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domingo, 25 de marzo de 2012

“Tan fuerte, tan cerca” (Stephen Daldry, 2011)

***
Título original: Extremely loud and incredibly close.
País: USA.
Duración: 129 min.
Género: Drama.
Reparto: Tom Hanks (Thomas Schell), Sandra Bullock (Linda Schell), Thomas Horn (Oskar Schell), Max von Sydow (el inquilino), Viola Davis (Abby Black), John Goodman (Stan), Jeffrey Wright (William Black), Zoe Caldwell (abuela).
Guión: Eric Roth; basado en la novela homónima de Jonathan Safran Foer.
Producción: Scott Rudin.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Chris Menges.
Montaje: Claire Simpson.
Diseño de producción: K.K. Barrett.
Vestuario: Ann Roth.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International
España. Estreno en USA: 25 Diciembre 2011.
Estreno en España: 16 Marzo 2012.

Stephen Daldry se dio a conocer con su segunda película, “Billy Elliot”, en 2000 y se convirtió en la revelación popular de la temporada con una historia que gustó al público sobretodo porque era entretenida y conmovedora, así que siguió amasando halagos, buenos resultados y premios continuando con una línea similar con historias esencialmente sentimentales, dramas de notable poso emocional que además fueron nominadas a mejor película: “Las horas” (2002) y “The reader” (2008) de las que me gustó especialmente la segunda.

 No es de extrañar que se haya convertido en objetivo interesante para los grandes estudios de Hollywood ya que en sus pretensiones de acumular nominaciones y a la postre estatuillas al menos con un par de títulos cada año parece un director idóneo a contratar. Me imagino de hecho a los productores en este caso de Warner BROS, con la novela de Jonathan Safran Foe sobre el 11-S, eligiendo al equipo más adecuado para acompañar a Daldry en su labor y ahí tenemos por ejemplo a Chris Menges como director de fotografía, a Alexandre Desplat componiendo la banda sonora o a Eli Roth adaptando el guión. Por su puesto la película está bien montada, es visualmente poderosa (véanse esas tomas desde el aire, la luminosa fotografía y lo atractivo que resulta Nueva York) y basta su banda sonora para tocarte la fibra sensible, que desde el principio es de lo que se trata.
¿De qué trata la película? Realmente no se nos cuenta una historia con un desarrollo definido, sino que es más bien un proceso de búsqueda tanto literal (la caja que abre una llave) como personal (la autosuperación de un drama intenso). Y de fondo un deseo, un anhelo, una ilusión: que los sucesos tengan un sentido, aunque la amenaza que late en todo momento es que quizás no lo tengan.

A mí no me molesta que se hagan películas como ésta para dejar a media platea con lágrimas en la mejilla y tampoco que se usen recursos facilones para ello. De hecho pienso que es una pena que las modas vayan por otro lado y que la emotividad (algunos la llamarán “sensiblería”) venda tan poco (recuerdo que no fue así hace unos años cuando películas como “Kramer vs Kramer” o “La fuerza del cariño” y tantas otras no sólo eran aplaudidas por la mayoría del público sino que encima ganaron premios importantes), lo que no me convence del todo es que una película tenga tan poca capacidad de sorpresa como ésta porque, reconozcámoslo, nuestra lagrimita echaremos, pero no hay ni un solo instante en que no podamos adelantar qué va a pasar.

Para colmo se nos sitúa ante una familia modélica de la que casi interesa más lo que no se dice que lo que se termina sabiendo y me imagino que cualquiera que la vea enseguida sentirá más interés por ese inquilino (maravilloso Max Von Sydow) que no habla y cuyo pasado se presume turbio o al menos difícil que por esa caja sin llave que no hay que ser un lince para anticipar que no es más que un mero McGuffin, sobretodo porque, en lo que me parece un tremendo fallo de guión, el propio Thomas Schell (Tom Hanks) así lo comenta con su mujer (Sandra Bullock) en el arranque de la película.

Evidentemente el trasfondo es un drama intenso que a cualquiera con un mínimo de sentimientos le conmueve y más si los protagonistas están aún afectados por el mismo, evidentemente muchas imágenes emocionan porque hay que tener la sangre de horchata para que no lo hagan y Daldry sabe filmar y evidentemente la película deja un poso emotivo; pero también se sale del cine como quien espera saciarse con un plato suculento y se ha quedado con hambre. Hay algo que cojea, que no funciona y que ni siquiera ese buen reparto consigue subsanar.

El niño, Thomas Horn, es un gran descubrimiento (aunque el personaje tiene algún momento que desquicia literalmente) y muchas veces se “merienda” en pantalla a Tom Hanks y Sandra Bullock, pero en su deseo por ilustrar visualmente su proceso de superación del dolor con la voz en off e imágenes yuxtapuestas Stephen Daldry se pierde en su visión de niño atormentado más de la cuenta y acumula minutos de información redundante que se hacen eternos. Es posible que colocar su cámara a ras del niño y proporcionar una visión infantil del drama del 11-S resulte algo interesante, pero cuando trata de ser trascendente Daldry cojea y le funciona mucho mejor la película cuando no lo es, cuando sus personajes interactúan, cuando Oskar se une al inquilino en su búsqueda de su particular grial o cuando habla con Abby y William Black, eso, la moraleja y el envoltorio audiovisual son los que sí sobredimensionan esta película en cierto modo fallida.

 
No quiero dar la sensación de que no es una película recomendable porque ya digo que me gustaría que se hicieran más de este tipo en la actualidad y probablemente sea una buena película para ir a ver con un niño de la edad del protagonista, pero sí que pienso que es un blanco fácil para los que no gustan de argumentos facilones
 

En lo que todo el mundo estará de acuerdo es en que Max Von Sydow, incluso no hablando, está más allá del bien y del mal (es impresionante este actor, que lleva ¿30 años? siendo viejo y que atesora una filmografía que para sí quisieran muchos) y que es cierto lo que susurra el argumento: el afecto puede ser un buen alivio cuando el dolor se hace más punzante y dado que la vida sigue es mejor afrontarla venciendo los miedos....vamos, que las panderetas mejor para crear melodías, como acompañantes resultan más bien cansinas.

 MIS MOMENTOS FAVORITOS ¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!




- Oskar preparando su plan de acción con un plano gigante de Nueva York que va dividiendo concienzudamente en cuadrículas.

- El primer encuentro con una abatida Abbey Black “¿Puedo hacerte una foto para recordarte?” (magnífica Viola Davis) y el encuentro al final con su marido, en el que descubren que se estaban buscándole uno al otro sin saberlo.

- Oskar recluido en un armario de su habitación escuchando en secreto las llamadas telefónicas de su padre que ha guardado en el contestador.

- Oskar afrontando su miedo a cruzar un puente junto a su pandereta (la imagen cenital desde el helicóptero cuando el chico cruza es visualmente muy atractiva).

- Las salidas de casa del chico con su madre pidiéndole que le llame a cada hora, especialmente aquella en la que se queda mirando por debajo de la puerta y le dice que la quiere mientras su madre hace lo propio al otro lado.

- Las mejores escenas son todas aquellas en las que Thomas Horn interactúa con Max Von Sydow (el actor fue nominado como mejor secundario pese a no hablar ni una sola palabra y lo cierto es que está poderoso en escena y atrapa la atención cada vez que aparece).

- Linda mirando desde su oficina las torres gemelas incendiadas mientras habla con su marido por el móvil.

- Durísimo el momento en que Oskar le dice a su madre que hubiera deseado que estuviera ella en el World Trade Center en lugar de su padre. A continuación él se arrepiente y le dice que no quería decir eso, pero ella le replica que no es verdad.

- Cuando la madre le revela a Oskar que siempre ha estado pendiente de lo que hacia, siguiéndole, persiguiendo sus pasos, preparando sus encuentros.

- El momento en que, siguiendo el consejo de su padre, Oskar se da impulso con el columpio.....la superación de sus miedos tiene premio porque encuentra el mensaje que su padre le había dejado.

domingo, 28 de febrero de 2010

“Shutter island” (Martin Scorsesse, 2010)

****
País: USA.
Duración: 139 min.
Género: Drama, thriller, suspense
Interpretación: Leonardo DiCaprio (Teddy Daniels), Mark Ruffalo (Chuck Aule), Ben Kingsley (Dr. John Cawley), Michelle Williams (Dolores Chanal), Patricia Clarkson (Rachel), Max Von Sydow (Dr. Naehring), Jackie Earle Haley (George), Emily Mortimer (Rachel).
Guión: Laeta Kalogridis; basado en la novela de Dennis Lehane.
Producción: Mike Medavoy, Arnold W. Messer, Bradley J. Fischer y Martin Scorsese. Fotografía: Robert Richardson.
Montaje: Thelma Schoonmaker.
Diseño de producción: Dante Ferretti.
Vestuario: Sandy Powell.
Distribuidora: Vértice Cine.
Estreno en USA: 19 Febrero 2010.
Estreno en España: 19 Febrero 2010. No recomendada para menores de 13 años.



Desde el minuto uno de película de lo último de Scorsesse te meten de lleno en un ambiente de pesadilla que se deja ver ya en un arranque con cielo surreal, banda sonora inquietante (imitando el sonido de los barcos) y de fondo con la isla del título, toda ella un centro penitenciario del que presumiblemente y a juzgar por los acantilados que lo rodean es imposible escapar. Como espectadores avispados que somos sabemos desde el trailer y los anuncios de promoción que los agentes federales que interpretan Leonardo di Caprio y Mark Ruffalo se meten de lleno en un zancocho del quince, por lo que aunque comienza como policiaco a nadie escapa que “Shutter island” tiene mucho de suspense y de thriller claustrofóbico. Los críticos dicen que ésta es la película más hitchcockiana de Scorsesse.

Una vez en la isla hay esencialmente dos recursos que Scorsesse utiliza para mantener alto el listón del suspense con el que arranca y que funcionan a la perfección: por un lado una serie de flashbacks del protagonista que no anticipan nada bueno (me refiero a que rezuman drama denso) y por otro una serie de tipos (policías, médicos y enfermeros) que tienen una geta que no provoca la más mínima confianza, siendo especialmente desconcertantes Ben Kingsley y Max Von Sydow (los doctores Cawley y Naehring), aunque quien se lleva la palma es una paciente anciana en los jardines que con unos ojos de alma en pena recomienda a Teddy que sea discreto (desde que la ves sabes que lo que se te viene encima es algo insano, mórbido y para nada plácido). En ese momento comprendes que estás en manos de Scorsese y que te va a conducir por los recovecos argumentales de una historia asfixiante.

Anticipo desde ya que lo mejor de la película es mejor no contarlo, así que me quedo con las ganas de explicar qué te supone como espectador el plato fuerte, que llega avanzada la mitad de la película; pero sí puedo avanzar que cuando crees tener en tu mano todos los cabos para atarlos, el argumento da un bandazo y te los desata todos de golpe con lo que tienes que volver a recogerlos y empezar de nuevo.

Reconozco que pese a los indudables aciertos de esta película hubo un momento en que me desenganché ligeramente, quizás porque me empezó a pesar el tono kafkiano y la atmósfera de irrealidad que invaden todo hacia la mitad (el pasaje del pabellón de alta seguridad a mí particularmente me distancia), pero recomiendo que no se pierda la fe porque todo adquiere un sentido y cada hecho termina por cobrar lógica dentro del relato.

Scorsesse sin duda ha conseguido una de las películas más impactantes de su carrera y es muy probable que tenga su efecto en taquilla porque se verá beneficiada casi con toda seguridad por el boca a oreja.

Hay que destacar que Leonardo di Caprio realiza una interpretación muy convincente e intensa, que ayuda a que el relato posea la fuerza que tiene y convenza. Seguramente con otro actor el resultado no hubiera sido el mismo y si se piensa detenidamente borda un personaje que le permite desarrollar un abanico de matices y estados de ánimo. Por contra Mark Ruffalo y Emily Mortimer me parecen sólo correctos y sí están bien, como casi siempre, Ben Kingsley, Max Von Sydow y Jackie Earle Haley.

Como curiosidad decir que la película estaba previsto que se estrenara en octubre de 2009 en Estados Unidos, pero su distribuidora allí decidió postponer el estreno a este mes de febrero para, según razonamientos “oficiale”, no perjudicar comercialmente a la película alejándola en el tiempo a los estrenos fuertes de las candidatas a los óscars que por allí son entre octubre y diciembre (aunque la verdadera razón es que coincidía con el estreno de “Up in the air” y no tenían dinero para promocionar ambas, siendo además que Leonardo di Caprio no podía dar entrevistas de promoción por estar rodando la nueva película de Christopher Nolan; es decir, razones económicas, vamos).

Por cierto, un buen consejo, no veais el trailer antes de ver la película.



miércoles, 22 de julio de 2009

"Minority report" (Steven Spielberg, 2002)





****
País: USA.
Año: 2002.
Duración: 145 min.
Interpretación: Tom Cruise (Detective John Anderton), Colin Farrell (Danny Witwer), Max von Sydow (Director Lamar Burgess), Samantha Morton (Agatha), Steve Harris (Jad), Neal McDonough (Oficial Gordon 'Fletch' Fletcher), Patrick Kilpatrick (Oficial Jeff Knott), Jessica Capshaw (Evanna), Mike Binder (Leo Crow).
Guión: Scott Frank y Jon Cohen; basado en un relato de Philip K. Dick.
Producción: Jan De Bont, Bonnie Curtis, Gerald R. Molen y Walter F. Parkes.
Música: John Williams.
Fotografía: Janusz Kaminski.
Montaje: Michael Kahn.
Diseño de producción: Alex McDowell.
Dirección artística: Ramsey Avery, Leslie McDonald y Seth Reed.
Vestuario: Deborah Lynn Scott.
Estreno en España: 4 Octubre 2002.


Llevo varios días dándole vueltas a la película y la razón es porque me extraña que esté provocando tantas adhesiones incondicionales como rechazos. En los foros de cine algunos dicen que Spielberg ya no es el que era y se comenta que la película es flojita (algo muy parecido a lo que ocurre con "Señales" que también me parece una película francamente interesante y sin embargo está recibiendo bastantes palos). Adelanto que a mí "Minority report" me ha gustado bastante.

Creo que el gran problema de Spielberg últimamente es el propio Spielberg. Me explico: él siempre ha hecho películas pensando en el público y en eso yo lo equipararía a Alfred Hitchcock, que como director actuaba igual. En realidad si somos coherentes ¿para qué se hacen películas? ¿Acaso no se hacen para llenar salas de cine? De vez en cuando surgen directores como los dos nombrados que por su talento, por su inquietud artística convierten sus películas en grandes obras como lo son "La lista de Schindler" o "Psicosis" (por poner sólo dos ejemplos). Ocurre que Steven Spielberg ha cambiado su punto de partida, me parece a mí. Sigue haciendo películas por y para todos; pero no acepta un proyecto si no se acomoda a algo que él quiera contar y que le permita experimentar (¿Sabíais que le habían ofrecido hacer "Spiderman" y "Harry Potter" y se negó porque eran dos historias que no constituían retos para él?)

Personalmente noto un cambio notable en sus últimas películas. Tanto "A. I." como "Minority report" resultan extrañamente arriesgadas, tanto que la primera fue un relativo fracaso de taquilla, que no de crítica (Yo, ahora, recordándola me parece una rara flor en su filmografía y cada vez la valoro más, cada vez me gusta más y me gustó mucho cuando la vi). Creo que en general gustan menos porque no encuentras en ellas al Spielberg habitual: hay más diálogos y monólogos con fondo, hay más simbología, hay tramos en los que la acción se detiene más de lo que nos tenía acostumbrados, hay una especial atención a tomas y perspectivas extrañas de la cámara, las historias introducen momentos curiosos difíciles de interpretar a simple vista....Uno se va al cine a ver una película de Spielberg y no se encuentra a "E.T." ni a "Tiburón" ni a "Indiana Jones" (que son películas magníficas, pero en las que todo se nos da mascadito), sino una película más exigente y creo que eso descoloca muchísimo, pero yo no estoy de acuerdo con que sean flojas. Ya ocurrió esto con "El imperio del sol": se la tachó de aburrida y, francamente, me pareció una película buenísima, aunque no fuera tan entretenida como el resto de las películas de Spielberg.

Yendo ya en concreto a "Minority report" debemos partir de un hecho: es una película de evasión, un policiaco con tintes de cine negro ambientado en el futuro y no hay que buscar mucho más en ella. Como toda obra de ciencia-ficción hay detrás de ella una cuestión (o más de una) para reflexionar y una historia para entretener. Me parece que tanto una como otra funcionan y sí, se me ocurre alguna pega en la historia que no cuadra demasiado bien, pero ¡¡¡por Dios!!! hay que entrar en el juego que se nos propone ¿Acaso no pasamos por alto que en el espacio haya sonido de naves espaciales?, ¿Acaso no pasamos por alto puñetazos en la cara que dejan los puños sin un rasguño?, ¿Acaso no pasamos por alto las paradojas temporales de decenas de películas?.....Bueno, pues pasemos por alto que el malo de la película pueda preparar algo tan enrevesado y hagámoslo porque según lo que se nos cuenta tampoco es tan ilógico, aunque sea difícil de aceptar (y lo digo así para no desvelar nada. Espero que los que la veais sepais por donde voy).

Tengo la impresión de que está habiendo dos tipos de público: a los que nos gusta y no le sacamos más punta (Curiosamente casi todos amantes del fantástico y la ciencia-ficción, osea, gente más preparada para entrar en este juego) y a los que no les gusta (que se ponen a sacar mil pegas y comparaciones con otras películas sencillamente porque se esperaban algo radicalmente distinto o porque ya no entran en el juego desde el mismo comienzo). Haciendo referencia a los que misnuvaloran la película por comparación decirles que creo que lo único que tiene en común esta película con "Blade runner" es que ambas parten de relatos de Phillip K. Dick y no sé por qué compararlas (Tienen más cosas en común, pero si la comparación sirve para poner a caldo "Minority report" no me parece bien); francamente creo que lo único que tiene esta película en común con "Matrix" es una película marcada por una fotografía casi monocromática y con un grano muy atípico y no sé por qué compararlas; y respecto al resto de películas de Spielberg lo único que tiene en común es que son del mismo director y prefiero no compararlas. Es más, me gusta y mucho que tenga muy poco que ver (quiere decir que Spielberg no se estanca ni se conforma consigo mismo y es algo que si no se le valora ahora, ya se hará más adelante).

Da la impresión que el sino del último Spielberg es tener tantos detractores como seguidores. Yo, que soy de los segundos simplemente eludo cualquier tipo de debate. A mí "Minority report" me ha gustado y bastante y como ni os voy a convencer ni vosotros a mí sólo termino diciendo por qué me ha gustado: me gusta porque sin renunciar a sí mismo Spielberg está experimentando con un cine más arriesgado del habitual; me gusta porque a mí la película se me ha pasado en un suspiro (a pesar de esas dos o tres escenas en las que la acción se detiene más de la cuenta); me gusta porque me fascina el tema que trata y me chifla la ciencia-ficción; me gusta porque aunque no es una película de actores ninguno está mal y Samantha Morton está francamente bien; me gusta porque Spielberg me ha vuelto a sorprender con varias escenas antológicas (la persecución por las calles, Cruise cambiando de automóvil en vertical, las arañas tratando de identificar al fugitivo...); me gusta porque el guión es complejo y me obliga a hacer un esfuerzo para encontrarle las claves internas, el sentido a aquello que parece extraño y el hilo a la trama y no sólo soy un pedazo de carne con ojos que se divierte en mi butaca; me gusta porque intuyo un notable esfuerzo tras la cámara de todos los profesionales que trabajan con Spielberg. Vamos que me ha gustado. Me ha gustado mucho.