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domingo, 11 de abril de 2010

Las mejores películas del 2008












El año 2008 la Pixar consiguió sin duda uno de los mejores títulos de su corta historia con "Wall-e" que para el gusto de mucha gente fue la película del año, aunque en lo que acción se refiere "El caballero oscuro" fue la preferida con premiso de "Gran torino". Particularmente me encantan la gandora del óscar "slumdog millionaire" y el documental "Man on wire".

En general fue un buen año, aunque en el caso del cine español sí se nota un cierto descenso de calidad respecto a años anteriores.

MIS FAVORITAS

Wall-e
Slumdog millionaire
El caballero oscuro
Man on wire
Gran Torino
Mi nombre es Harvey Milk
Déjame entrar
Gomorra
Ponyo en el acantilado
El curioso caso de Benjamín Button
El lector
El desafío: Frost vs. Nixon
El luchador
Camino
Vals con Bashir
Australia
La duda
El intercambio
Frozen river
Despedidas
Quemar después de leer
Los girasoles ciegos
Che el argentino
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
El incidente
Bienvenidos al norte
Los crímenes de Oxford
Las hermanas Bolena
El niño con el pijama de rayas
La clase
Hancock
Valkiria
Monstruoso
Wanted
Sólo quiero caminar
Vicky Cristina Barcelona
Tropic thunder

LAS 50 PELÍCULAS CON MÁS RECAUDACIÓN EN TODO EL MUNDO

Fuente: Boxoffice modjo

1 El caballero oscuro 1,001.9
2 Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal 786.6
3 Kung Fu Panda 631.7
4 Hancock 624.4
5 Mamma Mia! 609.8
6 Madagascar 2 603.9
7 Quantum of Solace 586.1
8 Iron Man 585.1
9 WALL-E 521.3
10 Las crónicas de Narnia, el príncipe Caspian 419.7
11 Sexo en Nueva York 415.3
12 La momia 3 401.1
13 Crepúsculo 385.0
14 Slumdog Millionaire 377.4
15 Wanted 341.4
16 El curioso caso de Benjamin Button 333.9
17 Bolt 308.3
18 Horton 297.1
19 10,000 269.8
20 Gran Torino 269.7
21 El increíble Hulk 263.4
22 High School Musical 3: Senior Year 252.9
23 Marley and Me 242.7
24 Viaje al centro de la Tierra 242.0
25 Ultimatum a la Tierra (2008) 230.8
26 Superagente 86 230.7
27 Di que sí 223.2
28 Jumper 222.2
29 Algo pasa en las Vegas 219.4
30 Más allá de los sueños 212.4
31 Australia 211.3
32 Valkyrie 200.3
33 Zohan, licencia para peinar 199.7
34 Tropic Thunder 188.1
35 La conspiración del pánico 178.1
36 Monstruoso 170.8
37 Siete almas 168.2
38 Como en casa en ningún sitio 163.7
39 Quemar después de leer 163.7
40 El incidente 163.4
41 Las crónicas de Spiderwick 162.8
42 Hellboy II 160.4
43 27 vestidos160.3
44 21 Black jack 157.9
45 En el punto de mira 151.2
46 Un chichahua en Beverlly Hills 149.3
47 Street dance 148.4
48 Hermanos por pelotas 128.1
49 El reino prohibido 127.9
50 Red de mentiras 115.1

ACCIÓN

Valkiria
Wanted
Red de mentiras
Quantum of solace
Venganza
JVCD
Jumper
El reino prohibido
Death race
Rastro oculto
En el punto de mira
La conspiración del pánico

ANIMACIÓN

Wall-e
Ponyo en el acantilado
Vals con Bashir
Bolt
Star Wars: the clone wars
Kung fu panda
Madagascar 2
Horton
El valiente Desperaux

AVENTURAS

Australia
Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal
Viaje al centro de la tierra
La isla de Nim
10.000
La momia 3, la tumba del emperador dragón
Como locos, a por el oro

CIENCIA – FICCIÓN

Ultimátum a la tierra

COMEDIA

Quemar después de leer
Bienvenidos al norte
Vicky Cristina Barcelona
Tropic thunder
Happy, un cuento sobre la felicidad
El primer día del resto de tu vida
Fanboys
Sexo en Nueva York
Superagente 86
Synecdoque, Nueva York
Rebobine por favor
Hacemos una porno?
Di que sí
Algo pasa en las Vegas
Zohan, licencia para peinar

DRAMA

Slumdog millionaire
Gran Torino
Mi nombre es Harvey Milk
El curioso caso de Benjamín Button
El lector
El desafío: Frost vs. Nixon
El luchador
La duda
El intercambio
Frozen river
Despedidas
Las hermanas Bolena
El niño con el pijama de rayas
La clase
La ola
Hace mucho que te quiero
Still walking
Resistencia
Siete almas
Flame and Citron
La duquesa
La boda de Rachel
A ciegas

FANTÁSTICO

El caballero oscuro
Hancock
Monstruoso
Iron man
Hellboy 2, el ejército dorado
Las crónicas de Narnia, el príncipe Caspian
Crepúsculo
El increíble Hulk
Las crónicas de Spiderwick
City of Ember
Corazón de tinta

MUSICAL

Mamma mia
Cadillac records
París, París

POLICIACO – THRILLER

Gomorra
Escondidos en Brujas
Rockanrolla
Dueños de la calle

SUSPENSE

El incidente
X files: creer es la clave

TERROR

Déjame entrar
Eden lake
Saw 5
Reflejos

WESTERN

Appaloosa

ESPAÑOLAS

Camino
Los girasoles ciegos
Che el argentino
Los crímenes de Oxford
Sólo quiero caminar
Che, guerrilla
Retorno a Hansala
Fuera de carta
El patio de mi cárcel
Cenizas del cielo
Elegy
8 citas
3 días
Cobardes
Transsiberian
El truco del manco
El lince perdido
Una palabra tuya

DOCUMENTAL

Man on wire





domingo, 17 de mayo de 2009

"Escondidos en Brujas" (Martin McDonagh, 2008)

***
Guión: Martin McDonagh.
País: Reino Unido.
Duración: 107 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Colin Farrell (Ray), Brendan Gleeson (Ken), Ralph Fiennes (Harry), Clémence Poésy (Chloë), Jérémie Rénier (Eirik), Thekla Reuten (Marie), Jordan Prentice (Jimmy).
Producción: Graham Broadbent y Pete Czernin.
Música: Carter Burwell.
Fotografía: Eigil Bryld.
Montaje: Jon Gregory.
Diseño de producción: Michael Carlin.
Vestuario: Jany Temime.



“Escondidos en Brujas” es la primera película del dramaturgo Martín McDonagh que también firma el guión y trata sobre dos delincuentes irlandeses que se refugian en la ciudad belga de Brujas a la espera de órdenes de su jefe. Donagh construye una película peculiar sobre la amistad y la fatalidad a medio camino entre comedia negra y drama a partir de un guión que si se caracteriza por algo es por la pura imprevisibilidad. Cuando el espectador está frente al argumento no puede anticipar nada de lo que va a ver y queda sorprendido una y otra vez, probablemente esto es lo mejor de la película.

El año 2008 “In bruges”, que ese es su título original, se convirtió en una de las sorpresas agradables del año, más que nada porque poco se esperaba de ella y resultó muy por encima de las expectativas. Pienso que el gran acierto a parte de un guión bien urdido y original es una dirección muy correcta y el buen hacer de los protagonistas aunque al contrario que la mayoría de críticos a mí Colin Farell no me termina de convencer en su papel, está algo sobreactuado, como Ralph Fiennes que en cambio sí me parece que actúa mejor. Desde luego para mi gusto el que se sale, como casi siempre, es un magnífico Brendan Gleeson, que borda su personaje y el enano, perdón “menudo” Jordan Prentice, que termina convirtiéndose en protagonista de uno de los momentos más impactantes de la película. También hay que destacar la banda sonora y la ambientación en la ciudad de Brujas.

En definitiva una película que sorprende, sobretodo si de ella no se espera mucho. Sobretodo lo que no ha de hacerse es verla como una comedia tal y como se quiso vender, porque aunque haya mucho humor negro, mucha mala leche de fondo, mucho escepticismo y fatalidad , no se trata de una película para reír en modo alguno, aunque se termine sonriendo en más de una ocasión.


lunes, 27 de abril de 2009

"Gomorra" (Mateo Garrone, 2008)



****
País: Italia.
Duración: 135 min.
Género: Drama.
Interpretación: Toni Servillo, Gianfelice Imparato , Maria Nazionale, Salvatore Cantalupo, Gigio Morra, Salvatore Abruzzese, Marco Macor, Ciro Petrone, Carmine Paternoster, Zhang Ronghua, Simone Sacchettino.
Guión: Ugo Chiti, Matteo Garrone, Roberto Saviano, Maurizio Braucci, Gianni Di Gregorio, Massimo Gaudioso
Distribuidora: Alta Classic
Productora: Fandango
Maquillaje: Alessandro Bertolazzi
Montaje: Marco Spoletini
Productor: Domenico Procacci



“Gomorra” fue la película más destacada del cine italiano durante el 2008 o al menos de la que más se habló, la que más impactó internacionalmente aunque no entró por ejemplo en la carrera de los óscars contra todo pronóstico.

No es una película fácil, trata sobre la camorra italiana y no aligera una carga de violencia que pretende ser realista. De hecho lo que se pretende es que penetremos en el mundillo de las bandas napolitanas como si la cámara fuera nuestros ojos, un poco en la línea del programa de televisión “Callejeros” de “Cuatro”, aunque en este caso la cámara no interactúa con los personajes, sólo los sigue.

Otra característica de “Gomorra” es que no hay un protagonista con el que se identifique el público ni un argumento con principio y fin o moraleja. El guión si ata todos los cabos argumentales y si puede sacar cada cual sus conclusiones pero esencialmente en lo que consiste el ver esta película es en penetrar en un ambiente, vivirlo y experimentarlo a través de varios personajes: un chaval que quiere formar parte de una de las bandas pese a la oposición de su madre, dos jóvenes un tanto descerebrados que quieren actuar por libre sin nadie que les mande, un sastre afectado por los intereses de las bandas, un pagador de una de las bandas y un empresario que se dedica a enterrar residuos.

A parte de la sensación de verismo que se respira a lo largo de todo el metraje lo interesante de esta película es lo esclarecedora que es, lo bien que explica los manejos y situaciones enrevesadas por el que todo el sistema social queda viciado por culpa de la camorra y de la acción de las bandas. La violencia que engendra más violencia, el orgullo desmedido y la ambición, machacar a los demás para sobrevivir, el afán por el dinero fácil, el deseo de pertenecer a algo y sentirse seguro gracias a ello, la corrupción que se justifica con algo tan ilógico como “así son las cosas” o un “no te creas mejor que yo”, las reglas internas de las bandas manifestada en un “Estás con nosotros o contra nosotros” o en “Tú no pienses, ya pensamos nosotros”. Todo ello “late” en esta película y gracias a esa cámara que sigue a los personajes somos testigos de ello dentro mismo del meollo, viviendo con intensidad situaciones que sentimos perfectamente verosímiles.

Por supuesto la película es dura, directa y sin concesiones. El final con el que se cierra lo que se nos cuenta de cada personaje es prueba de ello, magnífico por cierto en todos los casos con escenas de antología pero para no contar ninguno de ellos me voy a referir a otro ejemplo a mitad de película. Es un buen ejemplo del jarro de agua fría que se te lanza a la cara con esta película, del bofetón de realidad que nos aplica el director para mostrarnos en qué consiste este mundillo.

El empresario que se dedica a enterrar residuos de fábricas sufre un revés. Uno de los bidones de residuos ha caído sobre uno de los conductores de los camiones que los transportan y éstos se plantan y dicen que no van a terminar el trabajo porque no son formas de trabajar. El empresario se monta en un coche y al cabo de un rato llega con su solución y cinco cojines. Como espectador esta solución te deja K:O. pero demuestra a las claras que todo es una espiral, que al final sólo importa el dinero y que el sistema siga funcionando, sin mayor escrúpulo ni consideración.

Una magnífica película.


miércoles, 28 de enero de 2009

Goyas 2009

Mejor película
Camino, de Javier Fesser
Los crímenes de Oxford, de Álex de la Iglesia
Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda
Sólo quiero caminar, de Agustín Díaz Yanes

Mejor dirección
Javier Fesser, por Camino
Alex de la Iglesia, por Los crímenes de Oxford
José Luis Cuerda, por Los girasoles ciegos
Agustín Díaz Yanes, por Sólo quiero caminar

Mejor dirección novel
Belén Macías, por El patio de mi cárcel
Santiago A. Zannou, por El truco del manco
Nacho Vigalondo, por Los cronocrímenes
Irene Cardona Bacas, por Un novio para Yasmina

Mejor dirección de producción
Cristina Zumárraga, por Che, el argentino
Rosa Romero, por Los crímenes de Oxford
Emiliano Otegui, por Los girasoles ciegos
Rafael Cuervo & Mario Pedraza, por Sólo quiero caminar

Mejor dirección artística
Antxon Gómez, por Che, el argentino
Luis Vallés Koldo, por La conjura de El Escorial
Balter Gallart, por Los girasoles ciegos
Gil Parrondo, por Sangre de Mayo

Mejor guión original
Javier Fesser, por Camino
Dionisio Pérez, José Antonio Quirós & Ignacio del Moral, por Cenizas del cielo
Chus Gutiérrez & Juan Carlos Rubio, por Retorno a Hansala
Agustín Díaz Yanes, por Sólo quiero caminar

Mejor guión adaptado
Peter Buchman, por Che, el argentino
Jorge Guerricaechevarría & Alex de la Iglesia, por Los crímenes de Oxford
Rafael Azcona & José Luis Cuerda, por Los girasoles ciegos
Ángeles González-Sinde, por Una palabra tuya

Mejor interpretación masculina
Benicio del Toro, por Che, el argentino
Javier Cámara, por Fuera de carta
Raúl Arévalo, por Los girasoles ciegos
Diego Luna, por Sólo quiero caminar

Mejor interpretación masculina de reparto
Jordi Dauder, por Camino
Fernando Tejero, por Fuera de carta
José Ángel Egido, por Los girasoles ciegos
José María Yazpik, por Sólo quiero caminar

Mejor actor revelación
Álvaro Cervantes, por El juego del ahorcado
Juan Manuel Montilla Langui, por El truco del manco
Martín Rivas, por Los girasoles ciegos
Luis Bermejo, por Una palabra tuya

Mejor interpretación femenina protagonista
Carme Elías, por Camino
Verónica Echegui, por El patio de mi cárcel
Maribel Verdú, por Los girasoles ciegos
Ariadna Gil, por Sólo quiero caminar

Mejor interpretación femenina de reparto
Elvira Mínguez, por Cobardes
Rosana Pastor, por La conjura de El Escorial
Tina Sainz, por Sangre de Mayo
Penélope Cruz, por Vicky Cristina Barcelona

Mejor actriz revelación
Nerea Camacho, por Camino
Ana Wagener, por El patio de mi cárcel
Farah Hamed, por Retorno a Hansala
Esperanza Pedreño, por Una palabra tuya

Mejor diseño de vestuario
Lala Huete, por El Greco
Javier Artiñano, por La conjura de El Escorial
Sonia Grande, por Los girasoles ciegos
Lourdes de Orduña, por Sangre de Mayo

Mejor fotografía
Carlos Suárez, por La conjura de El Escorial
Hans Burmann, por Los girasoles ciegos
Félix Monti, por Sangre de Mayo
Paco Femenía, por Sólo quiero caminar

Mejor sonido
Daniel de Zayas, Jorge Marín & Maite Rivera, por 3 días
Ricardo Steinberg, María Steinberg & Alfonso Raposo, por Los girasoles ciegos
Miguel Rejas & José Antonio Bermúdez, por Sangre de Mayo
Pierre Gamet, Christophe Vingtrinier & Patrice Grisolet, por Sólo quiero caminar

Mejor música original
Alberto Iglesias, por Che, el argentino
Bingen Mendizábal, por El juego del ahorcado
Roque Baños, por Los crímenes de Oxford
Lucio Godoy, por Los girasoles ciegos

Mejor canción original
Podemos volar juntos, de El patio de mi cárcel
A tientas, de El truco del manco
Manousal, de Retorno a Hansala
Entre tu balcón y mi ventana, de Una palabra tuya

Mejor maquillaje y/o peluquería
José Quetglas & Nieves Sánchez, por La conjura de El Escorial
Silvie Ymbert & Fermín Galán, por Los girasoles ciegos
José Quetglas, Blanca Sánchez & Mar Paradela, por Mortadelo y Filemón: Misión salvar la tierra
Romana González, Alicia López & Josefa Morales, por Sangre de Mayo

Mejores efectos especiales
Raúl Romanillos, Arturo Balseiro & Ferrán Piquer, por Camino
Raúl Romanillos, Pau Costa, Pepe Quetglas, Eduardo Díaz, Alex Grau & Chema Remacha, por Mortadelo y Filemón: Misión salvar la tierra
Juan Ramón Molina & Alberto Nombela, por Sangre de Mayo
Alejandro Vázquez, Reyes Abades & Rafa Solórzano, por Sólo quiero caminar

Mejor montaje
Alejandro Lázaro, por Los crímenes de Oxford
Nacho Ruiz Capilla, por Los girasoles ciegos
Iván Aledo, por Mortadelo y Filemón: Misión salvar la tierra
José Salcedo, por Sólo quiero caminar

Mejor película de animación
Donkey Xote, de José Pozo
El lince perdido, de Manuel Sicilia & Raúl García
Espíritu del bosque, de David Rubín & Juan Carlos Pena
RH+, el vampiro de Sevilla, de Antonio Zurera

Mejor película documental
Bucarest, la memoria perdida, de Albert Solé
El pollo, el pez y el cangrejo real, de José Luis López-Linares
El último truco: Emilio Ruiz del Río, de Sigfrid Monleón
Old man Bebo, de Carlos Carcas

Mejor película europea
4 meses, 3 semanas, 2 días, de Cristian Mungiu (Rumanía)
Al otro lado, de Fatih Akin (Alemania)
El niño con el pijama de rayas, de Mark Herman (Reino Unido)
El caballero oscuro, de Christopher Nolan (Reino Unido)

Mejor película extranjera de habla hispana
Acné, de Federico Veirój (Uruguay)
La buena vida, de Andrés Wood (Chile)
Lake Tahoe, de Fernando Eimbcke (México)
Perro come perro, de Carlos Moreno (Colombia)

Mejor cortometraje de ficción
El encargado, de Sergio Barrejón
Final, de Hugo Martín Cuervo
Machu-Pichu, de Hatem Khraiche Ruiz-Zorrilla
Miente, de Isabel Docampo
Porque hay cosas que nunca se olvidan, de Luis Figueroa

Mejor cortometraje de animación
El ataque de los kriters asesinos, de Samuel Orti Sam
Espagueti western, de Sami Natsheh
La increíble historia del hombre sin sombra, de José Esteban Alenda
Malacara y el misterio del bastón de roble, de Luis Tinoco
Rascal´s street, de Marcos Valín, María Monescillo & David Priego

Mejor cortometraje documental
Harraga, de Patricia Fernández & Mario de la Torre
Héroes. No hacen falta alas para volar, de Ángel Loza
La clase, de Beatriz Martínez Sanchís
Soy Meera Malik, de Marcos Borregón

1 Los girasoles ciegos 15 (1)
2 Sólo quiero caminar 11 (1)
3 Camino 7 (6)
4 Sangre de Mayo 7
5 Los crímenes de Oxford 6 (3)
6 La conjura de El Escorial 5
7 CHE, El argentino 5 (2)
8 El patio de mi cárcel 4
9 El truco del manco 3 (3)
10 Retorno a Hansala 3
11 Mortadelo y Filemón 2 (2)
12 El juego del ahorcado 2
13 Fuera de carta 2
14 Los cronocrímenes 1
15 Yasmina 1
16 Cenizas del cielo 1
17 Cobardes 1
18 Vicki Cristina Barcelona 1 (1)
19 El Greco 1 (19)
20 3 días 1 (1)
21 Donkey Xote 1
22 El lince perdido 1 (1)
23 Espíritu del bosque 1
24 RH+ el vampiro de Sevilla 1

jueves, 1 de enero de 2009

"Australia" (Baz Luhrmann, 2008)

****
Título original: Australia

País: Estados Unidos, Australia
Duración: 165 min.
Género: Drama bélico
Reparto: Hugh Jackman, Nicole Kidman, David Wenham, Bruce Spence, Bryan Brown, Bill Hunter, Jack Thompson, Ben Mendelsohn, John Jarratt, Jacek Koman, David Gulpilil, Essie Davis, Barry Otto, Brandon Walters
Guión: Stuart Beattie, Baz Luhrmann
Distribuidora: 20th. Century Fox
Productora: Twentieth Century-Fox Film Corporation, Bazmark Films
Cásting: Nikki Barrett, Ronna Kress
Dirección artística: Ian Gracie, Karen Murphy
Diseño de Producción: Catherine Martin
Montaje: Dody Dorn, Michael McCusker
Música: David Hirschfelder, Mandy Walker
Productor: Baz Luhrmann, Catherine Knapman, Catherine Martin, G. Mac Brown, Paul 'Dubsy' Watters
Vestuario: Catherine Martin



Hace aproximadamente un año se empezó a oír hablar ya de “Australia” y sabiendo que dirigía Baz Luhrman (“Moulin rouge”), que era un proyecto de notable presupuesto y que los protagonistas eran Nicole Kidman y Hugh Jackman (éste tras la renuncia de Russell Crowe) se empezó a hablar de esta película como de una de las favoritas para todos los premios para el 2008. Vista hoy y comprobados los resultados no cabe duda que en muchas ocasiones los pronósticos nada tienen que ver con la realidad y “Australia” no será multipremiada aunque sí es una de las películas del momento.

Un error lógico pero a fin de cuentas error es el de pensar que esta película es sólo una película de “estrellas” porque el verdadero protagonista es en realidad el pequeño Nullah (Brandon Walters) y si por protagonismo en pantalla fuera tanto él como “Rey Jorge” (David Gulpilil) se convierten en los auténticos robaescenas de la función atrapando nuestro interés, atención y simpatías casi desde el mismo comienzo.


Otro desliz que creo que se está cometiendo es pensar que esta película es otra “Memorias de África” e incluso he escuchado por ahí que tiene pinta de pastelona. No sé muy bien por qué tanto prejuicio, la verdad es que ni es la película del año ni es pastelona por mucho que un cierto componente romántico tenga, que lo tiene.

La única pista válida antes de verla sería conocer el estilo visual de Luhrman, que de algún modo y como en sus películas anteriores se mantiene juguetón con su cámara e incluso con el argumento mismo sin dejar que la película se decante ni hacia el drama ni hacia el melodrama ni hacia ningún género concreto. Tal ha sido el deseo del director de hacer una película total que “Australia” es a la vez comedia, drama, melodrama, película comprometida, western, cine de aventuras, bélica y no sé cuántos géneros más para regocijo de quien quiera entretenerse y para desgracia de los puristas que se toman los géneros demasiado en serio. También se nota en todo el metraje una especial atención por el preciosismo en el encuadre, por la fotografía colorista o por la panorámica y la tendencia a crear atmósferas y escenas idílicas (le quitan “realismo” a la película porque Luhrmann no pretende hacer un cine realista y es algo que notaréis en muchos momentos porque los fondos de estudio “cantan”, eso no debe juzgarse negativamente porque es un recurso hecho con intención).

Mi mejor recomendación si se va a ver esta película es la misma que haría si ahora se recuperara “Moulin rouge” (a mí me hubiera venido bien en su día) y es que nadie vaya a ver “Australia” exigiendo mucho de antemano o saldrá defraudado. Hay que verla con un espíritu lúdico y acercándose a ella sin prejuicios, dispuesto a disfrutar de la fiesta del cine que es. El comienzo es muy importante porque marca las pautas, las reglas del juego, aunque no lo parezca. Uno se da de bruces con algo que no espera, un Hugh Jackman chungo y canalla y una Nicole Kidman embarada que más que otra cosa provoca sonrisas y lo único que parece serio es el relato de la voz en off, de un niño aborigen, verdadero protagonista de la película. Hay que entender este comienzo para después disfrutar el resto.


Pese a que Baz Luhrman no parece tomarse demasiado en serio su película desde el comienzo de ésta, resulta que se ha currado una película que pretendía ser una “obra total” porque se le nota en las hechuras, en lo que pretende y en como está construida, en cada imagen, en lo que cuenta y en lo que insinúa.

Pienso que cada cual debe decidir si “Australia” le llega o no porque me declaro incapaz de asegurar si gustará a muchos o pocos tanto como a mí. Me temo incluso que se puedan cambiar las tornas y que esta película no guste en general cuando a mí si mientras que “Moulin rouge” sí gusto cuando a mí no. Como se suele decir para gustos los colores, pero pienso que esta película está hecha y pensada para gustar y ese es su pro y su contra a la vez.

Se me entenderá si apunto que los relatos con voz en off suelen funcionar bien; que las imágenes en espacios abiertos también; que los argumentos en los que pasan muchas cosas con unas pizcas adecuadas de drama, romanticismo, aventura y emoción son más entretenidos; que suele subir unos puntitos nuestra apreciación siempre que se denuncian injusticias o mezquindades y se apoya a colectivos discriminados....vamos que si juntas todo ello y te curras una gran superproducción lo que estás tratando de hacer es lo que aludía antes: una película total, un “Lo que el viento se llevó”, un “Lawrence de Arabia” o un “Doctor Zhivago”, un “David Lean” vamos, aunque claro, Luhrmann no es Lean, que ya le gustaría, como a todos los demás que se dedican a esto porque Lean sólo ha habido uno y es irrepetible. Evidentemente hacer una película por y para el público tiene el contra de que se le puede considerar “comercial”. Su final en concreto lo es puesto que desde la producción se modificó el que se había pensado previamente que era más duro, más intenso y también menos apreciado por el público en las sesiones de prueba y menos ajustado a lo que pretende esta película (si la veis sabréis cual era la alternativa y podréis juzgar si os hubiera gustado más o menos, yo creo que en este caso y sólo en este está bien tal y como está).

Independientemente de si se juzga que los ingredientes de esta película han cuajado en un buen cocktail o no lo cierto es que es importante que se hagan películas como ésta que son como una fiesta del cine, que justifican el pagar una entrada para ver una historia en pantalla grande (desde luego “Australia” está pensada para verse en pantallón y si la véis en un monitor de televisión no será lo mismo). No contamos con tantas películas de este estilo en la actualidad como para desdeñarlas y al margen de que guste más o menos hay que apreciar el esfuerzo que hay detrás de ella.


lunes, 29 de diciembre de 2008

"El intercambio" (Clint Eastwood, 2008)



****
Título original: Changeling

País: Estados Unidos
Duración: 140 min.
Género: Intriga, Drama
Reparto: Jason Butler Harner, Devon Conti, Gabriel Schwalenstocker, Jason Ciok, Kevin Glikmann, Anthony Giangrande, Riki Lindhome, Devon Gearhart, Angelina Jolie, Eddie Alderson, Michael Kelly, Colm Feore, Jeffrey Donovan, John Malkovich, Amy Ryan
Guión: J. Michael Straczynski
Distribuidora: Universal International Pictures
Productora: Malpaso Productions, Imagine Entertainment
Dirección artística: Patrick M. Sullivan Jr.
Diseño de Producción: James J. Murakami
Fotografía: Tom Stern
Montaje: Joel Cox
Productor: Brian Grazer, Robert Lorenz, Ron Howard
Productor ejecutivo: J. Geyer Kosinski
Vestuario: Corey Bronson


sábado, 27 de diciembre de 2008

"Star Wars: Las guerras clon" (Dave Filoni, 2008)

**
Título Original: STAR WARS: THE CLONE WARS
País: Estados Unidos, Singapur
Año: 2008
Duración: 98 min.
Género: Animación
Guión: Henry Gilroy, Steven Melching, Scott Murphy
Distribuidora: Warner Bros. Pictures
Productora: Lucasfilm
Dirección artística: Steward Lee
Montaje: Jason Tucker
Música: Kevin Kiner
Productor: Catherine Winder, George Lucas
Productor asociado: Sarah Wall
Productor ejecutivo: George Lucas

Voz original: Anthony Daniels, Ashley Eckstein, Catherine Taber, Christopher Lee, Dee Bradley Baker, Ian Abercrombie, James Arnold Taylor, Matt Lanter, Matthew Wood, Nika Futterman, Samuel L. Jackson, Tom Kane



domingo, 26 de octubre de 2008

"Quemar después de leer" (Joel Coen, 2008)


***
Título original: Burn After Reading
Guión: Ethan Coen
País: Estados Unidos
Duración: 95 min.
Género: Comedia negra
Reparto: Brad Pitt, George Clooney, Tilda Swinton, John Malkovich, Frances McDormand, J.K. Simmons, Richard Jenkins, David Rasche, David Huddleston, Matt Walton, Lenny Venito
Guión: Joel Coen, Ethan Coen
Distribuidora: Universal International Pictures
Productora: Working Title Films, Studio Canal, Relativity Media, Mike Zoss Productions
Cásting: Ellen Chenoweth
Dirección artística: David Swayze
Director de fotografía: Emmanuel Lubezki
Diseño de Producción: Jess Gonchor
Montaje: Ethan Coen, Joel Coen
Música: Carter Burwell
Productor: Eric Fellner, Ethan Coen, Joel Coen, Tim Bevan
Productor asociado: David Diliberto
Productor ejecutivo: Robert Graf
Vestuario: Mary Zophres




A los Coen parece que les gusta alternar entre un cine digamos más “serio”, o quizás más “dramático”, que es el que les ha dado sus mejores títulos y hablo de “Sangre fácil”, “Muerte entre las flores”, “Fargo”, “El hombre que nunca estuvo allí” o “No es país para viejos” y otro cine más “cachondo” o quizás “cómico” con el que, por así decirlo, se toman un respiro y se “echan unas risas” mofándose de todo y hablo por ejemplo de “El gran salto”, “El gran Lebowski”, “O brother!”, “Crueldad intolerable”, “Ladykillers” y ahora esta “Quemar después de leer”.

Particularmente y creo que como yo a mucha gente nos gusta más su cine “dramático” más que nada porque películas como “El gran salto” o “O Brother” creo que pecan de un excesivo sentido paródico que las perjudica porque las vuelve excéntricas y un tanto excesivas, pero debo reconocer que de un tiempo a esta parte han logrado mejorar también su cine “cómico” consiguiendo un mayor equilibrio interno y yo diría que sobretodo “Crueldad intolerable” y la película que nos ocupa están a un buen nivel. Al menos, y aunque se nota que tanto los Coen como todo el reparto, se lo han pasado bien filmando (es algo que se nota literalmente en las actuaciones de George Clooney, Frances McDormand y sobretodo Brad Pitt), quiero vislumbrar una mayor coherencia interna, como si los dos hermanos, director y guionistas, llevaran mejor las riendas de lo que quieren lograr. No sé muy bien si me explico, son sensaciones que tengo viendo estas películas y que podéis o no compartir.

“Quemar después de leer” en concreto me parece que es una magnífica parodia del cine de espionaje y suspense, tamizado como siempre por un realismo “bobalicón” que es el confieren personajes como el de Brad Pitt o George Clooney, que no obstante, son exageraciones que no están tan lejos de personalidades reales. Lo que me parece brillante en esta ocasión es lo bien desarrollado que está el complejo embrollo que es el argumento, el primero original por cierto que escriben desde “El hombre que nunca estuvo allí”, porque está plagado de casualidades que son las que hacen avanzar la historia y le dan su “gracejo” al monumental lío que se monta.

Si hay algo que hacen bien los Coen en esta película es darle a la personalidad de sus personajes una finalidad argumental. Es decir, la forma de ser de cada uno de ellos es la que provoca cada acción y esa acción tiene a su vez unas consecuencias que van mucho más allá de lo esperado porque multiplican los efectos colaterales en el resto de personajes a modo de una sucesión de fichas de dominó que van cayendo una tras otra. Cada suceso tiene una consecuencia que modifica el devenir de los acontecimientos posteriores en unos personajes que solo conforme avanza la película vamos intuyendo que están relacionados por un fino hilo de casualidades. Descubrirlo es uno de los atractivos de esta película que convierte un mero hecho anecdótico en un tremendo lío que termina en los despachos de la CIA con alguna sorpresa inesperada de por medio.

Está claro que la película no ha de tomarse muy en serio, no en vano forma parte de la trilogía que ellos llaman “del idiota” y que está formada por las tres películas que han filmado con George Clooney y que completan “O Brother!” y “Crueldad intolerable” y eso mismo es lo que hacen los propios actores, seguramente aconsejados por director y guionista. Resulta especialmente divertido ver a Brad Pitt (Chad) en plan histriónico exagerando todos sus gestos para convertirse en un monitor de gimnasio con mentalidad de veinteañero, a Frances McDormand (Linda) obsesionándose con la cirugía plástica para encontrar una pareja que tiene a mano en Richard Jenkins (Ted, prototipo en este caso de todos aquellos enamorados de alguien que nunca les tendrá en cuenta) o a George Clooney (Harry) amante incurable que para tener contenta a su esposa construye el artilugio que construye (no lo cuento, hay que verlo jaja). Y no son los únicos porque Tilda Swinton y Jorhn Malkovich también están insuperables en sus papeles, pero sobretodo yo me quedaría con las escenas en las que interviene JK Simmons, porque en ese momento es cuando lo Coen consiguen desplegar todo su arsenal irónico y sarcástico. El final y todo lo que tiene que ver con la CIA es magnífico y recuerda al mejor Wilder.

En suma, una película peculiar, muy de los hermanos Coen y que no todo el mundo va a disfrutar igual. Su humor es muy particular y su propio planteamiento también lo es, pero quien la logre disfrutar le proporcionará un muy buen rato aunque sea intrascendente. Bajo mi punto de vista esta es una de esas películas “menores” que hacen grande una filmografía.

"Once" (John Carney, 2007)


****
Guión: John Carney.
País: Irlanda.
Duración: 85 min.
Género: Drama, musical.
Interpretación: Glen Hansard , Markéta Irglová, Hugh Walsh, Gerry Hendrick , Alastair Foley, Geoff Minogue, Bill Hodnett, Danuse Ktrestova, Mal Whyte, Niall Cleary.
Producción: Martina Niland.
Música: Glen Hansard.
Fotografía: Tim Fleming.
Montaje: Paul Mullen.
Diseño de producción: Tamara Conboy.
Vestuario: Tiziana Corvisieri.

Si “Once” no hubiera ganado el premio a mejor canción por “Falling slowly” la pasada edición de los óscars y al hilo de ello no hubiera leído algún comentario apasionado sobre ella seguramente nunca la hubiera visto y aunque ahora hable de ella con la mejor intención para conseguir que alguno de vosotros la veáis probablemente seguirá siendo una película que pasará desapercibida.

¿De qué va “Once”? Su argumento puede resumirse en dos líneas: trata de un cantautor que toca con su guitarra en las calles de Dublín, que conoce a una chica checa (queda bonito esto jeje) y que graba un disco. Sin más, así que quien vea películas para disfrutar de argumentos con “miga”, que se abstenga de recuperarla. Y sin embargo, pese a eso, se la recomendaría a mucha gente. Es una película sensible y tierna, habla de personas, de anhelos e ilusiones, del desamor, de amistad, de música y podríamos considerarla un homenaje a todos aquellos que componen, que tocan, que sienten la música. Su género podría ser el drama musical, pero no hay un tratamiento lacrimógeno, en realidad la sensibilidad está soterrada y cada personaje vive su situación con una permanente sonrisa en la cara. En realidad esta es una película costumbrista, casi casi un documental.

Debo reconocer que está mucho mejor de lo que cabría esperar por el poco bombo que ha tenido y que está un peldaño por debajo de lo que me esperaba y explico también que me esperaba mucho. Quería creer que esta película era una obra maestra que nadie había descubierto porque casi nadie ha visto (para algunos lo será). Bueno, sí es una película pequeña y sí es una joyita, pero tiene sus altibajos, no es una película redonda, para mi gusto empieza y acaba con la intensidad que yo intuía, pero a mitad hay un tramo de cierto “desmayo”, un momento en el que quizás, al no haber mucho que contar la película se repite un poquito como si el director hubiera querido alargar lo que quería contar hasta darle forma de película de hora y media (porque no dura más). Pese a ello me parece una película que hay que ver porque aunque es sencilla, aunque es una película “pequeña”, resulta emotiva y te llega.

La película está grabada con un estilo seudorrealista. Uno acompaña a los personajes por las calles de Dublín y se nota que no se cortó el tráfico ni el discurrir de la gente y por eso hay una fuerte sensación de realidad, los personajes se hacen próximos y te atrapan por su manera de ser y en concreto los dos protagonistas se te hacen muy cercanos, de ambos podríamos opinar que se nota que son buenas personas en cada uno de sus actos y por eso el visionado se hace agradable, plácido. Es el gran acierto de esta película porque de esa manera consigue implicarte en sus vidas, en su pasión por la música, en su vida cotidiana y la música que interpretan cobra mayor intensidad.

Hay varios momentos grandiosos en esta película, conseguidos únicamente con la cámara estando ahí, a modo de testigo ajeno. Uno de ellos es el comienzo mismo y no lo cuento, pero refleja perfectamente como es el protagonista y con qué sensibilidad trata a los demás. Otro es un paseo por las calles con los dos protagonistas llevando uno su guitarra y la otra una “aspiradora” y no lo digo por el hecho en sí sino por lo representativo de lo que es esta película, por lo icónico que tiene (seguramente en Hollywood esa imagen se habría convertido en cartel de la película, casi lo ha sido, al diseñador le ha faltado ojo). Y por su puesto son brillantísimos todos los momentos en que se interpretan los temas de Glen Hansard: el de la grabación en el estudio (¡¡¡madre mía qué tonos consigue este cantante!!!!), el de la tienda de música con esa magnífica y poderosa canción que es “Falling slowly” y muchos más, porque podríamos decir que esta película es un musical perfectamente, pero sobretodo uno termina en pleno subidón con el final porque es verosímil, porque es intenso, porque es emocionante por lo que se ve, por lo que se escucha, por lo que se siente.

Soy perfectamente consciente que recomendar vivamente esta película es decepcionar a determinada gente que no es este tipo de película el que quiere ver y para gustos los colores, pero si ves cine para emocionarte, si te gusta la música y su proceso creativo, si te gusta recuperar otro tipo de cine que no el comercial, el que vemos habitualmente y triunfa en las salas, “Once” es una pequeña joya que no hay que perderse.


I don't know you
But I want you
All the more for that
Words fall through me
And always fool me
And I can't react
And games that never amount
To more than they're meant
Will play themselves out

Take this sinking boat and point it home
We've still got time
Raise your hopeful voice you have a choice
You've made it now

Falling slowly, eyes that know me
And I can't go back
Moods that take me and erase me
And I'm painted black
You have suffered enough
And warred with yourself
It's time that you won

Take this sinking boat and point it home
We've still got time
Raise your hopeful voice you had a choice
You've made it now

Take this sinking boat and point it home
We've still got time
Raise your hopeful voice you had a choice
You've made it now
Falling slowly sing your melody
I'll sing along

miércoles, 8 de octubre de 2008

"El niño con el pijama de rayas" (Mark Herman, 2008)

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Título original: The boy in the striped pyjamas

País: Estados Unidos, Reino Unido
Duración: 96 min.
Género: DramaReparto: David Thewlis, Vera Farmiga, Rupert Friend, Richard Johnson, Sheila Hancock, Jim Norton, Asa Butterfield, Jack Scanlon, David Heyman, Cara Horgan, Amber Beattie, Iván Verebély
Guión: Mark Herman
Distribuidora: Buena Vista International
Productora: Heyday Films, Miramax Films
Cásting: Leo Davis, Pippa Hall
Dirección artística: Mónika Esztán, Razvan Radu, Rod McLean, Szilvia Ritter
Diseño de Producción: Martin ChildsFotografía: Benoît Delhomme
Montaje: Michael Ellis
Música: James Horner
Productor: David Heyman, Gábor Váradi, Mary Richards, Péter Miskolczi, Rosie Alison
Productor ejecutivo: Mark Herman
Vestuario: Natalie Ward

Recuerdo que en aquel maravilloso programa que emitían en Antena 3 a la 1:00 de la madrugada, Carlos Pumares solía decir algo así como que ningún mal director puede estropear un buen guión (no sé si la cita es de su cosecha, pero recuerdo habérsela escuchado a él). Pues bien, esta película me lo ha recordado, con el apunte importante de que en este caso no se trata de que Mark Herman sea bueno o malo, se trata simplemente que el libro se ha adaptado sin correr ningún riesgo y que, por tanto, el guión y la película están por debajo de sus posibilidades aunque por encima de un estreno habitual alcanzando un nivel correcto y me pregunto ¿qué mérito tiene cuando el punto de partida era tan bueno?.

Pienso que la novela de John Boyne, de mismo nombre que la película, lo tenía todo para interesar a cualquier espectador y para conmoverlo, de hecho lo tenía todo para dejarnos K. O. en la butaca, sin palabras y con los ojos anegados de lágrimas y pienso que a la hora de llevar a cabo la adaptación los productores no se han complicado absolutamente nada y no lo han conseguido. La responsabilidad de ello probablemente recaiga sobre Miramax y Heyday, que contaban con un caballo ganador al conseguir los derechos del libro y se han limitado a poner la historia en imágenes, pero revisando los créditos me he dado cuenta que el guión lo firma el director lo cual ya es más serio porque cuando alguien firma como director y guionista de alguna manera asume lo que hace con una vocación de “autor” y ésta película sobretodo parece un encargo simplemente bien resuelto.

Quiero puntualizar que estoy hablando desde el punto de vista de alguien que pide mucho al cine cuando se tienen mimbres para ello porque quien vea la película con un interés puramente argumental la va a disfrutar. Aunque yo no pedía “La Lista de Schindler” ni “El diario de Ana Frank”, con los que “El niño con el pijama de rayas” puede emparentarse temáticamente (por cierto, si no las habéis visto son de visión obligatoria), sí que me hubiera gustado una narración más arriesgada, un mayor impacto emocional y un poquito de cosecha propia por parte del director. En cambio creo que se ha recurrido a lo fácil, una adaptación que expone las situaciones que se narran en la novela y que las recrea con mayor o menos fidelidad procurando siempre la máxima corrección. Por su puesto, literatura y cine son diferentes y una adaptación siempre exige cambios, pero en este caso casi todos ellos han eludido todo lo que suponía un riesgo y sobredimensiona la novela (ofrecer la perspectiva infantil de los hechos, la presencia de “el furias”, ahondar en el diferente punto de vista del niño protagonista respecto al de su amigo Shmuel, la huida de un planteamiento maniqueo etc) y por ello esta película me parece que no “rompe”, que no consigue en nosotros como espectadores todo lo que podría haber conseguido. Quiero pensar que si este argumento lo filma Spielberg el cine se inunda de lágrimas y las papeleras revosan cleanex y no es así. De hecho en el cine donde la vi, con un público mayoritariamente adulto y seguramente entregado, lo que más se oyeron fueron expresiones de sorpresa y no lamentos, lo cual me parece excesivamente poco para lo que vemos en esta historia.

Y en cambio y pese a todo, no me gustaría dejar con esta reseña la impresión de que esta es una película prescindible porque no lo es, merece la pena. De ella sacarán buenas impresiones muchas personas y especialmente quienes no hayan leído el libro porque argumentalmente engancha, emotivamente te atrapa y sí es cierto que los dos niños que ha escogido trasmiten la inocencia que se precisaba. El peso específico que se ha perdido en la adaptación sólo lo sentirán quienes devoraran la novela atrapados por todo lo que decía entre líneas y el resto podrá ver una película conmovedora y que se ve en un suspiro y eso pese a que todo resulta previsible desde el mismo momento en que se ve el cartel anunciador. La pena es que esta es una película pensada para quienes han leído la novela y es precisamente con quienes lo han hechos con quienes peor va a funcionar.

lunes, 29 de septiembre de 2008

"Los girasoles ciegos" (José Luis Cuerda, 2008)

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Dirección: José Luis Cuerda.
País: España.
Año: 2008.
Duración: 98 min.
Género: Drama.
Interpretación: Maribel Verdú (Elena), Javier Cámara (Ricardo), Raúl Arévalo (Salvador), Roger Princep (Lorenzo), Irene Escolar (Elenita), Martín Rivas (Lalo), José Ángel Egido (rector).
Guión: Rafael Azcona y José Luis Cuerda; basado en la novela de Alberto Méndez.
Producción: Fernando Bovaira, José Luis Cuerda y Emiliano Otegui.
Música: Lucio Godoy.
Fotografía: Hans Burmann.
Montaje: Nacho Ruiz Capillas.
Dirección artística: Balter Gallart.
Vestuario: Sonia Grande.



Con su elección por la Academia Española del Cine como película candidata a los óscars que se entregarán en el 2009, “Los girasoles ciegos” (por cierto, magnífico título por lo que significa y expresa metafóricamente) se ha convertido en una de las películas más comentadas en estos momentos.

José Luis Cuerda, su director, no sé si por convencimiento propio o por darle un empujón a la película para que la gente vaya a verla ha dicho de ella que era su mejor película. No sé, es cuestión de gustos, pero yo no diría tanto porque es difícil superar “El bosque animado” y “amaneces que no es poco” y “La lengua de las mariposas” me parecen dos películas que estarían al mismo nivel si no por encima.

En cualquier caso y dada la producción actual del cine español sí habría que destacar que “Los girasoles ciegos” parece ser el estreno hispano más destacado de los últimos meses y que, con casi toda probabilidad, acaparará diversas nominaciones en los próximos Goyas. En cuanto a la candidatura a mejor película de habla no inglesa en los óscars creo que no la conseguirá (ojalá me equivoque) y no sólo porque el argumento gira en torno a una problemática que ya es historia y que poco va a interesar a quienes escogen los finalistas, sino porque supongo que terminará habiendo candidatos mejores y esto lo comento sin desmerecer el trabajo de Cuerda, que me parece bueno.

Para quien no lo sepa y sin destripar el argumento decir que la película trata sobre Ricardo, un padre de familia, que debe ocultarse en su casa a causa de sus ideas tras la guerra civil. Ricardo es Javier Cámara, su mujer es Maribel Verdú y el peligro de ambos está representado por la figura del diácono Salvador, representado por Raúl Arévalo. Lo tres son el plato fuerte de la función ya que logran un gran trabajo de interpretación y consiguen que la película sea intensa y dramática sin que los sucesos lo sean durante casi todo el metraje.

Creo que ésta es la mejor virtud de “Los girasoles ciegos”, los silencios, las miradas, los gestos...porque en muchas ocasiones sin decir nada se dice todo. En este sentido pienso que la actuación de Maribel Verdú es fantástica, una vez más, muy en la línea de ese magnífico personaje que también bordó en “El laberinto del fauno”, con la que esta película tiene algún punto en común, al menos en la temática que no en el planteamiento (en esta ocasión hiperrealista) ni en su exposición (en aquella era intensamente dramática y en este caso es sutilmente triste). Podrían decirse calificativos semejantes de Raúl Arévalo que hace escalofriantemente creíble un personaje al que llegamos a comprender, aunque nunca se nos hace simpático y termina por resultar odioso o de José Ángel Egido que está inmenso en su papel de sacerdote cada vez que aparece. En definitiva, es una película de actores porque es una película basada en diálogos y escenas de interior, con un planteamiento muy próximo al teatro aunque en realidad se basa en la novela homónima de Alberto Méndez que consiguió el Premio Nacional de Literatura y el Premio de la Crítica en 2005.

Dándole vueltas a esta película creo que la palabra que la define es sutileza. Creo que José Luis Cuerda ha querido huir del sentimentalismo facilón que por ejemplo sí encontrábamos en “La lengua de las mariposas” y ha tratado de conseguir conmovernos de otra manera, exponiendo unos hechos y situaciones que por sí son conmovedores sin buscar la escena lacrimógena ni recrearse en lo dramático. Con ello el espectador se enfrenta a los hechos de un modo podríamos decir que “realista”, conociendo los sucesos conforme van ocurriendo y topándose con el drama cuando ocurre, de manera impactante y fugaz, pero en ningún momento Cuerda se recrea en el dolor de los personajes. Sólo así se entiende el episodio de la hija del matrimonio, que escapa hacia Portugal y de la que poco más se sabe, simplemente lo justo para conocer su desenlace.

Las conclusiones y moralejas las debe sacar cada cual. Todos los espectadores asisten a una serie de situaciones con una presentación, nudo y desenlace y cada cual debe pensar en lo que ha visto. Todo es sutil y se nota un especial cuidado en hacer comprensibles todas las posturas y a todos los personajes. En el fondo todos son víctimas de una situación, de una educación, de un momento concreto. Incluso el diácono actúa en función de unas directrices de comportamiento que para él son lógicas, aunque nosotros sabemos que las ha llevado a un extremo a causa de sus debilidades.

En efecto, José Luis Cuerda, ha hecho una de sus mejores películas, que puede ser mejor o peor recibida y gustará más o menos en función de gustos personales (ya digo que por ejemplo “El bosque animado” me parece superior) pero lo que sí está claro es que es perfecta en su planteamiento y en su simplicidad porque cuenta muchas cosas sin ser explícita y acierta a exponer lo que pretende y de la manera en que se quiere exponer. Si valoramos el resultado de una película en función de lo que el director ha querido conseguir con ella esta película es redonda. Otra cosa es ya lo que le parece a cada cual, como le llega y si le gusta más o menos. A mí me parece una buena película aunque mis títulos favoritos sean otros y de otro estilo.
Por cierto, este trabajo fue el último guión del guionista más grande que hasta ahora ha tenido el cines español, Rafael Azcona. A él se le dedica esta película. Descanse en paz

miércoles, 24 de septiembre de 2008

"Vicky Cristina Barcelona" (Woody Allen, 2008)

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Guión: Woody Allen.
Países: España y USA.
Duración: 96 min.
Género: Comedia.
Interpretación: Javier Bardem (Juan Antonio), Patricia Clarkson (Judy Nash), Penélope Cruz (María Elena), Kevin Dunn (Mark Nash), Rebecca Hall (Vicky), Scarlett Johansson (Cristina), Chris Messina (Doug), Zak Orth, Carrie Preston, Pablo Schreiber.
Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Gareth Wiley.
Fotografía: Javier Aguirresarobe.
Montaje: Alisa Lepselter.
Diseño de producción: Alain Bainée.
Vestuario: Sonia Grande.

“Vicki Cristina Barcelona” tiene una gran virtud, así de entrada, y es que apenas dura hora y veinte con lo que uno se queda con ganas si está de sí o consigue escapar del cine justo a tiempo de empezar a subirse por las paredes si está de non.

A parte esta película tiene una peculiaridad y es que un Wooody Allen muy poco Wooody Allen o, siendo más precisos, un Woody Allen menor aunque en el guión se note su pluma y uno perciba en más de un diálogo que Bardem es como una versión españolizada de los típicos protagonistas de las comedias de enredo sentimental del director y que Johansson, Hall y Cruz también cumplen el papel que Allen suele reservar a sus personajes femeninos.

Da la sensación y es una sensación que he tenido viendo la película en algún momento de altibajo, porque esta película los tiene, que el argumento es una anécdota estirada con la que se pretende homenajear a una ciudad y un país que se nota en cada fotograma que maravilla a este director, aunque sólo sea por generosidad con quienes tan bien acogen sus películas. Dicen de hecho las revistas especializadas que el revuelo cuando filmaba fue tremendo. Y pienso que es una idea “estirada” porque argumentalmente no le ha dado para mucho y, como en muchas de sus películas, importan más las situaciones y los diálogos que la historia en sí.

La verdad es que lo que se nos cuenta es un poco lo de siempre en tantas y tantas comedias sentimentales que ya hemos visto de Woody Allen, está vez aderezado con un punto latino, con el descaro y el desparpajo del galán Juan Antonio, con la intensidad pasional de María Elena (casi más italiana que española), con el equilibrio que se derrumba de Vicky, con la inocencia curiosa de Cristina y de fondo con Barcelona, pero no una Barcelona cualquiera sino la que le gusta a Allen marcada por la impronta de Gaudí y una España retratada con tonos cálidos, días soleados, monumentos turísticos resplandecientes y lugares de encuentro en los que el vino aparece en cada mesa.

Sólo por el homenaje que ha querido hacer hay que ver esta película con una cierta simpatía, pero si nos ponemos muy puntillosos hay que reconocer que es un título menor en la filmografía del director. Parece una película hecha por cumplir y no me refiero a cumplir con nosotros, ni con España, ni con Barcelona, sino para cumplir consigo mismo o con su estudio, como si fuera para él una obligación hacer una película al año. Ésta vez su guión se ha visto perjudicado por ello y tan sólo ha conseguido tres o cuatro secuencias estelares de esas que encantan a la platea como el momento en que María Elena dispara y los golpes de ingenio que le caracterizan han quedado reducidos, pero no obstante Allen si ha contado con un reparto que por sí solo consigue sobredimensionar ciertas secuencias y eso que seguramente yo no he podido disfrutarlo al máximo porque esta película hay que verla en versión original y yo no lo he hecho (¿Por qué la habrán doblado? ¿No hubiera quedado incluso mejor subtitulada? Bueno sí, ya sé, eso no vende).

En cualquier caso guste más o menos, a mí me parece de visión obligada si te gusta Woody Allen aunque no tanto si uno va al cine a ver la creme de la creme (no se llega a tanto, es un título más discreto) y tiene sus detalles para el recuerdo, ese triángulo entre Johansson, Cruz y Bardem, la presencia de estos dos últimos en el cine de Woody Allen, las reflexiones sentimentales que brotan de los diálogos y por su puesto esas imágenes de Barcelona y Oviedo con “Entre dos aguas” de paco de Lucía o “Barcelona” de Giulia y los Tellarini de fondo poniendo música al pasear de los personajes entre monumentos de Gaudí.

jueves, 14 de agosto de 2008

“Batman: el caballero oscuro” (Christopher Nolan, 2008)

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TITULO ORIGINAL: Batman: The Dark Knight

DURACIÓN 142 min.
PAÍS: Estados Unidos
GUIÓN Christopher Nolan, David S. Goyer, Jonathan Nolan (Personajes: Bob Kane)
MÚSICA James Newton Howard, Hans Zimmer
FOTOGRAFÍA Wally Pfister
REPARTO Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Michael Caine, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman, Eric Roberts, Cillian Murphy, Anthony Michael Hall, Michael Jai White, William Fichtner, Edison Chen, Monique Curnen, Chin Han, Nestor Carbonell, Ritchie Coster, Keith Szarabajka, Colin McFarlane, Joshua Reese, Melinda McGraw, Nathan Gamble, Michael Vieau
PRODUCTORA Warner Bros. Pictures / Legendary Pictures


Hay que reconocer que “El caballero oscuro” está francamente bien con sus pegas, pocas, que para mí las tiene y luego hablo de ellas.

Lo primero que hay que destacar es que ésta, como en parte ocurrió con “Batman begins”, también de Christopher Nolan, no es propiamente una película de Superhéroes si entendemos por ello la típica película de ficción con mucha acción y con el protagonismo argumental de un héroe y su contrincante. Si esperáis ver eso ésta no es vuestra película y probablemente os defraudará porque es más un drama policiaco que una película de superhéroes con todo lo que ello implica. Estoy hablando del género exclusivamente y no de que una película de superhéroes no pueda ser lo que vemos en ésta.

Irónicamente y teniendo en cuenta ese dato que dice que el público medio que llena ahora las salas de cine tiene catorce años de media de edad, tampoco es una película hecha para ellos dando por hecho que alguien de catorce años va al cine a que le avasallen visualmente con las imágenes y a que le entretengan con un argumento trepidante (sólo generalizo porque siempre hay excepciones). Este Batman es una película para un público al que le guste introducirse en un argumento denso repleto de personajes que interactúan y que tienen intereses diversos y a veces opuestos y que conforman una tupida red de interrelaciones, es una película para alguien que disfrute de la acción pero también de los entresijos de la política y la corrupción y que no se plantee el cine sólo como evasión sino también como forma de expresión y para quien interesa más la dimensión dramática de un protagonista que su dimensión heroica.


Este Batman no es un Batman por así decirlo (quien quiera entenderme lo hará), esta película se llama “El caballero oscuro”, lo cual es una pista de por donde van los tiros, de qué es lo que ha querido hacer Christopher Nolan, que no es otra cosa que dar una dimensión real y dramática a Batman. Por así decirlo no es una película de ficción o no trata de ser sólo eso, procura ir más allá con todo lo bueno y lo malo que eso supone. Mañik, que escribe poquito en Vianews, pero sigue dando magníficas opiniones off the record, me lo ha explicado muy bien esta mañana: la única pega de esta línea de trabajo que se ha impuesto Nolan es que en esta realidad más real que nunca en una adaptación de superhéroes, no caben los superpoderes y por tanto, va a ser difícil ser fiel a los precedentes textuales si se sigue el estilo con algún argumento posterior, aunque si sigue con ello Nolan saldrá indemne porque ya ha demostrado que maneja el asunto a la perfección.

Christopher Nolan ha hecho algo parecido a lo que hizo Tim Burton, pero dándole la vuelta. Ambos han regalado a Batman una expresión cinematográfica de cine de “autor” (de los demás Batman podemos olvidarnos porque eran mero “churro” de productora interesada en hacer caja). Burton optó por dar al universo del superhéroe su particular visión un tanto excéntrica y peculiar de esos tipos que nos parecen poco comunes e introdujo un cierto tono humorístico casi autoparódico en algún momento. Nolan le da la vuelta y convierte a Bruce Wayne en un tipo con una serie de angustias vitales con las que tiene que lidiar y sus películas se convierten en dramas cuyo protagonista es, casualmente un superhéroe. No sé si he explicado bien la diferencia, pero es un detalle muy importante saber entenderla porque condiciona por completo el disfrute y la comprensión de la película.

“El caballero oscuro” comienza con una escena de un robo absolutamente magistral en la que ya quedan al descubierto todas las claves de la película, su fuerza visual, su argumento de impacto, su tono realista y aparece abriéndose paso ante nuestros ojos como un elefante en una cacharrería ese joker único e irrepetible que traza Heath Ledger. Por Dios, rindámonos ante él y no sólo porque su presencia es hipnótica, abrumadora e inolvidable, sino porque es imposible superarla y eso lo ha hecho después de que Jack Nicholson se apuntara en su haber un joker también fantástico en la versión de Tim Burton, aunque bien distinto de éste. Ahora todo el mundo habla bien de Ledger, máxime tras su muerte, y se especula con la casi segura nominación a mejor secundario en los próximos óscars. su fallecimiento ha contribuido a forjar una leyenda que se hará más grande con esta actuación y que ya ha beneficiado a la película en las taquillas seguro, pero ni es casualidad esta pedazo de actuación ni esta película es sólo Ledger (luego hablo de eso). Sólo basta comparar cómo actúa en esta película y como lo hizo en Brokeback mountain, con una interpretación en las antípodas del Joker. Está claro que se ha perdido un gran actor y parece como si toda su energía se hubiera desbordado en este Batman con una presencia fascinante que no dejará a nadie indiferente. Aceptad el reto y probad a apartar la mirada de la pantalla cuando aparece el Joker de Ledger ¡¡¡imposible!!!! Como si de un agujero negro se tratara sus apariciones atrapan toda la atención de todos los espectadores gracias a un milagro de interpretación.


Pero decía que Ledger no es lo único en esta película. Por su puesto que no, ni siquiera a nivel interpretativo porque ahí tenemos ese fabuloso reparto formado por nada menos que Michael Caine, Christian Bale, Morgan Freeman, Aarón Eckhart, Magige Gyllenhall y Gary Oldman y todos ellos magníficos en cada uno de sus papeles con especial mención para mi gusto para Michael Caine y Gary Oldman que también rayan la perfección en sus papeles. No es nada fácil conseguir esto aunque sea un reparto sencillamente maravilloso, porque Nolan tiene que hacer frente a una tupidísima red de interrelaciones y resulta muy complicado mantener un argumento así a flote.

Por aquí llegamos a las “pegas” que yo le veo a la película. Admitiendo que Nolan ha tratado de sacar adelante un guión lleno de hilos argumentales, de temas que van surgiendo, con multitud de acciones y efectos colaterales; admitiendo lo complicadísimo que es hacerlo además dotando al conjunto de un tono realista pero sin olvidar la acción ni el tono épico que en algunos momentos se precisa, creo que en algún momento no ha podido con todo. La película es muy muy muy densa, requiere incluso un visionado atento para “pillar” todo y es exigente porque dura dos horas y media y aún así tengo la sensación que mucho metraje que podría haber hilado todo mejor se ha ido a la basura en la sala de montaje. Quizás el talón de aquiles de Nolan ha sido ser muy ambicioso y querer poder con todo. Lo pienso porque Cilllian Murphy que aparece al principio parece “recortado” en su actuación porque quizás la subtrama de los falsos batman sobrecargaba la película, lo pienso porque el detenimiento narrativo que se vislumbra en las mejores escenas (y hay varias antológicas que no hace falta ni enumerarlas porque sabréis cuáles son cuando veais la película ya que se te erizan todos los pelos del cuerpo. Sólo digo una: la explosión del hospital) no lo mantiene a lo largo de todo el metraje y lo digo porque sobretodo al final parece como si a base de tanto material con el que trabaja Nolan no consiguiera cerrar su película del todo bien. He tenido la sensación de que más que cabos sueltos en el guión, quedaban imágenes sueltas (podéis entenderme un poco si pensáis en la última escena del joker, que uno se queda viendo los créditos esperando una reaparición que no se produce).

En cualquier caso son pegas puramente personales, muy quisquillosas si queréis, las de alguien que le busca las cosquillas a lo que en sí mismo es perfecto o simplemente mi reflexión ante una película que me parece sensacional pero que no siento como redonda quizás por razones puramente subjetivas. Pero, en fin, si habéis entrado en Vianews y mucho más si sois habituales esta película es de visión obligatoria. No sólo os gustará y mucho sino que la recordaréis por mucho tiempo y eso aunque sólo sea porque el Joker de Ledger va a ser una referencia cultural, un icono cinematográfico para siempre, para toda la vida porque desgraciadamente nunca más volveremos a verlo.

lunes, 11 de agosto de 2008

“La momia: la tumba del emperador dragón” (Rob Cohen, 2008)

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Título original: The Mummy: Tomb of the Dragon Emperor
País: Estados Unidos, Canadá, Alemania
Duración: 114 min.
Género: Aventura
Reparto: Brendan Fraser, Russell Wong, Jet Li, Michelle Yeoh, John Hannah, Maria Bello, Luke Ford, Isabella Leong, Anthony Wong Chau-Sang, Albert Kwan, Tian Liang
Guión: Alfred Gough, Miles Millar
Distribuidora: Universal International Pictures
Productora: Universal Pictures, Alphaville Films, The Sommers Company, Relativity Media, Giant Studios, Nowita Pictures, Sean Daniel Company
Diseño de Producción: Nigel Phelps
Fotografía: Simon Duggan
Montaje: Joel Negron, Kelly Matsumoto
Música: Randy Edelman
Productor: Bob Ducsay, James Jacks, Josette Perrotta, Sean Daniel, Stephen Sommers
Productor asociado: Marc Pitre
Productor ejecutivo: Chris Brigham
Vestuario: Sanja Milkovic Hays


“La momia” se convirtió en 1999 en un soplo de aire fresco al recuperar el cine de aventuras que tan bien había funcionado en los ochenta con la saga de Indiana Jones. La propuesta era algo diferente, con un guión en el que se combinaban francamente bien la acción y una cierta comicidad, pero llenaba un hueco que estaba vacío desde “Indiana Jones y la última cruzada”. Sólo por ello era una película bienvenida y más lo fue en taquilla su continuación “El regreso de la momia” (2001).

Está claro que la fórmula funciona porque cine de aventuras debería haber siempre disponible para nuestros ojos en los cines. Así lo entendió Universal, productora que ha tratado de sacar adelante esta tercera parte durante mucho tiempo y que, finalmente lo ha hecho este verano con un estreno cercano en el tiempo a “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal” aunque ya sin su creador, Stephen Sommers (sólo en labores de producción) ni Rachel Weisz, que no quiso hacer esta tercera parte.

Se nota en esta tercera entrega que la fórmula que ideó el director, productor y guionista Stephen Sommers se ha agotado o ya no funciona como lo hizo. Pienso que en la taquilla esta película tendrá una buena acogida porque durante los meses de verano al público le apetece ir al cine a ver productos de evasión y esta tercera entrega ofrece lo que promete, ni más ni menos; pero digamos que es más de lo mismo y yo diría que está uno o dos peldaños por debajo de sus predecesoras. Además el ámbito cinematográfico en el que quiere abrirse hueco está más sobrecargado de títulos similares que cuando se estrenó la primera parte y esa mezcla de ficción y aventura ha dado títulos recientes de gran calidad con los que es inevitable comparar.

La película empieza bien, con uno de esos preámbulos ya característicos de esta saga, en el que se narran los precedentes que debemos conocer para disfrutar la acción posterior y la película parece tomarse su tiempo para explicar la situación de los protagonistas, que ha cambiado respecto a las entregas anteriores. Hasta ahí nada que objetar y de hecho hay varias escenas realmente conseguidas como el descubrimiento de los guerreros de Terracota por parte del joven Alex O’Connell que en algunos momentos recuerda al primer Indiana Jones, aunque he tenido la sensación en esta película que ninguno de los actores (salvo la siempre extraordinaria Mihelle Yeoh) parecen muy “metidos” en la historia y desde luego se echa mucho de menos el magnetismo de Rachel Weisz (esto sin desmerecer el trabajo de Maria Bello que es mucho mejor actriz de lo que puede demostrar aquí).

Mi problema como espectador llega cuando la película quiere volverse trepidante, que es bastante pronto, todo hay que decirlo, y es que pienso que Rob Cohen (el director sustituto de Stephen Sommers) comete el error que se comete en muchas películas de acción y aventuras, en las que se quiere rizar el rizo respecto a otras películas o respecto a lo que ya se ha hecho y en ese intento se fracasa porque lo importante estoy convencido que no es lo que se ve, sino cómo se cuenta. Si nos ceñimos a lo que se ve desde luego la persecución por las calles de Shanghai o la avalancha de nieve que se ven en esta película suponen un tremendo esfuerzo, sobretodo para la sección de efectos especiales, para superar lo que ya habíamos disfrutado en las entregas anteriores de “La momia”, pero existe una sensación de que cualquier cosa puede pasar y que los protagonistas saldrán indemnes de ello, realmente no hay tensión, no se siente sensación de peligro y ese es el principal mal que encuentro a esta tercera parte donde además la comicidad, no tan bien insertada en el guión, lo que hace es aumentar esa sensación y anular en parte la emoción. Por así decirlo, el calificativo que asociaría a las escenas de acción es “excesivas”, como pasaba por ejemplo con “XXX”.

Al hilo de ello creo que Rob Cohen es un director irregular que pese a títulos con impacto en taquilla como “Dragonheart” (1996), “Daylight” (1996), “A todo gas” (2001) o “XXX” (2002) no ha logrado todavía su mejor película y ésta no lo es. Pienso que tratando de ser espectacular con sus imágenes da mucha más importancia a lo que se ve que la relación causa/efecto que provoca las escenas que es a la postre lo que da emoción e intensidad a cada situación y así nos encontramos en muchos momentos con una alocada sucesión de momentos de acción de gran espectacularidad pero que se suceden de forma atropellada. Esto también podría ser responsabilidad del montaje, aunque me arriesgo a pensar que ha sido Cohen, quien en alguna entrevista ha reconocido que por ejemplo introdujo el “Foo dog” y al dragón de tres cabezas que se pueden ver en esta película para aumentar la presencia de criaturas fantásticas en la película. No sé, me parece una decisión caprichosa y basada en un intento desesperado por buscar la espectacularidad a toda costa, algo que puede gustar a mucha gente, pero que a mí me parece “cogido por los pelos”.

La sensación final que te deja esta tercera parte es que la franquicia está pues agotada y aunque se ha intentado hacer algo diferente (desde luego “El rey escorpión” parece más tercera parte que ésta) no creo que sea el camino a seguir por muy buenos resultados de recaudación que tenga la película, que es lógico pensar que los tendrá. Este es el típico caso en el que pienso en ¿Por qué no han iniciado otra saga sin la presión de superar a los títulos precedentes y buscando nuevas líneas argumentales y otros personajes? Seguramente quienes han trabajado en esta película se han visto ceñidos a la idiosincrasia de la serie y no han podido sacar todo el jugo a lo que podrían haber hecho. Seguramente a Rob Cohen le habría salido mejor su “Sinbad”, que era el proyecto que tenía entre manos y que quería hacer antes de aceptar este encargo. Y seguramente y pese a todo, la película dará dinero, lo cual demuestra que a los cines hoy en día se va a entretenerse dando por hecho que una película de aventuras es entretenida de por sí, lo cual es muy cierto si uno no ha visto muchas y no puede comparar. Por eso también muchos títulos de hoy en día triunfan gracias al público más joven.

Por cierto, no hay que perderse los títulos de crédito de Karin Fong y Steve Fuller, están francamente bien, en la línea gráfica de “300”.

lunes, 21 de julio de 2008

“Hancock” (Peter Berg, 2008)

****
País: USA.

Duración: 92 min.
Género: Acción, fantástico, comedia.
Interpretación: Will Smith (Hancock), Jason Bateman (Ray), Charlize Theron (Mary), Eddie Marsan (Red), David Mattey (Man Mountain), Maetrix Fitten (Matrix), Thomas Lennon (Mike), Johnny Galecki (Jeremy).
Guión: Vy Vincent Ngo y Vince Gilligan.
Producción: Michael Mann, Akiva Goldsman, Will Smith y James Lassiter.
Música: John Powell.
Fotografía: Tobias Schliessler.
Montaje: Paul Rubell y Colby Parker Jr.
Diseño de producción: Neil Spisak.Vestuario: Louise Mingenbach.



Debo admitir que no soy el mejor espectador posible para el cine de superhéroes aunque soy mejor espectador de las adaptaciones de cómics que lector de los mismos. Las razones son puramente subjetivas y personales porque cuando vosotros seguramente devorabais las sagas gráficas de Superman, Spiderman, X-men y compañía mis lecturas eran otras (a mí siempre me gustaron más los don Mikis, Astérix y Tintines) y en mi casa no había costumbre de comprar ese tipo de cómics ni yo tenía costumbre de leerlos.

Comienzo así porque pienso que de algún modo se me pasó el arroz, en el sentido de que no aproveché el mejor momento para disfrutar con este tipo de aventuras en las que el héroe tiene que enfrentarse cada vez con un villano más difícil de vencer y ahora, con unos años más, el asunto sólo me interesa si el superhéroe tiene otros problemas que el mero hecho de vencer a su enemigo con los cuatro mamporros de turno. Estoy simplificando la cuestión al máximo, pero espero que se me entienda. Todos los superhéroes tienen problemas y una dimensión humana, ya lo sé, pero me interesan más cuanto más se preocupa el guionista tanto del cómic como de la película en hacerlos patentes, quizás porque aunque sean superhéroes todos queremos ver en ellos a personas, queremos identificarnos con ellos y queremos padecer el peligro que les rodea con ellos. No sé si estaréis de acuerdo pero pienso que todo argumento nos llega más si quien nos lo trasmite logra trasmitirnos las sensaciones que vive el protagonista porque así las hace nuestras.

En este sentido creo que por ejemplo los dos primeros “X-men” de Bryan Singer eran extraordinarios porque a parte de la acción, magníficamente rodada, todos y cada uno de los personajes se nos hacían cercanos gracias al fabuloso reparto y sus actuaciones; el primer “Spiderman” de Sam Raimi también está francamente bien para mi gusto, el “Hulk” de Ang Lee me parece mejor por todo lo dicho que el último; el “Superman” de Donner me emocionó cuando cree perder a Louis Lane y deja de ser un superhombre para sufrir una pérdida como hace todo ser humano y seguro que el próximo “Warchmen” nos encanta a todos porque el cómic guionizado por Alan Moore es sobretodo un drama en el que los personajes, pese a ser superhéroes, se dejan llevar por el deseo, la ambición, la venganza...

M. Night Shyamalan supó dar una vuelta de tuerca a los argumentos típicos de superhéroes y construyó una de sus mejores películas y una de las que, para mi gusto, es una de las mejores películas de superhéroes “El protegido” y consiguió hacerlo porque le dio la vuelta al planteamiento habitual con un guión que partía de una premisa distinta ¿qué ocurriría si el superhéroe no supiera que lo es? ¿qué ocurriría si el superhéroe sólo fuera una persona normal hasta que descubre que no lo es?

Pues bien, tras este amplio preámbulo y gracias a “El protegido” (con la que esta película tiene ciertos paralelismos al menos en parte de su planteamiento) llegamos a “Hancock”, una película sobre un superhéroe venido a menos, aquejado de una profunda depresión personal, afectado por la incomprensión y la desidia, borracho, descuidado, desmañado y despreocupado de todo, en definitiva, un personaje con problemas, con un transfondo que se nos hace próximo y con el que el espectador se puede identificar con facilidad (PRIMER ACIERTO, que podemos asignar al guionista vietnamita Vivent Ngo, que fue quien ideó el invento, aunque después el guión haya sido escrito y reescrito durante doce años).

La protagoniza Will Smith, un actor, que mejor o peor (ahí cada cual opinará a su gusto) es capaz de devorar como un agujero negro (perdón por el chiste) todo lo que se ve en pantalla (me refiero a que es un tipo que cae bien, que tiene porte, carisma y chispa, vamos que es una estrella, que si él aparece en escena no puedes dejar de mirarle) y está bien acompañado por el emergente Jasón Bateman y Charlize Theron (que vaya sorpresa, parecía que iba a ser una mera comparsa en esta película y ya os aviso que no) SEGUNDO ACIERTO

La dirige Peter Berg, director de la reciente “La sombra del reino” que va de la mano de uno de los directores y productores más importantes de Estados Unidos, Michael Mann (“Heat”, “el dilema”, “Ali”, “El último Mohicano” o “Corrupción en Miami”) y le da a la película un tono semidocumental de cámara nerviosa tratando de conseguir una sensación de realismo próxima a la que Paul Greengrass ha trabajado en sus últimas películas “United 73” o “El ultimátum de Bourne” lo cual intensifica la sensación de que nos encontramos ante un film atípico de superhéroes, que pretende ser realista y más próximo a nosotros. TERCER ACIERTO aunque luego comento lo que me parece una pega.

Y finalmente CUARTO ACIERTO: el argumento y el desarrollo del mismo son acertados, uno se entretiene viendo esta película, se sorprende con los giros de guión y la disfruta de principio a fin. Además para quien busque escenas de acción también las hay impactantes, tanto o más que las que estamos viendo en otras películas de este verano que siendo del mismo género pretendían conseguir lo mismo y que no me parecen tan acertadas como “Iron man” o “El increíble Hulk” y eso a pesar que los efectos especiales de “Hancock” no me parecen tan buenos (aún estando francamente bien en algunos casos como el descarrilamiento del tren o el momentazo de la ballena jaja).

Mi única pega sobre esta película es una cuestión meramente técnica. Me parece interesante que Peter Berg haya querido filmar utilizando la técnica de la “cámara en mano” para dar una sensación de realismo, pero creo que es un recurso que en algunos momentos no funciona bien. Me lo parece por ejemplo en las escenas de interiores, donde la tensión de las discusiones entre los personajes quizás quedaría mejor por procedimientos más clásicos como la alternancia de primeros planos o un movimiento leve de cámara. Creo que aquí sobrecarga la escena y el espectador se da cuenta del recurso porque te marea ligeramente, que es algo que no debería ocurrir.

Al margen de esta pega y de cualquier otra que pudiéramos sacarle, porque no es una película redonda aunque se le acerca mucho, pienso que “Hancock” es el ejemplo perfecto de cómo debería ser el cine de superhéroes y acción. Es equilibrada, entretenida, trepidante, tiene chispa, guiños humorísticos y también drama. Está bien contada, se pasa en un suspiro y sabe sorprenderte. Está claro que Will Smith es la estrella número uno del cine actual. Desde hace un tiempo todo en lo que interviene se convierte en un éxito. Por su puesto, él tiene mucho que ver en ello.