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miércoles, 9 de agosto de 2017

“Spiderman: Homecoming” (Jon Watts, 2017)

¡¡¡No es un reboot!!! Es Spiderman integrándose en la saga de los Vengadores y una muy correcta película de superhéroes con acción trepidante, pero sobretodo con personajes y actores que hacen que como espectador tomes interés por lo que les ocurre. Andrew Gardfield naufragó como Spiderman, en cambio Tom Holland lo borda con desparpajo y una ilusión y sentido del humor que casan muy bien con el personaje. Eso es lo que hace que cuando llegan las escenas de acción (tan sofisticadas y aparatosas como en cualquier película de la marca Marvel) sientas la emoción que se le presupone a una situación al límite.

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Título original: Spider-Man: Homecoming
País: Estados Unidos
Duración: 133 min.
Género: Acción, Superhéroes.
Reparto: Tom Holland, Robert Downey Jr., Michael Keaton, Marisa Tomei, Jacob Batalon, Zendaya, Jon Favreau, Tony Revolori, Laura Harrier, Angourie Rice, Kenneth Choi, Michael Barbieri, Logan Marshall-Green, Donald Glover.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España.
Productora: Columbia Pictures, Marvel Studios, Sony Pictures Entertainment.
Guionista: John Francis Daley, Jonathan Goldstein, Christopher Ford, Chris McKenna, Jon Watts, Erik Sommers (Personajes: Steve Ditko, Stan Lee).
Música: Michael Giacchino.
Fotografía: Salvatore Totino


lunes, 7 de agosto de 2017

"Spiderman: Homecoming" (Jon Watts, 2017)

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¡¡¡No es un reboot!!! Es Spiderman integrándose en la saga de los Vengadores y una muy correcta película de superhéroes con acción trepidante, pero sobretodo con personajes y actores que hacen que como espectador tomes interés por lo que les ocurre. Andrew Gardfield naufragó como Spiderman, en cambio Tom Holland lo borda con desparpajo y una ilusión y sentido del humor que casan muy bien con el personaje. Eso es lo que hace que cuando llegan las escenas de acción (tan sofisticadas y aparatosas como en cualquier película de la marca Marvel) sientas la emoción que se le presupone a una situación al límite.

miércoles, 8 de mayo de 2013

“Iron man 3”(Shane Black, 2013)

Entretenida y aparatosa casi al mismo nivel, mantiene la línea de las entregas anteriores combinando de nuevo acción, efectos especiales, humor y un Robert Downey Jr. en estado de gracia aunque lo mejor son esos créditos finales con un soundtrack que te hace salir del cine en pleno subidón....por cierto, hay que quedarse hasta el final final de los créditos.


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Países: USA y China.
Duración: 130 min.
Género: Acción, ciencia-ficción, fantástico, cómics
Reparto: Robert Downey Jr. (Tony Stark / Iron Man), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Don Cheadle (James Rhodes / War Machine), Guy Pearce (Dr. Aldrich Killian), Ben Kingsley (Mandarín), Rebecca Hall (Maya Hansen), James Badge Dale (Eric Savin), Jon Favreau (Happy Hogan), Stephanie Szostak (Ellen Brandt), William Sadler (Sal). Guion: Shane Black y Drew Pearce; basado en los cómics de Jack Kirby, Stan Lee, Don Heck y Larry Lieber.
Producción: Kevin Feige.
Música: Brian Tyler.
Fotografía: John Toll.
Montaje: Jeffrey Ford y Peter S. Elliot.
Diseño de producción: Bill Brzeski.
Vestuario: Louise Frogley.
Distribuidora: The Walt Disney Company Spain.
Estreno en USA: 3 Mayo 2013.
Estreno en España: 26 Abril 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

Recomendada para los fans de Marvel pero también para todo aquel que vaya al cine a entretenerse con las consabidas dosis de acción, rizos que rizan el rizo, explosiones, escenas al límite y ciertos toques de humor.

jueves, 7 de abril de 2011

“Scott Pilgrim contra el mundo” (Edward Wright, 2010)

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Título original: Scott Pilgrim vs. the world.
Países: USA.
Duración: 112 min.
Género: Acción, comedia, fantástico.
Interpretación: Michael Cera (Scott Pilgrim), Mary Elizabeth Winstead (Ramona), Kieran Culkin (Wallace), Chris Evans (Lucas Lee), Anna Kendrick (Stacey), Brie Larson (Envy), Ellen Wong (Knives Chau), Alison Pill (Kim Pine), Aubrey Plaza (Julie), Brandon Routh (Todd), Johnny Simmons (Young Neil), Mark Webber (Stephen), Mae Whitman (Roxy), Jason Schwartzman (Gideon).
Guión: Michael Bacall y Edgar Wright; basado en las novelas gráficas de Bryan Lee O’Malley.
Producción: Marc Platt, Eric Gitter, Edgar Wright y Nira Park.
Música: Nigel Godrich.
Fotografía: Bill Pope.
Montaje: Jonathan Amos y Paul Machliss.
Diseño de producción: Marcus Rowland.
Vestuario: Laura Jean Shannon.
Distribuidora: Universal Pictures International Spain.
Estreno en USA: 13 Agosto 2010.
Estreno en España: 12 Noviembre 2010.


Esta película me ha hecho pensar en lo mucho que ha cambiado todo desde que era un tierno adolescente. Hace no tanto y me refiero simplemente a unos años, que te llamaran “frikie” era el peor insulto que podían soltarte sobretodo porque cuando te salían los primeros granos, te dejaban en casa hacer tu vida e ibas al instituto molaba más ser de los macarrillas, los fiesteros, los outsiders o de cualquier grupúsculo, formación, equipo o colectivo que se formara antes que quedar como el apestado, el bicho raro y solitario, que a menudo era un ser recluido en su ordenador personal, enfrascado en lecturas diversas (generalmente cómics “raros” tipo manga) y abocado a su vida interior. Vamos, que ser “frikie” era poco menos que una maldición.

Hoy es todo lo contrario, parece como si cuanto más peculiar eres y más gustos propios tienes más puntos ganas. El universo frikie se ha extendido, el siglo XXI acepta con normalidad e incluso curiosidad a los cómics, el fantástico, los superhéroes, el manga y la cultura del ocio tiene una legión de seguidores y ha ganado tantos adeptos que es rentable como nunca lo fue vender lo que antes era sólo para unos pocos.

El cine no es ajeno a todo esto. Está claro que ahora el espectador mayoritario en las salas es gente joven, por eso los grandes estudios hacen tantas películas de acción y de superhéroes, a ver si vamos a pensar que es por otra cosa. Y en este orden de cosas han empezado a multiplicarse películas de lo más variopinto que basadas en cómics van mutando géneros y estilo audiovisual. Así a bote pronto en los últimos años recuerdo películas basadas en superhéroes tan peculiares como “Hancock”, “My super exgirlfriend”, “Sky high” o la reciente “Kick ass” que son vueltas de tuerca con cierto tono de comedia o un toque indie que hubieran sido impensables si antes no hubieran triunfado los “Spiderman”, “X men”, “Batman”, etc, etc Reconozcamos que desde el “Batman” de Tim Burton en 1989 el cine de superhéroes ha sido un auténtico aluvión cinematográfico.

El cine protagonizado por jóvenes y adolescentes ha tenido también un importante boom en los últimos años gracias a la comedia y muchas veces ha surgido de proyectos independientes o semi-independientes como “American pie”, “Superfumados”, “Supersalidos” y otras tantas como la más compacta y lograda “Juno”. Ya seas un gran estudio o un director con poco dinero, te interesa que tu protagonista sea alguien joven, primero porque la juventud es sinónimo de búsqueda de la autoindentidad y eso ofrece muchas posibilidades argumentales y también porque si el público mayoritario que acude al cine es gente joven es más fácil que se identifiquen con el protagonista si también lo es. De cajón.

El caso es que si aceptamos lo anteriormente dicho la suma ofrecía un resultado que sólo era cuestión de tiempo que alguien entendiera como rentable: Lo frikie + superhéroes + comedia juvenil + estética de video juego y cómic + festival de efectos visuales y sonoros + un toque punk e indie = “Scott Pilgrim”.

“Scott Pilgrim contra el mundo” se basa en una novela gráfica que escribió el historietista canadiense Bryan Lee O’Malley desde 2004 a 2010 y cuenta la historia de un veinteañero de Toronto que es la quintaesencia del frikie: toca en un grupo de rock alternativo, mantiene gustos y actitudes más propias de un quinceañero, sale con su novia china de 17 años, Knives Chau para ir a jugar a videojuegos (en “Días de cine” compararon esta película con la española “La máquina de bailar” por ello) y sueña con una misteriosa chica estadounidense llamada Ramona Flowers a la que podrá conquistar si vence a sus siete malvados exnovios. Reconozcamos que esta película tiene un público muy concreto.

Estoy insistiendo mucho en que el protagonista es un “frikie” y que es una película “frikie” y para “fikies”, pero también quiero aclarar que el calificativo nos vale para entendernos y que en ningún sentido está usado con un sentido negativo como se hacía antaño. De hecho considero que sólo es una característica de la película, pero que esta característica no implica que no pueda gustar a quien tiene otros gustos, otros intereses u otra edad, máxime cuando está para mi gusto bastante lograda y resuelta.




En todo género cinematográfico hay películas buenas y malas, divertidas y aburridas, trabajadas o resueltas de un plumazo. En esta ocasión creo que estamos ante una buena película de este peculiar género y, de acuerdo, gustará más a un sector del público que a otro, pero más que porque esté bien o mal construida porque su argumento pueda o no resultar de interés. En mi caso digamos que me entretuvo, que es bastante.

Dirige Edward Wright, al que muchos recordaréis por esa magnífica comedia de terror que es “Shaun of the dead” (en España “Zombies party”) y de nuevo demuestra una gran habilidad para aprovechar al máximo todos los recursos cinematográficos a su alcance para conseguir una película “fresca”, dinámica, divertida y diferente.

Ante todo esta película es un gran cocktail argumental y estilístico en el que el director juguetea con los recursos audiovisuales que tiene a mano con el fin de lograr el máximo dinamismo y originalidad en todo momento, quizás porque el argumento en sí, admitámoslo, es un poco lo de siempre y realmente lo que cambia es cómo se cuenta. No se reprime en ningún momento en el uso de efectos visuales para acelerar la narración o detenerla con el fin de resaltar situaciones concretas, las escenas van cambiando a toda mecha saltando en segundos de escenarios o personajes, las transiciones entre unas y otras muchas veces se hacen sin romper la continuidad del diálogo pero sí llevando a los personajes a otro lugar, el montaje se acelera o ralentiza y se usan recursos más propios del cómic como el de enfatizar gráficamente los sonidos y onomatopeyas o dividir la pantalla en secciones...La sensación que tienes como espectador es la de ir avanzando por el argumento como en una montaña rusa en la que de pronto caes en picado para volver a subir más despacio a continuación aunque solo por unos breves segundos de respiro. Es una forma de dar dinamismo a la película y adecuarla a una nueva forma de percibir el mundo, los tiempos han cambiado y la información auditiva y visual nos llega a borbotones por los sentidos.

El cocktail mencionado también se produce en lo argumental y conceptual porque comedia, acción, sensibilidad indie, música alternativa, el mundo del cómic y del videojuego se fusionan en una historia que en el fondo encierra una moraleja interesante y es que para “ganar” no sólo importa saber “jugar” bien, sino saber cómo hacerlo y entender en qué consiste “ganar” realmente, lo cual es a menudo lo más complicado de explicar y de asimilar.

Como casi siempre lo que funciona es que la historia y los personajes tienen “alma” (muy bien elegidos los protagonistas, sobretodo ese Michael Cera más conocido como “piernas bonitas” en esa gran comedia que era “Juno”, ese sorprendente Kieran Culkin, sí, el hermano pequeño de Macaulay o la prometedora Mary Elizabeth Winstead ) y que no sólo es un jugueteo audiovisual sino que resulta inesperada, imprevisible y divertida.

No hay que dejarse engañar, puede ir dirigida para un público muy concreto, eso es cierto y seguramente no interese al resto, pero eso no la hace menos interesante, conseguida y deslumbrante.



MIS ESCENAS FAVORITAS:

- Scott y Knives jugando al videojuego de lucha como si estuvieran bailando.
- Scott escapando por su ventana cuando acude a buscarle Knives.
- La barra de “pee” cuando Scott Pilgrim va al baño.
- La banda de Scott Pilgrim tocando cuando la batería “se pone las pilas” y se escucha “We Are Sex Bob-Omb”.
- En la pelea final hay dos grandes frases que sueltan de sopetón: “Me has hecho tragarme el chicle, lo tendré en la tripa siete años” y los avisos de “Chungo”, “Chungo” cuando el malo maloso de turno pega a la chica.

jueves, 10 de julio de 2008

“El increíble Hulk” (Louis Leterrier, 2008)

**
País: USA.

Duración: 114 min.
Género: Acción, ciencia-ficción.
Interpretación: Edward Norton (Bruce Banner), Liv Tyler (Dra. Elizabeth "Betty" Ross), Tim Roth (Emil Blonsky), Tim Blake Nelson (Samuel Sterns), Ty Burrell (Leonard), William Hurt (general Thaddeus "Thunderbolt" Ross).
Guión: Zak Penn; basado en los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby.
Producción: Avi Arad, Gale Anne Hurd y Kevin Feige.
Música: Craig Armstrong.
Fotografía: Peter Menzies Jr.
Montaje: John Wright, Rick Shaine y Vincent Tabaillon.
Diseño de producción: Kirk M. Petruccelli.
Vestuario: Denise Cronenberg.

Si tuviera que calificar con un adjetivo esta película sería “aparatosa” y lo entenderéis si la véis sobretodo al comprobar que ocurre cada vez que aparece en escena Hulk, pero empecemos por otra parte.....

Lo primero comentar que esta película se ha planteado como secuela del “Hulk” de Ang Lee, pero más que nada porque aquella es relativamente reciente (2003) ya que la producción, el planteamiento y los actores que intervienen en ésta son diferentes. Ahora el protagonista es Edward Norton y no Eric Bana y su paternaire es Liv Tayler y no Jennifer Connelly.

Antes de entrar de lleno en lo que ofrece esta película decir que me parece superior la de Ang Lee porque es más dramática y porque pienso que el guión está más trabajado y hay mayor equilibrio entre lo que es puramente acción y lo que no lo es, que para mi gusto es más importante porque explora el drama del personaje de Bruce Banner, que es a fin de cuentas lo que nos acerca y hace más nuestro el argumento, ya que se humaniza y se hace más “real” pese a ser una película de superhéroes y ficción. Ya digo que eso para mi gusto, aunque no para el de la mayoría como va a demostrar la taquilla.


Sin duda esta película de Louis Leterrier (director de “Transporter”) va a tener mucho más público que aquella de Ang Lee y eso es algo que está planteado así desde la producción ya que los estudios Universal no estuvieron muy contentos con los resultados económicos del primer Hulk y querían dar un giro a la que ya es saga. A parte ha entrado en juego la Marvel ya que ahora sí y no entonces tiene derecho sobre parte de lo beneficios de sus personajes. De hecho he leído que han creado una división cinematográfica para producir películas inspiradas en sus personajes y ya se están preparando películas sobre “Thor” y “Capitán América” tras las que seguirán “The avengers” (Los vengadores). Lo podéis comprobar al final de esta película atando cabos sueltos al ver aparecer a Robert Downey Jr. en un cameo que remite a “Iron man”, también estrenada este año.

Esta película es, por tanto, algo muy diferente al primer Hulk. Aquella se acercaba más al cine de autor y estaba planteada como un drama de acción. Ésta es cine de evasión, quizás más acorde con el espíritu de los cómics y lo que pretende es entretener por encima de todo. Se han dejado de lado (no del todo) las disquisiciones morales y tiene menos peso dramático la preocupación del protagonista por los efectos de sus transformaciones y se ha potenciado todo lo que tiene que ver con la acción y la espectacularidad de las escenas.


Marvel ha tomado las riendas de su “criatura” y ha pensado en su público potencial para darle lo que quiere y ha hecho una película aparatosa y excesiva porque los efectos especiales le permiten hacerlo. Con esto no quiero decir que sea mala o que no entretenga, al contrario, pero me da la sensación de que se han traspasado todos los límites de lo lógico y eso abre mucho los ojos en un cine pero quita intensidad y emoción. Me explico: un ser al que las balas no hacen ni un rasguño y al que se puede lanzar un bazocazo sin que se vea afectado permite hacer escenas muy espectaculares, pero no sufre, no tiene miedo a nada y se anula toda la profundidad dramática que podría usarse para provocar sensaciones en el público. Al final sólo queda rizar el rizo cada vez más y queriendo hacerlo el asunto se les ha ido de las manos hasta el punto de llegar a lo inverosímil y sólo pondré como ejemplo que Hulk es capaz de apagar el fuego de un helicóptero aplaudiendo.

No entro en si la película entretiene o no que está claro que sí, pero habida cuenta de que cuando aparece Hulk cualquier cosa es posible que ocurra, a mí como espectador me interesa mucho más cuando Hulk es Edward Norton porque sí le veo inquietud y si le veo una profundidad al personaje y si me emociono o se me aceleran las pulsaciones cuando lo veo escapar por la favela brasileña al comienzo de la película (por cierto, mucho más impactante la favela que mil explosiones) por mucho que parezca que Norton ande un poco haciendo el papel por encargo y por la pasta que se va a embolsar (en ese sentido veo mucho más metido en canción a Robert Downey Jr. en “Iron man”). En el apartado de actores Liv Tayler y William Hurt simplemente cumplen y a Tim Roth parece como si le hubieran dado libre para desvariar y desfasar todo cuanto quisiera porque no puede estar más exagerado en su actuación.


En realidad la película llega un momento en que es exagerada y aparatosa. Me parece mucho más equilibrado e interesante su principio (que es próximo a lo que había hecho Ang Lee) que su final, en el que se da via libre al, por llamarlo de algún modo, “desfase visual” que permite el personaje de “Hulk” tal y como lo han diseñado. No me extraña que hubiera problemas en el rodaje y montaje y que Edward Norton y el propio director quisieran darle otro enfoque a la película, pero al final ganó la perspectiva de la Marvel, se eliminó diálogo y drama y se aumentaron las escenas de acción para acomodar la película a un público más juvenil. En algún momento, sobretodo al final, parece que se está viendo King Kong contra Godzilla y da la sensación de que se ha querido superar lo que hicieron con “Transformers”. Está bien en el sentido de que es inagotable la capacidad que existe hoy en día para sorprendernos cada vez más con los efectos visuales y en el sentido de que uno no se aburre viendo este tipo de películas (más que nada porque no hay argumental ni visualmente ni un momento de respiro), pero se pierde el equilibrio y la profundidad dramática y ambos aspectos son muy importantes para que los personajes y la historia nos lleguen.

En definitiva, una película entretenida y espectacular, adrenalítica y aparatosa a más no poder, recomendable en las sofocantes tardes del verano por aquello de pasar el rato sin devanarse el coco mucho y sin otra preocupación que ver pasar cosas cuando más impactantes visualmente mejor, pero inferior a lo que podría haber sido y para mi gusto inferior a la de Ang Lee, pero claro, lo que demanda el público que llena las salas es acción y espectáculo visual (y auditivo porque vaya si ayudan el sonido y la banda sonora) y es lo que pretende ofrecer Marvel con esta saga de superhéroes que comienza con “Iron man” y “El increíble Hulk”. Hay fórmula para rato porque la taquilla va a responder.