Que Disney se ha tomado el universo de Star Wars muy en serio ya lo demostraba "The Mandalorian", pero "Andor" lo confirma en su primera temporada (estamos a la espera de la segunda). Doce episodios ambientados cinco años antes del ataque que vimos en "Rogue one" (Gareth Edwards, 2016) que siguen las andanzas de Cassian Andor mientras paralelamente se va forjando la alianza rebelde. Una serie adulta, coral, muy respetuosa con el espíritu de la primera entrega cinematográfica, narrativamente muy atractiva por los saltos adelante y atrás en el tiempo para conocer el pasado de algún personaje y con varios focos de interés a parte del protagonista, e incluso giros en los acontecimientos que llevan la aventura de un lugar a otro y crean subtramas dentro del arco principal. No sólo es muy entretenida, es que además tiene una mirada adulta y dramática de la situación de los personajes que hace que lo que acontece recupere la intensidad que se perdió con entregas más dirigidas al público infantil y la acción. En esta serie no es que no haya acción, pero suspense político y drama ganan mucho peso y convirtiendo el visionado en una experiencia muy grata para el antiguo fan de la saga, ya entrado en años y decepcionado con el barniz infantil que se le dio a Star Wars en la primera trilogía y series posteriores.
A estas alturas el seguidor habitual del cine de Woody Allen, que identifica cualquier película que haga como suya porque mantiene constantes sus señas de identidad, sabe que aunque los cimientos argumentales sean parecidos a otros ya vistos volverá a disfrutar como hizo en la anterior y así es. En este caso propone una comedia romántica adolescente con personajes buscándose a sí mismos por un Nueva York lluvioso repleto de famosetes y actores y así habla de enredos juveniles a la vez que nos hace penetrar en algunos círculos sociales de alto standing, algo muy de su gusto y bastante glamouroso (aunque iremos advirtiendo que no todo es lo que parece). La trama que teje para la ocasión y que desarrolla en una ajustadísima hora y media se vuelve especialmente atractiva Timothée Chalamet mediante porque si en algo es magnífico es en eso tan difícil de hacernos empatizar con él aunque a veces tenga aspecto de niñato (con él me pasa justo lo contrario que con Andrew Gardfield) y está muy bien acompañado por una Elle Fanning con un personaje exótico y divertido que da mucho juego. Es una historia más o menos sencilla, sin mucha enjundia (aunque también la tiene) que proporciona un visionado agradable, alguna sonrisa y un paseo agradable por uno de los platós habituales de Allen, su ciudad.
Te acercas a esta película con el reclamo de que es una película de acción porque tanto director como protagonista es lo que suelen hacer. El argumento también promete ya que el protagonista por A o por B (no destripemos nada) ha de volver a trapichear con los bajos fondos por un problema personal y eso le va a acarrear problemas para eludir la justicia ocultando una mercancía ilícita en un barco...Atractivo a priori, pero desaprovechado a posteriori porque sólo por momentos logra el clima que pretende, la trama te va perdiendo progresivamente hasta desembocar en un final algo decepcionante y, además, tengo la sensación que ha habido problemas en montaje porque por momentos lo que acontece me parece que están explicado de manera algo chapucera. Y no entro en detalles con los actores y los personajes, pero si apuntar que el reparto, que no está mal, me parece bastante desaprovechado. ¿Se puede ver? Sí, pero me defraudó bastante.
Reparto: Felicity Jones (Jyn Erso), Forest Whitaker (Saw Guerrera), Mads Mikkelsen, Ben Mendelsohn, Alan Tudyk, Donnie Yen, Diego Luna Capitán Casina Andor). Guión: Chris Weitz; basado en los personajes creados por George Lucas.
Música: Michael Giacchino
Estreno en España: 16 Diciembre 2016.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Un episodio pequeño dentro de la saga contado a lo grande y destinado a servir de entretenimiento sobretodo para los fans del Universo Star Wars. Para el resto una más que correcta película de acción con un final trepidante.
En su segunda película el director sudafricano Neill Blomkamp baja uno o dos escalones el nivel que consiguió con “Distrito 9” pese a disponer de más medios y una estrella como Damon y quizás es porque en cuanto la película se “acelera” y se vuelve épica pierde gran parte del interés inicial.
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Guión: Neill Blomkamp.
País: USA.
Duración: 109 min.
Género: Ciencia-ficción, acción.
Reparto: Matt Damon (Max), Jodie Foster (Delacourt), Sharlto Copley (Kruger), Alice Braga (Frey), Wagner Moura(Spider), Diego Luna (Julio), William Fichtner (John Carlyle), Josh Blacker (Crowe), Brandon Auret (Drake).
Producción: Simon Kinberg, Bill Block y Neill Blomkamp.
Música: Ryan Amon.
Fotografía: Trent Opaloch.
Montaje: Julian Clarke y Lee Smith.
Diseño de producción: Philip Ivey.
Vestuario: April Ferry.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España.
Estreno en USA: 9 Agosto 2013.
Estreno en España: 16 Agosto 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.
Recomendada para amantes de la ciencia-ficción y la acción aunque yo advertiría que quedarán más contentos los segundos que los primeros, porque si se hubiera prescindido de tanta persecución y pelea la película podría haber sido mucho mejor.
**** Título original: Milk. País: USA. Duración: 128 min. Género: Biopic, drama. Interpretación: Sean Penn (Harvey Milk), James Franco (Scott Smith), Emile Hirsch (Cleve Jones), Josh Brolin (Dan White), Diego Luna (Jack Lira), Alison Pill (Anne Kronenberg), Victor Garber (alcalde Moscone), Denis O’Hare (John Briggs), Joseph Cross (Dick Pabich). Distribuidora: Universal Pictures International Spain.
Pocos directores hay tan inclasificables como Gus Van Sant, un tipo capaz de sorprender con títulos "indies" y de "autor" como "Drugstore cowboy", "Mi idaho privado" o "Elephant" o de marcarse un remake de "Piscosis" que cabreó a la mayoría de los espectadores porque era un auténtico calco pero en color. Para colmo, de vez en cuando se saca de la manga títulos como "El indomable Will Hunting" o "Mi nombres es Harvey Milk", que dan en la diana de público y crítica y, más asequibles, se convierten en grandes títulos reconocidos en los óscars y nominados a mejor película y mejor director. Uno nunca sabe qué se va a encontrar con este director.
En este caso, he de reconocerlo, la película sobre el activista político de la liberación gay Harvey Milk, que se convirtió en concejal de distrito en san Francisco me echaba para atrás inicialmente y no por ningún tipo de complejo ni reticencia sobre la temática, que no la tengo, sino porque me temía una película farragosamente política y aburrida. Para mi alegría se trata de todo lo contrario, invito a verla y me parece uno de los mejores títulos del 2008 sin ninguna duda. Voy a decir más, hasta ahora me parece la mejor película de Gus Van Sant.
La película cosechó ocho nominaciones en los óscars (mejor película, director, actor principal, actor de reparto, guión original, banda sonora, diseño de vestuario y montaje) y se alzó con el triunfo de Sean Penn como actor (su segundo óscar tras el que lograra en "Mystic river" en 2003) y con el de mejor guión original para Dustin Lance Black.
Van Sant recorre los años en que Harvey Milk lideró la revolución gay en el distrito de Castro en la ciudad de San Francisco y consigue no sólo una magnífica reconstrucción de época sino también una minuciosa radiografía sobre los entresijos políticos y un emotivo relato sobre una personalidad de enorme tirón popular, de gran fuerza y de la que emana una extraordinaria energía positiva. Es indudable que la película se beneficia del carácter de Milk, abierto, con desparpajo, con una alegría de vivir que se contagiaba meramente observando su rostro y esa sonrisa incondicional y próxima. El milagro es que Sean Penn logra hacer suya esa forma de ser y se transforma literalmente en el personaje en una identificación maravillosa e inolvidable que le ha valió un rotundo reconocimiento y casi todos los premios de interpretación de la industria cinematográfica y con todo merecimiento (¡¡¡Qué grandísimo actor es Sean Penn!!). En cualquier caso no es sólo Penn el que está excepcional, hay que fijarse también en el fabuloso trabajo de Josh Borlin (también nominado, aunque como secundario), James Franco (magnífica la progresión de este actor), Emile Hirsch (revelación de "Hacia rutas salvajes", una película que recomiendo) o Diego Luna, todos ellos en estado de gracia interpretativa.
El caso es que una película que corría el riesgo de ser farragosa y tediosa se revela como todo lo contrario. Viene a ser lo que podríamos denominar una película "total" en el sentido de que Van Sant y su equipo (extraordinario en todos los apartados) aciertan a todos los niveles. La película es entretenida, reveladora, profundamente humana y próxima, interesante y combina a la perfección el intimismo del personaje principal y su entorno con lo que es puramente historia de norteamérica. Y además su visionado revela un extremo cuidado en todo lo que tiene que ver con la confección de la película, desde el montaje a la fotografía pasando por todos los departamentos. Sin duda una gran película de muy recomendable visionado.