#BSO #Soundtracks #JohnBarry
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sábado, 31 de enero de 2026
miércoles, 5 de noviembre de 2025
"Memorias de África" (Sydney Pollack, 1985)
*****
#MerylStreep #RobertRedford #KlausMariaBrandauer #SydneyPollack #CineDrama #CineRomántica #JohnBarry #Cine
Basada en las memorias de la escritora danesa Karen Blixen, que escribía bajo el seudónimo de Isak Dinesen y regentó una plantación de café en África entre 1914 y 1931 en plena época colonial, es una de las grandes películas de los años ochenta. Rodada con un estilo próximo al mejor David Lean, con grandes encuadres paisajísticos, una fotografía luminosa, una ambientación muy cuidada y una banda sonora que trasmite un hondo poso de melancolía consigue trasladarnos la pasión de la protagonista por África y además impacta con una de las historias de amor más bellas de la historia del cine. Se dice que el director no quería a Meryl Streep en el papel principal pero consigue una de sus mejores interpretaciones junto a un Robert Redford también inolvidable. Consiguió 7 óscars (mejor película, director, guión adaptado, dirección artística, fotografía, sonido y banda sonora original) y otras 4 nominaciones con menos suerte (actriz principal, actor de reparto, montaje y vestuario). Y hablo por mí exclusivamente, una de mis películas favoritas.
domingo, 7 de enero de 2024
sábado, 17 de diciembre de 2022
BSO - "Una proposición indecente" (Adrian Lyne, 1993)
"Indecent proposal soundtrack suite" (John Barry) #BSO #JohnBarry
sábado, 24 de abril de 2021
sábado, 27 de febrero de 2021
sábado, 23 de enero de 2021
jueves, 8 de junio de 2017
viernes, 22 de agosto de 2014
lunes, 31 de enero de 2011
John Barry (1933-2011)

York, 3 de noviembre de 1933Yorkshire, 30 de enero de 2011
El domingo 30 de enero de 2011 falleció a causa de un ataque al corazón y a la edad de 77 años John Barry, uno de los más grandes compositores cinematográficos, autor de melodías tan conocidas como las de "Memorias de África", "Bailando con lobos", "Cowboy de medianoche", "Nacida libre" o la serie de James Bond.
John Barry se formó en el mundo del jazz, con su grupo "The John Barry seven" y se le contrató para hacer la banda sonora de algunas películas "menores" hasta que los productores del primer Bond "Agente 007 contra el Dr. No" lo contrataron en 1962 para que elaborara una banda sonora cuyo tema central es uno de los más famosos de la historia del cine (y cuyos derechos perdió por cierto, tras un proceso en 2001).




Aquel fue el comienzo de una fructífera relación con el séptimo arte que proporcionó algunas de las melodías más icónicas del cine de la segunda mitad del siglo XX. La música melódica de John Barry deja poso, se retiene fácilmente y es ideal para relajarse y escuchar en casa por lo que sus bandas sonoras han sido de las más vendidas y conocidas por el público de modo que se le suele situar en el podium de los compositores favoritos junto a John Williams, James Horner o Jerry Goldsmith.
En alguna ocasión se le ha criticado su tendencia a "repetirse" y de hecho algunas de sus melodías son similares (sobretodo cuando reitera el uso de timbales) y pueden confundirse, caso de las bandas sonoras de "Memorias de África" y "Bailando con lobos" por ejemplo, por las que consiguió dos de sus cuatro óscars a la mejor banda sonora (los otros dos fueron por "Nacida libre" y "El león en invierno"). John Barry no siempre estuvo al mismo nivel creativo. En sus inicios participó en las películas de Bond y colaboró para el Free Cinema británico, pero tuvo un pequeño bajón hasta que se recuperó ya en los 80’s.
Particularmente su capacidad para pasar de lo épico a lo lírico es lo que más me atrae de su música y los temas principales de sus bandas sonoras se pueden escuchar a menudo porque la melodía es “pegadiza”. Por supuesto sus mejores trabajos son los ya comentados, pero yo destacaría además el "Born free" de "Nacida libre" y el tema de "Cowboy de medianoche”.
ALGUNOS DE MIS TEMAS FAVORITOS DE JOHN BARRY
A View to A Kill (Panorama para matar)
All Time High (Octopussy)
Born free (Nacida libre)
Diamonds Are Forever (Diamantes para la eternidad)
End title (Memorias de Africa)
Flying over Africa (Memorias de Africa)
Goldfinger (Goldfinger)
I'm better at hello (Memorias de Africa)
James bond theme (Agente 007 vs Dr. No)
Main title (Memorias de Africa)
Moonraker (Moonraker),
Pawnee attack (Bailando con lobos)
Rescue of dances with wolves (Bailando con lobos)
The buffalo hunt (Bailando con lobos)
The Cotton club (The Cotton Club)
The John Dumbar theme (Bailando con lobos)
The Living Daylights (Licencia para matar)
The love theme (Bailando con lobos)
The Man with the Golden Gun (El hombre con la pistola de oro)
Theme of Midnight cowboy (Cowboy de medianoche)
Theme of Zulu (ZUlu)
Thunderball (Operación Trueno)
Two socks-The wolf theme (Bailando con lobos)
We Have All the Time in the World (Al servicio secreto de su majestad)
You Only Live Twice (Sólo se vive dos veces)
BANDAS SONORAS DESTACADAS
Fuente: wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/John_Barry
1959 - Beat girl
1960 - Hasta el último aliento
1962 - La habitación en forma de L
1964 - Plan siniestro
1964 - Zulú
1964 - Entre dos fuegos
1964 - El Knack y como conseguirlo
1965 - Ipcress. Peligro inmediato
1965 - Un aventurero en Kenia
1965 - Cuatro en la madrugada
1965 - King rat
1965 - Prométele cualquier cosa
1966 - La caja de las sorpresas
1966 - La jauría humana
1966 - Nacida libre (Óscar a la mejor Banda Sonora Original y a la Mejor canción)
1966 - Conspiración en Berlín
1968 - Petulia
1968 - Angustia mortal
1968 - El león en invierno (Óscar a la mejor Banda Sonora Original)
1968 - La mujer maldita
1969 - Cowboy de medianoche
1969 - Una cita
1970 - El último valle
1970 - Monte Walsh
1970 - Más allá de…
1970 - La guerra de Murphy
1971 - María, reina de Escocia (nominado al Óscar)
1971 - Walkabout
1971 - El detective y la doctora
1972 - Casa de muñecas
1972 - Las aventuras de Alícia
1973 - El zoo de cristal
1973 - Amor entre las ruinas
1974 - La paloma
1974 - La semilla del tamarindo
1974 - Como plaga de langosta
1976 - Robin y Marian
1976 - King Kong
1977 - El desafío del búfalo blanco
1977 - Betsy: la saga de los Hardeman
1977 - Abismo
1978 - Jugando con la muerte
1978 - Choque de galaxias
1978 - El trigo está verde
1979 - La calle del adiós
1979 - Juegos de noche íntimos
1979 - El abismo negro
1980 - Rescaten el Titanic
1980 - Max's Bar
1980 - Pide al tiempo que vuelva
1981 - El Llanero Solitario // La leyenda del Llanero Solitario
1981 - Fuego en el cuerpo
1981 - Llamada mortal
1982 - El hombre de Chinatown
1982 - Francés
1982 - La foca dorada
1983 - La gran ruta hacia China
1984 - El asesinato de Mike
1984 - Cotton Club
1984 - Un amantes francés
1985 - Al filo de la sospecha
1985 - Memorias de África (Óscar a la mejor Banda Sonora Original)
1986 - Peggy Sue se casó
1986 - Llega un desconocido
1986 - El chico de oro
1986 - Howard, un nuevo héroe
1987 - Corazones de fuego
1987 - Mascarada para un crimen
1990 - Bailando con lobos (Óscar a la mejor Banda Sonora Original)
1992 - Chaplin (nominado al Óscar)
1992 - Ruby Cairo
1993 - Una proposición indecente
1994 - Mi vida
1994 - El especialista
1995 - La letra escarlata
1997 - El hombre que vino del mar
1998 - Al rojo vivo
1999 - Jugando con el corazón
2001 - Enigma
domingo, 10 de octubre de 2010
domingo, 6 de diciembre de 2009
"La jauría humana" (Arthur Penn, 1966)
*****Título original: The Chase
Guión: Lilliam Hellman
Producción: Horizon Picture
Productor: Sam Spiegel
Fotografía: Joseph La Shelle
Montaje: Gene Milford
Música original: John Barry
Intérpretes: Marlon Brando (Sheriff Calder), Jane Fonda (Anna Reeves), Robert Redford (Bubber Reeves), E. G. Marshall (Val Rogers), Angie Dickinson (Ruby Calder), Janice Rule (Emily Stewart), Miriam Hopkins (Señora Reeves), Martha Hyer (Mary Fuller), Richard Bradford (Damon Fuller), Robert Duvall (Edwin Stewart), James Fox (Jason Rogers "Jake"), Diana Hyland (Elizabeth Rogers), Henry Hull (Briggs), Jocelyn Brando (Señora Briggs), Katherine Walsh (Verna Dee), Lori Martin (Cutie), Marc Seaton (Paul), Paul Williams (Seymour), Clifton James (Lem)
Minutos: 135
Con la última son tres las veces que he visto "La jauría humana". Haciendo un ejercicio de nostalgia recuerdo que la primera vez fue en torno a 1988 en un formidable ciclo de una veintena de películas de Marlon Brando que emitió televisión española (¡¡¡qué grandes eran los ciclos que echaba TVE en los 80’s!!!). Las tres veces me ha parecido una grandiosa película y por su puesto la recomiendo efusivamente.
Es curioso comprobar que esta película supuso para su director, Arthur Penn, allá por 1966 un cierto fracaso, porque ni tuvo una buena acogida en taquilla ni un reconocimiento crítico importante, cosa que sí tuvieron por ejemplo su siguiente película, "Bonnie & Clyde"(1967) o "El milagro de Ana Sullivan" (1962), "El zurdo" (1958), "Pequeño gran hombre" (1970) y "La noche se mueve" (1975), también de su cosecha. Me parece cuando menos extraño porque la película tiene una gran fuerza y ha ido ganando peso con el tiempo y el recuerdo. Quiero pensar que quizás en 1966 su argumento tocaba demasiado de lleno en la llaga de una sociedad muy poco preparada aún para analizar sus propios defectos y hacer un verdadero examen de conciencia. Si por algo se caracteriza la película es por sacar a la luz las miserias de un pueblo en el que la única persona íntegra parece ser el sheriff Calder y el resto de los ciudadanos se nos hacen poco simpáticos porque todos tienen alguna conducta poco gratificante que ocultar aunque son los primeros que se prestan a lanzar la primera piedra contra Bub Reeves, un joven conciudadano interpretado por un jovencísimo Roberto Redford que ha escapado de prisión y está a punto de llegar a la localidad.
“La jauría humana” es sin duda una de mis películas favoritas de Brando y revisando los títulos de aquel 1966 me parece de los mejores sin que esto desmerezca a películas como “¿Quién teme a Virginia Wolf”, “Un hombre para la eternidad, “Grand Prix”, “Nacida libre”, “En bandeja de plata”, “Un hombre y una mujer”, “Callejón sin salida”, “Cortina rasgada”, el caso es que sólo el tiempo ha ido dejando a esta magnifica película en su lugar, lo que lleva a reflexionar sobre como las modas o las corrientes ideológicas de un momento pueden hacer que nuestra valoración se vea afectada.
Seguramente su tono directo y sórdido tuvieron un impacto mucho mayor hace cuarenta años, pero sin ser tan explícita como muchas películas de ahora, “La jauría humana” es un auténtico muestrario de las debilidades humanas: ambición, egoísmo, envidia, lujuria, adulterio, soberbia...Los habitantes del pueblo imaginario de Tarl (imaginario, pero situado en Texas) donde se sitúa la acción, actúan guiados por su propio interés y no se paran a reflexionar sobre su comportamiento, sólo quieren descargar sus frustraciones en los demás y en el caso concreto de la película en Bub, un recluso fugado cuyo regreso puede alterar sus vidas por diversas razones que se van desgranando en el argumento. Como dice el Shriff Caulder (magnífico Marlon Brando): “La mitad de la población está chiflada, sólo desean matar a alguien”.
El guión de Lilliam Hellman basado en la novela de Horton Foote es magnífico y va presentando personajes y situaciones de una manera minuciosa y efectiva para que el espectador vaya atando cabos sobre todas las relaciones de unos y otros y sus implicaciones. Tras varias escenas y diálogos uno se sorprende tomando posición junto al Sheriff y se va “indignando” por así decirlo ante el egoísmo reinante, ante el juego de apariencias que todos llevan a cabo y la triste realidad que se esconde tras esa fachada social. Arthur Penn consigue además el ritmo narrativo adecuado y las escenas precisas para que crezca el desasosiego en el espectador y en el momento del desenlace se sufra en propias carnes lo injusto que resulta todo lo que ocurre como pocas veces se ha visto en una película. Todos los conflictos sociales, laborales y sentimentales que están latentes en el pueblo donde suceden los hechos irrumpen con fuerza en una jornada festiva de sábado noche en la que el alcohol los hace fluir con más facilidad y en la que el drama estalla de manera imparable como un volcán en erupción.
Arthur Penn, un director con gran “garra” tras la cámara, consigue una película poderosa en ese sentido, que va de menos a más, que provoca un peculiar nerviosismo interno, que indigna, zarandea y te deja noqueado como espectador al comprobar lo indefensa que está la rectitud o la integridad ante una sociedad degradada. En este sentido resulta memorable el final cuando Calder circula con su coche por unas calles víctimas de los excesos de la noche anterior.
Resulta sorprende descubrir que una película tan efectiva en su planteamiento y concepción tuvo numerosos problemas de producción. El productor Sam Spiegel, uno de los más destacados de la época y el director Arthur Penn se quejaron de haber sufrido presiones por parte de la Columbia para modificar sus planteamientos iniciales y la guionista Lillian Hellman declaró que el guión final no se ajustaba a su idea.
En cualquier caso los problemas de filmación no se advierten en el resultado, que resulta magnífico en su conjunto y que no sólo es un prodigio narrativo y de puesta en escena sino también una película con un reparto y unas actuaciones que quitan el hipo encabezadas por un Marlon Brando extraordinario acompañado por unos no menos fascinantes Robert Redford, Jane Fonda, E. G. Marshall, Angie Dickinson, Robert Duvall o James Fox.
Es decir, una película magnífica y de visión altamente recomendable.
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domingo, 7 de junio de 2009
“Nacida libre” (James Hill, 1966)
****Título original: Born free
Productores: Sam Jaffe, Paul B. Radin
Fotografía: Kenneth Talbot
Guión: Lester Cole basado en el libro de Joy Adamson
Banda sonora: John Barry
Interpretes: Virginia McKenna, Bill Travers, Geoffrey Keen, Peter Lukoye, Omar Chambati
Película imprescindible para los amantes de la naturaleza y los documentales basada en la historia real de la naturalista austriaca Joy Adamson (1910-1980) que crió a la leona Elsa primero en un parque de Nairobi (Kenia) y después devolvió a la selva.
La película gozó de una notable popularidad en 1966, cuando ganó los óscars correspondientes a mejor banda sonora (John Barry) y canción (John Barry, interpretada por Matt Monro). Aquel fue el año de “Un hombre para la eternidad”, ¿Quién teme a Virginia Wolf?”, “Grand Prix”, “El Yang-Tsé en llamas”, “En bandeja de plata”, “Un hombre y una mujer” o “Viaje alucinante” pero sin duda la melodía principal de John Barry para esta película se convirtió en uno los testamentos imperecederos del cine der aquel año. De hecho hoy es un clásico indiscutible de la música cinematográfica y tendría influencia melódica en la banda sonora del propio Barry para “Memorias de África” (1985). Escuchar “Born free” interpretada por Matt Monro hoy en día sigue poniendo los pelos como escarpias y sin duda es una de mis melodías favoritas, escucharla una sola vez hace que resuene en la cabeza y nunca se olvide.
Argumentalmente “Nacida libre” es bastante sencilla y una película de las que denominaríamos “para toda la familia”. Simplemente trata de cómo un matrimonio de naturalistas (George y Joy) cuidan a una leona, Elsa, desde que se hacen a su cargo, puesto que George se dedica a matar leones “cazahombres” y ha matado a sus padres, hasta que tienen que regresar a Inglaterra y deben dejar libre a Elsa o enviarla a un zoológico. Pese a esa simplicidad lo importante en esta película son otras cosas: el mensaje que trasmite, el hecho de que sea una historia basada en hechos reales, el impacto emocional que provoca en el espectador y la belleza natural que permite contemplar en su día desde la butaca de una cine y en la actualidad desde el salón de tu casa.
Sin duda es una de esas películas imprescindibles que hay que ver al menos una vez, aunque lo cierto es que ha sido escasamente emitida por las televisiones, quizás porque no es lo que hoy consideraríamos un producto de “prime time” o de gran audiencia. Una pena que ese tipo de índices se impongan de esa manera. Al menos a los que nos gusta este tipo de películas y los documentales naturalistas nos queda la 2. A mi entender esta película, prácticamente olvidada salvo por el tema principal de John Barry, ha quedado injustamente arrinconada y sería conveniente recuperarla (me ha costado muchísimo encontrar referencias).
El dilema moral que plantea es la conveniencia o no de criar a animales salvajes si después no va a poderse hacer cargo de ellos o no van a mantenerse en cautividad. La conclusión es quien ha nacido libre tiene el derecho de ser libre.
La película se basa en un libro con el mismo título que escribió Joy Adamson en 1960
sobre la leona Elsa y su principal mérito consiste en transmitir de una manera amable y profundamente melancólica la relación entre el matrimonio protagonista y la leona, transportando a África al espectador con magníficas imágenes llenas de belleza que hoy siguen poseyendo la misma fuerza que en su día pese a que las técnicas documentales han mejorado mucho.
Los dos actores, Virginia MacKenna y Bill Travers, hicieron el papel de sus vidas y son parte importante de la capacidad que tiene esta película para emocionar y hacerse cercana al espectador, que probablemente era lo que más interesaba al equipo de producción. Ella fue nominada como mejor actriz a los Globos de oro y contibuye esencialmente a que la película tenga la fuerza sentimental que posee.
La filmación se entiende que debió llevar su tiempo y que la labor en la sala de montaje debió ser complicada para solucionar muchas tomas. No hay en cualquier caso escenas de elaboración compleja y casi todos los momentos “peliagudos” con animales se resuelven con un plano contra plano, pero por lo general y gracias a leones amaestrados el director opta por planos generales y una cámara dinámica que sigue a los personajes o animales por los parajes naturales sacando todo el partido visual a los mismos.
La narración de la historia es plácida y serena aunque se incluyen leves quiebros dramáticos y cómicos para que el interés se mantenga a los largo de la hora y media que dura. Todo está muy ajustado, la película dura el tiempo adecuado y los acontecimientos nos van llevando magníficamente acompañados de la banda sonora hacia un final melancólico como pocos que consigue la perfección lo que pretendía esta película: dejarnos con ganas de más y remover nuestra conciencia.
En definitiva una película que hay que ver y que no debería caer en el olvido ni aún cuando hoy queda desplazada al mundillo naturalista. No sólo importan sus imágenes o su espíritu ecologista, también aporta una poderosa sensación de melancolía que explosiona en emoción y en conciencia natural, algo que parece más propio de los 60’s y 70’s y que nunca debería perder su protagonismo ni aun cuando hoy en las películas buscamos algo diferente.
La película gozó de una notable popularidad en 1966, cuando ganó los óscars correspondientes a mejor banda sonora (John Barry) y canción (John Barry, interpretada por Matt Monro). Aquel fue el año de “Un hombre para la eternidad”, ¿Quién teme a Virginia Wolf?”, “Grand Prix”, “El Yang-Tsé en llamas”, “En bandeja de plata”, “Un hombre y una mujer” o “Viaje alucinante” pero sin duda la melodía principal de John Barry para esta película se convirtió en uno los testamentos imperecederos del cine der aquel año. De hecho hoy es un clásico indiscutible de la música cinematográfica y tendría influencia melódica en la banda sonora del propio Barry para “Memorias de África” (1985). Escuchar “Born free” interpretada por Matt Monro hoy en día sigue poniendo los pelos como escarpias y sin duda es una de mis melodías favoritas, escucharla una sola vez hace que resuene en la cabeza y nunca se olvide.
Argumentalmente “Nacida libre” es bastante sencilla y una película de las que denominaríamos “para toda la familia”. Simplemente trata de cómo un matrimonio de naturalistas (George y Joy) cuidan a una leona, Elsa, desde que se hacen a su cargo, puesto que George se dedica a matar leones “cazahombres” y ha matado a sus padres, hasta que tienen que regresar a Inglaterra y deben dejar libre a Elsa o enviarla a un zoológico. Pese a esa simplicidad lo importante en esta película son otras cosas: el mensaje que trasmite, el hecho de que sea una historia basada en hechos reales, el impacto emocional que provoca en el espectador y la belleza natural que permite contemplar en su día desde la butaca de una cine y en la actualidad desde el salón de tu casa.
Sin duda es una de esas películas imprescindibles que hay que ver al menos una vez, aunque lo cierto es que ha sido escasamente emitida por las televisiones, quizás porque no es lo que hoy consideraríamos un producto de “prime time” o de gran audiencia. Una pena que ese tipo de índices se impongan de esa manera. Al menos a los que nos gusta este tipo de películas y los documentales naturalistas nos queda la 2. A mi entender esta película, prácticamente olvidada salvo por el tema principal de John Barry, ha quedado injustamente arrinconada y sería conveniente recuperarla (me ha costado muchísimo encontrar referencias).
El dilema moral que plantea es la conveniencia o no de criar a animales salvajes si después no va a poderse hacer cargo de ellos o no van a mantenerse en cautividad. La conclusión es quien ha nacido libre tiene el derecho de ser libre.
La película se basa en un libro con el mismo título que escribió Joy Adamson en 1960
sobre la leona Elsa y su principal mérito consiste en transmitir de una manera amable y profundamente melancólica la relación entre el matrimonio protagonista y la leona, transportando a África al espectador con magníficas imágenes llenas de belleza que hoy siguen poseyendo la misma fuerza que en su día pese a que las técnicas documentales han mejorado mucho.
Los dos actores, Virginia MacKenna y Bill Travers, hicieron el papel de sus vidas y son parte importante de la capacidad que tiene esta película para emocionar y hacerse cercana al espectador, que probablemente era lo que más interesaba al equipo de producción. Ella fue nominada como mejor actriz a los Globos de oro y contibuye esencialmente a que la película tenga la fuerza sentimental que posee.
La filmación se entiende que debió llevar su tiempo y que la labor en la sala de montaje debió ser complicada para solucionar muchas tomas. No hay en cualquier caso escenas de elaboración compleja y casi todos los momentos “peliagudos” con animales se resuelven con un plano contra plano, pero por lo general y gracias a leones amaestrados el director opta por planos generales y una cámara dinámica que sigue a los personajes o animales por los parajes naturales sacando todo el partido visual a los mismos.
La narración de la historia es plácida y serena aunque se incluyen leves quiebros dramáticos y cómicos para que el interés se mantenga a los largo de la hora y media que dura. Todo está muy ajustado, la película dura el tiempo adecuado y los acontecimientos nos van llevando magníficamente acompañados de la banda sonora hacia un final melancólico como pocos que consigue la perfección lo que pretendía esta película: dejarnos con ganas de más y remover nuestra conciencia.
En definitiva una película que hay que ver y que no debería caer en el olvido ni aún cuando hoy queda desplazada al mundillo naturalista. No sólo importan sus imágenes o su espíritu ecologista, también aporta una poderosa sensación de melancolía que explosiona en emoción y en conciencia natural, algo que parece más propio de los 60’s y 70’s y que nunca debería perder su protagonismo ni aun cuando hoy en las películas buscamos algo diferente.
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