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domingo, 4 de septiembre de 2011

“Adventureland” (Greg Mottola, 2009)

***
Guión: Greg Mottola.
País: EEUU.
Duración: 107 min.
Género: Comedia dramática, romance.
Reparto: Jesse Eisenberg (James Brennan), Kristen Stewart (Em Lewin), Martin Starr (Joel), Bill Hader (Bobby), Kristen Wiig (Paulette), Margarita Levieva (Lisa P.), Ryan Reynolds (Mike Connell), Paige Howard (Sue), Wendie Malick (Sra. Brennan), Jack Gilpin (Sr. Brennan), Matt Bush (Tommy).
Producción: Sidney Kimmel, Anne Carey y Ted Hope.
Música: Yo La Tengo.
Fotografía: Terry Stacey.
Montaje: Anne McCabe.
Diseño de producción: Stephen Beatrice.
Vestuario: Melissa Toth.
Distribuidora: Walt Disney Pictures International Spain.
Estreno en USA: 3 Abril 2009.
Estreno en España: 27 Noviembre 2009.

“Adventureland” es una película sobre un chaval que quiere irse a vivir a Nueva York mientras cursa su carrera y para ello necesita trabajar durante el verano en un parque de atracciones con el fin de ganar el dinero del alquiler. Es decir, que va sobre su último verano de instituto o el primero antes de ser universitario, sobre ligues veraniegos, ilusiones y desilusiones de chavales entrando en los veinte.












¿Cuántas películas y series hemos visto con argumentos semejantes, casi siempre procedentes de Estados Unidos, muchas irreverentes, desmadradas, con el gancho de la risa fácil...Muchos perderían el interés simplemente con estas indicaciones (la mayoría de los implicados al revés), incluso es posible que lo hiciera la distribución en España donde la película pasó sin pena ni gloria ni tan apenas difusión, pero no hay que dejarse engañar. El personaje de Jesse Eissemberg (el prota de “Zoombieland” o “La red social”) comienza la película con una soberana expresión de lechuguino cuando su novia le deja tras apenas unas semanas y es en cierto modo un inadaptado con gustos poco afines a los de su edad, el güevón al que se le comen la merienda que dirían Celtas Cortos y la diana perfecta para los golpes bajos de su ¿amigo? Frigo. James Brennan es más o menos la versión adolescente de los personajes de Woody Allen (de hecho el propio Eissemberg siempre me lo ha recordado en cierto modo) y la película es para un público adolescente o esencialmente joven, cierto es, pero también puede interesar a otros públicos porque tiene su interés añadido.














Gregg Mottola filmó “Adventureland” justo después de “Supersalidos” (2007) y antes que “Paul” (2011) lo cual indica, como poco, que sigue una trayectoria bastante coherente en el campo de una nueva comedia. La sensación que transmite es la de estar ante un buen director haciendo sus primeros trabajos, mejorando a base de práctica y yo aventuraría que lo mejor está por llegar y puede merecer mucho la pena, porque ya lo que ha hecho resulta como poco entretenido y se intuyen muy buenos mimbres tanto en su trabajo tras la cámara como escribiendo. “Adventureland” no obstante me parece una película especialmente conseguida con una muy importante virtud y es que deja poso, te hace pensar, te deja un buen recuerdo y “crece” tras su visionado, me parece muy superior a las otras dos películas de este director.

Una de las grandes bazas de "Adventureland" es que forma parte de una serie de películas (entre las que también podríamos citar en otro género a la actualísima "Super 8") en las que los directores rememoran su propio pasado, su juventud, en una época especialmente ilusionante, dotada de una magia especial....los 80's, con una banda sonora portentosa, la que conformaron infinidad de grupos cuyas melodías se identifican con un estado de ánimo (véase abajo la banda sonora de esta película).












No recuerdo ya donde leí que “Adventureland” era una de las mejores películas de la última década. En fin, me parece una impresión algo exagerada y en la que se dejaron llevar por la pasión del momento, pero sí he de reconocer que tiene un encanto especial, quizás por el hecho de situarse en el verano de 1987 (¡qué nostalgia para muchos, qué tiempos aquellos y qué música! aunque el machaque del “Amadeus” de Falco le den ganas a James de ponerse tapones en los oídos); quizás por retratar de forma tan fidedigna las cosas buenas y malas de cierta edad sin caer en tópicos; quizás porque todos los personajes están bien delimitados y presentados; quizás porque es una colección de muchos buenos momentos en los que todo tiene cabida: lo divertido, lo irreverente, lo sentimental y lo trascendente... el caso es que tanto la película como la época tienen un intenso pdoer evocador y nostálgico.

Resulta evidente que no estamos ante una comedia juvenil o adolescente al uso, está muy bien rodada (me llama la atención que es especialmente luminosa), el guión está bien desarrollado y tiene “alma”, entiendo por ésta la capacidad de un argumento y unos personajes para interesarnos e incluso posee la virtud de parecer intrascendente y no serlo en realidad. No es nada fácil filmar un argumento como éste, sobre lo que se ha hablado tantas veces y no repetirse, no resultar pastelón o ñoño o no acabar en lo habitual: la comedia gamberra o la película indie. Podríamos decir que por méritos propios se está convirtiendo en una película de “culto” para mucha gente que se atrevió a arriesgarse con ella.













Las comedias de Mottola no son un desmadre divertidísimo, pero precisamente por eso merecen la pena para mi gusto ya que los personajes no son meros estereotipos con los que el guionista busca la risa a toda costa. Todos ellos son peculiares, pero también conmovedores, cualquiera puede hacerte reír y cualquiera tiene sus problemas que relativizan los de los demás y los tuyos propios. La razón de ser de estas películas es resultar divertidas y lograr en el público unas cuantas sonrisas, pero los argumentos no se quedan en la punta del iceberg de los personajes y sacan a flote algunas de sus miserias sin caer nunca en lo dramático ni lacrimógeno pero demostrando que se pueden construir personajes e historias divertidos yendo un poquito más allá.

Hay que llamar especialmente la atención sobre el reparto, en el que encontramos a los después mucho más famosos Kristen Stewart (la protagonista de la saga “Crepúsculo”) y a Ryan Reynolds (que después ha protagonizado “Buried” o “The green lantern”).























“Adventureland” es ideal para verse con 16 ó 17 años pero no es una comedia acotada para una edad determinada porque el guión está trabajado con inteligencia y respeto máximo por cada uno de los personajes, todos ellos buscándose a sí mismos y vulnerables, lo que los hace especialmente interesantes. Yo diría que “Adventureland” está de hecho en la línea de “Juno” aunque trate un tema menos trascendente que aquella y representa una nueva forma de hacer comedia en la que los jóvenes ocupan papeles estelares sin caer en tópicos derivados de su edad.



MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡¡CUIDADO, CONTIENEN SPOILERS!!!!

- James presentando su vitae, su historial académico, sus actividades extraescolares, sus escritos para la revista “El nudo gordiano”... para trabajar en una hamburguesería.
- El momento en que Joel le explican a James cómo funcionan las casetas y cómo es imposible ganar a las anillas porque la arandela que se lanza no cabe en la botella central o que no se pueden tirar los sombreros de los maniquíes porque están pegados.
- La primera aparición de Lisa P. en el parque de atracciones chupando su helado (gran descubrimiento de la fotogénica Margarita Levieva) y el baile en la discoteca (por cierto, muy bien recreado el ambiente de la época).
- Todas y cada una de las apariciones de Frigo, en especial esa en la que se mea en el cristal de la ventana mientras James le mira.
- La escena en la James y Em juegan en los autos de choque mientras suena la música de The Cure: seguramente el momento más mágico de toda la película.
- La escena en la que Lisa P. da calabazas a un pretendiente a la vez que invita a James a una cita
- La escena en la que el encargado del parque demuestra la pasión con la que hay que relatar la carrera de caballos.
- El momento en que se descubre que dos personajes “estuvieron haciendo flexiones dentro de un coche sin pantalones”.
- El reencuentro final en Nueva York.

BANDA SONORA

"Adventureland Theme Song" (Brian Kenney, Ian Berkowitz)
"Breaking the Law" (Judas Priest)
"Here I Go Again" (Whitesnake)
Courtesy of Geffen Records
Under license from Universal Music Enterprises
"Rock Me Amadeus"(Falco)
"Don't Dream It's Over" (Crowded House)
"Pale Blue Eyes" (Lou Reed)
"Just Like Heaven" (The Cure)
"Unsatisfied"(The Replacements)
"Tops" (The Rolling Stones)
"Don't Want to Know If You Are Lonely" (Hüsker Dü)
"Bastards of Young"(The Replacements)
"Satellite of Love" (Lou Reed)
"Don't Change" (INXS)
"So It Goes"(Nick Lowe)
"Here She Comes Now"(The Velvet Underground)
"Your Love"(The Outfield)
"I Need to Know" Rodney Saulsberry)
"West Beirut" (Civilian Fun Group)
"Down to Rio"(Daniel May)
"Funiculi, Funicula"(Bob Stuhmer)
"Modern Love" (David Bowie)
"Looking for a Kiss"(New York Dolls)
"Pleasure Dog" (Civilian Fun Group)
"I'm in Love with a Girl"(Big Star)
"Taste of Cindy (Acoustic Version)"(The Jesus & Mary Chain)
"Hot Blooded"
"The Caissons"
"Let the Music Play"(Shannon)
"I Want Action"(Poison)
"Point of No Return"(Exposé)
"Obsession"(Animotion)
"Girls in the City" (Jamison Rotz)
"Just One Girl"(Chris Carlisle)
"America the Beautiful"(Bob Stuhmer)
"Libiamo (La Traviata)"
"In the Ether"(Black Swan Lane)
"Dance Hall Days" (Wang Chung)
"Waltz of the Flowers"(Bob Stuhmer)
"What Do You Got Against Love" (Sarah Taylor)
"In My House" (Mary Jane Girls)
"Hearts Collide"(Rob E C)
"Limelight"
"American Patrol March"(Bob Stuhmer)

jueves, 7 de abril de 2011

“Scott Pilgrim contra el mundo” (Edward Wright, 2010)

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Título original: Scott Pilgrim vs. the world.
Países: USA.
Duración: 112 min.
Género: Acción, comedia, fantástico.
Interpretación: Michael Cera (Scott Pilgrim), Mary Elizabeth Winstead (Ramona), Kieran Culkin (Wallace), Chris Evans (Lucas Lee), Anna Kendrick (Stacey), Brie Larson (Envy), Ellen Wong (Knives Chau), Alison Pill (Kim Pine), Aubrey Plaza (Julie), Brandon Routh (Todd), Johnny Simmons (Young Neil), Mark Webber (Stephen), Mae Whitman (Roxy), Jason Schwartzman (Gideon).
Guión: Michael Bacall y Edgar Wright; basado en las novelas gráficas de Bryan Lee O’Malley.
Producción: Marc Platt, Eric Gitter, Edgar Wright y Nira Park.
Música: Nigel Godrich.
Fotografía: Bill Pope.
Montaje: Jonathan Amos y Paul Machliss.
Diseño de producción: Marcus Rowland.
Vestuario: Laura Jean Shannon.
Distribuidora: Universal Pictures International Spain.
Estreno en USA: 13 Agosto 2010.
Estreno en España: 12 Noviembre 2010.


Esta película me ha hecho pensar en lo mucho que ha cambiado todo desde que era un tierno adolescente. Hace no tanto y me refiero simplemente a unos años, que te llamaran “frikie” era el peor insulto que podían soltarte sobretodo porque cuando te salían los primeros granos, te dejaban en casa hacer tu vida e ibas al instituto molaba más ser de los macarrillas, los fiesteros, los outsiders o de cualquier grupúsculo, formación, equipo o colectivo que se formara antes que quedar como el apestado, el bicho raro y solitario, que a menudo era un ser recluido en su ordenador personal, enfrascado en lecturas diversas (generalmente cómics “raros” tipo manga) y abocado a su vida interior. Vamos, que ser “frikie” era poco menos que una maldición.

Hoy es todo lo contrario, parece como si cuanto más peculiar eres y más gustos propios tienes más puntos ganas. El universo frikie se ha extendido, el siglo XXI acepta con normalidad e incluso curiosidad a los cómics, el fantástico, los superhéroes, el manga y la cultura del ocio tiene una legión de seguidores y ha ganado tantos adeptos que es rentable como nunca lo fue vender lo que antes era sólo para unos pocos.

El cine no es ajeno a todo esto. Está claro que ahora el espectador mayoritario en las salas es gente joven, por eso los grandes estudios hacen tantas películas de acción y de superhéroes, a ver si vamos a pensar que es por otra cosa. Y en este orden de cosas han empezado a multiplicarse películas de lo más variopinto que basadas en cómics van mutando géneros y estilo audiovisual. Así a bote pronto en los últimos años recuerdo películas basadas en superhéroes tan peculiares como “Hancock”, “My super exgirlfriend”, “Sky high” o la reciente “Kick ass” que son vueltas de tuerca con cierto tono de comedia o un toque indie que hubieran sido impensables si antes no hubieran triunfado los “Spiderman”, “X men”, “Batman”, etc, etc Reconozcamos que desde el “Batman” de Tim Burton en 1989 el cine de superhéroes ha sido un auténtico aluvión cinematográfico.

El cine protagonizado por jóvenes y adolescentes ha tenido también un importante boom en los últimos años gracias a la comedia y muchas veces ha surgido de proyectos independientes o semi-independientes como “American pie”, “Superfumados”, “Supersalidos” y otras tantas como la más compacta y lograda “Juno”. Ya seas un gran estudio o un director con poco dinero, te interesa que tu protagonista sea alguien joven, primero porque la juventud es sinónimo de búsqueda de la autoindentidad y eso ofrece muchas posibilidades argumentales y también porque si el público mayoritario que acude al cine es gente joven es más fácil que se identifiquen con el protagonista si también lo es. De cajón.

El caso es que si aceptamos lo anteriormente dicho la suma ofrecía un resultado que sólo era cuestión de tiempo que alguien entendiera como rentable: Lo frikie + superhéroes + comedia juvenil + estética de video juego y cómic + festival de efectos visuales y sonoros + un toque punk e indie = “Scott Pilgrim”.

“Scott Pilgrim contra el mundo” se basa en una novela gráfica que escribió el historietista canadiense Bryan Lee O’Malley desde 2004 a 2010 y cuenta la historia de un veinteañero de Toronto que es la quintaesencia del frikie: toca en un grupo de rock alternativo, mantiene gustos y actitudes más propias de un quinceañero, sale con su novia china de 17 años, Knives Chau para ir a jugar a videojuegos (en “Días de cine” compararon esta película con la española “La máquina de bailar” por ello) y sueña con una misteriosa chica estadounidense llamada Ramona Flowers a la que podrá conquistar si vence a sus siete malvados exnovios. Reconozcamos que esta película tiene un público muy concreto.

Estoy insistiendo mucho en que el protagonista es un “frikie” y que es una película “frikie” y para “fikies”, pero también quiero aclarar que el calificativo nos vale para entendernos y que en ningún sentido está usado con un sentido negativo como se hacía antaño. De hecho considero que sólo es una característica de la película, pero que esta característica no implica que no pueda gustar a quien tiene otros gustos, otros intereses u otra edad, máxime cuando está para mi gusto bastante lograda y resuelta.




En todo género cinematográfico hay películas buenas y malas, divertidas y aburridas, trabajadas o resueltas de un plumazo. En esta ocasión creo que estamos ante una buena película de este peculiar género y, de acuerdo, gustará más a un sector del público que a otro, pero más que porque esté bien o mal construida porque su argumento pueda o no resultar de interés. En mi caso digamos que me entretuvo, que es bastante.

Dirige Edward Wright, al que muchos recordaréis por esa magnífica comedia de terror que es “Shaun of the dead” (en España “Zombies party”) y de nuevo demuestra una gran habilidad para aprovechar al máximo todos los recursos cinematográficos a su alcance para conseguir una película “fresca”, dinámica, divertida y diferente.

Ante todo esta película es un gran cocktail argumental y estilístico en el que el director juguetea con los recursos audiovisuales que tiene a mano con el fin de lograr el máximo dinamismo y originalidad en todo momento, quizás porque el argumento en sí, admitámoslo, es un poco lo de siempre y realmente lo que cambia es cómo se cuenta. No se reprime en ningún momento en el uso de efectos visuales para acelerar la narración o detenerla con el fin de resaltar situaciones concretas, las escenas van cambiando a toda mecha saltando en segundos de escenarios o personajes, las transiciones entre unas y otras muchas veces se hacen sin romper la continuidad del diálogo pero sí llevando a los personajes a otro lugar, el montaje se acelera o ralentiza y se usan recursos más propios del cómic como el de enfatizar gráficamente los sonidos y onomatopeyas o dividir la pantalla en secciones...La sensación que tienes como espectador es la de ir avanzando por el argumento como en una montaña rusa en la que de pronto caes en picado para volver a subir más despacio a continuación aunque solo por unos breves segundos de respiro. Es una forma de dar dinamismo a la película y adecuarla a una nueva forma de percibir el mundo, los tiempos han cambiado y la información auditiva y visual nos llega a borbotones por los sentidos.

El cocktail mencionado también se produce en lo argumental y conceptual porque comedia, acción, sensibilidad indie, música alternativa, el mundo del cómic y del videojuego se fusionan en una historia que en el fondo encierra una moraleja interesante y es que para “ganar” no sólo importa saber “jugar” bien, sino saber cómo hacerlo y entender en qué consiste “ganar” realmente, lo cual es a menudo lo más complicado de explicar y de asimilar.

Como casi siempre lo que funciona es que la historia y los personajes tienen “alma” (muy bien elegidos los protagonistas, sobretodo ese Michael Cera más conocido como “piernas bonitas” en esa gran comedia que era “Juno”, ese sorprendente Kieran Culkin, sí, el hermano pequeño de Macaulay o la prometedora Mary Elizabeth Winstead ) y que no sólo es un jugueteo audiovisual sino que resulta inesperada, imprevisible y divertida.

No hay que dejarse engañar, puede ir dirigida para un público muy concreto, eso es cierto y seguramente no interese al resto, pero eso no la hace menos interesante, conseguida y deslumbrante.



MIS ESCENAS FAVORITAS:

- Scott y Knives jugando al videojuego de lucha como si estuvieran bailando.
- Scott escapando por su ventana cuando acude a buscarle Knives.
- La barra de “pee” cuando Scott Pilgrim va al baño.
- La banda de Scott Pilgrim tocando cuando la batería “se pone las pilas” y se escucha “We Are Sex Bob-Omb”.
- En la pelea final hay dos grandes frases que sueltan de sopetón: “Me has hecho tragarme el chicle, lo tendré en la tripa siete años” y los avisos de “Chungo”, “Chungo” cuando el malo maloso de turno pega a la chica.

martes, 7 de septiembre de 2010

“Porky’s” (Bob Clark, 1982)

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Título original: Porky´s
País: EEUU, Canadá
Género: Comedia juveil
Duración: 94
Guión: Bob Clark
Fotografía: Paul Zaza e Carl Zittrer
Música: Reginald H. Morris
Producción: Don Carmody, Bob Clark
Distribuidora: Twentieth Century Fox
Reparto: Dan Monahan (Pee Wee), Mark Herrier (Billy), Wyatt Knight (Tommy), Roger Wilson (Mickey), Cyril O’Reilly (Tim), Tony Ganios (Meat), Kaki Hunter (Wendy), Kim Cattrall (Honeywell), Nancy Parsons (Balbricker), Scott Colomby (Brian Schwartz), Boyd Gaines (Coach Brakett), Doug McGrath (Coach Warren), Susan Clark (Cherry Forever), Art Hindle (Ted Jarvis), Wayne Maunder (Cavanaugh)....


Recientemente he revisitado “Porky’s”, una película de los 80’s de las que podríamos llamar “gamberras” como también lo fueron “Despedida de soltero”, “Desmadre a la americana” o lo han sido más recientemente “American party” o la muy recomendable “Resacón en las Vegas”, vamos un género, altamente atractiva para adolescentes con ganas de farra y las hormonas revueltas.

Trata sobre un grupo de amigos “en celo” en un colegio mayor en Florida en los años 50 aunque el protagonista es Pee Wee (Dan Monahan), un chaval obsesionado con perder la virginidad. Los ingredientes os los podéis imaginar: humor grueso, el sexo como leit motiv, reparto coral con un grupo de chavales un tanto “desmandados” y todo el rosario de tópicos que enseguida se nos pueden ocurrir: los chulitos del colegio, el salido que no se come una rosca, el guaperas sobradamente dotado, las estrechas.....es decir, si nos ponemos serios y exigentes nada para tomarse muy en serio por más que sea como “Rebelde sin causa”, “American graffiti” o “Grease” pero en plan gamberrada.

Pero hete aquí que la recuperación de estos títulos tiene a veces un cierto encanto. Desde luego un encanto primario, básico, basado más en la nostalgia y el recuerdo que otros de tiempos ya lejanos. Admitámoslo, todos hemos pasado por la etapa de las hormonas revueltas con mayor o menor impacto personal, todos hemos sido en mayor o menor grado como los protagonistas y todos llevamos un gamberro latente dentro que controlamos con más o menos acierto y no digo nada, si estamos precisamente en ese momento. Películas como “Porky’s” no las tomamos en serio, pero tienen algo de liberación, son gamberradas para descargar tensiones. Y bueno, no estamos ante una comedia “calentona” cualquiera, hay que reconocer que tanto la factura como el guión son aceptables y que este título es en cierto modo uno de los pioneros del género.

En un país autorreprimido como era España antes de la democracia os podéis imaginar lo que era una película como “Porky’s” en su día, allá por 1982, el no va más. Hoy ya no es tan transgresora ni tan “gamberra”, ha sido superada por otras películas, aunque sigue funcionando como comedia y tiene varias escenas realmente divertidas (la de los mirones en las duchas de las chicas es ya mítica, pero tiene más) aunque utilice un tipo de humor que está en las antípodas de los elegantes Ernest Lutbisch, Billy Wilder o Woody Allen. Considero que hay un tipo de cine para cada momento y para cada persona y el humor sea grueso o elegante funciona o no lo hace y en “Porky’s” creo que lo consigue. También se puede destacar de la película que se muestra a favor del compañerismo; que pone en entredicho una educación estirada poco comprensiva con los problemas de una edad difícil y que ridiculiza el racismo, los prejuicios y un modo de vida machista y autoritario.

No estamos ante una gran película, ni mucho menos, pero con el paso del tiempo ha entrado a formar parte en lugar privilegiado de la minúscula videoteca de comedias gamberras adolescentes que de vez en cuando nos gusta recordar. No sé si podríamos definirla entonces como una película de culto, pero en cierto modo sí lo es.

Como curiosidades decir que:

- Está considerada una película canadiense porque la productora era de Canadá y según esos términos ha sido durante mucho tiempo la película más taquillera de este país

- Aparece la hoy conocida por "Sexo en Nueva York", Kim Cattral, haciendo de profesora de gimnasia y que es protagonista de una de las escenas más recordadas de la película.

- Susan Clark (la prostituta) y Alex Karras (el policía hermano de Porky's) fueron dos habituales de la TV norteamericana que se reunieron posteriormente en la serie cómica "Webster".