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lunes, 10 de marzo de 2025

"Harry Potter 7 y las reliquias de la muerte, parte 1" (David Yates, 2010)

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#DanielRadcliffe #EmmaWatson #RupertGrint #AlanRickman #RalphFiennes #HarryPotter #CineAventuras #Cine #CineFantástico

Tras la irregular adaptación de la sexta novela, que precisaba más metraje, Warner Bros decidió dividir la séptima entrega en dos películas para cerrar la saga de Harry Potter por todo lo alto y fue todo un acierto. En esta primera entrega las cosas ya se ponen serias y realmente hay un cambio de registro notable que ya se había podido apreciar progresivamente en las dos entregas anteriores y es que pasamos del fantástico adolescente al drama fantástico. La amenaza se cierne sobre los protagonistas y se hace más palpable y se logra trasladar mayor tensión de la pantalla al espectador transmitiendo con un diseño de producción oscuro y tenebroso el peligro que se cierne sobre Harry y sus amigos, que no sólo tiene que ver con perder sus vidas sino también su amistad. Es por ello una película más asfixiante, más pesimista y aunque se vuelve más lenta en la narración (algunos dicen que es aburrida), ello permite transmitir mejor cierta sensación de desolación y desamparo. Para mi gusto es un buen preámbulo para la última entrega.

martes, 28 de noviembre de 2023

"Las crónicas de Narnia 3: La travesía del viajero del alba" (Michael Apted, 2010)

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#CineAventuras #Cinefantástico #MichaelApted #BenBarnes #GeorgieHenley #WilliamMoseley

La tercera entrega, adaptación de otra de las novelas de la saga de C. S. Lewis, va directamente al grano y arranca casi sin preámbulo en medio del océano de Narnia ya que se centra en una aventura marítima de los hermanos pequeños junto al príncipe Caspian. Aunque puede resultar válida como entretenimiento, especialmente para los más pequeños, flojea bastante y se aprecian los problemas de producción que llevaron finalmente a la cancelación de las siguientes continuaciones. Parte de los atractivos de las dos primeras películas, que tienen que ver con el reparto y la poderosa presencia del león Aslan, desaparecen y también la narración es menos interesante así que resulta una película mediocre y con altibajos. Sigue siendo idónea para el visionado en familia, pero ya no provoca ni el interés ni el disfrute de las anteriores. Aunque fuera porque los actores habían crecido y los problemas de producción lo impidieron acertaron en no continuar una fórmula agotada. 

jueves, 22 de junio de 2023

"Arrietty y el mundo de los diminutos" (Hiromasa Yonebayashi, 2010)

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#HiromasaYonebayashi #animación #StudioGhibli #Cine #CineAnimación

Ópera prima de Hiromasa Yonebayashi, que fue jefe de animación de Hayao Miyazaki para alguno de sus últimos títulos. Se trata de una nueva adaptación de la novela "The borrowers" de Mary Norton que ya tuvo una versión de animación de 29 episodios en formato serie de televisión conocida en España como "Los diminutos" y estrenada en TVE en 1986. Sus señas de identidad son las habituales del Studio Ghibli y en cierto modo tiene ecos de "Mi vecino Totoro" por aquello de invitarnos a una casa en las afueras, rodeada de una  vegetación de contemplativa belleza, con extraños seres que van a modificar el mundo y el estado de salud del niño protagonista. Aunque en este caso la verdadera protagonista es Arrietty, que decidida a explorar su mundo circundante arriesga su vida para ayudar a sus padres y conocer a su gigante vecino. Aunque no alcanza la excelencia de otros títulos del maestro Miyazaki de nuevo es un alarde de animación a mano, que cuida al máximo los detalles de cada escena, que acierta en la mezcla de comedia, aventura y fantástico con una duración muy adecuada y que finalmente te atrapa gracias a la conmovedora relación de amistad de los dos personajes centrales y a su banda sonora (inolvidable la canción de Arrietty).
 

jueves, 2 de julio de 2020

"El discurso del rey" (Tom Hooper, 2010)


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Esta película británica fue la gran triunfadora de los Óscars de 2010 obteniendo los premios de mejor película, mejor director, mejor guión original y mejor actor protagonista con doce nominaciones que se completaban con mejor actor de reparto, actriz de reparto, montaje, fotografía, banda sonora, diseño de producción, vestuario y sonido. Así planteado resulta casi inevitable una vez vista preguntarse cómo pudo conseguirlo porque no es una de esas películas que provocan entusiasmos unánimes entre todos los espectadores, pero hay varios datos a tener en cuenta: uno es la competencia que tenía y otro su capacidad para irte conquistando conforma avanza, su carácter de película todos los públicos, de tono amable, centrada en una historia de superación con la que todo el mundo puede empatizar, elegante, bien construida en todo lo formal y también en lo narrativo y con una acertadísima mezcla entre comedia y drama político. En cualquier caso, por lo que es recordada es por el brillante duelo interpretativo entre dos actores en estado de gracia: Colin Firth y Geoffrey Rush, aunque no sería justo olvidar un elenco destacadísimo. Tampoco está nada mal la recreación de época, que nos sitúa en la Inglaterra en 1936, tras la muerte del rey Jorge V y la escandalosa abdicación de su sucesor, Eduardo VIII para casarse con una divorciada. Con la Segunda Guerra Mundial en el horizonte asciende al trono Jorge VI, que debe asumir el liderazgo del país en un momento muy delicado y, de cara a sus discursos, sufre problemas de tartamudez, por lo que es imprescindible un logopeda de métodos poco ortodoxos.

lunes, 23 de abril de 2018

"Caza a la espía" (Doug Liman, 2010)

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A priori una propuesta atractiva tanto por los dos protagonistas, como por el director de "El caso Bourne" como por el hecho de basarse en una agente de la CIA cuya identidad fue desvelada por la Casa Blanca después de que su marido escribiera en The New York Times un artículo destapando que se había manipulado desde el gobierno en relación a las armas de destrucción masiva en Irak. El caso es que la película se puede ver, es correcta, pero no acaba por entusiasmar, se ve y se olvida, como un producto rutinario más de entretenimiento.

domingo, 8 de abril de 2018

"The town (ciudad de ladrones)" (Ben Affleck, 2010)

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Tras la más que interesante y prometedora “Adiós pequeña, adiós” Ben Affleck hizo tras la cámara (y delante de ella) este thriller que enfrenta a la policía y el mundo criminal de la ciudad de Boston con buen pulso, nervio y analizando con acierto los dos bandos, sus códigos, sus comportamientos y la forma en que colisionan. Una película más que correcta, de acción trepidante por momentos pero también con intensos conflictos personales, de encrucijadas que determinan el desenlace final de un grupo coral de personajes (el reparto es muy bueno). Francamente recomendable si te gusta el relato policiaco y criminal.

domingo, 25 de marzo de 2018

“The tourist” (Florian Henckel von Donnersmarck, 2010)

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Desesperante y decepcionante película para el lucimiento de su pareja protagonista con un guión muy por debajo de los recursos que se disponían y de lo que se vendía en el trailer. Pese a lo atractivo de la ambientación por las calles de París y Venecia y pese a los dos protagonistas, la película va perdiendo interés progresivamente y no logra remontar. Además no resulta ser lo que parece y más que una película de acción es un policiaco con suspense y unas gotitas de humor. A mi modo de ver resulta una tomadura de pelo que fuera nominada en los Globos de Oro de 2010 como mejor comedia o musical, pero bueno, seguro que hay quien la disfruta.

viernes, 5 de enero de 2018

“Chico & Rita” (Fernando Trueba, Javier Mariscal y Tono Errando, 2010)

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Independientemente de que sea animación por captura de imagen real es una de las mejores películas que se han hecho sobre el mundillo del jazz. Una película exótica y atípica, sensual e insinuante dirigida para un público adulto. Propone un viaje a la Cuba de 1948 con una mirada nostálgica centrándose en las andanzas de una pareja enamorada de la música. Fue fruto de la colaboración entre Fernando Trueba y Mariscal y obtuvo el premio a mejor película europea de animación en los Premios del cine europeo y en los Goya y una nominación en los Óscars. Si te gusta la música, el jazz y los ritmos cubanos no te la puedes perder.

viernes, 10 de febrero de 2017

Boardwalk empire (HBO, 2010)



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Extraordinaria serie de cinco temporadas que Martin Scorsesse, Mark Whalberg y Terence Winter lanzaron tras el éxito de “Los Soprano” en torno al Atlantic City de la ley seca y la figura del político y gángster local "Nucky" Thompson. En plena era dorada de las series pasó ligeramente desapercibida pese a su exquisita ambientación, su magnífico reparto, sus cuidadísimos guiones y una planificación redonda. Su único pero un ligero estancamiento en la segunda temporada, superado se va de menos a más y, sin duda, es una de esas series que nunca olvidarás, sobretodo si te gusta el género criminal. Altísimamente recomendable.

miércoles, 24 de julio de 2013

"Beginners (Principiantes)" (Mike Mills, 2010)

Imaginativa, peculiar y simpática comedia pequeña con poso dramático que si no fuera porque al final se desquicia más de la cuenta y a veces avanza demasiado lenta sería perfecta como propuesta contracorriente.

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Guion: Mike Mills. 
País: EEUU. 
Duración: 105 min. 
Género: Drama, comedia. 
Reparto: Ewan McGregor (Oliver), Christopher Plummer (Hal), Mélanie Laurent (Anna), Goran Visnjic (Andy), Mary Page Keller (Georgia), Kai Lennox, Keegan Boos. 
Producción: Miranda de Pencier, Lars Knudsen, Leslie Urdang, Jay Van Hoy y Dean Vanech. 
Música: Roger Neill, David Palmer y Brian Reitzell. 
Fotografía: Kasper Tuxen. 
Montaje: Olivier Bugge Coutté. 
Diseño de producción: Shane Valentino. 
Vestuario: Jennifer Johnson. 
Distribuidora: Universal Pictures International Spain. 
Estreno en USA: 3 Junio 2011. 
Estreno en España: 8 Julio 



Recomendada para quien huya de argumentos y personajes típicos y tópicos y para quien no le importe que el ritmo de la narración se ralentice o acelere por momentos. Además ofrece la actuación que le valió el óscar como actor secundario a Christopher Plummer.

viernes, 12 de octubre de 2012

“Inside job” (Charles Ferguson, 2010)

Dos años después de su éxito en los óscars y de su difusión no sólo sigue estando de actualidad, sino que pone los pelos como escarpias, ya que se intuye con meridiana claridad que los mecanismos de la corrupción son mucho peores e indestructibles que la propia crisis económica.


IMPRESCINDIBLE
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País: EEUU.
Duración: 108 min.
Género: Documental.
Guión: Charles Ferguson, Chad Beck y Adam Bolt.
Narrador original: Matt Damon
Producción: Charles Ferguson y Audrey Marrs.
Música: Alex Heffes.
Fotografía: Kalyanne Mam y Sventlana Cvetko.
Montaje: Chad Beck y Adam Bolt.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España.
Estreno en USA: 8 Octubre 2010.
Estreno en España: 25 Marzo 2011.
Apta para todos los públicos.







sábado, 31 de marzo de 2012

“ Meek's Cutoff” (Kelly Reichardt, 2010)


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País: Estados Unidos
Duración: 104 min.
Género: Western, drama
Reparto: Michelle Williams, Paul Dano, Bruce Greenwood, Shirley Henderson, Will Patton, Zoe Kazan, Neal Huff, Tommy Nelson, Rod Rondeaux
Efectos visuales: Donnie Creighton
Fotografía: Chris Blauvelt
Maquillaje: David Kennedy, Jamespatrick Smith Jr., Leo Won, Linda Andrews
Música: Jeff Grace

De vez en cuando me da por los experimentos y hace poco me dio por esta película que no ha sido distribuida en España (o yo no tengo conocimiento de ello) y que, sin embargo, valoran muy positivamente en diversos foros de cine y críticos muy dispares.


lunes, 26 de diciembre de 2011

“Todo lo que tú quieras” (Achero Mañas, 2010)

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Guión: Achero Mañas.
País: España.
Duración: 101 min.
Género: Drama.
Reparto: Juan Diego Botto (Leo), José Luis Gómez (Alex), Najwa Nimri (Marta), Ana Risueño (Alicia), Lucía Fernández (Dafne), Pedro Alonso (Pedro), Ana Wagener, Alberto Jiménez, Paloma Lorena. Producción: Achero Mañas y Joaquín Velasco. Música: Leiva.
Fotografía: David Omedes.
Montaje: José Manuel Jiménez.
Dirección artística: Antón Laguna.
Vestuario: Cristina Rodríguez.
Distribuidora: Wanda Visión.
Estreno en España: 10 Septiembre 2010.
No recomendada para menores de 7 años.

Achero Mañas, al que conocimos primero como actor en películas como “1492” (1992), “Dispara” (1993), “Así en el cielo como en la tierra” (1995), “El rey del río” (1995) o “La ley de la frontera” (1995) de pronto se pasó un día al otro lado de la cámara y firmó nada menos que “El bola”, película que en el año 2000 ganó cuatro Goyas entre los que estaba el de mejor película, director y guión (tres responsabilidades suyas además). Además “El bola” ganó el premio a mejor guión en Sundance y se descubrió al entonces aún niño Juan José Ballesta.

Después de aquello Achero Mañas sólo ha hecho dos películas, “Noviembre” y la que nos ocupa, pero yo diría que ambas son dos propuestas atípicas interesantes esencialmente por ello. La primera penetraba en el mundo de los actores de teatro que convierten su “vida en sueño” y hacen de sus anhelos interpretativos el cogollo de sus propias vidas. Ésta cuenta una historia que penetra en el mundo de los sentimientos entre padres e hijos y resulta también una obra atípica por cuanto el quiz del argumento exige a Juan Diego Botto (Leo) que se convierta en la “mamá” de su pequeña hija de cuatro años (Dafne).






















Como sucede con las tres películas de Mañas contar de qué tratan puede hacerse en tres líneas, pero lo importante no es la historia sino lo que les sucede a los personajes, lo que viven y sienten. Es una película de emotividades, de cambios, de evolución personal, de autosuperación, metamorfosis inasibles y no sólo sucesos. Por supuesto no es una película de acción, es una película de diálogos y más que de ellos de miradas y gestos (dominan los primeros planos debido a ello).

Como sucedía con “Noviembre” Achero Mañas penetra en terrenos argumentales pantanosos, quizás tratando de hacer un cine especial, arriesgado, comprometido en cierto modo con un tipo de público que quiere que le cuenten historias personales con un plus de originalidad. Lo que vemos en esta película, pretendiendo ser diferente raya lo insólito y casi convierte lo real en fantástico (a causa de una pérdida una niña cree que su padre es su madre y su padre, abogado con prejuicios, deja de tenerlos de sopetón para contentar a su hija) y sólo es creíble y asumible a partir de la premisa de que un intenso dolor y sufrimiento (ese con el que arranca el meollo) lo puede hacer posible.

Sin embargo no es una película dramática sino que trota suavemente entre lo dramático y lo cómico, penetrando en parecidos recovecos anímicos en los que un actor triste puede convertirse en payaso alegre para contentar a su público (no me parece casual el personaje tragicómico del transformista Álex, magnífico y enternecedor José Luis Gómez, el alma de la película).

Pienso que sin los actores protagonistas esta película no hubiera sido posible o hubiera perdido gran parte de su atractivo e incluyo a la niña (Lucía Fernández), cuya carita de porcelana y aire de inocencia es la única razón palpable que nos ofrece Achero Mañas por la que un padre a punto de perder el equilibrio anímico asume que lo mejor para su hija es hacer lo que hace al margen de todo sentido común y de su propia escala de valores. Se nos pide mucho, a más de uno le va a chirriar.













La película también es atípica por su factura, por esos primeros planos constantes y porque cámara, iluminación, puesta en escena se nublan creando una atmósfera tristona que le va bien al punto de vista del padre, que es desde el que se nos cuenta todo (véase que en realidad todo gira en torno a Leo y quizás no era el único punto de vista interesante).

Sin duda la película conmueve, te llega, te emociona, pero una vez vista tienes la sensación de que en cierto modo es previsible y que el mejor caldo de cultivo argumental se ha quedado en eso, en intenciones no desarrolladas, en varios temas simplemente apuntados pero no desarrollados: lo psicológico (los porqués del comportamiento de la niña o la reacción del padre), lo escolar (las consecuencias en el colegio), lo laboral (como afecta todo en el trabajo de Leo), lo romántico (la relación de Leo con Marta) o lo social (las implicaciones de la amistad que surge entre Leo y Álex y cómo afecta esto al resto de relaciones personales de Leo).

A pesar de que resulta previsible y sus intenciones son mejores que su acabado final, una recomendable historia de sentimientos instalada en el territorio de la ternura de inicio a fin.

La opinión de OTI RODRIGUEZ MARCHANTE aquí

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡NO LEER, CONTIENE SPOILERS!!!!




- Los títulos de crédito iniciales son sorprendentes con una sucesión de fotos de hombres que travestidos parecen ganar luminosidad en sus rostros aunque a fin de cuentas es un motivo que despista un poco respecto al asunto central de la película.
- La ocurrencia de la “mamá postiza” de la niña
- La muerte en los columpios, un momento de cruda dureza.
- Un Leo sin rumbo llama “Alicia” en la cama a Marta y ésta le pide que no lo haga con toda la sensibilidad de que es capaz y tragándose sus propios sentimientos por él.
- Dos escenas contrapuestas: el momento en que Leo se siente asaltado por Álex en el local de variedad y le llama “¡Maricón de mierda!” y la escena del restaurante en la que le pide perdón.
- Totalmente desesperado Álex rogándole a su hija: “Es importante que me digas que soy papá”.
- El final, cuando la niña le pide que vuelva papá.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

“En un mundo mejor” (Susanne Bier, 2010)

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Título original: Hævnen.
País: Dinamarca.
Duración: 113 min.
Género: Drama.
Reparto: Mikael Persbrandt (Anton), Trine Dyrholm (Marianne), Ulrich Thomsen (Claus), Markus Rygaard (Elias), William Jøhnk Nielsen (Christian), Bodil Jorgensen (director del colegio), Elsebeth Steentoft (Signe), Martin Buch (Niels), Anette Stovebaek (Hanne), Kim Bodnia (Lars).
Guion: Anders Thomas Jensen; basado en un argumento de Susanne Bier y Anders Thomas Jensen.
Producción: Sisse Graum Jørgensen.
Música: Johan Söderqvist.
Fotografía: Morten Søborg.
Montaje: Pernille Bech Christensen y Morten Egholm.
Diseño de producción: Peter Grant.
Vestuario: Manon Rasmussen.
Distribuidora: Golem. Estreno en Dinamarca: 26 Agosto 2010.
Estreno en España: 1 Abril 2011.


La competición del óscar a mejor película de habla no inglesa el año pasado (2010) estaba entre esta película danesa, la canadiense “Incendies” que partía como gran favorita y la mexicana y con participación española “Biutiful”. Vistas ya las tres me parecen tres dramas soberbios, pero quizás “En un lugar mejor” es la más esperanzadora o quizás la más fácilmente digerible porque conciencia y a la vez te susurra una posible solución para que todo lo que va mal pueda ir mejor.

El argumento me ha hecho pensar en eso tan difícil que es dar consejos sin sermonear. Es matemático, si alguien nos dice cómo podrían ser mejor las cosas o qué deberíamos hacer instantáneamente nos ponemos a la defensiva y a veces surge incluso el deseo de hacer lo contrario. Quizás no todos, cada cual es como es, pero ¿quiénes son los demás para decirnos qué hacer o no hacer? es lo que parece surgir en nuestra mente en cuanto alguien pretende darnos lecciones.













La película trata sobre dos familias danesas: Anton es médico en un campo de refugiados en África, está separado de su mujer y tiene dos hijos. Elia es uno de ellos y en el colegio sufre los abusos de sus compañeros, que le llaman “cararrata”. Christian es compañero de Elia, huérfano de madre y vive con su padre en casa de su abuela. Una vinculación se establece entre las dos familias cuando los dos chicos se relacionan y fruto de las circunstancias surgen varios problemas.

“En un mundo mejor” utiliza un argumento brillante en el que actos y sus consecuencias tienen gran importancia dramática para demostrarnos que todo podría ser mejor, aunque no sea nada fácil lograrlo. La opción por la que se apuesta tiene raíz cristiana o incluso budista porque de ese signo es el poner la otra mejilla, pero la película no pretende instruir desde un punto de vista religioso, sino que más bien apuesta por el sentido común como guía. Sin duda el “héroe” de la película es Antón, padre separado, persona constructiva, idealista y positiva, que logra reconducir los impulsos del resto de personajes hacia la lógico e insufla en ellos y en nosotros un soplo de esperanza e ilusión. Nadie está exento de problemas y el drama nos acecha a todos, pero quizás todo sea más fácil con sentido común y buena voluntad. La idea que late en la película es que una acción constructiva y con buena voluntad genera una serie de consecuencias positivas que terminan beneficiándote, mientras que una acción destructiva o con mala intención produce lo contrario: “Ganar” o “perder” muchas veces depende de ello. Las circunstancias muchas veces escapan a nuestro control, pero sería bueno que utilizáramos nuestro sentido común para controlar aquellos conflictos que sí están a nuestro alcance.














No es extraño que la película se alzara con el óscar, tiene una buena historia que contar, está bien desarrollada con un guión que aporta ideas interesantes y cuenta además con una filmación muy cuidada, con una factura cromática especial que contrasta los fríos azules y blancos de Dinamarca con el cálido marrón arenoso de África casi comparando personajes, circunstancias, ambientes, sociedades (¿qué mundo es realmente mejor?) y que apuesta por una cámara que sigue a los personajes con el nervio que sea preciso, ya sea deteniéndose en sus momentos de reflexión o alterándose cuando la tensión se dispara.

En definitiva una película altamente recomendable con un potente poso temático desarrollada con una emotividad en ocasiones contenida y que consigue en cambio conmovernos con una colección de escenas que están a punto de crisparnos pero que se resuelven finalmente con una contención digna del Gandhi más equilibrado. En efecto, es difícil ver esta película y no quedarte con la sensación de que, efectivamente, quizás hay otro modo de actuar que no sea el del primer impulso, el de las tripas.....yo diría, que más que nunca esta es una película “necesaria”.

Recientemente ha participado en los Premios del cine europeo y aunque ganó como mejor película “Melancolía” de Lars Von Trier, Susanne Bier se llevó el premio a mejor director europeo del año.

Por cierto, como siempre, fabulosa la crítica de Oti Rodríguez Marchante: http://www.abc.es/20110401/cultura/abcp-sobre-heridas-vendas-20110401.html


MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!




- El primer encuentro de Christian con los compañeros de Elias, en el que sale malparado y la venganza unas escenas más adelante en los baños.
- La conversación de Christian en el coche con su padre justificándose: “Papá, no entiendes nada, esto pasa en todos los colegios”
- El encontronazo entre el mecánico y el padre de Christian en los columpios y unas escenas más adelante la forma en que trata de demostrarles a los chicos que la mejor respuesta ante un imbécil es poner la otra mejilla (“Ya ha perdido” les dice, pero su hijo se pregunta si el mecánico sabe que ha perdido).
- La forma en que Anton decide expulsar de su “hospital” al mafioso local, Big Man, en el país africano y la venganza colectiva que se produce.
- La escena final de Antón acudiendo a ver a Christian en el tejado al que suele acudir cuando se siente mal.

lunes, 5 de septiembre de 2011

"Mañana, cuando la guerra empiece" (Stuart Beattie, 2010)

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Título original: Tomorrow, when the war began.
Países: Australia y EEUU.
Duración: 103 min.
Género: Acción, drama, bélico.
Reparto: Caitlin Stasey (Ellie Linton), Rachel Hurd-Wood (Corrie Mackenzie), Lincoln Lewis (Kevin), Deniz Akdeniz (Homer Yannos), Phoebe Tonkin (Fiona), Chris Pang (Lee), Ashleigh Cummings (Robyn), Andy Ryan (Chris Lang), Colin Friels (Dr. Clements).
Guion: Stuart Beattie; basado en la novela de John Marsden.
Producción: Andrew Mason y Michael Boughen.
Música: Johnny Klimek y Reinhold Heil.
Fotografía: Ben Nott.
Montaje: Marcus D’Arcy.
Diseño de producción: Robert Webb.
Vestuario: Terry Ryan.
Distribuidora: DeAPlaneta.
Estreno en Australia: 2 Septiembre 2010.
Estreno en España: 4 Marzo 2011.

Hace unos años cuando ibas al videoclub rastreando nuevos títulos para ver el fin de semana de pronto encontrabas una película sin actores ni director conocido que por su argumento tenía opciones de ser entretenida y finalmente alquilabas. Muchas veces la película resultaba después un auténtico bodrio, pero también te topabas con algunas que, sin ser una maravilla, tenían algo, aunque sólo fuera una idea interesante o un desarrollo entretenido. Podríamos decir que eran películas de "serie B" con cierto encanto.

Eso es precisamente "Mañana, cuando la guerra empiece" (infame título por cierto, que es traducción literal del original), una película neozelandesa a medio camino entre el piloto de una serie y una aceptable serie B de acción protagonizada por veinteañeros con cierto parecido a una película de John Millius titulada "Amanecer rojo" y protagonizada por Patrick Swayze.























Lo mejor sin duda de la película es el cambio de rumbo que sufre el argumento, pues lo que parece un fin de semana haciendo senderismo termina convirtiéndose en algo muy diferente. Lo peor es que el guión naufraga por completo a partir de los cuarenta minutos aproximadamente perdiendo interés poco a poco y al quedar la buena idea inicial desaprovechada a todos los niveles porque ni funciona el suspense ya, ni la película cumple las espectativas como aventura teenager, ni como intriga bélica o de acción y se va desinflando con una serie de escenas en las que hay que pasar por alto demasiadas cosas ilógicas, incoherentes o poco creíbles y en las que los personajes y situaciones quedan completamente desaprovechados y terminan por ser ridículos.

Para colmo la conclusión es precipitada y quedas con la sensación de que la película fuera el primer episodio de una serie o pretendiera tener continuaciones al quedar varios hilos argumentales sueltos o mal concluidos.

Cierto es que como serie B sorprende por su argumento y por los medios que exhibe, pero es un buen ejemplo de que no sólo con un punto de partida interesante puede hacerse una buena película ni aun cuando, la primera hora, se pasa literalmente en un suspiro.

En definitiva, una pena el que haya quedado desaprovechada porque podría haber sido una serie B de culto y una prometedora ópera prima de su director. Stuart Beattie es el guionista de "Piratas del Caribe" y "Collateral" y en sus manos disponía de una de las novelas que más furor causaron en Australia durante los años 90, pero no ha sabido sacar de ella todo el potencial que tenía porque esencialmente no ha sabido reconducir su guión.













Quizás alguien la rehaga algún día aprovechando lo que sí tiene de interés y quedemos gratamente sorprendidos, mimbres para ello tiene. Reconozco que pese a que es floja, me entretuvo durante buena parte del inicio y le veía muchas posibilidades argumentales un poco en la línea de la serie "Jericho".

Una lástima, pero una historia y una novela de la que aún se puede hacer una buena adaptación.



MIS ESCENAS FAVORITAS CUIDADO ¡¡¡HAY SPOILERS!!!!

- Esencialmente las iniciales, cuando los personajes acuden a "El Infierno" rodeados de naturaleza.
- Por mala y poco creíble destacaría la escena de la escavadora: la cogen porque tienen que trasladar a uno de ellos, herido en la pierna y de ese modo usan algo indestructible ¿¿???

martes, 7 de junio de 2011

“Winter’s bone” (Debra Granik, 2010)

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Título original: Winter’s bone.
País: EEUU.
Duración: 100 min.
Género: Drama.
Interpretación: Jennifer Lawrence, John Hawkes, Kevin Breznahan, Dale Dickey, Garret Dillahunt, Sheryl Tate Taylor.
Guión: Debra Granik y Anne Rosellini; basado en la novela de Daniel Woodrell. Producción: Anne Rosellini y Alix Madigan-Yorkin.
Música: Dickon Hinchliffe.
Fotografía: Michael McDonough.
Montaje: Affonso Gonçalves.
Diseño de producción: Mark White.
Vestuario: Rebecca Hofherr.
Distribuidora: Golem.
Estreno en EEUU: 11 Junio 2010.
Estreno en España: 11 Febrero 2011.


“Winter’s bone” fue en el 2010 la sorpresa agradable del cine independiente que encandila a la crítica (la abala sobretodo la buenísima acogida en el Festival de Sundance, en el que ganó) y se colóen los óscars como de tapadillo como otros años pasó con “Precious” (Lee Daniels, 2009) o en menor medida con “En la habitación” (Todd Field, 2001), aunque realmente a las que más me recuerda ya sea por temática o factura es a películas como “Río helado” (Courtney Hunt, 2008), “Lone star” (John Sayles, 1996) o “El otro lado de la vida” (Billy Bob Thornton, 1996).

Lo más importante antes de verla es saber precisamente que tiene ese sello, el de película independiente, entendiendo por esto que está hecha por un estudio pequeño, con recursos escasos (se rodó apenas en veinticuatro días y con presupuestos bajísimo), con actores poco conocidos y un planteamiento completamente ajeno al de los grandes estudios.

Esencialmente su principal mérito sobre todos los demás es que aunque argumentalmente no da para mucho seconvierte en un relato excepcional en el que el tono de cine negro y la descripción de ambientes es casi tan importante o más que lo que ocurre en pantalla.

Si la veis lo entenderéis, contar cuenta poco, realmente los hechos se centran en apenas unos días y más que una historia con su presentación, nudo y desenlace la película se centra en un suceso y sus consecuencias, lo que permite a la directora penetrar en un ambiente, en un estilo de vida, exponer un drama personal y utilizar un conflicto entre personajes para hacer una ajustada descripción de los mismos.

Ni es una película al uso, ni es recomendable para quien no le guste explorar formas de expresión fílmica distintas a las habituales. De hecho arranca lenta, muy lenta y pasados unos minutos uno se pregunta de qué va porque tarda en quedar claro y exige ir juntando pistas para entender lo que sucede y sus implicaciones. La cámara de Debra Granik capta la vida cotidiana de una familia desestructurada en los montes de Missouri, en la llamada “América profunda”, esa en la que el paisaje es tan gris como el ánimo de sus habitantes, esa en la que desde el duelo de banjos de “Deliverance” (John Boorman, 1972) nunca falta un tipo tocando, esa de los bares llenos de vaqueros rudos e inquietantes que te amenazan con sus miradas nada más entrar por la puerta mientras suena música country.

La descripción en sí de lugares y gentes es casi tan importante como el propio argumento porque es la que nos permite dar explicación a lo que ocurre, conocer los porqués e intuir lo que ocurrirá más allá de los títulos de crédito al acabar de verla.

La factura visual de la película está a medio camino entre el realismo que pretendieron los creadores de “El proyecto Bruja de Blair” (hablo sólo de estilo visual, ojo) y la ambientación y tono dramático de “Río helado” (Frozen river). Por cierto, ésta última la aconsejo vivamente, es tan buena como “Winter’s bone” y pasó en España lamentablemente desapercibida. Se entiende gracias al estilo con el que está filmada, que el contexto es tan hostil como los personajes que rodean a la protagonista y eso provoca en nosotros una cierta inquietud que nos zarandea en las escenas más tensas del desarrollo, que las tiene y son impactantes por cortantes, frías y en cierto modo deshumanizadas.


El relato se centra en Ree Dolly (brillantísima y prometedora Jennifer Lawrence que tuvo gracias a su actuación una nominación a mejor actriz), una chica de diecisiete años que debe cuidar de dos hermanos pequeños y una madre trastornada ante la desaparición de su padre (Jesup) y no sólo eso, sino que debe lidiar con la amenaza de perder su casa, su medio de subsistir, a su familia, de perderlo todo....Su única opción indagar dónde está Jesup y hacer frente a ello con toda la entereza de la que sea capaz. Su única ayuda, su tío “Teardrop”, un tipo esquivo y tan enfangado como su padre en asuntos turbios sobre los que es mejor no hablar.

Uno de los aspectos más conseguidos y alabados por la crítica es el tamiz de cine negro que adquiere la película con la protagonista convertida en un particular detective rastreando allí donde no debe hacerlo. Aunque no se parece en nada por momentos me recordó al Jack Nicholson de “Chinatown” por aquello de que también Ree debe pagar físicamente un peaje por inmiscuirse en busca de la verdad (tremenda la escena en cuestión y no digo nada por no chafársela a nadie).

El caso es que el guión (de Debra Granik y Anne Rossellini a partir de una novela de Daniel Woodrell, también nominado en los óscars) aprovecha perfectamente las características del lugar donde suceden los hechos y de sus gentes para crear los resortes argumentales que hacen avanzar la historia. Se respira soledad, desamparo, el frío del entorno (no sólo el físico sino también el frío emotivo), penetramos en una sociedad hostil si no acatas sus normas, con una jerarquía patriarcal y machista (uno de los personajes le pregunta a Ree “¿No tienes un hombre que haga esto por ti?”), se palpa la rudeza montañesa. Los protagonistas son conscientes de que las normas sociales son complicadas y más en una zona donde se han mantenido a base de traspasar la frontera de lo legal. Teardrop lo deja claro en un momento en que defiende a su sobrina: “Lo que Jesup hizo iba en contra de nuestras costumbres, pero ella no es mi hermano. Es una chica que nunca dirá nada a nadie”. Las alternativas son acatar lo que hay o atenerse a las consecuencias.

Lo que más me gusta sin duda es que vamos urdiendo la trama nosotros mismos con información que nos va llegando con cuenta gotas con cada escena, a veces con lo que vemos, a veces con diálogos y otras con silencios y miradas. Los actores están magníficos como no puede ser de otra forma para que funcione una película de este tipo y son más las veces que sabemos qué ocurre bajo lo aparente por lo que no dicen que por lo que expresan en diálogos.

Es una película repleta de escenas fantásticas con un transfondo que hay que saber ver y ambientes y rostros muy descriptivos que hay que interpretar. No te dan el argumento mascado, pero tienes en pantalla todo lo que necesitas para atar los cabos sueltos. Particularmente me gusta encontrarme de vez en cuando con una de estas perlas extrañas en el panorama cinematográfico actual, que te exigen un esfuerzo, pero que al mismo tiempo te están alagando por considerarte un espectador inteligente, capaz de comprender lo que no te dan mascado. Al principio no sabes de qué va y andas perdido, recién llegado al lugar, pero poco a poco intuyes, comprendes y participas del relato y del drama (es una historia intensa aunque no haya lagrimeos ni un tratamiento compasivo o efectista). Probablemente lo más espectacular sea la entereza con la que los personajes y en concreto Ree van soportando los reveses.

Ree es un personaje fabuloso, una mujer de una pieza pese a su edad y su entorno y como diríamos coloquialmente “los tiene bien puestos”, es seguramente uno de los grandes aciertos de la película y de su directora porque la actriz que la interpreta tiene un aspecto que para nada corresponde con esa determinación de la que hace gala. Lo cierto es que Jennifer Lawrence está descomunal en su actuación.

En definitiva una película distinta pero fascinante y que tiene la enorme virtud de reescribir géneros, de moldearlos en una forma diferente, todo ello contando con la complicidad del espectador y mediante un estilo propio, distintivo y peculiar ajeno a modas y a grandes presupuestos. Un ejemplo más de que en cine no está todo dicho ni explorado.

A PARTIR DE AQUÍ ¡¡¡CUIDADDDDOOOOOO!!!! SPOILERS



LA CURIOSIDAD

Uno de los personajes está interpretado por Sheryll Lee, a la que recordaréis por su papel en “Twin peaks” como Laura Palmer.

MIS ESCENAS FAVORITAS

- La cruda forma en la, nada más aparecer en escena, Teardrop intenta convencer a Ree para que no siga adelante con sus indagaciones.
- Los niños pequeños jugando junto a la casa, ajenos a lo que se “cuece”.
- La escena de la casa quemada: “Seguro que piensas que soy imbécil, en ese sitio había hierba que me llegaba a la rodilla, seguro que hace un año que explotó”.
- La clase de tiro de Ree a sus hermanos.
- Desollando la caza: “Sony, hay un montón de cosas que tienes que aprende a hacer sin miedo”
- El momento en que Ree, desesperada le pide ayuda a su madre y llora sin llanto.
- Las conversaciones de Teardrop en privado con Ree explicándole lo que va a averiguando y nadie más debe saber. En especial es muy buena aquella que tienen por la noche en el coche. Ree: “Siempre me has dado mucho miedo” / Teardrop: “Porque eres lista”.
- El momento más difícil de Ree y cómo le rescata su tío en la hacienda de Thump Milton.
- La escena en la que Ree trata de alistarse y la comprensión que demuestra el reclutador.
- El momento en que les para el policía. Una escena con muchísima tensión.
- El terrible momento del río en el que Ree tiene que afrontar la realidad para salvar su futuro.
Con los hermanos: “Estaría perdida sin el peso de vosotros dos sobre mis espaldas”

RECOMIENDO EL REPORTAJE DE DÍAS DE CINE

viernes, 13 de mayo de 2011

“Valor de ley” (True Grit) (Joel y Ethan Coen, 2010)

****
Título original: True grit.
País: USA.
Duración: 108 min.
Género: Drama, western.
Reparto: Jeff Bridges (Rooster Cogburn), Matt Damon (LaBoeuf), Josh Brolin (Tom Chaney), Barry Pepper (Lucky Ned), Hailee Steinfeld (Mattie Ross).
Guion: Joel Coen y Ethan Coen; basado en la novela de Charles Portis.
Producción: Scott Rudin, Ethan Coen y Joel Coen.
Producción ejecutiva: Steven Spielberg, Robert Graf, David Ellison, Paul Schwake y Megan Ellison.
Música: Carter Burwell.
Fotografía: Roger Deakins.
Montaje: Roderick Jaynes.
Diseño de producción: Jess Gonchor.
Vestuario: Mary Zophres.
Distribuidora: Paramount Pictures Spain.
Estreno en USA: 22 Diciembre 2010.
Estreno en España: 11 Febrero 2011.

Hay que rendirse a la evidencia, Joel y Ethan Coen, a base de un ritmo de trabajo similar al de Woody Allen y un talento ya innegable, han conseguido labrarse una filmografía espectacular que crece año a año y que sigue sorprendiendo. Parecía que con “No es país para viejos” habían conseguido su cima, al menos en lo que a premios se refiere, ya que ganó 4 óscars de las 8 nominaciones a las que aspiraba; sin embargo cuando se leyeron las nominaciones este año allá por Enero nos topamos con una grata sorpresa y es que su último trabajo “Valor de ley (True grit)” acumulaba nada menos que diez (mejor película, director, actor, actriz de reparto, guión adaptado, fotografía, dirección artística, vestuario, sonido y efectos de sonido) aunque a la postre se quedó sin estatuilla alguna, cosa que para nada ha de considerarse un fracaso.

Observando los títulos que han dirigido cualquiera puede advertir que dominan tanto la comedia como el drama pero su tendencia más habitual es aunar ambas cosas, cambiando de género e intentando impregnar a todas sus películas de un estilo propio en el que un humor muy particular (muchos dirían “inteligente”), una cierta fijación por los personajes atípicos y la búsqueda de un realismo más argumental que estilístico confieren a sus películas una entidad propia que es como su “marca de la casa”.

En esta ocasión todo ello en forma de western que es una versión de aquel otro de mismo título protagonizado por John Wayne y dirigido por Henry Hathaway en 1969 que le permitió al actor conseguir su único óscar como actor (Wayne aseguró entonces que de haberlo sabido se hubiera puesto un parche antes) y yo estoy convencido de que si Jeff Bridges no hubiera ganado la estatuilla el año pasado por “Corazón rebelde” se lo habría llevado por este trabajo). Para mi gusto, que nunca me ha fascinado la película de Hathaway aunque reconozca que no está mal, la de los Coen le gana de goleada y no sólo eso, además pienso que precisamente en el western es posible que hayan encontrado terreno trillado para hacer germinar unas cuantas obras maestras porque es un género que a mi parecer va como anillo al dedo a su estilo fílmico, aunque dudo que quieran repetirse.

Tiene este “Valor de ley” algo que la hace única, una mezcla de drama contenido y comedia picaresca, de aventura y viaje iniciático, de mezcla de cine clásico y cine realista que la convierten en una película peculiar, distinta a todo lo que se vio el pasado 2010 y sin duda la colocaría entre mis favoritas, como hicieron los de la Academia de Hollywood, a los que alabo el gusto.

Pienso que el humor ese característico de los Coen, que se basa en situaciones con las que no sabes si te están tomando el pelo o quieren que te rías con ellos encuentra en esos tipos desarrapados que pululan por el western, ya sean sheriffs, cazadores de recompensas, forajidos o vagabundos y trotamundos los personaje perfectos (véase por ejemplo la escena del trampero vestido de oso con el que se topan los protagonistas, que dejará a más de un espectador completamente descolocado pero forma parte de la idiosincrasia de los dos directores) y además su estilo desmitificador se adapta perfectamente a un género que necesita en cierto modo un giro, puesto que aunque ya se hizo en los 70’s un western ausente de la épica y la lírica que le dieron los John Ford, Howard Hawks o Anthony Mann; aunque Clint Eastwood ya le dio un toque más realista en “Sin perdón” y aunque Kevin Costner ya aprovechó las posibilidades estéticas de los escenarios naturales a través de la puesta en escena han sido pocos los que han logrado aunarlo todo como han hecho los Coen demostrando que una historia del viejo oeste puede ser bella visualmente; sucia, dura y realista; dramática y apasionante a un tiempo; temible para los que son disparados y difícil de asimilar para los que tienen que hacerlo y desconcertante para un espectador que no está habituado a ver historias en las que los personajes terminan siendo más humanos de lo que esperaba ver y el tempo fílmico es más acorde a lo real que el que suele verse en este género.

Sólo un apunte. A los Coen hay que cogerles el punto, no hacen cine de evasión y a veces resultan crípticos, ralentizan escenas y aceleran otras en función de lo que les interesa, crean personajes exóticos que a veces uno no sabe muy bien porque aparecen, su sentido del humor es en ocasiones difícil de entender y les gusta descolocarnos. Es por ello que en ocasiones los diálogos se toman su tiempo (véase las conversaciones de la protagonista al principio y final de la película), que la cámara se detiene en detalles que parecen no tener demasiada importancia y las escenas de acción no se resuelven “al uso” (basta comprobarlo en alguno de los tiroteos, especialmente en el del final).

Por decir de qué va sin chafar nada a quien no la haya visto basta decir que una chica de catorce años llamada Mattie Ross decide vengar la muerte de su padre contratando a un agente de la ley que vaya tras la pista de su asesino, Tom Chaney y para ello se ofrece un tal Rooster Cogburn, hombre maduro, alcohólico y desastrado.

Sin ser sobresaliente “True grit” me parece una buena suma de aciertos con un buen argumento (quizás peor que el de otros westerns y otras películas de los Coen, eso ya es cuestión de gustos), con una grandiosa puesta en escena (sensacional todas las tomas en los escenarios naturales consiguiendo siempre una imponente fisicidad, yo diría que es esencial verla en pantalla grande), con una colección de grandes interpretaciones gracias a un reparto excepcional (no nos quedemos con lo obvio de lo bien que están Jeff Bridges o Hailee Steinfeld porque Matt Damon, Josh Brolin y sobretodo Barry Pepper están descomunales) y con un grandioso trabajo detrás de las cámaras en todos los aspectos técnicos (me pregunto si el que esté Steven Spielberg en labores de producción tiene que ver....seguro que sí).

Pero sin duda, lo mejor, es el guión no sólo por lo que cuenta sino por lo que no cuenta y por como cuenta lo que cuenta. La historia parte de una novela de Charles Portis y aprovecha magníficamente personajes y situaciones para hablar sobre ese mundo ya perdido de la América del siglo XIX, sobre los individuos que poblaban esos pueblos desérticos y las llanuras y montañas entre ellos. Como siempre en las películas de los Coen cada personaje no es una mera comparsa, está trabajado, tiene cosas que decir y que hacer, se le descubre un pasado y se le augura un futuro y no hay buenos y malos, hay personas a un lado y otro de la ley con sus motivaciones y su forma de entender las circunstancias que les ha tocado vivir. Y aunque los Coen ni escriben ni filman para explorar los sentimientos de los personajes y simplemente los ilustran con breves primeros planos, en esta ocasión si se descubre un afecto sutil y soterrado entre Mattie y Cogburn o la seguridad en el rostro de Chaney cuando le encañonan, consciente de que disparar a un hombre no es algo tan sencillo o el temor de aquel que se enfrenta cara a cara a un tipo que sí le va a disparar para cobrar una recompensa.

A mí me gusta esa meticulosidad en los personajes y en las situaciones, creo que como ocurría en “Sin perdón” sobredimensionan esta historia de gente solitaria, ese detenerse en cosas que en otras películas damos por sabidas o lógicas consigue sorprendernos y aumentar la intensidad dramática ¿O acaso no sorprende que el héroe, el pistolero, no quiera afrontar siempre el peligro de cara y se oculte? ¿acaso no sorprenden la mayor parte de las escenas de acción que vemos en esta película?

Y desde luego el tramo final de la película es algo completamente distinto a lo visto en cualquier western y posee una extraña belleza, un cierto encanto poético y una verosimilitud muy distinta a lo que estamos habituados. Me gustó mucho aún siendo un mero detalle que se cuente cómo acaba Mattie Ross, narradora del relato, por otra parte algo lógico teniendo en cuenta que realmente es un “chicazo” en un mundo machista que no entiende que las mujeres sean otra cosa que señoras o prostitutas.

En definitiva una buena película, otra más, de los Coen de la que se podría estar hablando durante horas.

MIS ESCENAS FAVORITAS


- El momento en que Mattie alcanza con su caballo a Cogburn y Labouef.
- El encuentro en la cabaña de los hombres de Chaney y el acecho posterior desde un altillo
- El momento en que Mattie se encuentra con Tom Chaney.
- La escena de las serpientes.
- El tiroteo final con Cogburn galopando por la llanura. Mattie da un respingo en un momento dado que demuestra su afecto contenido
- El epílogo con Mattie contando el final de su historia. Genial cuando aparece ante dos tipos y le suelta a uno "No te levantes escoria".

sábado, 9 de abril de 2011

"The pacific" (2010)

OBRA MAESTRA
Título original: The Pacific
10 Capítulos de 40 minutos de duración
País: Estados Unidos
Directores: Carl Franklin, David Nutter, Timothy Van Patten, Jeremy Podeswa
Guión: Bruce C. McKenna a partir de los libros de Robert Leckie y Eugene Sledge
Música: Blake Neely, Geoff Zanelli, Hans Zimmer
Fotografía: Remi Adefarasin, Stephen F. Windon
Intérpretes: James Badge Dale (Robert Leckie), Joseph Mazzello (Eugene Sledge), Jon Seda (John Basilone), William Sadler (Coronel Lewis), Rami Malek (Merriel “Cagadas” Shelton), Ashton Holmes (Sydney Phillips), Brendan Fletcher (Bill Leyden), Josh Helman (Lew “Risitas” Juergens), Martin McCann (Burgin), Keith Nobbs (Wilbur Conley), Scott Gibson ( Andrew Haldane), Leon Ford (Edward Jones), Dylan Young (Jay de L’eau), Jacob Pitts ( Bill Smith), Gary Sweet ( Elmo Haney), Henry Nixon (Hugh Corrigan), Caroline Dhavernass (Vera Keller), Annie Parisse (Lena MaeRiggi), Ben Chisholm, Chris Milligan
Productora: Dreamworks, HBO Films, Playtone
Productor: Steven Spielberg, Tom Hanks
Web oficial: http://www.hbo.com/the-pacific/index.html
Género: Bélico. Drama , II Guerra Mundial, Miniserie de TV

1. Guadalcanal / Leckie
2. Basilone
3. Melbourne
4. Gloucester / Pavuvu / Banika
5. Peleliu landing
6. Peleliu airfield
7. Peleliu hills
8. Iwo Jima
9. Okinawa
10. Home

CUIDADO, HAY SPOILERS, POCOS PERO LOS HAY

Me ha pasado lo mismo que me ocurrió con “Hermanos de sangre”, que fue la primera parte de este proyecto sobre la segunda guerra mundial que se han sacado de la chistera Steven Spielberg y Tom Hans esta vez ayudados en las tareas de producción por Gary Goetzman entre otros. Acabo de verla por segunda vez coincidiendo con su estreno en Antena 3 (anteriormente la estrenaron en Canal +, unos días después que en Estados Unidos, concretamente en marzo del 2010) y debo decir que también he quedado fascinado y sobrepasado porque el segundo visionado la hace más grande, la sobredimensiona de tal modo que te deja completamente noqueado. Creo que se debe a que la primera vez que la ves no eres capaz de asimilar y disfrutar todos sus pequeños detalles, sus guiños, su minuciosidad, pero es una serie grandiosa y la segunda vez que la ves te das cuenta de ello sin género de duda. Hay una máxima en esto del cine, las series, la literatura, el arte en general y es que si en una segunda o en sucesivas veces disfrutas más una obra sea cual sea quiere decir que es buena. De nuevo yo iría más allá y como en su día opiné de “Hermanos de sangre”, diría que “The Pacific” es una obra maestra. Juntas forman seguramente las mejores 20 películas que se han hecho nunca sobre la 2ª guerra mundial. Mucho decir es eso, pero es que en conjunto, forman un todo prácticamente insuperable.



Recientemente he visto los datos de audiencias y “Gran reserva” dobló a “The Pacific” en su estreno en Antena 3. Sobre esto se pueden hacer muchos análisis. Evidentemente las series de producción propia están funcionando muy bien en España, no se ha dado demasiada publicidad a “The Pacific” y bueno, en cierto modo no deja de ser un argumento “ya visto” el de la segunda guerra mundial o eso puede pensar el espectador (no estoy de acuerdo, para nada es “ya visto” lo que se ve en esta serie, pero entiendo que se puede elegir qué ver en función de esa idea). El caso es que, sin hacer de menos “Gran reserva”, me parece surrealista que una serie como “The Pacific” quede relegada a un segundo plano. No sólo es una de las más grandes superproducciones que se han hecho para televisión (la más cara hasta la fecha con un presupuesto gigantesco de 250 millones de dólares), no sólo ha ganado ya unos cuantos premios (entre ellos 8 Emmys de las 24 nominaciones que consiguió), es que además es una serie de las que podríamos considerar de visión obligatoria por lo que significa como documento histórico, por lo bien hecha que está y por lo que muestra, cuenta e insinúa (no lo olvidemos, son cosas distintas, una cosa es lo que vemos, otra lo que significa y otra la conclusión que podemos sacar de ello).

Evidentemente me declaro “pro The Pacific” así que mi opinión está tamizada por un punto de vista subjetivo, no obstante voy a tratar de explicar las razones por las que pienso que merece la pena verse, pero antes de ello quiero decir que este tipo de películas y series son “necesarias”. No deja de ser peligroso que se nos olvide el pasado y que no aprendamos de él. Es importante es que cada nueva generación conozca ese pasado y asimile las lecciones que otros aprendieron por ellos a costa incluso de sus vidas. Por eso sobretodo son importantes “Hermanos de sangre” y “The pacific”, al margen de que además sean entretenidas y estén maravillosamente hechas.

En “Hermanos de sangre” se muestra con minuciosidad la participación estadounidense en Europa sin eludir lo más doloroso y terrible del conflicto, pero ante todo se pone el acento en el honor y en la gloria que supuso para muchos combatientes liberar a sus aliados franceses y centroeuropeos del yugo nazi y en el valor añadido que proporcionan personalmente el compañerismo, la lealtad, la lucha contra los elementos y el enemigo, podríamos decir que es una serie que te da fuerzas para luchar contra el sinsentido. En “The Pacific” el planteamiento es distinto, se aborda el enfrentamiento entre Estados Unidos y Japón en el Pacífico, que tuvo poco de gratificante y glorioso, que supuso muchísimas bajas y que representa lo más sórdido, duro y terrible de cualquier conflicto bélico, así que ante todo es una serie que convulsiona, que te abre los ojos, que te deja un profundo poso de tristeza y te advierte de lo durísimo que puede llegar a ser un conflicto armado. La diferencia entre ambos conflictos, que también se aprovecha para marcar una diferencia estilística entre las dos series queda patente en el episodio 10 de “The Pacific” cuando Leckie vuelve a casa y al ir a darle una propina al chofer éste le dice: “Yo combatí en Normandia y tengo el honor de haber liberado Londres y París, los marines no tenéis nada salvo podredumbre y malaria, bienvenido a casa”

Estos dos planteamientos contrapuestos son claramente una estrategia de producción para ofrecer una visión amplia de lo que supuso un enfrentamiento como la 2ª Guerra mundial, es un documento para el presente y para el futuro, algo así como el “libro de texto” para el aprendizaje de las nuevas generaciones de hoy y de mañana y no debería quedar relegado a un segundo plano. Pienso que Spielberg ha tratado desde “La Lista de Schindler” (1993) de aunar su extraordinaria capacidad para llegar al espectador con historias emotivas con un muy responsable sentido de lo documental. “The Pacific” encaja como una pieza más de un extraordinario puzzle que el director ha ido construyendo desde la silla de dirección y desde la de producción. Gracias a ese interés y bajo sus auspicios hemos visto ya “La lista de Schindler”(1993), “Salvar al soldado Ryan”(1998), “Hermanos de sangre” (2001), “Banderas de nuestros padres” (2006), “Cartas desde Iwo Jima” (2006) y “The Pacific” (2010) y habrá más aunque “War horse”, que prepara para este mismo 2011 se centra en la primera guerra mundial.

Pienso que a estas series de televisión les vendría muy bien una nueva pata que dé estabilidad a una trilogía sobre la 2ª guerra mundial y que parta del punto de vista de alemanes e italianos centrándose en el conflicto en África, aunque de momento no se ha oído nada al respecto.

Volviendo a “The Pacific” he de decir que pocas series me han impactado tanto. El primer visionado lo disfruté pero me quedé con la sensación de que era inferior a “Hermanos de sangre”, sin embargo, tras este segundo visionado, disfrutando mucho más cada episodio y sus detalles, he quedado fascinado y la verdad, no podría decir si es mejor o peor que la primera parte y tampoco me importa. El caso es que hay un antes y un después de estos episodios, que algo en tu interior cambia, que ya no ves las cosas igual. De nuevo he vuelto a sentir que entraba y salía de una historia y unos hechos que son más grandes incluso que tu propia vida. Es un poco lo que les pasa a los personajes de “The Pacific”, que cuando acaba la guerra y vuelven a sus casas, están contentos, sí, pero el conflicto les ha cambiado, les ha superado, ha sido más intenso que cualquier otra vivencia que puedan tener. Si la veis, ya observareis como quedan los supervivientes y el vacío vital contra el que tienen que enfrentarse.

Los diez episodios entremezclan tres historias, las de Eugene Sledge (un chaval joven de una acomodada familia del sur de Estados Unidos que ambiciona el honor de defender a su país), Robert Leckie (periodista de Filadelfia) y John Basilone (soldado de ascendencia italiana que vive con su familia en New Jersey). Ni se os ocurra revisar la wikipedia si no habéis visto la serie, son personajes reales y sabréis qué les pasó si indagáis, sólo decir que dejaron textos escritos sobre los que sí hay que indagar por su valor como testimonios una vez vista la serie porque además han sido best sellers mundiales.

El guión de la serie, de nuevo magnífico, entrecruza las tres historias a lo largo de los diez episodios usándolas como hilo conductor; pero además hay testimonios visuales de algunos de los supervivientes al comienzo de los episodios (merece la pena quedarse en el último episodio hasta el final para descubrir quiénes son) con imágenes reales del conflicto. En esta serie hay un poco de todo, romance, acción, ligeros toques de comedia (pocos), drama....pero sobretodo se pretende concienciar de que una guerra no es una experiencia positiva, sino una vivencia traumática e inhumana, que deja una profunda herida en el espíritu y que nos deshumaniza y nos aleja de lo que nos hace únicos y valiosos. El estilo de filmación es clásico, la cámara se sitúa en el lugar que mejor nos puede explicar cada situación y el director no forma parte del pelotón de soldados, usa su cámara para narrarnos la historia de la forma más efectiva y visualmente atractiva posible. Esto contrasta con las tan de moda técnicas de cámara en mano, pero el objetivo es resultar realistas y por ello, aunque se cuide mucho todo lo que es la puesta en escena y los aspectos técnicos (fotografía, montaje, iluminación, decorados, etc) no se evita el vocabulario que se usaba, ni las imágenes más duras y las escenas bélicas tienen la extraordinaria fuerza que ya tenían por ejemplo las del día D en “Salvar al soldado Ryan” o las de “Hermanos de sangre”. Vemos infinidad de explosiones que parecen estallar a unos metros de nosotros por el realismo con el que están filmadas, vemos salir por los aires a soldados con los cuerpos mutilados, borbotones de sangre que surgen a cada balazo dejando cuerpos inertes, heridas y mugre, tierra desperdigada con cada estallido, charcos de lodo, lluvia incesante.....es una serie en la que todo resulta muy físico, muy real, muy impactante.

Han surgido ciertas críticas en determinados foros precisamente por la dureza de algunas de sus imágenes: en el capítulo 9 una mujer japonesa con un bebé en sus brazos y su cuerpo lleno de cartuchos de dinamita estalla por los aires; en el capítulo 7 queman vivos con un lanzallamas a varios japoneses que estaban ocultos en un búnker; en el capítulo 6 Eugene observa abrumado como su compañero “Cagadas” le quita a un japonés los dientes de oro con su puñal....Son muestras de que, efectivamente, la serie no se anda con remilgos, pretende abrumar y asustar, conmover y demostrar que la guerra no es un juego de soldaditos repeinados, es destrucción, caos, muerte y violencia. Los protagonistas quedan muy afectados por todo lo que van viendo y sufriendo y a menudo se les ve sentados, abatidos, cansados física y moralmente, con la vista perdida en el horizonte.



Por supuesto los actores están magníficos y me gustaría destacar sobretodo a Joseph Mazello (Eugene Sledge, el niño de “Parque jurásico) por el cambio que se observa en su personaje, que sufre a lo largo de la serie un duro trance personal, pasando de su frustrado deseo inicial por unirse a los marines a causa de un soplo al abatimiento absoluto del final tras descubrir que la guerra no es como esperaba. Además representa de algún modo la inocencia y el desconocimiento, la actitud de alguien que trata de abrirse paso con la ilusión de todo un futuro por construir y es por todo ello el personaje con el que se identificarán la mayoría de los espectadores más jóvenes. En los últimos capítulos observamos el radical cambia que se ha operado en él, lo vemos con una pipa para calmar los nervios, aunque no fumaba, discutiendo con sus superiores cuando siempre había sido respetuoso con la autoridad o matando japoneses sin el más mínimo remordimiento. El rostro del actor cambia por completo y realiza un trabajo a mi juicio excepcional porque parece una persona distinta, aunque todo se debe a un escudo de autoprotección que construye inconscientemente ante lo que está viviendo que cuando cae lo deja completamente abatido (hay que verlo, no explico más, aunque todo lo que le pasa es muy ilustrativo). El resto del reparto es magnífico, como no, todos están francamente bien, pero James Badge Dale como Leckie; Jon Seda como John Basilone y Rami Malek como “Cagadas” se llevan la palma cada uno en su estilo. Rami Malek borda en concreto el papel de macarrilla capaz de todo y por supuesto, Jon Seda cumple a la perfección con el papel de héroe y James Badge es el otro protagonista con el que todos nos sentimos identificados.

Considero que lo más destacado de esta serie es su capacidad para zarandearte y modificar tu estado de ánimo y tu visión sobre el conflicto. Una vez vista nunca más podrás ver una guerra como algo honorable, por mucho que lo fuera librar al mundo de Hitler y de todo lo que arrastró. De nuevo las imágenes, la historia y la banda sonora consiguen encogerte el corazón. De nuevo Hans Zimmer (¡¡¡qué grande es este compositor!!!) borda su trabajo con una partitura que es y será eterna (basta con comprobar como resuena en la memoria). Sólo con ver el intro de la serie se ponen los pelos como escarpias con una melodía en la que confluyen la más profunda melancolía de los violines con la épica de los timbales. Ese inicio resume en apenas minuto y medio lo que es la serie: drama, acción y épica; sufrimiento personal y lucha colectiva; arte y documento histórico. Fijaros en los rostros de Leckie, Basilone y Sledge sumidos en tristeza y desamparo mientras la música te encoge el ánimo y de pronto estallan los grafitos con el sonido de las bombas (qué maravillosa metáfora visual: lo escrito y lo real se funden) y al rugir de los timbales los soldados se incorporan con energía para luchar mientras los blancos y negros de los fondos quedan manchados de rojo sangre. Obra maestra absoluta. Solo estos créditos ya son de lo mejor que se ha visto en televisión y si no te conmueven es que no tienes sangre, tienes horchata.

Sin más, una serie monumental, única, irrepetible. No os dejéis engañar por primeras impresiones, es difícil pillarle el truco al principio, es complicado que una serie que no habla de héroes y hazañas heroicas te convenza de inicio sobretodo cuando se han visto otras que sí lo son; pero detrás del sufrimiento, de los personajes derrotados y abatidos hay mucho más, hay una lección más importante que el sabernos capaces de enfrentar la lucha más terrible y desde luego es una serie de una calidad indiscutible. Todo en ella es sobresaliente, ni se ocurra perdérosla, si la veis más de una vez mejor y si es en solitario para no perderos ni un detalle mejor aún. Es más, esta serie es de las que hay que comprar para verla varias veces y presumir de ella en las estanterías.

CONTINUARÁ