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martes, 14 de agosto de 2012

“Prometheus” (Ridley Scott, 2012)

Una de las películas de la cartelera es esta “Prometheus” que regresa al universo de “Alien” y ha levantado una auténtica polvareda de comentarios y opiniones convirtiéndose en uno de los títulos más comentados de este verano de 2012.


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Película 3D: Prometheus.
País: EEUU.
Duración: 125 min.
Género: Acción, ciencia-ficción, terror.
Interpretación: Noomi Rapace (Elizabeth Shaw), Charlize Theron (Meredith Vickers), Michael Fassbender (David), Guy Pearce (Peter Weyland), Idris Elba (Janek), Logan Marshall-Green (Charlie Holloway), Rafe Spall (Millburn), Sean Harris (Fifield), Emun Elliott (Chance), Benedict Wong (Ravel), Patrick Wilson (padre de Shaw).
Guión: Jon Spaihts y Damon Lindelof.
Producción: Ridley Scott, David Giler y Walter Hill.
Música: Marc Streitenfeld.
Fotografía: Dariusz Wolski.
Montaje: Pietro Scalia.
Diseño de producción: Arthur Max.
Vestuario: Janty Yates.
Distribuidora: Hispano Foxfilm.
Estreno en USA: 8 Junio 2012.
Estreno en España: 3 Agosto 2012.


domingo, 12 de febrero de 2012

“Sherlock Holmes 2: juego de sombras” (Guy Ritchie, 2011)

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Título original: Sherlock Holmes: A game of shadows.
País: USA.
Año: 2011.
Duración: 129 min.
Género: Acción, thriller.
Reparto: Robert Downey Jr. (Sherlock Holmes), Jude Law (Dr. Watson), Noomi Rapace (Sim), Stephen Fry (Mycroft Holmes), Jared Harris (profesor James Moriarty), Rachel McAdams (Irene Adler), Eddie Marsan (inspector Lestrade), Kelly Reilly (Mary).
Guion: Kieran Mulroney y Michele Mulroney; basado en los personajes creados por Sir Arthur Conan Doyle.
Producción: Susan Downey, Gary Goetzman, Dan Lin, Joel Silver y Lionel Wigram. Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Philippe Rousselot.
Montaje: James Herbert.
Diseño de producción: Sarah Greenwood.
Vestuario: Jenny Beavan.
Distribuidora: Warner Bros.
Pictures International España.
Estreno en USA: 16 Diciembre 2011.
Estreno en España: 5 Enero 2012.


Una pena, pero sea porque no era el día o porque realmente no hay más cera que la que arde, esta segunda parte del “Sherlock Holmes” de Guy Ritchie me dejó completamente indiferente, es más, me pareció atropellada y aburrida y ya ni siquiera la banda sonora me animó la película (en la primera parte fue clave para animar muchas de las escenas).

¿Cómo explicar que una película en la que pasan tantas cosas resulte aburrida? ¿Cómo hacerlo además para toda esa gente que ha pasado por taquilla y sí le ha parecido al menos entretenida? Además Guy Ritchie es un director que estará más o menos atinado, pero su ritmo visual, jugando con la cámara y el montaje, ralentizando imágenes o acelerándolas, buscando perspectivas rebuscadas, huyendo del estatismo y la quietud es todo menos los que denominaríamos un director “aburrido”, “lento” o “moroso”.













El caso es que esa mezcla de acción, comedia y pirotecnia audiovisual que ha propuesto en todas y cada una de sus películas pienso que no siempre ha funcionado bien. Constituyó una sorpresa en “Lock & stock” (1998) y por ello se convirtió de inmediato en director de culto para todos los que veían en él un arranque de nuevas maneras en el cine de acción; alcanzó seguramente su mejor expresión en “Snatch, cerdos y diamantes” (2000) sin duda su mejor título hasta la fecha y mantuvo un buen nivel en “RocknRolla” (2008) y la primera parte de “Sherlock Holmes” (2009) pero el resto de su filmografía es floja, bastante floja, quizás porque no basta sólo con el dinamismo visual que imprime a sus argumentos, también es preciso contar con un buen guión.

Lo que vemos en “Juego de sombras” es trepidante, no paran de pasar cosas, de sucederse las escenas de acción y eso nos mantiene “entretenidos” durante todo el metraje, pero llega un momento en que te das cuenta que todo es posible, que cada escena de acción es un intento de darle un tono más inverosímil a lo que sucede, de rizar más el rizo y no pasaría nada si no se perdiera la sensación de peligro, si se mantuviera la tensión, pero lamentablemente se evaporan porque sabes que Holmes y Watson van a salir del paso.














Si este Sherlock Holmes y el anterior del propio Ritchie fueran únicos quizás podría darlos por buenos, pero me temo que hay otros Sherlock Holmes muy superiores y otras películas de acción más conseguidas. Sin ir más lejos tenemos la serie británica “Sherlock”, una adaptación a nuestros días del personaje, que han estrenado recientemente en español y que es una auténtica maravilla porque destila inteligencia y posee unos guiones magníficos, muy lejos de los dos con los que ha hecho sus películas Guy Ritchie, que me parecen flojo el primero y bastante malo el de ésta segunda parte (eso a pesar de que la trama gira en torno a todo un complot europeo con tintes políticos que podría haber sido especialmente sugerente e interesante de haber tenido un buen desarrollo).

Toda adaptación de una obra anterior tiene sentido si aporta algo nuevo. La intención inicial de Guy Ritchie o de quienes le contrataron para el proyecto parece clara: adecuar al personaje de Sherlock Holmes a su estilo personal, sumando las investigaciones de los casos criminales a la acción y la comedia propias de sus películas y a un estilo audiovisual moderno y muy dinámico. La fórmula ha tenido un éxito indudable en taquilla, pero me temo que se quedará sin peso específico y que no trascenderá al paso del tiempo porque realmente no es sobresaliente, te deja completamente indiferente y la olvidas nada más salir del cine porque es una más de acción, lo que se suele llamar de forma despectiva “cine palomitero”.













Puede ser que ese frenético montaje y esa sucesión imparable de escenas en las que no hay un momento para el respiro sean del gusto de muchos que pretenden precisamente ver eso, pero es más de lo mismo, más de lo que hemos visto en infinidad de películas y además sin una verdadera emoción, sin que “suframos” por los personajes, sin suspense, sin lo que realmente caracteriza al personaje de Conan Doyle, su agilidad deductiva. Sí, éste Holmes se anticipa brillantemente a lo que van a hacer sus contrincantes(sobretodo desentrañando auténticas coreografías acrobáticas) y el director nos lo cuenta a cámara lenta para que no nos perdamos (¡¡¡Gracias!!!), pero se echa de menos que la inteligencia le ayude a deducir conclusiones a partir de pistas, se echa de menos al Holmes clásico, vamos....¡¡¡Qué diferencia con el “Sherlock” televisivo, ese sí merece la pena, ese sí nos deja aturdidos y sorprendidos con sus habilidades y encima es muy bueno donde el propio Ritchie pretendía serlo, en la agilidad narrativa y el impacto visual.

¿Qué sería de esta película sin Robert Downey Jr, Jude Law y la alambicada creatividad tras la cámara de Guy Ritchie? Una mala película. A lo que me refiero es que sin los dos actores protagonistas (y no digo que estén bien en sus actuaciones) y sin la parafernalia que monta el director en cada escena para dar la sensación de dinamismo la cosa se queda en nada o casi nada porque el argumento, francamente, es flojo flojísimo y el guión atenta varias veces contra la coherencia y una verdadera emoción simplemente para resultar trepidante. Por no gustarme no me convence en esta ocasión ni Noomi Rapace (¡¡¡qué diferencia con “Millenium”!!) ni el actor que encarna a Moriarty, con lo que prácticamente nada es mejor que la primera parte, que ya era simplemente entretenida.

Vamos, que no, que si se trata de ver a algún Sherlock Holmes y elegís éste que sólo sea porque queréis acción porque si de verdad queréis ver algo realmente bueno tenéis muchas ofertas mejores: la serie de dibujos de Miyazaki, las películas de Billy Wilder o Terence Fisher o, sobretodo, la serie que os he estado comentando a lo largo de la reseña.

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!



- Sherlock Holmes lanzándose por una ventana al río.
- Las escenas en las que Holmes anticipa lo que va a ocurrir y se prepara para ello (atractivas visualmente hablando aunque no deja de ser una mera deducción caprichosa sobre los movimientos que van a hacer sus adversarios)
- Las escenas en las que Holmes utiliza disfraces de camuflaje para ocultarse de Watson en su propia casa.
- La escena en la que Irene Adler queda a solas con Moriarty en el restaurante.
- La huida por el bosque (Ritchie aprovecha para sacarle todo el partido posible a la cámara lenta y a las nuevas posibilidades visuales de este tipo de filmación para que contemplemos literalmente el efecto de todo tipo de explosiones).
- El desenlace (y eso que el asunto de la suplantación de identidad mediante la máscara es cuando menos sonrojante).

sábado, 24 de octubre de 2009

Millenium 2: la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" (Daniel Alfredson, 2009)


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Título original: Flickan som lekte med elden
País: Suecia.
Duración: 129 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Michael Nyqvist (Mikael Blomkvist), Noomi Rapace (Lisbeth Salander), Annika Hallin (Annika), Per Oscarsson (Holger), Lena Endre (Erika), Peter Andersson, Sofia Ledarp (Malin), Tanja Lorentzon, Yasmine Garbi, Georgi Staykov (Alexander), Sven Ahlström.
Guión: Jonas Frykberg; basado en la novela de Stieg Larsson.
Producción: Søren Stærmose.
Música: Jacob Groth.
Fotografía: Peter Mokrosinski.
Montaje: Mattias Morheden.
Vestuario: Cilla Rörby.
Estreno en España: 23 Octubre 2009.





La primera sensación que me provocó la segunda parte de Millenium nada más salir del cine fue lo mucho que había perdido en cuanto a emoción e intensidad respecto a la primera película. Uno siempre se pregunta en esas ocasiones los por qués y si la recomendaría ver. Vamos a ello, pero vaya por delante que no es una mala película y tamoco aburrida. Digamos que se puede ver pero que está muy por debajo de sus propias posibilidades, de la novela en cuestión (la mejor de las tres según opinión abrumadoramente mayoritaria de los que la han leído) y de la primera película.

El primer título de Millenium me sorprendió gratamente como película, me pareción intensa, emocionante y sobretodo me gustó mucho la manera en que estaban desarrollados los personajes, tenía intensidad y emoción de principio a fin y no es de exatrañar que impactara porque tenía sus escenas para hacerlo.

Esta segunda parte me parece sólo discreta, sólo correcta y ha perdido gran parte de lo que hizo buena a la primera. Inveestigando sobre los porqués pienso que la clave del asunto eestá en la propia concepción de la película. He leído que se pensó en hacer una serie de seis episodios de 90 minutos de duración cada uno y, en efecto, parece que es un formato mucho más adecuado para lo que se pretende contar, más ajustado, más certero para explicar a los personajes, sus idas y venidas y dotar de la emoción y tensión necesarias al argumento.

Dado el éxito de la primera parte se decididó en cambio hacer tres películas (la segunda y tercera se rodaron a la vez, comparten el fondo argumental y se prevé que se estrenen sin demasiado lapso de tiempo entre una y otra) con lo rodado y se cambió al director. ¿Qué queréis que os diga? Creo que ese tipo de decisiones modifican sustancialmente los resultados. Para empezar Daniel Alfredson (pese a ser un director de prestigio en Suecia y hermano del autor de esa maravilla que es "Déjame entrar") no está a la altura del danés Niels Arden Oplev que estuvo en auténtico estado de gracia en la primera parte y además pienso que los tijeretazos que se han pegado en la sala de montaje han efectado muy negativamente a la película, que se limita a ir encadenando las escenas más básicas para entender el argumento pero seguramente no a los personajes, lo cual efcta de una manera decisiva a la emoción e intensidad de la película.

Creo que a nadie escapa que el personaje de Lisbeth es seguramente el punto fuerte de la saga, una chica resuelta, decidida y valiente, con un pasado turbio y difícil que es el motor dramático y argumental y que, en mi opinión, es lo que ha posibilitado el boom social de Millenium sobretodo ente el público femenino. A mí, que no he leído las novelas, sí puedo decir que es un personaje que me atrae y que pienso que la actriz Noomi Rappace borda. Lo que sucede con esta segunda adaptación cinematográfica es que siendo fascinante todo lo que ocurre al personaje de Lisbeth, siendo fascinante ella misma, no termina ni de emocionarnos ni de provocarnos la tensión que debería y es porque creo que ni el formato ni el planteamiento de la película han sido adecuados (quizás en la serie todo esté mejor urdido). El desenlace de esta segunda película es anticlimático cuando no debería y uno asiste a lo que le pasa a Lisbeth pero no lo "sufre", no hay un crescendo en la intesidad, sólo hay unos hechos encadenados uno tras ootro. Es lo que ocurre cuando el director ya no es un artesano sino que trabaja por encargo, con una estética y planteamiento ya dedididos y sin margen para hacer otra cossa, sino lo que una instancia jerárquicamente superior ha decidido hacer (y en este caso "Millenium" se ha convertido en un proyecto ya no sólo de la productora Yellow bird, sino de varios países que han participado en la financiación). La seguna parte de Millenium tiene las tomas, las escenas, la duración y el montaje que han querido sus productores para aprovechar el tirón del momento de la trilogía del malogrado Stieg Larsson pero la primera parte tenía eso y algo más, la impronta visual de un director que buscaba hacer efectiva una historia impactante, el minucioso trabajo con unos actores para trasmitir la fuerza de unos personajes "poderosos" y el ritmo visual y narrativo adecuado para provocar tensión y emoción.

No es Millenium 2 una mala película, en absoluto, logra entretener y también tiene escenas poderosas y logradas (me lo parece el rapto de la amiga de Salander, el interrogatorio que ésta hace o el enfrentamiento de Lisbeth con sus perseguidores mientras rebusca en una casa), pero el resultado está por debajo de lo que podría haber sido, sobretodo viendo lo que se hizo con la primera parte.


domingo, 14 de junio de 2009

"Millenium 1: los hombres que no amaban a las mujeres" (Niels Arden Oplev, 2009)

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País: Suecia, Dinamarca
Título original: Män som hatar kvinnor
Duración: 150 min.
Género: Thriller.
Interpretación: Michael Nyqvist (Mikael Blomkvist), Noomi Rapace (Lisbeth Salander), Lena Endre (Erika Berger), Sven-Bertil Taube (Henrik Vanger), Peter Haber (Martin Vanger), Peter Andersson (Nils Bjurman), Marika Lagercrantz (Cecilia Vanger), Ingvar Hirdwall (Dirch Frode), Björn Granath (Gustav Morell), Ewa Fröling (Harriet Vanger).
Guión: Nicolaj Arcell y Rasmus Heisterberg; basado en la novela de Stieg Larsson.
Producción: Søren Stærmose.
Música: Jacob Groth.
Fotografía: Eric Kress.
Montaje: Anne Østerud.
Diseño de producción: Niels Sejer.
Vestuario: Cilla Rörby.

De pronto este año nos han llegado dos películas de Suecia (ésta en concreto también está producida con dinero danés) que se convierten en éxito. La primera era "Déjame entrar" de Tomas Alfredson (para mi gusto una pequeña joya) y se encuentra en las antípodas estilísticas de ésta (mucho más introspectiva, peculiar y "de culto") aunque ambas comparten una puesta en escena sobria y efectiva y una cierta predilección por los primeros planos y el mimo en el tratamiento de los personajes. Reflexionando podemos pensar que este tipo de "coincidencias" quizás no lo sean, el cine europeo lleva ya un tiempo despuntando con películas que pueden competir perfectamente con lo más selecto del cine estadounidense y en concreto el cine sueco está encontrando un hueco en el panorama internacional gracias a los hermanos Alfredson, a los guiones del malogrado escritor Stieg Larsson y del director de esta primera entrega de Millenium, Niels Arden Oplev.

"Millenium" es una trilogía de tono policiaco que ha conseguido un destacadísimo éxito de ventas en todo el mundo y que se compone de esta primera historia "Los hombres que no amaban a las mujeres" y además de "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina" y "La reina en el palacio de las corrientes de aire", ambas en fase de post-producción cinematogrñafica para su lanzamiento en los próximos meses.

El telón de fondo argumental de esta primera entrega es apasionante de por sí (aunque no lo voy a revelar), quizás un poco trillado, pero me parece importante que sólo sea eso, el mecanismo argumental que "mueve" la historia y que lo verdaderamente importante sea el clima de suspense y el tratamiento que se hace de los personajes.

Esta película no sólo es un argumento de suspense, no es sólo la investigación de unos asesinatos, no es sólo un thriller criminal con unas gotitas de terror, creo que lo que la hace más interesante y lo que le da un mayor peso específico es la manera en que se presenta a los personajes y la manera en que se trasmiten sus emociones. Si muchas veces hemos dicho ya que todas las historias están contadas y que lo importante es la manera de contarlas, "Los hombres que no amaban a las mujeres" ofrece algo diferente y sólo por ello merece la pena.

Particularmente la trama argumental (por momentos cruel, inquietante y emocionante), que a buen seguro enganchará a su butaca a cualquiera que vaya a ver la película, me interesa menos que la forma en que se describe a los personajes y se hacen nuestros sus temores, sus preocupaciones, su situación personal en suma o se plasma el entorno en el que se mueven (siempre gélido y frío como el lugar en el que se centra la acción). No tanto el periodista Mikael (interpretado por Michael Nyqvist) como la fascinante Lisbeth (Extraordinaria Noomi Rapapce) consiguen que la película funcione por encima de lo media habitual en este género. Frente al estilo ya repetitivo del thriller criminal en el cine norteamericano, esta película constituye un soplo de aire fresco y es sobretodo porque los personajes "enganchan" e interesan, se hacen próximos y dignos de atención.

En cuanto a la calidad de la adaptación lo cierto es que no he leído el libro, pero las referencias que tengo es que no es literariamente muy destacado pese a su éxito de ventas y como el guión fílmico elimina en gran parte los pasajes menos acertados con lo que probablemente no disguste a los lectores.

En definitiva una película "de moda", un producto de evasión, para entretenerse,que además ofrece un planteamiento ligeramente distinto centrado en los personajes y ambientes tanto como en la trama.