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lunes, 9 de marzo de 2026

"El declive del imperio americano" (Denys Arcand, 1986)

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#DominiqueMichel #DorothéeBerryman #LouisePortal #GenevièveRioux #DenysArcand #Cine #CineComedia #CineDrama 

El canadiense Denys Arcand filmó en 1986 esta comedia dramática plagada de provocadores e irónicos diálogos que podríamos definir, salvando las distancias, como un Woody Allen subido de tono. Trata sobre un grupo de profesores e intelectuales de Montreal que, con motivo de una comida en común, reflexionan y debaten sobre la decadencia de la cultura occidental, el hedonismo de las élites intelectuales, la crisis de los valores tradicionales o la sexualidad moderna. Primero pone el foco en las mujeres, después en los hombres y finalmente junta a todos en una comida en común logrando gracias a la situación y a los personajes una disección aguda y divertida de miserias y contradicciones humanas, deseos y pensamientos, filosofía y sociedad. Se trata de una película especialmente adecuada para un público adulto y crítico amante del cine de autor. Los temas que trata son solemnes y trascendentes, pero la factura es luminosa, su visionado es ligero y se ve con agrado aunque deje un profundo poso agridulce. Tuvo en su día un gran éxito internacional, ganó varios premios y fue nominada en los Óscars a mejor película extranjera. Años después el mismo director hizo una especie de continuación con "Las invasiones bárbaras" (2003).

miércoles, 16 de abril de 2025

"Dentro del laberinto" (Jim Henson, 1986)

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#JenniferConnelly #DavidBowie #DavidGoelz #TobyFroud #JimHenson #FrankOz #GeorgeLucas #Cine #CineFantástico #CineFamiliar 
 

Exótico cocktail entre el director de marionetas Jim Henson, George Lucas como productor, Frank Oz como animador y Terry Jones al guión que el paso del tiempo ha convertido en un indiscutible clásico del fantástico infantil, aunque apuesta por personajes y una atmósfera linda con el terror y que está más próxima al público adolescente por extraños y ligeramente oscuros. El argumento trata sobre el rapto de un bebé, al que unos goblins encierran en un laberinto gobernado por un inquietante David Bowie que también pone música a la banda sonora y en su búsqueda una entonces emergente Jennifer Connelly que se convirtió en un icono popular gracias a este papel. A la postre una incursión en un mundo completamente distinto a todo lo que se había visto en una sala de cine y que sigue siendo también completamente distinto a lo que se ha visto después. Un título único porque en definitiva es una rareza irrepetible que te transporta como en un sueño a una realidad distinta. 

miércoles, 19 de marzo de 2025

"La chica de rosa" (Howard Deutch, 1986)

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#MollyRingwald #AndrewMcCarthy #HarryDeanStanton #JonCryer #HowardDeutsch #Cine #CineComedia #CineRomántica #CineAdolescente

Este tipo de películas, que proliferaban en los años ochenta, eran a menudo minusvaloradas con la etiqueta "adolescente" para quitarles importancia. Sin embargo el paso del tiempo y sobretodo la nostalgia han operado a su favor. Productores y directores como John Hughes y compañía supieron dar con la tecla de un tipo de cine desenfadado en el que argumento, selección de actores, banda sonora y vestuario forman un cocktail que funciona de forma muy efectiva entre su público potencial. "La chica de rosa" en concreto es uno de los mejores títulos de este género ochentero y cuenta, sin mucha más trascendencia, las idas y venidas de Andy Walsh, estudiante de clase humilde buscando pareja en el último curso antes de irse del instituto, pero tiene sobretodo dos ases en la manga: una Molly Ringwald que sería la novia/amiga perfecta que todo chico querría tener a esa edad y la capacidad para hacer regresar a cualquier adulto a esa época y esa edad. A veces lo simple también funciona.

lunes, 27 de noviembre de 2017

"Tiempo de silencio" (Vicente Aranda, 1986)


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La novela de Luis Martín-Santos era de difícil adaptación pero suculento argumento, así que Vicente Aranda lo aprovechó para convertirlo en un viaje a la España de la postguerra civil, años 40 difíciles en los que la gente trataba de seguir adelante como buenamente podía y en el que podían acontecer hechos truculentos y dramáticos como los que se narran. Aranda, en uno de sus mejores momentos profesionales, resuelve correctamente la película muy beneficiado por las actuaciones de Imanol Arias y Victoria Abril y el resto de un magnífico reparto.

jueves, 16 de noviembre de 2017

"El nombre de la rosa" (Jean Jacques Annaud, 1986)

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El best seller de Umberto Eco se mantuvo casi una década de moda y plena actualidad gracias a esta adaptación de un Jean Jacques Annaud (director que particularmente me fascina) en estado de gracia tras la cámara. Con una ambientación muy lograda, fría, medieval, desapacible y naturalista; una banda sonora muy efectiva y un reparto magnífico esta película se ha convertido en un clásico de los ochenta con una trama "policial" de suspense y un trasfondo truculento, corrupto y viciado que de alguna forma anticipa títulos posteriores como "Seven". La trama una sucesión de muertes en una abadía benedictina que constituye una gran recreación de época.

domingo, 26 de febrero de 2017

"Mambrú se fue a la guerra" (Fernando Fernán Gómez, 1986)

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Irregular tragicomedia costumbrista de un muy particular humor negro e irónico sobre un republicano oculto durante la época franquista que cuando por fin muere Franco se da cuenta que ha quedado completamente desplazado incluso en su casa. No es de los mejores títulos de Fernando Fernán Gómez como director per le valió un goya como mejor actor.

viernes, 1 de febrero de 2013

“Peligrosamente juntos” (Ivan Reitman, 1986)

Una de abogados con asunto criminal que es en realidad una comedia romántica de esas que sólo se pudieron ver en los ochenta y que resulta tan intrascendente como desenfadada y simpática.

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Título original: Legal Eagles
País: EEUU
Duración: 116 min.
Género: Comedia, romántica, criminal
Calificación: No recomendada para menores de 13 años
Reparto: Robert Redford (Tom Logan), Debra Winger (Laura Kelly), Daryl Hannah (Chelsea Deardon), Brian Dennehy (Cavanaugh), Terence Stamp (Victor Taft), Steven Hill (Bower), David Clennon, John McMartin, Jennifer Dundas, Roscoe Lee Browne, Christine Baranski, Sara Botsford.
Guión: Jack Epps Jr., Jim Cash
Distribuidora: Universal Pictures
Productora: Universal Pictures, Mirage, Northern Lights Entertainment
Fotografía: László Kovács
Guión: Jack Epps Jr., Jim Cash
Montaje: Pembroke J. Herring, Sheldon Kahn, William D. Gordean
Música: Elmer Bernstein
Estreno en Estados Unidos: 18 de junio de 1986
Estreno en Espania: 23 de Enero de 1987

Recomendada para los nostalgicos de esa magia y complicidad que desprendian muchas de las feelgood comedies de los ochenta, en las que podias encontrar un argumento relativamente sencillo como este pero personajes que te atrapaban por completo gracias a su desparpajo y vitalidad.


lunes, 22 de agosto de 2011

“Cuenta conmigo” (Rob Reiner, 1986)

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Título original: Stand by me
País: Estados Unidos
Duración: 89 min.
Género: Drama, Aventuras
Reparto: Wil Wheaton (Gordie Lachance), River Phoenix (Chris Chambers), Corey Feldman (Teddy Duchamp), Jerry O´Connell (Vern Tessio), Kiefer Sutherland (Ace Merrill), Casey Siemaszko (Billy Tessio), Gary Riley (Charlie Hogan), Bradley Gregg (Carambola Chambers), Jason Oliver (Vince Desjardins), Marshall Bell (Sr. Lachance), Frances Lee McCain (Sra. Lachance), Bruce Kirby (Sr. Quidacioluo), William Bronder (Milo Pressman), Scott Beach (Alcalde Grundy) y Richard Dreyfuss (El escritor). Guión: Raynold Gideon, Bruce A. Evans
Distribuidora: Columbia Pictures
Productora: Columbia Pictures Corporation, Act III Communications, Act III, The Body
Fotografía: Thomas Del Ruth
Montaje: Robert Leighton
Música: Jack Nitzsche


Tras unos años 70’s de un cine norteamericano dominado por guiones dramáticos, trascendentales, muchas veces de corte político o reivindicativo, los 80’s vivieron un quiebro argumental hacia un cine más emotivo, afectuoso y familiar para el que los éxitos en taquilla de Steven Spielberg fueron fundamentales sobretodo tras el fenómeno social de “ET”. Los estudios de pronto se dieron cuenta que lo que le pasaba a Elliot con ET interesaba a toda la familia (y que todos pasaban por caja, claro) y las correrías de los chavales, adolescentes y jóvenes se convirtieron de pronto en germen de numerosas películas dirigidas a toda la familia entre las que se me ocurren sin pensar demasiado “Los goonies” (1985), “Karate kid” (1984), “El club de los cinco” (1985), “Todo en un día” (1986), “Regreso al futuro” (1985), “El secreto de la pirámide” (1985), “Los Gremlins” (1984) y la película que nos ocupa “Cuenta conmigo” (Hay muchas más).

El director Rob Reiner, encadenó sus mejores películas a mediados de los ochenta y su mejor racha comenzó precisamente con “Cuenta conmigo” (a continuación llegarían nada menos que “La princesa prometida”, “Cuando Harry encontró a Sally”, “Misery” y “Algunos hombres buenos”), su particular aportación a este tipo de cine para toda la familia, a partir de una novela corta un tanto atípica de Stephen King (“El cuerpo”) por aquello de que no se trata de una de terror, sino que habla de la historia de amistad de un grupo de chicos de un pueblo de Oregón en la frontera entre la infancia y la adolescencia.


























Aparentemente la película trata un asunto bastante nimio: es verano y el grupo de amigos se entera de que un chico ha muerto arrollado por un tren a unas millas de su pueblo, así que parten en una particular excursión para encontrar el cuerpo, pero como dice Gordie (que hace las veces de narrador) “Quizás la búsqueda de un chico muerto no es una fiesta”.

No se trata tampoco de una película “trascendental”, pero aunque adopta forma de aventura y por momentos de comedia infantil, es en realidad un canto a la infancia, es la reflexión de una persona adulta (Gordie interpretado por Richard Dreyfuss) sobre los paraísos perdidos en el pasado y eso queda claro desde el primer fotograma, esa imagen nostálgica y agridulce del protagonista dentro de su coche junto a un maravilloso paisaje de un cálido atardecer recordando a uno de sus amigos de infancia, muerto en una reyerta en un bar, mientras suena muy pausadamente el “Stand by me” de Ben E. King que da título a la película (magnífica por cierto la banda sonora, tan exquisita como la propia ambientación de la época).

La BSO:

1. Everyday - Buddy Holly
2. Let the good time roll - Shirley & Lee
3. Come go with me - The Del Vikings
4. Whispering bells - The Del Vikings
5. Get a Job - The Silhouettes
6. Lollipop - The Chordettes
7. Yakety yak - The Casters
8. Great balls of fire - Jerry Lee Lewis
9. Mr.Lee - The Bobbettes
10. Stand by me - Ben E. King

Por la simple razón de que todos hemos tenido infancia, todos nos hacemos adultos y todos hemos perdido o perderemos amigos esta película llega a lo más hondo, te toca la fibra, porque además no es ni lacrimógena ni sensiblera y se hace simpática desde el primer fotograma: “Tenía doce años, estaba a punto de cumplir los trece cuando vi por primera vez un ser humano muerto. Sucedió en el verano del 59, hace muchísimo tiempo, pero sólo si lo medimos en años”.













Seguramente el gran acierto de esta película es precisamente ese, el conectar rápidamente con cualquiera de nosotros, el convertirse en una película que pese a ser norteamericana y desarrollarse en Estados Unidos se te hace próxima y afín, que te susurra cosas que te suenan ¿Quién no ha tenido amigos en su infancia? ¿Quién no ha echado alguna calada furtiva a un cigarro? ¿Quién no se ha aventurado a hacer algo poco conveniente pero a la vez apasionante, quizás por ello mismo? ¿Quién no le ha parecido que su pueblo o su ciudad eran lo más grande y terminaron por quedarse pequeños”. Gordie dice al comienzo: “Vivía en un pueblo de Oregón llamado Castle Rock. Tenía sólo 1281 habitantes, pero para mí representaba el mundo entero”. A partir de ese momento todos hemos conectado ya con el personaje porque todos hemos pasado o, mejor aún, estamos pasando por esa sensación.

El resto del argumento es sencillo, ciertamente, pero cuenta la aventura de un grupo de cuatro amigos, que por todo lo que les pasa es la aventura que cualquiera de nosotros hubiéramos querido vivir con nuestros propios amigos en nuestra infancia. Por supuesto detrás de la historia hay un novelista reputado que sabe muy bien lo que se hace, un Stephen King que en lo que a mí respecta siempre me ha gustado casi más cuando habla de sentimientos que cuando se dedica a asustar por mucho que lo que le haya dado fama sea el terror. Para provocar interés en la banda de chicos utiliza algunos tópicos, pero el caso es que le funcionan porque representa con ellos distintos tipos de chavales: Gordie es el chico sensible, el protagonista con el que casi todos nos identificamos, escribe (lo que hace pensar que quizás es un personaje con algunos rasgos del propio Stephen King) y tiene que superar la pérdida reciente de su hermano mayor, que le ha alejado en cierta forma de sus padres; Chris (River Phoenix) es el chico duro, el jefe del grupo, el problemático y sin futuro (robo el dinero de la merienda en la escuela); Teddy (Corey Feldman) es extravagante y sufre el estigma de un padre con problemas derivados de su participación en Vietnam y por último Vern (gordito e irreconocible Jerry O’Connell) es el prototipo del chico miedoso y apocado, diana de las burlas de sus colegas. Frente a ellos los chicos mayores liderados por un desafiante Ace Merrill encarnado por un Kiefer Sutherland que da mucho juego como matón de medio pelo.

El reparto echando hoy la vista atrás es espectacular teniendo en cuenta lo famosos que han sido todo los chicos posteriormente tanto en series de televisión como el cine. De todos ellos el que parecía tener un futuro más prometedor era River Phoenix, pero falleció años después debido a las drogas cercenando una carrera cinematográfica que se prometía espectacular y en la que fue el mismísimo Indiana Jones en “La última cruzada”. De todos ellos al que mejor le ha ido ha sido a Kiefer Sutherland, pero todos sus rostros son reconocibles y famosos por trabajos posteriores.

























Evidentemente el argumento sólo da para una pequeña aventura que acontece durante el último fin de semana del verano, pero los personajes están tan bien definidos y desarrollados que se nos presentan varias cuestiones importantes: la aceptación de uno mismo, el sentido del compañerismo, la amistad y la comprensión entre los chicos, el futuro que les depara a cada uno de ellos en función de sus características y sobrevuela en todo momento el final de la infancia y el trance que supone dejarla atrás y penetrar en la etapa siguiente que es un camino sin vuelta atrás no siempre fácil de asumir. La película emociona por todo ello pero sobretodo porque uno intuye que cuando los cuatro chicos se están despidiendo al final no sólo es el adiós tras un fin de semana memorable, es el adiós de una etapa de sus vidas y por eso pasamos todos ineludiblemente, es algo que nos pertenece a todos.

Otro punto a favor es la luminosidad con la que está rodada, siempre con sol, con buen tiempo, aprovechando unos paisajes naturales maravillosos y con esa banda sonora de fondo de la época tan bien escogida y selecionada. La película parece rebosar alegría, esperanza, ilusión, aventura. El hecho de llevar la pistola del padre de Chris es todo un acontecimiento, todo lo que les pasa a los chavales lo es y Reiner sabe transmitirlo con imágenes.

Es imposible no guardar esta película entre los mejores recuerdos vistos en una sala de cine y ahí lo prueba la puntuación de la Interney Movie Database: más de 100.000 votaciones le dan una nota media de 8.2 colocándola entre las 200 mejores películas de todos los tiempos. Para tener un argumento tan sencillo es un magnífico resultado, quizás no sea tan fácil llegar a tanta gente sin caer en la lágrima fácil o la ñoñería.

Al final de la película Gordie, ya adulto, escribe sus recuerdos en un ordenador mientras sus hijos le esperan (se cierra el círculo y se abre otro nuevo con ellos): “Aunque no le había visto desde hace más de diez años, sé que siempre le echaré de menos....Nunca he vuelto a tener amigos como los que tuve cuando tenía doce años, Dios mío ¿los tiene alguien?” y suena la música de Ben E. King, el “Stand by me”, es uno de los finales más agridulces y nostálgicos de la historia del cine.





MIS ESCENAS FAVORITAS

- Gordie como adulto comenzando a recordar en su coche al comienzo de la película.
- El primer encuentro de Gordie y Chris con Ace Merrill, que le quita la gorra a Gordie y se enfrenta con Chris: “Voy a darte la oportunidad de pedirme perdón”.
- Los chicos caminando por las vías del tren (una imagen icónica de esta película) y haciendo cuentas de cuánto dinero tienen para comprar comida.
- Teddy decidido a “esquivar” en tren.
- Los matones de Ace Merrill rompiendo buzones a batazos de beisball.
- Echando a suertes quién va a comprar comida: “Cruz en las cuatro, madre mía eso es un chuzo. Ha sido un chuzo, eso es malísimo”
- La huida del perro en el recinto del chatarrero.
- Los dos momentos en que Gordie y Chris se sinceran uno a otro. Gordie se pregunta si es raro y Chris sufre el estigma de ser un Campbell.
- El paso del puente por el que debe pasar el tren.
- La conversación en la hoguera: “Si Micky Mouse es un ratón, Donald es un pato y Pluto es un perro, qué demonios es Goofy?”
- El cuento de “Culograsa” que les cuenta Gordie junto a la hoguera por la noche.
- La escena de las sanguijuelas.
- La carrera de coches en la recta por la que viene el camión, homenajeando en cierto modo a “Rebelde sin causa”.
- El enfrentamiento de los chavales con los mayores cuando encuentran el cuerpo y Chris preguntándose por qué tuvo que morir.
- El regreso y las despedidas de los cuatro chicos justo antes de que terminen las vacaciones de verano y haya que empezar el colegio.

domingo, 5 de diciembre de 2010

“La misión” (Roland Joffe, 1986)

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Título original: The mission
País: Gran Bretaña
Duración: 126 min.
Género: Drama, histórico, religión
Reparto: Robert De Niro (Rodrigo Mendoza), Jeremy Irons (padre Gabriel), Ray McAnally (Altamirano), Aidan Quinn (Felipe Mendoza), Cherie Lunghi (Carlotta), Ronald Pickup (Hontar), Chuck Low (Cabeza), Liam Neeson (Fielding), Bercelio Moya, Sigifredo Ismare, Asuncion Ontiveros, Alejandrino Moya, Daniel Berrigan, Rolf Gray, Álvaro Guerrero, Tony Lawn, Joe Daly, Carlos Duplat, Rafael Camerano, Monirak Sisowath, Silvestre Chiripua, Luis Carlos Gonzalez, Maria Teresa Ripoll
Distribuidora: Warner Bros. Pictures
Productora: Warner Bros. Pictures, Enigma Productions, Goldcrest Films International, Kingsmere Productions Ltd.
Dirección artística: George Richardson, John King, Norman Dorme
Fotografía: Chris Menges
Historia original y guión : Robert Bolt
Montaje: Jim Clark
Música: Ennio Morricone


Corría el año 86 cuando se estrenó “La misión” y Roland Joffe, director de origen francés, pero que trabajaba con un equipo de producción británico refrendó las buenas sensaciones de su primera película, “Los gritos del silencio”, que dos años antes había ganado los óscars a mejor actor secundario (Haing S. Ngor), fotografía, montaje. “La misión” se presentó con gran éxito en el festival de Cannes y se llevó la palma de oro e inmediatamente se convirtió en la película de moda llegando a alcanzar 7 nominaciones en los óscars (película, director, fotografía, montaje, dirección artística y vestuario) en el año que ganó “Platoon”.

Siguiendo una línea similar a la de su primera película Roland Joffé desarrollaba un drama real (la vida del jesuita Antonio Ruiz de Montoya desdoblada en dos personajes), al tiempo que se recreaba en escenarios naturales transportando a las plateas a otro tiempo y otros lugares, en concreto a la jungla sudamericana junto a la cataratas del Iguazú allá por 1750.

La película nos cuenta la historia de un grupo de jesuitas liderado por el padre Gabriel que, desafiando la resistencia indígena, construye la misión de San Carlos en mitad de la jungla, justo en la parte más elevada de las cataratas del Iguazú, en tierra españolas. Gabriel (Jeremy Irons) es hombre idealista y de oración y acoge junto a él a Rodrigo de Mendoza (Robert de Niro), un mercenario traficante de esclavos que pretende purgar sus pecados con una vida de penitencia. Juntos logran que los indios guaraníes entiendan la misión como su casa, pero debido a una nueva delimitación de fronteras, las tierras en las que se ubica pasan a pertenecer a Portugal y deben emigrar. Los sacerdotes deben entonces decidir si cumplir el voto de obediencia dejando desamparados a los guaraníes o luchar contra los usurpadores que quieren echarlos de su casa.

Mucha gente consideró la película lenta y pesada, pero todo el mundo alabó la belleza de sus imágenes y quedó maravillado con el efecto envolvente de la banda sonora de Ennio Morricone, magnífica, una de las partituras más bellas y recordadas de la historia del cine y merecedora del óscar que no logró y que le arrebató Herbie Hancok por su también extraordinario trabajo en “Alrededor de la medianoche”. Independientemente de si “La misión” gusta o no, cualquiera que la vea queda impregnado del tono melancólico y la belleza de la melodía y de las imágenes y es lo que verdaderamente queda en el recuerdo de esta hermosa película.

Respecto a si es o no lenta y tediosa pienso que depende del interés que pueda tener cada cual en el tema que trata. A mí no me parece que el ritmo sea lento y tengo la sensación de que el montaje es muy preciso, muy acertado para que cada escena aporte nueva información, pero el que algo sea aburrido o entretenido es una percepción muy personal. Es cierto que Joffe se recrea mucho en las imágenes y pretende narrar con ellas, sin necesidad de recurrir a los diálogos o a la narración en muchos momentos, pero por sí mismas las imágenes hablan por sí solas, no sólo de la belleza de los espacios naturales (evidente cada vez que la cámara filma en la distancia), también de la dureza de ese mundo en estado salvaje (impresionantes las escenas en las que los jesuitas trepan por el cortado de la cascada, sobretodo cuando Mendoza lo utiliza como penitencia), del desamparo moral de un personaje como Rodrigo de Mendoza (sobrecogedora la escena en la que lleno de barro el personaje interpretado por Robert de Niro rompe a llorar al llegar al poblado), del abrigo que le ofrecen tanto a él como a los indígenas los jesuitas (maravilloso siempre Jeremy Irons, pero muy bien también en un segundo plano Liam Neeson)....Es sin duda una película que entra por los sentidos, por la vista y el oído, para disfrutar en la pantalla de un cine y que resulta muy física, que nos abruma, que nos muestra lo insignificantes que somos las personas ante el poderío de la naturaleza y su infinita belleza.

Es además una película que nos lanza para nuestra reflexión disyuntivas éticas y que nos habla de una trágica realidad, la de los indios indígenas de Sudamérica, que pasaron de ser dueños de su mundo a víctimas de los tejemanejes políticos de una sociedad más avanzada que no supo gestionar con comprensión y piedad su superioridad y su ambición. El desenlace resulta desgarrador al darnos a entender que los intereses políticos terminan arruinando todo lo que no se someta a ellos, aún cuando no deje de ser un mero capricho, una mera imposición.

También habla la película sobre dos personas diferentes, dos maneras de entender la realidad, dos formas de enfrentarse a los problemas. Habla sobre idealismo y pragmatismo, sobre la iglesia y sobre enfrentamientos políticos, sobre el hombre en estado salvaje y el hombre teóricamente civilizado; pero gracias al propio planteamiento de la película no hay sermones, ni peroratas, todo se expone con hechos, con imágenes, todo ha de intuirse, descifrase, interpretarse....por eso exige a un espectador comprometido, participe, que quiera y sepa ver más allá de lo que está viendo, que entienda que tanto el pragmatismo de Rodrigo como el idealismo de Gabriel son dos actitudes válidas ante la vida, pero que a la postre, ambas quedan supeditadas a fuerzas más fuertes que ellos mismos. Yo entiendo que la película habla de muchas cosas, pero sobretodo de que, pese a que la realidad nos haga sucumbir, lo que permanece en el recuerdo de los demás es la entrega individual cuando es sincera, justa y generosa. El intermediario del papa, el cardenal Altamirano, testigo de los hechos y narrador de la historia, lo expresa claramente en las últimas escenas de la película:

“Así pues vuestra Santidad, ahora vuestros sacerdotes están muertos y yo sigo vivo, pero en verdad soy yo quien ha muerto y ellos son los que viven porque como ocurre siempre el espíritu de los muertos sobrevive en la memoria de los vivos”.

Si las imágenes de esta película avasallan por su belleza, si la banda sonora te hipnotiza, el desenlace conmueve y te atrapa el corazón en un puño dejándote con una profunda sensación agridulce, haciéndote tomar conciencia de la situación que vivieron los indios guaraníes, que no es muy distinta que la que viven muchas personas hoy en día. Una persona que despierta conciencias y que deja un profundo poso, sobretodo porque cada vez que se oiga la poderosísima banda sonora de Morricone, la recordaremos con admiración.

ESCENAS FAVORITAS (CUIDADO, CONTIENE SPOILERS)

- El padre jesuita crucificado cayendo por las cataratas (un icóno visual que sirvió para hacer el cartel de la banda sonora)
- Las dos escenas de las subidas por el cortado de la catarata (la primera del padre Gabriel y la siguiente de Rodrigo arrastrando un fardo con armas como penitencia).
- El padre Gabriel tocando el oboe para interesar a los indios guaraníes.
- Rodrigo Mendoza rompiendo a llorar a la llegada al poblado.
- El enfrentamiento final (todo es magnífico).
- Al final de la película mientras el cardenal reflexiona sobre lo que ha ocurrido un grupo de indios se reúne para marcharse de la destruida Misión (la ambición y la incomprensión han provocado el drama de un buen número de muertes, pero a fin de cuentas la Misión, el hogar de los indios, ha quedado destruido y nadie ocupará ese lugar)

CUIDADO, EL VIDEO CONTIENE SPOILERS