando el máximo partido tanto para la carcajada como para la sonrisa cómplice y el motivo siempre son las miserías de los personajes, que son las nuestras propias.

La película comienza con el vuelo de los milanos, que anuncian la llegada de la primavera (¡¡¡y cómo se le pone el cuerpo a la Gradisca con la primavera!!!) y la quema en la plaza de la localidad de una muñeca de trapo gigante y más o menos se recrea lo que sucede durante el verano de ese año indefinido de la década de los 30’s hasta que llegan las primeras nieves (uno de los personajes dice que es “aguanieve” y que no va a cuajar, pero termina habiendo más de un metro). La sensación que produce la película con su final es la de una cierta pérdida (aumentada con el adiós de Gradisca, que es “La Greta Garbo del pueblo” y el personaje glamouroso de la historia y la película) y por ello transmite muy bien la nostalgia con la que la impregna Fellini y permanece en el recuerdo de una forma vaporosa resonando con la melodía de Rota, como si esas imágenes hubieran formado parte de un sueño o nuestros propios recuerdos.

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO CONTIENE SPOILERS!!!!





- Casi todas las del colegio cuando los críos hacen el gamberro y se burlan de los profesores, especialmente aquella en la que usan un conducto de papel para orinar y dejar mal a un compañero o la que el chaval hace la burla cada vez que trata de pronunciar el latinajo que le indica el profesor.

- Cachinacho enseñándole a Aurelio la nueva oda que ha hecho a los ladrillos.

- Las comidas familiares en casa de los Biondi, un auténtico jaleo con el abuelo tocándole el culo a la doncella: “Pero bueno, que se cree, que mi culo es la pila del agua bendita” o los padres discutiendo por culpa de Titta: “Somos de sainete, hasta los pollos se van a reír” y asegurándose que se van a matar.

- La expectación entre los hombres del pueblo ante la llegada de las nuevas putas.

- Las obsesiones onanistas de los chavales masturbándose en el coche o acudiendo a ver el monumento de la victoria: “Íbamos todos los días y yo soñaba con él por las noches”.

- La confesión de Titta: El cura: ¿Honras a tu padre y a tu madre? // Titta: sí, pero ellos a mí no. // Cura: ¿sabes que San Luis llora cuando te tocas?

- Los militares fascistas disparando al gramófono que toca la internacional desde el campanario.

- El Emir y sus 30 concubinas en el Gran Hotel.

- El tío en el campo gritando desde el árbol que necesita una mujer y no consiguen bajarlo hasta que llega la monja enana.

- Todos en el mar a ver pasar el trasatlántico Gran Rex.

- La escena de la niebla en la que el hijo pequeño de los Biondi ve una vaca.

- La carrera de coches de la VII Mile Miglia.

- La escena de la estanquera y su extraña mezcla de ironía, humor cínico y erotismo.

- Las escenas con la nieve que les llega a los lugareños más alta que la cabeza.

martes, 1 de noviembre de 2011

“Divorcio a la italiana” (Pietro Germi, 1961)

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Título original: Divorzio all'italiana
Guión: Alfredo Giannetti, Ennio De Concini, Pietro Germi
Fotografía: Leonida Barboni, Carlo Di Palma
Escenografía: Carlo Egidi
Vestuario: Dina Di Bari
Música: Carlo Rustichelli
Montaje: Roberto Cinquini
Producción: Franco Cristaldi
Reparto: Marcello Mastroianni, Daniela Rocca, Stefania Sandrelli, Leopoldo Trieste, Odoardo Spadaro, Margherita Girelli, Angela Cardile, Lando Buzzanca, Pietro Tordi, Ugo Torrente, Antonio Acqua, Bianca Castagnetta
País. Italia
Duración: 120'


Pietro Germi presentó en 1961 uno de los grandes títulos del cine italiano, coescrito por Ennio de Concini, Alfredo Giannetti y el propio director, galardonado con el óscar al mejor guión original y nominado a mejor dirección y mejor actor (Marcello Mastroianni).

Aprovechando el hecho de que el divorcio civil no estaba permitido en la Italia de la época pero el código penal era tolerante con las venganzas por cuestiones de honor, De Concini elaboró un argumento en el que el barón Ferdinando “Fefé” Cefalú (Marcello Mastroianni) de la localidad ficticia de Agramonte (eso sí, situada en Sicilia), cansado de su empalagosa y cejijunta mujer Rosalía (Daniela Rocca) tras más de diez años de matrimonio, urde un método para “deshacerse” de ella y poder estar así junto a su joven prima Ángela (Stefania Sandrelli), hija de su tío y vecino Don Calogero, que también está enamorada en secreto de él.

La película adopta tono de comedia desde el primer momento, gracias a la perspectiva de Fefé, un tipo tan afectado (atención a cómo fuma y al tic del ruidito que hace con la boca) y caprichoso como aburrido de su vida acomodada y cansado de una mujer que le agobia, y que a menudo nos cuenta lo que piensa a modo de narrador en off, en realidad se trata de un gran cínico que nos hace gracia porque sus pretensiones y su proceder están tratados de una forma cómica, no obstante al describir su relación con Ángela, Germi se acerca al melodrama.

Realmente lo que sobredimensiona a la película no es el tono romántico, sino la carga satírica y tragicómica que apunta a la sociedad del momento y una suerte de humor negro que realmente no deja títere con cabeza. La película está llena de ingenio y se acentúa también visualmente toda situación que pueda resultar divertida buscando siempre la hilaridad (véanse las escenas de cama entre Fefé y Rosalía por ejemplo o aquellas en las que Fefé imagina como acabar con su mujer por ejemplo metiéndola en la pila donde se hace jabón o dejándola morir en arenas movedizas).

El caso muestra lo irónico de una situación que no deja de ser absurda puesto que se solucionaría con diálogo y comprensión, pero que está condicionada por las reglas de una sociedad trasnochada, regida por valores de otro tiempo. Es una forma inteligente de criticar los códigos de la sociedad siciliana y por tanto los valores más arraigados de la Italia profunda en la que los barones siguen siendo tratados con reverencia a pesar de vivir en un palacio destartalado, donde las mujeres son el centro de todas las conversaciones y sus curvas el foco de todas las miradas, donde los cuernos te hacen ser el centro de las peores habladurías si no los vengas y donde todo el mundo conoce a quién recurrir para hacerlo si no se tienen fuerzas (Fefé en este caso no quiere recurrir al señor Matara porque eso le supondría una vida entera de dependencia).
















La película es entretenida y parece superficial, pero en el fondo se están poniendo en tela de juicio la sociedad, las costumbres, los principios y códigos de honor, las relaciones familiares y sociales, los mecanismos de la justicia, la pomposidad de las clases más elevadas o el clero, el machismo, el matrimonio...Además Mastroianni, el protagonista, empatiza con nosotros pese a ser representante de una aristocracia caduca pero sabemos que será víctima de sus propias obsesiones. El plano final así lo demuestra y nos hace el guiño de que la historia no termina realmente, sino que vuelve a empezar.


MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!



- Una de las razones por las que Fefé deja sola a su mujer con su amante es que va a asistir al estreno de “La dolce vita” que es todo un acontecimiento “porque se ven orgías” y “mujeres”. Si lo pensamos un poco se trata de Marcelo Mastroianni viéndose a sí mismo, pero Fefé regresa a casa mientras se proyecta la película para tratar de sorprender a su mujer.

- El encuentro de Fefé con Ángela en la playa, después de que éste haya dejado a Rosalía reposando bajo la arena para curar sus males musculares con una sombrilla tapándole la cara.

- Las escenas en la cama de Fefé y Rosalía, en las que se observan sus problemas, su distanciamiento, las razones por las que ella le agobia a él: ¿Me quieres? ¿Cuánto, cuánto? Y cuando ella ya se ve con su amante, poniendo de escusa que tiene jaqueca.

- Fefé acudiendo al rescate de Ángela cuando el tío Caloggero pretende darle una paliza en el palacio.

- Las escenas en las que Fefé pasea por el pueblo ya sea para que la gente se fije en las curvas de Rosalía o cuando ya todo el mundo sabe que es un “cornudo”: las caras de conmiseración o de ofrecimiento del mafioso del lugar no tienen desperdicio.

sábado, 22 de mayo de 2010

“El limpiabotas” (Vittorio de Sica, 1946)


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Título original: Sciuscià
País: Italia
Duración: 93 minutos
Ficha técnica.
Dirección: Vittorio De Sica
Guión: Sergio Amidei, Adolfo Franci, Cesare Zavattini, Cesare Giulio Viola.
Fotografía: Anchise Brizzi
Música: Alessandro Cicognini.
Producción: Giuseppe Amato, Paolo William Tamburella.
Productora: Societa' Cooperativa Alfa Cinematografica.
Reparto: Franco Interlenghi (Pasquale), Rinaldo Smordoni (Giuseppe), Aniello Mele (Raffaele), Bruno Ortensi (Arcangeli), Emilio Cigoli (Staffera), Gino Saltamerenda (Il Panza), Anna Pedoni (Nannarella), Leo Garavaglia (Commissario P.S.), Enrico De Silva (Giorgio), Antonio Lo Nigro (Righetto), Angelo D'Amico (Il siciliano), Antonio Carlino (L'abruzzese), Francesco De Nicola (Ciriola), Pacifico Astrologo (Vittorio), Maria Campi (La chiromante), Peppino Spadaro (Avvocato Bonavino), Irene Smordoni (Mamma di Giuseppe), Antonio Nicotra (Bartoli, l'assistente sociale).



Ver “El limpiabotas” hoy en día constituye, como con muchas otras películas clásicas, una auténtica hazaña de espeleología fílmica. Este tipo de películas ya no se emiten en las televisiones o no al menos en las públicas, menos aún en hora punta. ¿A quién le interesan las películas en blanco y negro? ¿A quién le interesan las películas de los años 40’s? Y me parece injusto, francamente, que algunos directores como Vittorio de Sica queden relegados al olvido o al pago por visión que sólo unos pocos se pueden permitir.

Soy consciente de que no todos tenemos el interés por recuperar clásicos y que la gran mayoría ve cine para entretenerse, pero no me parece lógico que las modas y las audiencias se impongan de tal modo que películas que son imperecederas queden fuera del alcance de casi todos. No sé si se ha meditado sobre esto, pero en definitiva las audiencias, las modas, los gustos apriorísticos provocan de manera indirecta una suerte de censura que me parece reprochable. Es decir, el programador de televisión elimina ciertas películas del prime time porque “a priori” no van a gustar a una gran mayoría, que va a cambiar el canal al ver una película en blanco y negro, es decir, la censura y la relega a horario de madrugada o simplemente la descarta. De ese modo muy poca gente puede llegar a ver “El limpiabotas”, o “El ladrón de bicicletas”, o “El halcón maltés, ”Cayo largo”, “Casablanca” y tantas y tantas películas.

El otro día vi “El limpiabotas” de Vittorio de Sica, rebuscando entre bases de datos de cine clásico y por supuesto no porque la programara ninguna televisión y me topé con una película inolvidable, conmovedora y capaz de dejar una profunda huella anímica y artística.

El logro cabe apuntárselo a la par a la maestría tras la cámara de Vittorio de Sica y tras el guión de Cesare Zavattini (¡¡grandioso siempre este guionista!!! aunque en este caso comparte honores con Sergio Amidei, Adolfo Franci y Cesare Giulio Viola.

La película se centra en dos niños, Pasquale y Giussepe, que viven en el Nápoles ocupado por los norteamericanos de la postguerra (2ª guerra mundial) ganándose la vida como limpiabotas, aunque un término más adecuado sería “malviviendo” como tales. El asunto le sirve a De Sica para hacer un acertado retrato de época y desarrollar un drama de corte realista y con una fuerte carga emotiva. Pienso que lo mejor de esta película es que te impacta profundamente, sobretodo porque su tono realista, pseudo-documental te recuerda que hubo un momento en que Italia pasó por el trance que vemos en pantalla. Hoy vemos grandes series y películas actuales que muestran la tragedia de la segunda guerra mundial y otros conflictos, pero tamizados muchas veces por técnicas modernas, por un ritmo adecuado a los gustos audiovisuales de hoy en día; pero “El limpiabotas” viene a ser un viaje en el tiempo, al pasado, a la época en la que se relatan los hechos y permite penetrar en el ambiente de la época, observar las penurias y el espíritu de lucha personal pese a ellas, emana de ella un aroma de fatalidad, muestra un panorama desolador....son sensaciones que difícilmente puede plasmar un cineasta actual, pero es que además De Sica muestra en cada una de sus películas una sensibilidad muy especial que hace que sus personajes nos sean cercanos, nos interesen, nos conmuevan. Seguramente “conmovedor” sea uno de los calificativos que mejor definen al director italiano y “El limpiabotas” es uno de los mejores ejemplos de ello.

Este film sigue la estela de otros dos clásicos del neorrealismo italiano como son “Roma ciudad abierta” y “Paisa”, ambas de Roberto Rossellini y anticipa otros grandes títulos posteriores del propio De Sica que hoy son grandes clásicos como “El ladrón de bicicletas” (1948), “Milagro en Milán” (1951), “Umberto D” (1952) o “Estación Termini” (1953). Estilísticamente la base del neorrealismo, identificable en esta película, se basa en el tono realista, en la ambientación argumental en los entornos más desfavorecidos de la sociedad, en el desarrollo de dramas personales en los que los protagonistas han de hacer frente a la fatalidad derivada de la situación político-social que les ha tocado vivir.

Los niños de esta película, Pasquale y Giussepe, tienen que limpiar botas para ganarse la vida, viven en una Italia pobre, masacrada por la segunda guerra mundial y el fascismo, pero disponen de dos grandes tesoros: la ilusión (representada en este caso en un caballo que quieren comprar) y su amistad. Sin embargo la fatalidad y la sociedad ponen ambas cosas en peligro y terminan en una cárcel para menores en la que el pillaje, las mentiras, el afán por sobrevivir a toda costa los cambia radicalmente. Como espectador la historia te hace sentir rabia, te zarandea, te hace tomar conciencia de las dificultades de una época por lo que ganas un valor añadido con esta película que no consiguen otras de planteamiento similar.

Pese a que los actores no son profesionales todos ellos poseen una gran naturalidad y emotivamente la película gana muchos enteros. Esa fusión perfecta entre lo emotivo y lo documental son las claves de su éxito, que le valió para ganar el óscar a mejor película de habla no inglesa en 1948 y la ha encumbrado como uno de los títulos básicos del neorrealismo en particular y del cine europeo en general.

martes, 16 de febrero de 2010

“La strada” (Federico Fellini, 1954)

*****
Titulo original: La strada
Nacionalidad: Italia
Duración: 94 min
Género: Drama, comedia, neorrealismo
Guión: Federico Fellini, Tullio Pinelli, Ennio Flaiano
Intérpretes: Giulietta Masina, Anthony Quinn, Richard Basehart, Aldo Silvani, Marcella Rovere
Música: Nino Rota
Fotografía: Otello Martelli
Montaje: Leo Catozzo



"La strada" es uno de los títulos más famosos, asequibles y destacados de Federico Fellini y sin duda la película que lanzó a la fama a Giuletta Masina, su mujer, auténtica "alma" de esta película.

Producida por Dino de Laurentiis y Carlo Ponti, es uno de los más destacados títulos de la etapa neorrealista de Fellini y cosechó un importante éxito. En 1957 ganó el óscar a mejor película de habla no inglesa y fue también nominada al mejor guión.

El argumento es sencillo en apariencia ya que trata sobre Gelsomina (Giuletta Masina), una chica joven y un puntín estrafalaria y peculiar, que es comprada a su madre por el artista ambulante Zampanó (Anthony Quinn) por mil liras cuando muere su padre, para que le haga compañía mientras viaja de pueblo en pueblo con su motocicleta, que tira de un chinringuito en el que viven.

La historia le permite a Fellini mostrar el mundo de la calle (la strada) y de los artistas ambulantes tal cual era, acomodándose a esa corriente neorrealista tan típica del cine italiano de la época que mostraba los ambientes y comportamientos de personas humildes como documento de una realidad que estaba ahí pero que era muy diferente de lo que el cine hollywoodiense solía mostrar. Evidentemente lo que se cuenta del ir y venir de Zampanó y Gelsomina es simple y sencillo, la cámara presta atención únicamente a sucesos cotidianos; pero el guión, de una manera sútil expresa mucho más. De fondo hay una reflexión existencial expresada de forma sencilla por “el loco” funambulista del que se hace amiga Giselmina: todo y todos servimos para algo y eso es algo de lo que Zampanó se da cuenta en la última escena de la película en la playa.

Probablemente el gran acierto de Fellini es el tratamiento de los tres personajes principales: Zampanó, Gilsemina y el “loco”, que proporcionan a la película la carga dramática que completa el retrato realista y social que también aborda el director. Lógicamente los tres actores protagonistas, Giulietta Masina, Anthony Quinn, Richard Basehart; adquieren una importancia esencial en el éxito de la película con tres interpretaciones fabulosas entre las que destaca la de Giuletta Masina porque su personaje es el alma del relato pero además su presencia en pantalla es hipnótica e inolvidable y proporciona toda la carga emotiva y sentimental que requería la historia para llegar al público. Por su puesto Anthony Quinn también está brillante, en la que es una de las mejores interpretaciones de toda su carrera bordando de manera plenamente convincente su tosco y rudo Zampanó.

Podríamos decir de esta película que es esencialmente conmovedora puesto que une a dos personajes opuestos y contradictorios a los que unen las dificultades y la necesidad de afecto, aunque el argumento es un viaje de descubrimiento, en especial para Zampanó, mucho más práctico y preparado para subsistir pese a las inclemencias de la vida en que se mueve, pero menos hábil para comprender lo que necesita realmente y asumirlo. Probablemente el gran acierto de Fellini es que logra conectar con el espectador trasmitiendo una gran sensibilidad pero sin caer nunca en el dramatismo ni en la lágrima fácil. Como en la vida misma comedia y drama se entremezclan de una manera natural y pese a sus circunstancias los personajes siguen adelante y la película no se convierte en un dramón lacrimógeno, que es lo que podría haber llegado a ser si no hubiera sido por el equilibrio que consigue Fellini, algo mucho más complicado de hacer de lo que parece y que en esta película me parece un acierto mayúsculo.

En el viaje de Zampanó y Giselmina por los pueblos italianos, podemos ver también un retrato social de la época, por lo que la película tiene también una importancia llamésmole “documental” que es uno de los aspectos más reseñables y positivos del neorrealismo. Se detecta en ella un poso de melancolía quizás derivado de la miseria en la que vivía mucha gente en la postguerra, en un país vencido por la historia; pero también una cierta esperanza y alegría, que es la que nos trasmite siempre el personaje de Giselmina, que en su inocencia, sabe sacarle a todos una sonrisa.

Zampanó es un tipo rudo, bruto y práctico que sabe sobrevivir, a menudo de forma inmisericorde, a todas las inclemencias de la dura vida que le ha tocado vivir pero que tiene una lección por aprender y es que, como todos, él también precisa una Gilsemina, porque en ocasiones lo más importante se oculta tras la apariencia de la sencillez y lo intrascendente. Gilsemina es pelele e inocente, tiene cara de “coliflor” y se muestra siempre sorprendida y alelada ante todo, pero atesora en su interior la inocencia, la ilusión, cariño por los demás, una humanidad y sentido de la moral que nunca debe faltarnos. La escena en que Zampanó lo descubre es seguramente una de las más emotivas y arrebatadoras de la historia del cine.

En lo puramente técnico destacar la extraordinaria fotografía en blanco y negro de Ortello Martelli que da cuenta de un país de alguna manera destartalado y esa maravillosa banda sonora de Nino Rota, en la que sobresale el triste y melancólico tema que Giselmina toca con su trompeta.





lunes, 27 de abril de 2009

"Gomorra" (Mateo Garrone, 2008)



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País: Italia.
Duración: 135 min.
Género: Drama.
Interpretación: Toni Servillo, Gianfelice Imparato , Maria Nazionale, Salvatore Cantalupo, Gigio Morra, Salvatore Abruzzese, Marco Macor, Ciro Petrone, Carmine Paternoster, Zhang Ronghua, Simone Sacchettino.
Guión: Ugo Chiti, Matteo Garrone, Roberto Saviano, Maurizio Braucci, Gianni Di Gregorio, Massimo Gaudioso
Distribuidora: Alta Classic
Productora: Fandango
Maquillaje: Alessandro Bertolazzi
Montaje: Marco Spoletini
Productor: Domenico Procacci



“Gomorra” fue la película más destacada del cine italiano durante el 2008 o al menos de la que más se habló, la que más impactó internacionalmente aunque no entró por ejemplo en la carrera de los óscars contra todo pronóstico.

No es una película fácil, trata sobre la camorra italiana y no aligera una carga de violencia que pretende ser realista. De hecho lo que se pretende es que penetremos en el mundillo de las bandas napolitanas como si la cámara fuera nuestros ojos, un poco en la línea del programa de televisión “Callejeros” de “Cuatro”, aunque en este caso la cámara no interactúa con los personajes, sólo los sigue.

Otra característica de “Gomorra” es que no hay un protagonista con el que se identifique el público ni un argumento con principio y fin o moraleja. El guión si ata todos los cabos argumentales y si puede sacar cada cual sus conclusiones pero esencialmente en lo que consiste el ver esta película es en penetrar en un ambiente, vivirlo y experimentarlo a través de varios personajes: un chaval que quiere formar parte de una de las bandas pese a la oposición de su madre, dos jóvenes un tanto descerebrados que quieren actuar por libre sin nadie que les mande, un sastre afectado por los intereses de las bandas, un pagador de una de las bandas y un empresario que se dedica a enterrar residuos.

A parte de la sensación de verismo que se respira a lo largo de todo el metraje lo interesante de esta película es lo esclarecedora que es, lo bien que explica los manejos y situaciones enrevesadas por el que todo el sistema social queda viciado por culpa de la camorra y de la acción de las bandas. La violencia que engendra más violencia, el orgullo desmedido y la ambición, machacar a los demás para sobrevivir, el afán por el dinero fácil, el deseo de pertenecer a algo y sentirse seguro gracias a ello, la corrupción que se justifica con algo tan ilógico como “así son las cosas” o un “no te creas mejor que yo”, las reglas internas de las bandas manifestada en un “Estás con nosotros o contra nosotros” o en “Tú no pienses, ya pensamos nosotros”. Todo ello “late” en esta película y gracias a esa cámara que sigue a los personajes somos testigos de ello dentro mismo del meollo, viviendo con intensidad situaciones que sentimos perfectamente verosímiles.

Por supuesto la película es dura, directa y sin concesiones. El final con el que se cierra lo que se nos cuenta de cada personaje es prueba de ello, magnífico por cierto en todos los casos con escenas de antología pero para no contar ninguno de ellos me voy a referir a otro ejemplo a mitad de película. Es un buen ejemplo del jarro de agua fría que se te lanza a la cara con esta película, del bofetón de realidad que nos aplica el director para mostrarnos en qué consiste este mundillo.

El empresario que se dedica a enterrar residuos de fábricas sufre un revés. Uno de los bidones de residuos ha caído sobre uno de los conductores de los camiones que los transportan y éstos se plantan y dicen que no van a terminar el trabajo porque no son formas de trabajar. El empresario se monta en un coche y al cabo de un rato llega con su solución y cinco cojines. Como espectador esta solución te deja K:O. pero demuestra a las claras que todo es una espiral, que al final sólo importa el dinero y que el sistema siga funcionando, sin mayor escrúpulo ni consideración.

Una magnífica película.