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sábado, 25 de febrero de 2017

"Doctor strange" (Scott Derrickson, 2016)


***
Entretenida y visualmente impactante presentación de un nuevo personaje del mundo Marvel que multiplica las posibilidades argumentales. También es cierto que se abre la peligrosa opción de que a partir de ahora podamos ver literalmente cualquier cosa en pantalla, pero mientras se cuide la producción y los guiones como hasta el momento, Marvel no tiene de qué preocuparse. La mezcla de superhéroes y acción, con sus gotitas de humor funciona a las mil maravillas para pasar un buen rato.

jueves, 7 de abril de 2016

“Spotlight” (Tom McCarthy, 2015)

Los entresijos de una investigación periodística, las tripas de un periódico y de la sociedad bostoniana a caballo entre el siglo XX y el XXI y un tema polémico y peliagudo de candente actualidad en una película para un público adulto y atento. Imposible no recordar "Todos los hombres del presidente" o "Network, un mundo implacable", un cine que parecía olvidado en el que cada diálogo importa y cada personaje cuenta porque al final como susurra el guión, un escándalo como el que cuenta es responsabilidad de todos. Altamente recomendable.

*****
País: USA.
Duración: 128 min.
Género: Drama periodístico, costumbrista.
Reparto: Mark Ruffalo (Michael Rezendes), Michael Keaton (Walter Robinson), Rachel McAdams (Sacha Pfeiffer),  Liev Schreiber (Marty Baron), Stanley Tucci (Mitchell Garabedia), John Slattery (Ben Dradlee Jr.), Brian D’Arcy James (Matt Carroll), Billy Crudup (Eric McLeish).
Guión: Tom McCarthy y Josh Singer.
Música: Howard Shore.
Estreno en España: 29 Enero 2016.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.






domingo, 12 de febrero de 2012

“Sherlock Holmes 2: juego de sombras” (Guy Ritchie, 2011)

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Título original: Sherlock Holmes: A game of shadows.
País: USA.
Año: 2011.
Duración: 129 min.
Género: Acción, thriller.
Reparto: Robert Downey Jr. (Sherlock Holmes), Jude Law (Dr. Watson), Noomi Rapace (Sim), Stephen Fry (Mycroft Holmes), Jared Harris (profesor James Moriarty), Rachel McAdams (Irene Adler), Eddie Marsan (inspector Lestrade), Kelly Reilly (Mary).
Guion: Kieran Mulroney y Michele Mulroney; basado en los personajes creados por Sir Arthur Conan Doyle.
Producción: Susan Downey, Gary Goetzman, Dan Lin, Joel Silver y Lionel Wigram. Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Philippe Rousselot.
Montaje: James Herbert.
Diseño de producción: Sarah Greenwood.
Vestuario: Jenny Beavan.
Distribuidora: Warner Bros.
Pictures International España.
Estreno en USA: 16 Diciembre 2011.
Estreno en España: 5 Enero 2012.


Una pena, pero sea porque no era el día o porque realmente no hay más cera que la que arde, esta segunda parte del “Sherlock Holmes” de Guy Ritchie me dejó completamente indiferente, es más, me pareció atropellada y aburrida y ya ni siquiera la banda sonora me animó la película (en la primera parte fue clave para animar muchas de las escenas).

¿Cómo explicar que una película en la que pasan tantas cosas resulte aburrida? ¿Cómo hacerlo además para toda esa gente que ha pasado por taquilla y sí le ha parecido al menos entretenida? Además Guy Ritchie es un director que estará más o menos atinado, pero su ritmo visual, jugando con la cámara y el montaje, ralentizando imágenes o acelerándolas, buscando perspectivas rebuscadas, huyendo del estatismo y la quietud es todo menos los que denominaríamos un director “aburrido”, “lento” o “moroso”.













El caso es que esa mezcla de acción, comedia y pirotecnia audiovisual que ha propuesto en todas y cada una de sus películas pienso que no siempre ha funcionado bien. Constituyó una sorpresa en “Lock & stock” (1998) y por ello se convirtió de inmediato en director de culto para todos los que veían en él un arranque de nuevas maneras en el cine de acción; alcanzó seguramente su mejor expresión en “Snatch, cerdos y diamantes” (2000) sin duda su mejor título hasta la fecha y mantuvo un buen nivel en “RocknRolla” (2008) y la primera parte de “Sherlock Holmes” (2009) pero el resto de su filmografía es floja, bastante floja, quizás porque no basta sólo con el dinamismo visual que imprime a sus argumentos, también es preciso contar con un buen guión.

Lo que vemos en “Juego de sombras” es trepidante, no paran de pasar cosas, de sucederse las escenas de acción y eso nos mantiene “entretenidos” durante todo el metraje, pero llega un momento en que te das cuenta que todo es posible, que cada escena de acción es un intento de darle un tono más inverosímil a lo que sucede, de rizar más el rizo y no pasaría nada si no se perdiera la sensación de peligro, si se mantuviera la tensión, pero lamentablemente se evaporan porque sabes que Holmes y Watson van a salir del paso.














Si este Sherlock Holmes y el anterior del propio Ritchie fueran únicos quizás podría darlos por buenos, pero me temo que hay otros Sherlock Holmes muy superiores y otras películas de acción más conseguidas. Sin ir más lejos tenemos la serie británica “Sherlock”, una adaptación a nuestros días del personaje, que han estrenado recientemente en español y que es una auténtica maravilla porque destila inteligencia y posee unos guiones magníficos, muy lejos de los dos con los que ha hecho sus películas Guy Ritchie, que me parecen flojo el primero y bastante malo el de ésta segunda parte (eso a pesar de que la trama gira en torno a todo un complot europeo con tintes políticos que podría haber sido especialmente sugerente e interesante de haber tenido un buen desarrollo).

Toda adaptación de una obra anterior tiene sentido si aporta algo nuevo. La intención inicial de Guy Ritchie o de quienes le contrataron para el proyecto parece clara: adecuar al personaje de Sherlock Holmes a su estilo personal, sumando las investigaciones de los casos criminales a la acción y la comedia propias de sus películas y a un estilo audiovisual moderno y muy dinámico. La fórmula ha tenido un éxito indudable en taquilla, pero me temo que se quedará sin peso específico y que no trascenderá al paso del tiempo porque realmente no es sobresaliente, te deja completamente indiferente y la olvidas nada más salir del cine porque es una más de acción, lo que se suele llamar de forma despectiva “cine palomitero”.













Puede ser que ese frenético montaje y esa sucesión imparable de escenas en las que no hay un momento para el respiro sean del gusto de muchos que pretenden precisamente ver eso, pero es más de lo mismo, más de lo que hemos visto en infinidad de películas y además sin una verdadera emoción, sin que “suframos” por los personajes, sin suspense, sin lo que realmente caracteriza al personaje de Conan Doyle, su agilidad deductiva. Sí, éste Holmes se anticipa brillantemente a lo que van a hacer sus contrincantes(sobretodo desentrañando auténticas coreografías acrobáticas) y el director nos lo cuenta a cámara lenta para que no nos perdamos (¡¡¡Gracias!!!), pero se echa de menos que la inteligencia le ayude a deducir conclusiones a partir de pistas, se echa de menos al Holmes clásico, vamos....¡¡¡Qué diferencia con el “Sherlock” televisivo, ese sí merece la pena, ese sí nos deja aturdidos y sorprendidos con sus habilidades y encima es muy bueno donde el propio Ritchie pretendía serlo, en la agilidad narrativa y el impacto visual.

¿Qué sería de esta película sin Robert Downey Jr, Jude Law y la alambicada creatividad tras la cámara de Guy Ritchie? Una mala película. A lo que me refiero es que sin los dos actores protagonistas (y no digo que estén bien en sus actuaciones) y sin la parafernalia que monta el director en cada escena para dar la sensación de dinamismo la cosa se queda en nada o casi nada porque el argumento, francamente, es flojo flojísimo y el guión atenta varias veces contra la coherencia y una verdadera emoción simplemente para resultar trepidante. Por no gustarme no me convence en esta ocasión ni Noomi Rapace (¡¡¡qué diferencia con “Millenium”!!) ni el actor que encarna a Moriarty, con lo que prácticamente nada es mejor que la primera parte, que ya era simplemente entretenida.

Vamos, que no, que si se trata de ver a algún Sherlock Holmes y elegís éste que sólo sea porque queréis acción porque si de verdad queréis ver algo realmente bueno tenéis muchas ofertas mejores: la serie de dibujos de Miyazaki, las películas de Billy Wilder o Terence Fisher o, sobretodo, la serie que os he estado comentando a lo largo de la reseña.

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!



- Sherlock Holmes lanzándose por una ventana al río.
- Las escenas en las que Holmes anticipa lo que va a ocurrir y se prepara para ello (atractivas visualmente hablando aunque no deja de ser una mera deducción caprichosa sobre los movimientos que van a hacer sus adversarios)
- Las escenas en las que Holmes utiliza disfraces de camuflaje para ocultarse de Watson en su propia casa.
- La escena en la que Irene Adler queda a solas con Moriarty en el restaurante.
- La huida por el bosque (Ritchie aprovecha para sacarle todo el partido posible a la cámara lenta y a las nuevas posibilidades visuales de este tipo de filmación para que contemplemos literalmente el efecto de todo tipo de explosiones).
- El desenlace (y eso que el asunto de la suplantación de identidad mediante la máscara es cuando menos sonrojante).

viernes, 12 de agosto de 2011

“Medianoche en París” (Woody Allen, 2011)

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Guión: Woody Allen.
Países: España y EEUU.
Duración: 94 min.
Género: Comedia romántica, fantástico.
Reparto: Owen Wilson (Gil), Marion Cotillard (Adriana), Rachel McAdams (Inez), Kathy Bates (Gert), Michael Sheen (Paul), Adrien Brody (Salvador), Nina Arianda (Carol), Mimi Kennedy (Wendy), Kurt Fuller (John), Carla Bruni (guía del museo), Léa Seydoux (Gabrielle), Tom Hiddleston.
Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Jaume Roures.
Fotografía: Darius Khondji.
Montaje: Alisa Lepselter.
Dirección artística: Anne Seibel.
Vestuario: Sonia Grance.
Distribuidora: Alta Classics.
Estreno en USA: 20 Mayo 2011.
Estreno en España: 13 Mayo 2011.
Apta para todos los públicos.


No sé si lo hará así, pero me imagino a Woody Allen siguiendo año a año una misma rutina, como si hacer películas fuera sencillo..... Lo visualizo una vez acabadas las promociones de su último estreno pasando unos días por Europa o tocando el jazz en algún local de Manhattan y al poco, con la chispa de una idea en la cabeza, de nuevo enfrascado en su escritorio preparando un nuevo guión, diseñando el rodaje, dialogando con la productora para buscar actores, localizaciones..... Ahora mismo tendrá avanzada ya la siguiente y así un año tras otro y que dure.

Es evidente que ese ritmo creativo sólo puede seguirlo un auténtico genio capaz de idear uno tras otro un guión interesante al año y resulta literalmente imposible mantener el nivel siempre por lo que en ocasiones se le perdona a Allen que su última película en lugar de brillante se quede en meramente entretenida o ingeniosa, un poco lo que pasó con la anterior, “Conocerás al hombre de tus sueños” que para mi gusto le quedó ligeramente insulsa sobretodo teniendo en cuenta que en 2009 rodó esa delicia del humor irónico que es “Si la cosa funciona” y que os recomiendo efusivamente.
























Este año su película se ha convertido en algo especial, en un acontecimiento y es así porque no sólo nos regala un argumento entretenido como pocos sino porque parece que ha dado en la diana y se ha metido en el bolsillo a público y crítica a los dos lados del gran charco, lo cual, muy pocas veces le había pasado hasta ahora.

“Midnight in Paris” nos gusta a los europeos, les gusta a los estadounidenses (es su película más vista por allí), gusta a grandes, a jóvenes y a chicos y es que en esa constante reinvención que Allen lleva a cabo en su cine con cada título, en esta ocasión ha metido en el cocktail un poquito de todo lo que antes le ha funcionado en una mezcla con muchos ingredientes que podemos reconocer en su cine anterior: ironía, romanticismo, guerra de sexos, evocación del pasado, esteticismo, fascinación por los viajes y incluso fantástico.

Particularmente y sólo porque a tramos decae un poco para mi gusto la encuentro un peldaño por debajo de sus mejores títulos, entre los que citaría “Manhattan”(1979), “Hannah y sus hermanas” (1986), “Annie Hall”(1977), Match Point (2005), “Broadway Danny rose”(1984) y “Si la cosa funciona” (2009) pero seguro que está entre sus mejores títulos.

La película comienza con unos minutos en los que se recorre París a golpe de bellas imágenes yuxtapuestas una tras otras que nos llevan a los lugares más emblemáticos como si estuviéramos recorriendo un álbum de postales y con música de jazz de fondo (exquisita como siempre la banda sonora con temas magníficos de Cole Porter, Sydney Bechet o Josephine Baker que resuenan en tu mente al salir del cine). No se puede empezar mejor, se gana desde ese momento al público y penetramos en la película por las calles de la ciudad más bella del mundo. Es imposible ir a París y que no te enamore, pero mucho más haberla visitado y que las imágenes de esta película te dejen indiferente (Allen sabe muy bien lo que hace, nos conquista con lo que pone delante de su cámara y de paso viaja por los lugares más atractivos del mundo).






















A continuación nos encontramos con Gil e Inez, una pareja prometida que se encuentran de viaje en París con los padres de ella. Parte del atractivo a priori de la película es ese giro que nos pide la publicidad de la película que no contemos. Yo tampoco lo voy a hacer, pero es lo que le da la chispa al argumento y lo convierte en único. Intuyo que gracias a él y a los diálogos es muy probable que Woody Allen acumule una nueva nominación al óscar como mejor guionista (al menos es lo que ya se rumorea). Particularmente no es eso sólo lo que me convence sino además las reflexiones en alto que nos cuela de tapadillo Woody Allen en su cine y que tienen un poso existencialista y serio aunque nos lo disfrace de comedia romántica: la, en ocasiones, falsa y a la vez muy humana sensación que todos tenemos de que podríamos estar mejor viviendo otro tipo de vida o con otra compañía y eso tan manido de que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Lo que me gusta es que precisamente porque comprobarlo es imposible sin arriesgar el presente, Woody Allen ironiza sobre ello y lo convierte en una fantasía muy divertida.

Como viene siendo habitual en muchas de sus últimas películas Allen ya no se dirige a sí mismo, pero vuelve a “salir” encarnado en el cuerpo de Owen Wilson y pienso que esta elección de casting es otro acierto de la película de cara a enganchar a más gente y lo cierto es que Wilson cumple a la perfección con su personaje y conecta bien con nosotros porque es un tipo muy normal, muy como cualquiera de los que estamos en el cine.




















Las otras grandes bazas del reparto, sin contar con que, como en todas las películas de Allen, el elenco al completo está magnífico, son por motivos distintos Marion Cotillard, Michael Sheen y Carla Bruni. La primera porque es una actriz que por sí misma hace subir enteros cualquier título en el que participa, el segundo porque su personaje de galán intachable es fuente inagotable de momentos de una ironía desbordante y la tercera porque su fama como primera dama de Sarkozy seguro que va más allá de lo puramente fílmico. Con esto no digo que Rachel McAdams, Kurt Fuller, Kathy Bates o Adrian Brody no estén brillantes, que también. Al loro con Adrian Brody en concreto, su personaje tiene unas intervenciones inolvidables jeje

Y a parte de la dirección, del guión, de los actores, de la banda sonora me gustaría destacar también la puesta en escena....La verdad es que esta película lo tiene todo....El equipo artístico de Woody Allen en esta película hace un grandioso trabajo y nos traslada literalmente a lugares lejanos con todo su glamour y encanto haciendo que las imágenes no deleiten la visual.

Vamos, que esperando encontrar una buena película más de Woody Allen a comienzo de este verano (se estrenó con éxito en cannes) nos topamos con algo así como un dulce, un comedia deliciosa e inolvidable con un París resplandeciente, una música y unos escenarios evocadores y nostálgicos y un argumento entretenido ante todo pero también inspirador para que le demos al coco......es posible que ningún otro lugar y ningún otro tiempo pasado fuera realmente mejor, pero sin duda mereció la pena vivirlo.



MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡¡CUIDADO, CONTIENE SPOILERS!!!!!!

- Las imágenes iniciales del recorrido por los lugares emblemáticos de París culminados por la ciudad bajo la lluvia con la música de jazz de fondo.

- Esas en las que Gil tiene que aguantar al pedante e insoportable de Paul mientras a Inez se le cae la baba sobretodo el momento en que Gil trata de zafarse de él sin fortuna porque tienen muchos “compromisos”, el de la fiesta nocturna y ese en el que discute con la guía (Carla Bruni) acerca de Rodin.
- La primera noche en la que Gil se marcha caminando por las orillas del Sena y el momento en que le invitan a subir al coche.
- Los encuentros con Dalí, Luis Buñuel, Picasso y Man Ray.
- Al final de la película el detective perdido en la corte de Luis XIV.
- Gil encontrando pareja de forma insospechada en París.