martes, 1 de diciembre de 2009

"Celda 211" (Daniel Monzón, 2009)

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País: Francia, España
Fecha de estreno: 06/11/2009
Duración: 110 min.
Guión adaptado: Daniel Monzón, Jorge Guerricaechevarría
Género: Drama, Acción
Fotografía: Carles Gusi
Montaje: Cristina Pastor
Música: Roque Baños
Novela original: F.P. Gandull
Reparto: Luis Tosar (Malamadre), Alberto Ammann (Juan Oliver), Antonio Resines (Utrilla), Marta Etura (Elena), Carlos Bardem (Apache), Manuel Morón (Almansa), Luis Zahera (Releches), Vicente Romero (Tachuela), Fernando Soto (Armando), Manolo Solo (director de la cárcel).
Web: www.celda211.com
Distribuidora: Paramount Pictures
Productora: Morena Films, Vaca Films, Telecinco Cinema, La Fabrique de Films, La Fabrique 2


Aunque la entiendo porque hay mucho prejuicio, me parece un poco exagerada la campaña publicitaria que se está realizando de "Celda 211" puesto que hay carteles y críticas que califican a la película como la mejor del cine español de los últimos años. No sé, me parece excesivo y menosprecia gran parte de la producción hispana, que pese a quien pese es mucho mejor de lo que se opina.

Lo que sí está claro es que "Celda 211" es una de las películas españolas del año y no solo eso, es una de las películas del año, sin gentilicios que costriñan su importancia o alcance.

Daniel Monzón, otrora crítico de la revista Fotogramas, ha acertado de pleno con su cuarta película, que le ha salido redonda. Para quien no lo sepa o no lo recuerde Monzón firmó "El corazón del guerrero" (1999), que estaba divertida; "El robo más grande jamás contado" (2002), que se me pasó y no puedo opinar y "La caja Kovac" (2007) que empezaba muy bien e iba perdiendo gas pero que apuntaba buenas y prometedoras maneras. Ahora con "Celda 211" ha acertado de pleno y ha logrado su mejor película y no sólo eso, un peliculón.

Esencialmente "Celda 211" es una película dura, trepidante porque te introduce desde el primer minuto en una historia, un argumento, que te atrapa por completo y no te suelta de inicio a fin. Podríamos decir que ésta es su mejor virtud, es una película que te "coje" y no te "suelta" hasta el final, la vives con el corazón en un puño, con el aliento contenido y siempre inquieto, como su protagonista, mirando de soslayo al fondo de la pantalla por si en primer plano no sucede eso que se está mascando, que no sabes qué es, pero que te hueles que va a ocurrir y te va a dejar noqueado.

El gran acierto de esta película es que te introduce en un género mil veces visto (curioso como Daniel Monzón ha ido probando con distintos géneros, quizás buscándose a sí mismo como director), pero en un lugar, una situación y con una compañía que no has visto jamás y aunque intuyes que se va a "liar parda" no deja de sorprenderte, te zarandea, te tiene con el pulso acelerado y el ánimo encogido hasta que termina cumpliendo lo que prometía, dejarte K.O. en tu butaca.

Es materialmente imposible aburrirse con esta película o sentir desinterés o no implicarse y eso por sí mismo es ya un acierto mayúsculo; pero es que tiene el ritmo adecuado, la duración justa, las escenas precisas y todas muy bien estudiadas, un argumento y un guión excepcionales y un reparto fantástico.

Es difícil, muy difícil hacer una película tan bien acabada como "Celda 211", pero mucho más que impacte del modo que lo hace. Y es que no sólo es que impresione en cada escena por o que va pasando, por los sucesos que se ven, es que hay además una profunda carga ética implícita en ella que particularmente es lo que más me gusta. Es decir, no sólo cuenta lo que cuenta de la mejor manera posible, entreteniéndonos como pocas veces lo ha hecho una película en el cine, es que además nos susurra algo que todos sabemos pero que nos cuesta mucho aplicar a nuestra vida cotidiana y es que no hay blancos y negros, no hay buenos y malos claros, hay grises y personajes que reaccionan bien o mal, éticamente o no en función de sus circunstancias y situaciones.

Para todo lo dicho la labor de Monzón es esencial, que a la postre es quien decide las tomas, la puesta en escena y cómo se narra la historia en imágenes; pero en esta ocasión hay que llamar la atención sobre un impresionante elenco de actores encabezados, como no, por un impresionante Luis Tósar que debería ganar el Goya al mejor actor y que firma uno de los personajes (Malamadre) que ya es y será historia del cine y no sóo español, un poco en la línea de lo que hizo Bardem con Anton Chigurn en "No es país para viejos". Tósar ya había demostrado su gran valía en películas anteriores como "Te doy mis ojos", "Los lunes al sol", "La flaqueza del Bolchevique" o "Flores de otro mundo" entre otras muchas, pero es que aquí lo borda con un personaje chungo, peligroso y amenazante que sin embargo aloja en su interior un interesante sentido de la nobleza y la camaradería que termina siendo seguramente la mejor contribución de la película, por contraposición con los que teóricamente son íntegros, rectos y dignos de confianza. En mi opinión es Malamadre la esencia de esta película, quien le da su tono trepidante, quien te obliga a estar con el alma en vilo y quien te demuestra a la postre que no está tan claro situarse en una posición como cree al principio el personaje de Alnerto Amman (Juan Oliver) en la película.

Por su puesto la película no es sólo Luis Tósar aunque su presencia sea tan relevante, el caso es que los actores de esta película están todos soberbios. Alberto Amman como Juan, Marta Etura como Elena, Carlos Bardem como Apache, Manuel Morón como Ernesto Almansa (¡¡qué grandioso es este actor!!!), Antonio Resines como Utrilla y en general todos y cada uno de los secundarios de lujo que desfilan por esta película. Y esto todavía da más mérito al trabajo de Monzón, como director de actores, por lo bien que ha sabido sacar el partido a todas las escenas aún siendo de interior y de un interior reconocible que ya hemos visto en muchas otras películas (la cárcel), por lo bien desarrollada que está la trama (dicen que los flashbacks son quizás un pero en esta película, a mí no me lo parece, los considero muy necesarios y acertados)...

En fin, una película de la que se podría estar hablando horas, con multitud de aspectos a anazizar, con multitud de aciertos, una película realizada en estado de gracia y que es grande, grande, grande, muy grande ya no solo como un entretenimiento que quita el hipo y el aliento sino como una reflexión sobre el poder, sobre las personas y sobre los comportamientos, lo noble, lo ético y lo rastrero.

Mi único pero, el único que le voy a poner después de haberla mascado unos días es que quizás el personaje de Elena no reacciona de manera muy lógica en algún momento, pero yo al menos lo doy por bueno porque es motor de un desenlace soberbio.

No lo dudéis ni por un momento, id a verla, aunque id sabiendo que es dura y verosímil desde la primera escena del primer residente de la celda 211, que ya te zarandea, id sabiendo que los presos son presos y no hablan en verso, que son asesinos y el respeto que provocan se palpa y se sufre y vedla sabiendo que en el cine español hay suficiente talento para hacer películas como ésta y que si rebuscais en filmografías de actores y directores hay muchas más, quizás no tan buenas pero de un gran nivel. De momento Daniel Monzón ha entrado por méritos propios en el elenco de grandes directores de nuestro país junto a Alejandro Amenábar, Fernando León de Aranoa,Julio Médem, Fernando Trueba, Pedro Almodóvar, Montxo Armedáriz, Icíar Bollaín, Álex de la Iglesia, Emilio Martínez Lázaro, Carlos Saura, Mario Camus, Vicente Aranda, José Luis Garci, Bigas Luna, Fernando Colomo, Imanol Uribe, Bigas Luna, Manuel Gutiérrez Aragón, Daniel Sánchez Arévalo y tantos otros que haberlos haylos.