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viernes, 8 de julio de 2011

“Piratas del Caribe 4, en mareas misteriosas” (Rob Marshall, 2011)

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Título original: Pirates of the Caribbean: On stranger tides.
País: USA.
Duración: 137 min.
Género: Acción, aventuras, comedia.
Reparto: Johnny Depp (capitán Jack Sparrow), Geoffrey Rush (Héctor Barbossa), Penélope Cruz (Angélica), Ian McShane (Barbanegra), Kevin R. McNally (Gibbs), Astrid Bergès-Frisbey (Syrenia), Sam Claflin (Philip Swift), Stephen Graham (Scrum), Tamayo Perry (pirata), Gerard Monaco (oficial español), Óscar Jaenada (el español), Paul Bazely (Salaman), Deobia Oparei (pirata), Keith Richards (capitán Teague). Guion: Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattie y Jay Wolpert; basado en la novela de Tim Powers. Producción: Jerry Bruckheimer.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Montaje: David Brenner y Wyatt Smith.
Diseño de producción: John Myhre.
Vestuario: Penny Rose.
Distribuidora: Walt Disney Studios Motion Pictures Spain.
Estreno en USA: 20 Mayo 2011.
Estreno en España: 20 Mayo 2011.


Evidentemente la Disney se ha apuntado otro tanto con la cuarta parte de “Piratas del Caribe”, sobretodo en lo económico, ya que ha funcionado muy bien en taquilla y se ha colocado como una de las películas con más recaudación de todos los tiempos superando los mil millones de dólares, eso sí, otra cosa bien distinta es que cumpla las expectativas de lo que se espera de ella en función de esos números, porque ni es “Avatar”, ni “Titanic” y mucho menos “El señor de los anillos”.

En realidad se intuye que eso poco les importa siempre y cuando la saga siga haciendo caja y hay que reconocer que “Piratas del Caribe” en lo que sí ha demostrado ser buena es en eso de generar dinero y lo seguirá haciendo (si os esperáis hasta el final de los títulos de crédito tendréis claro que así será que, por cierto, en esta ocasión el guiño no es tan tontorrón como otras veces, al menos sirve para no dejar argumentalmente un cabo suelto).

Para esta cuarta entrega algún cambio importante. Para empezar desaparecen de la función Orlando Bloom y Keira Knightley y aparece por primera vez Penélope Cruz, cuyo personaje (Angélica, la hija de Barbanegra) viene a ser algo así como la versión femenina y por pura antítesis “machorra” de Jack Sparrow así que a buen entendedor pocas explicaciones bastan, el guión, introduce la “guerra de sexos” como un ingrediente cómico más, aunque a decir verdad no me parece que lo aprovechen bien del todo. La actriz española cumple, siempre lo hace, a mí nunca me disgusta, otro asunto es que siempre esté a la altura de “Volver”. En este caso no se le puede pedir más, tampoco tiene opción dado su personaje y su estado. Fijaros que a menudo aparece con mucha vestimenta encima y sin excederse en las escenas de acción porque estaba embarazada (en alguna incluso se nota).

Y cambia también el director porque Gore Verbinski se descabalga ya de la saga quizás deseoso de experimentar con otros proyectos (véase la curiosísima “Rango”) y contratan a Rob Marshall, el director de “Chicago”, “Memorias de una Geisha” o “Nine” al que se han lanzado todos los trastos para explicar el resbalón de esta película (sí, tanto a mí como a otros nos parece que no está a la altura de las anteriores). A mí hasta ahora Rob Marshall me ha parecido un director correcto, sin más, no ha sobredimensionado nunca los títulos que ha filmado, más bien al revés, pero no es un mal director de encargo, es de suponer que los estudios están contentos con él. En este caso se le ve menos hábil en las escenas de acción que su predecesor y quizás por ese lado la película se resiente un poco (véase la escena del enfrentamiento con las sirenas por ejemplo).














El argumento gira en torno a la búsqueda de la fuente de la eterna juventud y no digo más para no destripar cosas, pero también porque poco más hay salvo alguna subtrama que para mi gusto sobra completamente (me refiero sobretodo a la de la sirenita ¿no están los actores para matarlos?) y que a fin de cuentas alarga innecesariamente el metraje provocando descensos de interés que terminan por hacer aburrida la película en más de un momento.

En cualquier caso hay aspectos que hacen atractiva esta película y que explican su éxito económico: Johnny Depp y Geoffrey Rush por supuesto ya que a Óscar Janeada el montaje no le deja lucirse porque acorta a nada su participación (Jack Sparrow y Barbosa son seguramente lo mejor de “Piratas del Caribe”), la dirección artística (decorados, ambientación), la espectacularidad de la puesta en escena (hay que reconocer que no se ahorran un céntimo para que visualmente nos encante ya sea con tomas aéreas, los magníficos exteriores, travellings y todo tipo de trucos de cámara) y por supuesto el hecho de que es una película de aventuras, acción y comedia que garantiza que casi todos queramos verla para pasar un rato entretenido (no sé si en este caso lo será tanto, yo aviso, aunque hay varias escenas tan espectaculares como siempre). Y desde luego la fecha de estreno está muy bien calculada, justo en la época de “vacas flacas” en Hollywood, cuando ya han pasado todos los grandes títulos de los óscars y lo estrenos son flojitos porque aún no ha llegado la época veraniega y sus blockbusters.

En definitiva una película de entretenimiento que hay que ver para seguirle la pista a la saga, pero que probablemente defraudará porque no es tan divertida ni tan conseguida como las anteriores (al menos como las dos primeras, porque a mí la tercera también me dejó algo indiferente) y que incluso puede llegar a aburrir porque su argumento no da realmente para las dos horas y pico que dura. Seguramente nos quedaríamos más contentos con un guión un poquito mejor que no fuera una mera espina dorsal de varias escenas de acción y con un metraje más ajustado pero mejor condimentado.



MIS ESCENAS FAVORITAS (¡¡¡OJO HAY SPOILERS!!!!)

- La escena inicial en la que Jack Sparrow escapa (es escasamente verosímil, pero de lo más entretenido de la película).
- Todo lo relacionado con el muñeco de vudú.
- El ataque de las sirenas (no porque Marshall lo ruede bien, sino porque es uno de los pocos momentos trepidantes de verdad”)
- La escena de amor de la sirena y su enamorado iría en el apartado de mis peores escenas favoritas ¡¡¡qué bajón de actores!!!!

miércoles, 17 de febrero de 2010

"Nine" (Rob Marshall, 2009)




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País: USA.
Duración: 118 min.
Género: Drama, musical, romance.
Interpretación: Nicole Kidman (Claudia Jenssen), Kate Hudson (Stephanie), Daniel Day-Lewis (Guido Contini), Penélope Cruz (Carla), Marion Cotillard (Luisa Contini), Sophia Loren (la mamma), Judi Dench (Lilli), Fergie (Saraghina), Ricky Tognazzi (Dante), Giuseppe Cederna (Fausto), Elio Germano (Pierpaolo).
Guión: Michael Tolkin y Anthony Minghella; sobre el libreto de Arthur Kopit para el musical “Nine”; basado a su vez “8 ½” (1963) de Federico Fellini.
Producción: Marc Platt, Harvey Weinstein, John DeLuca y Rob Marshall.
Música: Andrea Guerra.
Fotografía: Dion Beebe.
Montaje: Claire Simpson y Wyatt Smith.
Vestuario: Colleen Atwood.
Distribuidora: Wide Pictures y DeAplaneta.
Estreno en USA: 25 Diciembre 2009.
Estreno en España: 22 Enero 2010.

Desde hace unos años y en concreto desde el éxito de “Moulin rouge” (2001) y el triunfo de “Chicago” en los óscars allá por 2002, el musical ha experimentado un importante auge en el cine estadounidense después de los 90’s, en los que pareció caer un poco en el olvido salvo contadas excepciones como “The commitments” o los clásicos de Disney, siempre enfocados al musical gracias a la aportación de Alan Menken y Howard Ashman. Cada año alguna productora apuesta por un musical para el que se aportan los mejores recursos y el mejor equipo técnico, pensando en que tendrá repercusión en taquilla y en los premios de la industria. Es lo que ha pasado con “Ray” (2004), “Rent” (2005), “En la cuerda floja” (2005), “Dreamgirls” (2006), “Sweeney Todd” (2007), “Hairspray” (2007), “Encantada” (2007), “Cadillac records” (2008), “Mamma mia” (2008) y ahora con “Nine”.

Rob Marshall, director de “Nine” fue el responsable precisamente de “Chicago” y tras el relativo fracaso que supuso “Memorias de una geisha”, que estuvo por debajo de lo que se esperaba de ella, ha querido repetir viejos éxitos.

“Nine” está basada en el musical ideado por Maury Yeston en los años 70’s, que trasladaba a Broadway el bloqueo creativo que Fellini explicaba en su película semi-autobiográfica “Ocho y medio” y que curiosamente interpretó Antonio Banderas durante algún tiempo en Estados Unidos.

Desde el primer fotograma se nota el lujo y los medios técnicos con los que cuenta Rob Marshall, parecidos de hecho a los que tuvo en sus películas anteriores, toda la maquinaria de producción del todopoderoso Harvey Weinstein a su disposición. En ese sentido la película es una auténtica gozada porque todo está muy cuidado y se nota un grandísimo esmero en los detalles, desde el vestuario a los decorados, la fotografía, la puesta en escena, las coreografías.....es de esas películas luminosas, festivas, espectaculares desde su propia concepción y por supuesto, el reparto es absolutamente irrepetible, quita el hipo. Solo por esto habrá mucha gente que irá a ver la película y que dará por bueno el pagar la entrada.

Ahora bien ¿es “Nine” una película a la altura de todo el despliegue realizado? Particularmente pienso que no o al menos, me parece, que no está a la altura de lo que pretendían conseguir especialmente porque flojea creo yo el componente dramático y me explico: la interpretación de Daniel Day Lewis, que no entro en si es buena o mala, resulta fría y distante, cierto es que el personaje de Guido Contini difícilmente puede caer bien porque en definitiva es un hombre que no respeta a su mujer y que se debate entre sus amantes y una crisis creativa que no llegamos a comprender porque no se nos explica bien, el caso es que termina dándonos un poco igual lo que le pasa cuando no debería ser así. Además todas las actrices salvo quizás Marion Cotillard, a quien sí se le ve un brillo especial en los ojos y se “nota” el sufrimiento de su personaje y un poco Penélope Cruz, que tiene un personaje agradecido con el que también puede trasmitir cierta “pasión”, parecen simplemente cumplir con su parte sin el arrebato necesario (tampoco sus papeles les dan mucho juego salvo en los números musicales).

Lo que es puramente la parte “narrativa” resulta pesada, por momentos lenta y demasiado preocupada por los encuadres y poco por el desarrollo dramático y como espectadores, hay que decirlo sin rodeos, nos aburrimos. Sólo con los números musicales parecen Marshall y los actores encontrarse a gusto y la película cobra vida. Si uno lo piensa es lo que verdaderamente vale la pena, es cuando en el cine parece surgir una fuerza especial de la pantalla. Me gustaron especialmente los números de Fergie “Be italian” (seguramente lo mejor de la película) y de Kate Hudson (dispone del número con más fuerza visual y musical), pero realmente el plato fuerte es Marion Cotillard, que es la que se come literalmente la pantalla y expresa sentimientos en su actuación (por el contra una pena lo poco aprovechada que está Nicole Kidman). El número de Penélope Cruz es correcto y lo resuelve bien, sin más, y el resto me parecen correctos pero no me gusta demasiado que todos se resuelvan en un decorado, que creo que es como si Marshall prefiriera expresarse en el decorado de un teatro y eso le quita posibilidades a la película como musical.

Vamos, que aunque los números musicales están bien, aunque cualquiera apreciará el esfuerzo que se realizado en todos los aspectos de producción en esta película y aunque el reparto de por sí es ya interesante la película resulta larga y los personajes no terminan de llegar lo suficiente. Podríamos decir que se trata de una fiesta musical sin “alma”.