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jueves, 27 de febrero de 2025

"Harry Potter 6, el misterio del príncipe" (David Yates, 2009)

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#DanielRadcliffe #EmmaWatson #RupertGrint #MichaelGambon #JimBroadbent #AlanRickman #DavidYates #HarryPotter #Cinefantástico #Cineaventuras #Cine

Harry Potter tiene dieciséis años y las amenazas a enfrentar son más exigentes. El argumento de la saga se complica, como ocurre en las novelas, y la trama se vuelve más oscura y más amenazadora incrementando incluso su carácter coral, así que desde producción y guión pusieron toda la carne en el asador, pero esta entrega peca de querer abordar muchas cosas, amoríos y guiños cómicos incluidos en un contexto más dramático (la productora se dio cuenta para la adaptación siguiente y dosificó todo el material en dos películas) y pierde cierto equilibrio interno y una pausa narrativa que le habría venido muy bien para ir avanzando adecuadamente en todas las subtramas que aborda (de esto le echo un poco la culpa al montaje). Como ocurre en todas las entregas la producción está cuidada al máximo (aquí se apuesta por un tono más lúgubre y tétrico que no funciona mal, pero la aleja del público infantil) y el entretenimiento a lo largo de las dos horas y media está asegurado, pero el conjunto peca de varios peros siendo el más evidente que el lector de la novela sabe que se puede contar lo mismo con más emoción e intensidad teniendo en cuenta que el desarrollo revela información muy importante de cara al desenlace y que en la película se expone de forma casi rutinaria. En cualquier caso un título aceptable e imprescindible para entender lo que sucede en las dos últimas películas de la saga. 

jueves, 1 de agosto de 2024

"Harry Potter 5 y la orden del Fénix" (David Yates, 2007)

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#DanielRadcliffe #EmmaWatson #RupertGrint #ImeldaStaunton #GaryOldman #MichaelGambon #HarryPotter

Nuevo cambio en la dirección y David Yates se hace ya con la saga hasta su final logrando un cuarteto de películas más que aceptables aunque con algún pero. Particularmente ésta, en la que Steve Kloves desaparece del guión, me parece la más desaprovechada en relación a la novela. Hay un tono de suspense e intriga que la película por momentos no logra transmitir, quizás por la necesidad de embutir en dos horas y media tantas cosas. Para el espectador que no ha leído el original la narración es imparable y muy entretenida, pero para quien sí lo ha hecho quedan cosas de los personajes y situaciones que sólo se esbozan o dan por supuestos y se pierde cierta carga dramática, lo cual le quita algún punto a la película. En cualquier caso el argumento sigue avanzando, la amenaza es mayor y la narración más oscura, con lo que el fan queda aún más "pegado" a sus personajes favoritos y a otros nuevos que aparecen. La producción como siempre imponente y los efectos más que dignos, aunque temo que no resistirán bien el paso del tiempo en algún caso, lo que sí me parece magnífico y eso es mérito de J. K. Rowling es lo bien que prepara el contexto para el enfrentamiento venidero: la lucha entre el bien y el mal, el héroe al que nadie cree, una educación demolida para que no pueda hacer frente a lo que llega, la mentira imponiéndose a la verdad desde los medios de comunicación, la amistad y el amor como solución contra el miedo y el mal. Me quedo en esta película con dos frases de Sirius Black que es aplicable también a la vida: “Todos tenemos luz y oscuridad en nuestro interior. Lo que importa es qué parte elegimos potenciar” y otra "Nosotros tenemos algo que Voldemort no tiene, amigos".

miércoles, 20 de marzo de 2024

"Harry Potter 3, y el prisionero de Azkabán" (Alfonso Cuarón, 2004)

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#AlfonsoCuarón #DanielRadcliffe #RupertGrint #EmmaWatson #DavidThewliss #MichaelGambon #AlanRickman #GaryOldman #HarryPotter

Después de un director familiar y muy apropiado para el público infantil como Chris Columbus la Warner decidió dar un giro hacia una película más "oscura", siguiendo la misma pauta que la autora de los bestsellers en los que se basa (J. K. Rowling), que escribía teniendo en cuenta que sus lectores potenciales más jóvenes crecían al mismo ritmo que los protagonistas y exigían una evolución en contenido y forma. El elegido en la dirección fue Alfonso Cuarón y, para mi gusto, la suya es la mejor entrega de toda la serie del universo de Harry Potter. Cuarón va al grano, utiliza muy bien la relación del trío protagonista, aprovecha las posibilidades de la novela para jugar con el tiempo narrativo, trabaja con acierto la evolución de los personajes y logra un tono más tétrico y emocionante con el argumento. Además aporta más información visual sobre el escarpado e inquietante espacio circundante a Hogwarths y nos mete a grandes y pequeños en un suspense que linda en algún momento con los clásicos del cine de terror. 

jueves, 2 de julio de 2020

"El discurso del rey" (Tom Hooper, 2010)


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Esta película británica fue la gran triunfadora de los Óscars de 2010 obteniendo los premios de mejor película, mejor director, mejor guión original y mejor actor protagonista con doce nominaciones que se completaban con mejor actor de reparto, actriz de reparto, montaje, fotografía, banda sonora, diseño de producción, vestuario y sonido. Así planteado resulta casi inevitable una vez vista preguntarse cómo pudo conseguirlo porque no es una de esas películas que provocan entusiasmos unánimes entre todos los espectadores, pero hay varios datos a tener en cuenta: uno es la competencia que tenía y otro su capacidad para irte conquistando conforma avanza, su carácter de película todos los públicos, de tono amable, centrada en una historia de superación con la que todo el mundo puede empatizar, elegante, bien construida en todo lo formal y también en lo narrativo y con una acertadísima mezcla entre comedia y drama político. En cualquier caso, por lo que es recordada es por el brillante duelo interpretativo entre dos actores en estado de gracia: Colin Firth y Geoffrey Rush, aunque no sería justo olvidar un elenco destacadísimo. Tampoco está nada mal la recreación de época, que nos sitúa en la Inglaterra en 1936, tras la muerte del rey Jorge V y la escandalosa abdicación de su sucesor, Eduardo VIII para casarse con una divorciada. Con la Segunda Guerra Mundial en el horizonte asciende al trono Jorge VI, que debe asumir el liderazgo del país en un momento muy delicado y, de cara a sus discursos, sufre problemas de tartamudez, por lo que es imprescindible un logopeda de métodos poco ortodoxos.

jueves, 11 de agosto de 2011

“Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, parte 2” (David Yates, 2011)

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Título original: Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2.
País: Reino Unido.
Duración: 130 min.
Género: Aventuras, fantástico.
Reparto: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert Grint (Ron Weasley), Emma Watson (Hermione Granger), Ralph Fiennes (lord Voldemort), Michael Gambon (Albus Dumbledore), Bill Nighy (Rufus), John Hurt (Sr. Ollivander), Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange), Robbie Coltrane (Rubeus Hagrid), Imelda Staunton (Dolores Umbridge), Jason Isaacs (Lucius Malfoy), Alan Rickman (Severus Snape), Maggie Smith (Minerva McGonagall), Timothy Spall (Peter Pettigrew), Julie Walters (Sra. Weasley), Bonnie Wright (Ginny Weasley), Matthew Lewis (Neville), Tom Felton (Draco Malfoy), Evanna Lynch (Luna Lovegood), Mark Williams (Arthur Weasley). Guion: Steve Kloves; basado en la novela de J.K. Rowling.
Producción: David Barron, David Heyman y J.K. Rowling.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Eduardo Serra.
Montaje: Mark Day.
Diseño de producción: Stuart Craig.
Vestuario: Jany Temime.
Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.
Estreno en Reino Unido: 15 Julio 2011.
Estreno en España: 15 Julio 2011.

Por suerte o por desgracia hace unas semanas se puso punto y final a la saga cinematográfica de Harry Potter con la segunda parte de “Las reliquias de la muerte”, la adaptación del séptimo y hasta la fecha último libro de J. K. Rowling sobre el niño mago (ya no tan niño).

Con esta última entrega y antes de hablar de la película en sí permitámonos un instante para analizar toda la saga desde una perspectiva global ¿Ha sido un éxito? ¿Ha funcionado en taquilla? ¿Ha merecido la pena seguirla? Reflexionando sobre estos asuntos creo que tanto productores como seguidores podemos concluir que sí, al margen de que haya gustado más o menos que, como siempre, no deja de ser algo muy personal.

En términos económicos los números no engañan y se ha convertido en la franquicia más rentable de todos los tiempos, lo cual demuestra que ya hace años había un público potencial deseoso de ver este tipo de cine, de corte fantástico, dirigido a los chavales pero también a los que no lo son tanto (las últimas entregas no han sido precisamente para niños) y en el que la aventura y la acción son ingredientes esenciales. No nos engañemos, esto no siempre fue así y si no que les pregunten a los chavales de los 70’s y 80’s si se hacía este tipo de cine (alguna película había, pero pocas, tampoco había medios técnicos para hacerlas en condiciones). La saga de Harry Potter, que nos ha acompañado desde aquel ya lejano 2001, representa de algún modo el nuevo cine de entretenimiento y se ha convertido en una referencia del género a lo largo de toda la primera década del siglo XXI.






















Además estamos ante todo un fenómeno sociológico de trascendencia mundial en el que se unen cine, literatura, merchandising en lo que constituye un negocio global. Así pues, la respuesta es sí, ha sido un éxito en toda regla.

En cuanto a si ha merecido la pena seguir la saga cada cual tiene su propia respuesta en función de lo que quiere y lo que espera y pienso que ninguna es definitiva. Particularmente yo me solidarizo con todo ese público que quería ver este tipo de cine y leer este tipo de novelas porque eran y son necesarias por muchos motivos, pero sobretodo porque nunca se debe de dejar de ser niño del todo.

Con aciertos y desaciertos, que de todo ha habido a lo largo de ocho películas, el regusto final es bueno y positivo, máxime cuando han guardado lo mejor de la pirotecnia disponible para el final, para cerrar la historia como merece, con el público marchándose satisfecho de las salas. A estas alturas no dudo ni por un momento que un gran estudio como Warner Bros sabe perfectamente a quién debe contratar para firmar un buen guión, para lograr los mejores decorados y efectos especiales y para introducirnos en la historia con el mejor sonido envolvente y desde luego no se ha reparado en gastos y éstos lucen en la pantalla.





















Yendo ya en concreto al meollo de esta última entrega lo más sorprendente para mi gusto es que David Yates, al que juzgamos como simplemente correcto tras “La orden del Fénix” (una de las novelas más complicadas de adaptar todo hay que decirlo) y al que quisimos “despedazar” tras “El misterio del príncipe” (la peor película de la franquicia sin género de dudas) haya podido culminar a tan buen nivel el proyecto, aunque tengo la sospecha de que las dos películas en las que se ha dividido la última novela le han permitido desarrollar todo mucho mejor y quizás Yates sólo sea un empleado más de Warner y tenga poco que decir en la resolución de muchas cosas (quizás deberíamos fijarnos más en la labor de productores como David Hayman o la propia autora de las novelas). Sea de un modo u otro el caso es que la primera parte de “Las reliquias de la muerte” me pareció que resolvía bastante bien el guión, pero es que esta segunda parte lo resuelve casi a la perfección logrando un plausible equilibrio entre tramas y subtramas, personajes principales y secundarios y haciendo que nuestro interés se mantenga de principio a fin, entreteniéndonos en todo momento y además haciéndonos disfrutar o dejándonos con el alma en un vilo según toca.

Al comienzo de la película hay todavía una fase de cierta investigación y suspense heredada de la trama de la entrega anterior, los acontecimientos se toman su tiempo y aunque también hay momentos intensos y emocionantes como la entrada en Gringotts existe una cierta morosidad que ralentiza la resolución de la historia (a cambio disfrutamos de las emociones de los personajes porque los tres protagonistas andan ya muy zarandeados por las circunstancias y es preciso que se note). En mi opinión hay un momento, no obstante, a partir del cual, el argumento y la película, que han ido subiendo como el carromato de una montaña rusa, de pronto, se lanzan al vacío y ya no paran hasta el final en una sucesión de subidas y bajadas espectaculares. La película te entretiene, te sobrecoge, te zarandea, te emociona, te encoge el ánimo y te suelta para volverte a apabullar...es justo lo que el espectador espera, lo que quiere ver y disfrutar y creo que esa es precisamente la razón por la que casi todo el mundo sale contento del cine.

Tanto el argumento como la pirotecnia visual desplegada por Sony Pictures Imageworks e Industrial Light & Magic (compañías encargadas de los efectos especiales) disponen de “dinamita” de sobra para ofrecer la mejor traca final posible y como espectadores lo apreciamos. A poca gente he oído que ande disgustada, más bien lo contrario, ha gustado bastante la resolución y yo diría que no sólo porque los efectos sean más espectaculares que nunca sino también porque se sufre con los personajes, porque nos transmiten emociones y siempre se vive mucho más una historia cuando es esto sucede. Habrá quien aprecie más y quien menos al elenco, pero todos cumplen, todos están como mínimo correctos en sus papeles y ninguna actuación “chirría” como ocurría en otras ocasiones. Si acaso sí resulta un poquito chirriante Voldemort, con esas muecas y esa voz de falsete que harán las delicias de los imitadores (José Mota puede “salirse” a poco que se lo proponga) pero pienso que eso tiene mucho más que ver con el maquillaje que le han puesto a Ralph Fiennes que con su actuación.






















Del argumento no pienso decir nada, por supuesto, aunque sí adelanto que el final me pareció incluso mejor que el del libro y me diréis, si más o menos es lo mismo, pues sí y no y me explico. En la novela me resultó el final un tanto previsible pese a todo e incluso un poquito acelerado. En la película creo que queda mejor, que la conclusión está mejor desarrollada, que puede ser previsible igualmente pero cuadra mejor como cierre de la saga en cierta forma jugando con la idea del eterno retorno y trabajando mejor la explicación con las imágenes, evitando un sentimentalismo en el que fácilmente se podría haber caído y que se quiebra con sentido del humor. No sé si será así, pero me gustaría pensar que el responsable de ello es Steve Kloves, que ha firmado casi todos los guiones de la saga y que me parece un grandioso guionista (véanse además “los fabulosos Baker boys” y “Jóvenes prodigiosos” para corroborarlo).

Sí hay que decir que ni el argumento ni la ambientación son apropiados para niños pequeños como tampoco lo eran en las dos películas anteriores. Hay que pensar que J. K. Rowling escribió su primera novela para niños y que las siguientes las confeccionó pensando en que esos niños que las iban a leer irían creciendo, así que la trama se va tornando oscura, asfixiante, terrorífica en algún momento y en esta última entrega todo se “oscurece” al máximo. En cualquier caso no es una pega para el público que empezó a ver la saga siendo niño y ya ha crecido y tampoco para los adultos, más bien todo lo contrario.

En definitiva que la última película no defrauda, que ofrece lo que uno espera ver e incluso sorprende y que es el cierre perfecto para uno de los proyectos más logrados de la industria del cine en los últimos años, que nos ha mantenido en vilo durante una década y que será difícil que se repita al mismo nivel.




MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADOOOOO, CONTIENE SPOILERS!!!!

- La entrada y, por supuesto, la salida de Gringotts con el dragón, todo un festín de efectos visuales.
- El ataque a Hogwarts al completo, una batalla espectacular como pocas.
- La resurrección de Potter utilizando una de las reliquias y la conversación que tiene con Dumbledore en la que le explica su plan.
- La escena de la sala de los menesteres, otro plato fuerte de efectos visuales.
- El enfrentamiento final entre Potter y Voldemort sobretodo porque supone, gracias a las intervenciones de los secundarios, de una auténtica pugna entre lo inhumano y lo humano. Podríamos decir que la amistad es el arma que esgrimen en los de Hogwarts y el miedo la que esgrimen los mortífagos.
- La escena final, contra todo pronóstico no resulta ñoña, emociona en cierto modo y es una buena forma de cerrar el círculo.

sábado, 18 de julio de 2009

"Harry Potter y el misterio del príncipe" (David Yates, 2009)



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Harry Potter and the half-blood prince
País: Reino Unido.
Duración: 155 min.
Género: Aventuras, fantasía, misterio.
Interpretación: Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert Grint (Ron Weasley), Emma Watson (Hermione Granger), Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange), Jim Broadbent (Horace Slughorn), David Bradley (Argus Filch), Robbie Coltrane (Rubeus Hagrid), Tom Felton (Draco Malfoy), Michael Gambon (Albus Dumbledore), Alan Rickman (Severus Snape), Maggie Smith (Minerva McGonagall), Bonnie Wright (Ginny Weasley), David Thewlis (Remus Lupin), Jessie Cave (Lavender Brown).
Guión: Steve Kloves; basado en la novela de J.K. Rowling.
Producción: David Heyman y David Barron.
Música: Nicholas Hooper.
Fotografía: Bruno Delbonnel.
Montaje: Mark Day.
Diseño de producción: Stuart Craig.
Vestuario: Jany Temime.
Estreno en Reino Unido: 15 Julio 2009.
Estreno en España: 15 Julio 2009.


"Harry Potter y el príncipe mendigo" era uno de los libros de la saga más complicados de adaptar al cine o mejor dicho, de convertir en un guión cinematográfico. Un libro permite detallar a lo largo de las páginas multitud de aspectos como el contexto en el que se mueven los personajes y además desarrollar varias historias o varios asuntos de interés sin escatimar en descripciones, pero en el cine todo debe quedar constreñido, dos horas y media como sucede en este caso, porque alargar este metraje no es recomendable y, por su puesto, resulta escasamente comercial (quizás por eso de "Canción de hielo y fuego" están haciendo una serie de televisión). Esta sexta parte de las aventuras de Harry Potter entrañaba muchas dificultades porque la acción vuelve situarse en Hogwarts a lo largo de un curso escolar con sus clases, sus exámenes y sus partidos de Quiddich, porque además los chavales andan en plena "edad del pavo" con los primeros escarceos sentimentales por aquí y por allá, porque fuera de Hogwarts los mortífagos están obteniendo cada vez más poder y la situación política del mundo mago está dando un vuelco y porque a parte de todo este contexto se desarrollan varias tramas en el presente y se recupera además el pasado, la historia de un jovencísimo Tom Riddle que es importante para conocer los porqués de Voldemort.

Casi nada al aparato, mucho por explicar y encajar en un guión para explicar todo ello en imágenes y diálogos precisaba de mucha síntesis. Pienso que el trabajo de Steve Kloves en todos y cada uno de los guiones de las películas de Harry Potter (ha hecho todos menos el de "Harry Potter y la orden del Fénix") es un más que notable trabajo y dudo que debamos cargar las tintas sobre él en los "peros" que ofrece esta película, que los tiene o yo al menos se los veo. En principio la labor de síntesis en esta película es buena. Pienso en cambio que la serie cinematográfica de Harry Potter peca de lo mismo que pecó la propia J. K. Rowlings y es centrarse en lo que el público o los lectores quieren que seguramente no siempre termina siendo lo más adecuado. Así pues creo que la culpa de que esta película te deje indeferente (que creo que es la sensación mayoritaria del público al salir de la sala) no creo que haya que centrarla en Steve Kloves ni tampoco en el director, sino más bien en la productora (en realidad esta saga, no nos engañemos no es un producto de autor, sino un blockbaster urdido por la Warner Brothers con todos los medios a su alcance).

Tuve la sensación viendo la película y una vez vista, que se ha pretendido hacer una entrega más oscura, más adulta, que se ha intentado acentuar el contenido dramático y terrorífico y que se han dejado de lado algunos temas que desde la producción no se consideran importantes o se creen más apropiados para las dos películas que van a cerrar la saga y para las que ya hay fechas: noviembre de 2010 y julio de 2011. Tuve la sensación de que aunque sea importante en este argumento y veamos alguna cosa, el pasado de Voldemort no lo han querido mostrar aún a fondo y tuve la sensación de que aunque haya un par de escenas dedicadas a ello, el terror que surge con la toma de poder de los mortífagos no lo han querido mostrar del todo (no me convence por cierto la destrucción del puente del milenio al comienzo aunque es una escena de impacto y sí bastante más aquella en que aparecen los mortífagos en casa de los Weasley provocando el caos).

A parte me da la sensación que han querido concentrarse más en los actores y en los resortes dramáticos y sentimentales de la historia y menos en el contexto, dejando a un lado el componente fantástico durante gran parte del metraje para hablar más de relaciones, de amoríos o de dramas personales. Incluso la acción, que realmente es lo que pienso que sí domina David Yates, queda en

un segundo plano y en muchas escenas todo se detiene para sacar el jugo y recrearse con primeros planos a situaciones de soledad, de compañerismo, de amistad o de intimidad. Cuando el primer plano es de Michael Gambon (Dumbledore), de Alan Rickman (Snape) o de Jim Broadbent (Slughron) la película crece, pero cuando son el resto del reparto los que tienen que trasmitir emociones la cosa flojea (es una pena, pero por ejemplo la relación entre Ginny y Harry es un desastre).

Tanto el planteamiento de la película como los asuntos que se focalizan en el argumento me parecen un error. Se han centrado seguramente en lo que los productores creen que es lo que zarandea emotivamente al público y hacia lo que sobredimensiona dramáticamente la serie, se ha querido convertir esta película en un cliffhanger que deje a todo el mundo con ganas de más (para que se me entienda como lo fue en su día "El imperio contraataca" para Star Wars) pero pienso que es un error porque la intensidad dramática que pretendían lograr se diluye y evapora con actuaciones muy justitas, a menudo sobreactuadas que no logran impactarnos emocionalmente en ningún momento. Y me explico: ninguno de los sucesos claves a nivel emocional de la película logra ponernos un nudo en el pecho cuando para nada debería ser así y mucho menos con el desenlace.

Al margen de lo dicho, que considero un terrible error de planteamiento por parte de la Warner porque viene a ser algo así como apostar por tu caballo más lento (la capacidad del reparto para emocionarnos), lo que es diseño de producción sigue siendo brillante aunque también pondría peros a ello ya que pienso que Alfonso Quaron que firmó el mejor título de la serie ("El prisionero de Azkabán") e incluso Chris Columbus en las dos primeras entregas lograron una puesta en escena más apropiada y menos dependiente de efectos especiales que con el paso del tiempo harán envejecer muy mal a estas películas (de hecho muchos fondos ya "cantan" en exceso). Lo que más me ha gustado en "El príncipe mestizo" ha sido cuando entraba en acción Bellatrix Lestrange (Helena Bonhan Carter), el entrenamiento de quiddich en el que Ron se "sale", cuando se recordaba el pasado de Tom Riddle y desde luego cuando Dumbledore y Harry entran en la cueva al final todas ellas escenas de acción que David Yates sí desarrolla mucho mejor.

Por su puesto la película es entretenida (la historia de Harry lo es), va a recaudar muchísimo dinero, la va a ver muchísima gente, está por encima de la media de lo que podemos ver hoy en día en un cine aunque sólo sea por el mimo en la producción y el cuidado con el que está hecha, cumple en definitiva con lo que se espera de ella pero no soporta un análisis munucioso porque no deja huella y se ha hecho para ello. En ese sentido es una película que no logra dar lo que promete, pero en cualquier hay tantos pros como contras, la valoración final que de ella podamos hacer tiene tantos claros como oscuros, igual que su visionado, que te lleva dando tumbos entre escenas que te atrapan completamente la atención y otras que no te aportan demasiado. Al final me resisto a considerarla una película prescindible o mala, no lo es, es fallida más bien, pero al menos se ha intentado aportar algo más a la saga, un tratamiento más adulto, se ha intentado darle profundidad e intensidad dramática y mucho peor hubiera sido caer en el recurso fácil de hacer todas las películas calcadas una a otra.

En definitiva, película de visión obligatoria para seguir hilando el argumento hasta la conclusión de la saga pero que está por debajo de sus propias posibilidades y de la que uno se olvida prácticamente nada más verla. Veremos si el colofón sí nos da lo que se promete.