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miércoles, 30 de enero de 2013

“Homeland” (2ª Temporada, Showtime, 2012)

La segunda temporada, prosiguiendo con los hilos argumentales de la primera, no sólo la supera con nuevos giros y sorpresas sino que además propone un rumbo ligeramente distinto que augura la pervivencia de una de las series más apasionantes de los últimos años y de lo mejor que puede verse actualmente.

*****
Titulo Original: Homeland
Duracion de capitulos: 50 minutos
Creador: Howard Gordon, Alex Gansa y Gideon Raff
Directores: Howard Gordon (Creator), Alex Gansa (Creator), Gideon Raff (Creator), Michael Cuesta, Daniel Attias, Jeffrey Nachmanoff, Clark Johnson, Brad Turner, Tucker Gates, Guy Ferland, Lodge Kerrigan, David Semel, Lesli Linka Glatter
Produccion Ejecutiva: Howard Gordon, Alex Gansa, Gideon Raff, Michael Cuesta, Avi Nir y Ran Telem
Guion: Howard Gordon, Alex Gansa, Gideon Raff, Chip Johannessen (Historia: Gideon Raff).
Reparto: Carrie Mathison (Claire Danes), Nicholas Brody (Damian Lewis), Saul Berenson (Mandy Patinkin), Jessica Brody (Morena Baccarin), David Estes (David Harewood), Mike Faber (Diego Klattenhoff), Dana Brody (Morgan Saylor), Chris Brody (Jackson Pace), Virgil (David Marciano), Abu Nazir (Navid Negaban), William Walden (Jamey Sheridan)

Recomendada para quienes les gusten los thrillers politicos con personajes tan trabajados que nunca queda del todo claro si tras las apariencias hay otra realidad escondida. En realidad la serie es un constante ejercicio de suspense aunque no renuncia al retrato familiar, a los tejemanejes politicos ni al espionaje internacional entre musulmanes y la CIA.


jueves, 29 de septiembre de 2011

“La deuda” (John Madden, 2011)

***
Título original: The debt.
País: EEUU.
Duración: 113 min.
Género: Drama, thriller.
Reparto: Helen Mirren (Rachel Singer), Sam Worthington (David Peretz joven), Jessica Chastain (Rachel Singer joven), Jesper Christensen (doctor Bernhardt/Dieter Vogel), Marton Csokas (Stephan Gold joven), Ciarán Hinds (David Peretz), Tom Wilkinson (Stephan Gold).
Guión: Matthew Vaughn, Jane Goldman y Peter Straughan; basado en el guion escrito por Assaf Berstein e Ido Rosenblum para la película “Ha-hov” (2007).
Producción: Eduardo Rossof, Kris Thykier, Matthew Vaughn y Eitan Evan.
Música: Thomas Newman.
Fotografía: Ben Davis.
Montaje: Alexander Berner.
Diseño de producción: Jim Clay.
Vestuario: Natalie Ward.
Distribuidora: Universal Pictures International Spain.
Estreno en USA: 31 Agosto 2011.
Estreno en España: 8 Septiembre 2011.


Es complicado ver el trailer de “La deuda” y no sentirse atraído por su argumento, que promete acción, emoción e intensidad por cuanto trata de un thriller político sobre tres agentes del Mosad a la caza de un científico nazi responsable de algunos de los más crueles experimentos genéticos con judíos que vive oculto tras la fachada de un ginecólogo en el Berlín del este en los años 60’s.

Ese no es el punto de partida en cualquier caso, porque la película arranca en el presente cuando un periodista asegura conocer al susodicho nazi y pone en entredicho la versión de los agentes que aseguraron haberlo matado en su día, por lo que la película salta atrás y adelante en el tiempo para ir desentrañando la verdad como preámbulo al desenlace y contando con alguna sorpresa de impacto que aumenta si cabe ese interés inicial.













Tras la cámara el británico John Madden, gran triunfador de la noche de los óscars del año 1999 gracias a “Shakespeare enamorado” a pesar de que el premio a mejor director se lo llevó Steven Spielberg por “Salvar al soldado Ryan”. Este director no ha repetido éxito pero sus proyectos siempre son interesantes si no tenemos en cuenta “La mandolina del capitán Corelli” que me pareció un soberano peñazo.

El reparto es de relumbrón con dos grandes actores como Helen Mirren y Tom Wilkinson y otros dos de trayectoria emergente y a los que auguro un futuro dispar: la brillante y muy de moda Jessica Chastain (a la que podemos ver también en “El árbol de la vida” y auguro un prometedor futuro) y un Sam Worthington (“Avatar”, “Furia de titanes”) al que le sientan mucho mejor los papeles en los que sacar a relucir músculo que estos para los que su rostro no es el más expresivo. No se pueden quedar en el tintero por poco conocidos Marton Csokas, Ciaran Hinds y Jesper Christensen, que cumplen bastante bien con lo que les ha tocado y son secundarios de nivel aunque menos conocidos. En concreto el tercero, que hace del ginecólogo está francamente bien.

Hasta aquí todo OK, en líneas generales pienso que los ingredientes son apetecibles pero el caso es que ese buen feeling inicial que transmite la película va perdiendo cierta fuerza conforme avanza y la impresión final se resiente hasta quedar la sensación de que se podría haber sacado más partido a todo.

Por supuesto el tema central, que explora lo muy dispares que son las versiones oficiales respecto a la verdad, tiene mucho interés; pero todo lo accesorio, desde el relato de acción a la trama romántica quedan un poco desvaídos y sólo el enfrentamiento dramático entre personajes (y hablo esencialmente de los encuentros entre el doctor y la agente) tiene realmente la fuerza que nos gustaría que tuviera toda la película.













Me ha gustado bastante en cualquier caso la factura sombría de exteriores muy a lo espionaje de los 60’s y en cierto modo el tono melancólico que emana de la película, la sensación de perdida, la desazón por el remordimiento del deber cumplido a medias que se arrastra durante toda una vida, pero todo ello podría haber sido mucho más intenso y te quedas con las ganas de que te remueva más.

Hay escenas logradas, casi todas son aquellas en las que ella interactúa con el nazi, sin embargo en otras como la de la estación de tren o las que suceden en el piso se tiene la sensación de que podrían haber dado más de sí. Y ese un poco es el resumen de esta película, que es interesante pero no termina de cuajar, que acaba siendo otra más de esas que se ven y se olvidan sin dejar poso aunque nos hayan hecho pasar un rato entretenido.

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡¡CUIDADO SPOILERS!!!!!



- La escena que se repite al principio y final de la película, con la que se compara lo que pudo haber sido y lo que fue realmente.
- La escena sorpresa al comienzo de película cuando alguien es atropellado de manera no fortuita.
- El secuestro del Doctor y su traslado al piso.
- Los encuentros de la joven Rachel con el ginecólogo, en los que realmente se “enciende” la chispa dramático y por supuesto la conclusión, más impactante de lo que uno espera a esas alturas de película.

jueves, 12 de marzo de 2009

"El desafío: Frost contra Nixon" (Ron Howard, 2008)


****

Título original: Frost/Nixon
País: Estados Unidos
Año: 2008
Duración: 122 min.
Género: Drama político
Reparto: Frank Langella, Michael Sheen, Rebecca Hall, Toby Jones, Matthew MacFadyen, Kevin Bacon, Oliver Platt, Sam Rockwell
Guión: Peter Morgan
Distribuidora: Universal International Pictures
Productora: Working Title Films, Studio Canal, Imagine Entertainment, Relativity Media
Cásting: Jane Jenkins, Janet Hirshenson
Decorados: Susan Benjamin
Dirección artística: Brian O'Hara, Gregory Van Horn
Diseño de Producción: Michael Corenblith
Fotografía: Salvatore Totino
Montaje: Daniel P. Hanley, Mike Hill
Música: Hans Zimmer
Productor: Brian Grazer, Eric Fellner, Ron Howard, Tim Bevan
Productor asociado: Kathleen McGill, Louisa Velis, William M. Connor
Productor ejecutivo: Peter Morgan, Todd Hallowell
Vestuario: Daniel Orlandi


Es curioso pero Ron Howard ha terminado haciendo la película que seguramente hubiera querido hacer Oliver Stone sobre Richard Nixon y que no consiguió hacer allá por 1995 (su título era “Nixon”) protagonizada por Anthony Hopkins, que pecó a mi gusto de farragosa y carente de la capacidad que sí tiene ésta de enganchar con el espectador.

Sin duda y a pesar de resbalones como “El código da Vinci” si algo caracteriza a Ron Howard es su capacidad para que sus películas lleguen al gran público y de ahí su destacada filmografía de títulos muchas veces menospreciados pero que han funcionado francamente bien en taquilla como “Cocoon”, “Willow”, “llamaradas”, “Un horizonte muy lejano”, “Apolo 13”, “Rescate”, “Cinderella man” y la oscarizada “Una mente maravillosa”.

En esta ocasión logra una de sus mejores películas porque sin perder esa cualidad suya de mantener el interés de principio a fin, con un ritmo ágil y apropiado, da un paso adelante y aborda un tema comprometido y lo hace desplegando un impresionante repertorio de esgrima verbal en forma de diálogos de la que también tiene mucha culpa el guionista Peter Morgan, responsable también del guión de la magnífica “The queen” con la que esta película guarda un cierto parentesco tanto porque se hace en ella un retrato político como por el cautivador poder sugestivo que tienen las escenas e las que se enfrentan los personajes.

Por así decirlo, Ron Howard, da un vuelco a su estilo y eso creo que es lo que más se ha valorado en esta ocasión. Ésta vez hace una exposición pseudorrealista de los hechos y a la vez que hace una magnífica recreación de época se centra en los personajes, reales, no lo olvidemos, y francamente bien desarrollados por todos y cada uno de los actores.

Es difícil de explicar pero esta película, basada sólo en diálogos y situaciones entre dos o más personajes, es tanto o más divertida (siempre para mi gusto) que una película de acción. En concreto, cada vez que Frank Langella entra en escena con su disfraz de Nixon hay miles de detalles a los que prestar atención: lo que dice, lo que no dice, lo que insinúa, lo que expresa, el requiebro que busca con cada palabra y su actuación me parece un acierto tan descomunal que yo le hubiera concedido este año el óscar a él y eso sin menospreciar a Sean Peen que es un actor grandísimo. Y esto no quita para valorar en su justa medida a Michael Sheen (David Frost) que también raya a gran nivel.

En definitiva una película altamente recomendable que fue justamente reconocida con cinco nominaciones a los óscars (película, director, actor, guión adaptado y montaje) aunque finalmente no ganó ninguno, lo cual no es un demérito si la valoramos al margen de si hay conseguido o no premios. De hecho, “Una menta maravillosa” sí ganó y particularmente nunca me pareció tan redonda.