Mostrando entradas con la etiqueta Brad Pitt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brad Pitt. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de julio de 2025

"F1. La película" (Joseph Kosinski, 2025)

****
#BradPitt #DamsonIdris #KerryCondon #JavierBardem #TobiasMenzies #Kim Bodnia #SarahNiles #JosephKosinski

Está más cerca de "Gran turismo" (Neill Blomkamp, 2023) que de "Grand prix" (John Frankenheimer, 1966) y es prima hermana de "Rush" (Ron Howard, 2013) y "Le Mans 66'" (James Mangold, 2019), todas disfrutables para amantes de los coches y la velocidad. En este caso se trata de una película que va a lo que va y que te lo ofrece. Grandes escenas en carrera, acción a raudales, emoción potenciada por una banda sonora potente y hechuras de peli de los ochenta y noventa (le habría encantado a Tony Scott) con guapazo de vuelta de todo a lo cowboy, incluido. Joseph Kosinski vuelve a hacer la magia que consiguió con "Top gun: Maverick" (2022) porque a veces no se trata de hacer una película redonda, especialmente si tienes un guión previsible, que lo es, a veces se trata de conseguir la mejor película a partir de los recursos que dispones y hay que reconocer que aprovecha todos y de manera inmejorable. Los actores, la trama, los cameos (Fernando Alonso y Carlos Sainz incluidos), la fotografía, el montaje, la música, el sonido, todo se integra perfectamente para que el espectador se entretenga a lo grande. Yo me lo pasé pipa. 

martes, 27 de junio de 2023

"Babylon" (Damien Chazelle, 2022)

****
#MargotRobbie #BradPitt #DiegoCalva #DamienChazelle #cine

Muy ambiciosa película que firma Damien Chazelle en el guión y tras la cámara, pero es que el director de "Whiplash" (2014) y "La la land" (2016) no es cualquiera. Pretende nada menos que homenajear y a la vez desmitificar el Hollywood clásico, retratar los años 20 del siglo pasado como nadie se ha atrevido, mostrar todo el glamour y toda la miseria que ofrecía y ofrece el mundo del cine y la fama y, por si esto no fuera poco hace un relato fascinante del cine dentro del cine y de una relación romántica tóxica, el reverso tenebroso de lo que contaba en "La la land" e igualmente con inspiración musical. Son muchas cosas y muy buenas intenciones que no siempre funcionan y con una valentía que propicia algunas de las escenas más incómodas, inquietantes y políticamente incorrectas que hemos visto en bastante tiempo. Normal que no acumulara demasiadas nominaciones en los Óscars y que se la sacara de la decena de aspirantes a mejor película, pese a ser sin duda uno de los mejores títulos del año, pero precisamente no es que deje bien a la industria de Los Ángeles y tampoco al hampa que se le sospecha detrás (Muy injusto no nominar como mejor actriz a Margot Robbie). El estilo frenético, con un montaje esmeradísimo, pero que va a toda pastilla y todo trufado de una poderosa banda sonora que contribuye a acelerarte el pulso cuando al director le interesa. Vamos, todo un alarde audiovisual cuya única pega es que no es recomendable para cualquier público porque, digámoslo así, de "amable" no tiene nada. Ácida, corrosiva, intensa y a la yugular, haciendo gala de un humor negro que se ríe de todo y todos. Fue nominada a mejor banda sonora, vestuario y diseño de producción. 

miércoles, 26 de abril de 2023

"Bullet train" (David Leitch, 2022)

***
#DavidLeitch #BradPitt #AaronTaylor-Johnson #MichaelShannon #cine #CineAcción 

Comedia gamberra de acción que comparte estilo visual y argumental con títulos con mucha garra como los de Quentin Tarantino o, sobretodo,  Guy Ritchie en los que se mezclan personajes con verborrea, humor negro, acción y alguna escena de violencia que te impacta como un corte en un dedo. En esta ocasión todo gira en torno a varios asesinos a sueldo que coinciden en un tren bala que viaja por Japón y que, conforme avanza la película vemos que están interrelacionados por una u otra razón. Un montaje muy dinámico, una narración de historias entrelazadas que va a toda velocidad  cambiando de personaje o yendo hacia adelante y atrás en el tiempo y diálogos ingeniosos que te exigen estar atento para no perder información. Es un entretenimiento chirriante y excesivo que no debes tomarte muy en serio y que está especialmente diseñado para gustar a un público de mente ágil, con ganas de evadirse y con estómago suficiente para no acongojarse con los momentos violentos. 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

"Doce monos" (Terry Gilliam, 1995)

*****

Cuando se estrenó me produjo una extraña fascinación y me pareció inquietante e hipnótica, pero vista ahora mismo pone los pelos de punta porque lo que en 1995 era ciencia-ficción en 2020 podría, en parte, no estar muy lejos de la realidad. Cuenta como varios científicos del futuro mandan hacia el pasado a un "voluntario" para descubrir cómo se originó una pandemia que mató a millones de personas. Terry Gilliam aporta su capacidad para recrear ambientes extraños, abigarrados e inquietantes  y para retratar personajes azotados por sus circunstancias, en este caso alguien con mucha información (sabe algo que todos ignoran) al que todos toman por un loco menos una psiquiatra que trata de ayudarle. El guión, de David y Janet Peoples, basado en un mediometraje francés de 1962 llamado "La Jetée" es magnífico, juega con pasado y presente, con lo onírico y lo real, con la locura y la cordura e incorpora además ingredientes románticos, de suspense y de thriller. Particularmente el uso de los viajes en el tiempo y su final me parecen un acierto (¡ojo! que puede tener varias lecturas) y me encanta el uso del tema "Suite punta del este" de Astor Piazzolla, que casa a la perfección con el torno fatalista y peturbador que envuelve todo el argumento. La película obtuvo dos nominaciones en los óscars (Brad Pitt como mejor actor secundario y vestuario).
 

miércoles, 15 de julio de 2020

"Leyendas de pasión" (Edward Zwick, 1994)

***
Siempre he pensado que el cocktail de elementos que se reúnen en esta película debería funcionar mejor, de hecho se estrenó en temporada de óscars y aspiraba a conseguir nominaciones y premios que no llegaron en la cantidad esperada, pero lo cierto es que fue un notable éxito y a nivel popular es una de las películas más recordadas del entonces emergente Brad Pitt. Trata sobre los tres hijos de un Coronel retirado en un rancho de Montana a comienzos de siglo XX y todas las penurias  que les suceden a lo largo de sus vidas con la primera guerra mundial por medio y la presencia de una mujer que afectará la relación entre ellos. Las hermosísimas imágenes naturales realzadas por una imponente fotografía de John Toll y la evocadora banda sonora de James Horner y Vic Frasier logran transmitir la mezcla de épica y lírica que late en el relato y acompañan adecuadamente el tono agridulce que tiñe todo el argumento, pero a mi juicio la narración va y viene, con altibajos y no funciona igual de bien. Entiendo que el trabajo de montaje debió ser arduo, pero pienso que el conjunto naufraga por ese lado y a pesar de que todo trata de avanzar rápido, quizás demasiado, la película termina haciéndose un poco larga. En definitiva un melodrama romántico desigual, imperfecto, pero muy hermoso. Consiguió el Óscar a mejor fotografía y fue nominada a mejor diseño de producción y mejor sonido.

jueves, 11 de junio de 2020

Sr. y Sra Smith (Doug Liman, 2005)

**
Tras el enorme éxito mundial de "El caso Bourne" (1992) la entonces pareja de guapos del momento (Brad Pitt y Angelina Jolie) se unió al director de aquella, Doug Liman, para hacer caja con esta comedia de acción aparatosa y espionaje en la que un matrimonio aburrido por la rutina del día a día de pronto se ve obligado a luchar uno contra otro al pertenecer a organizaciones secretas enfrentadas entre sí. El punto de partida, a priori, no está mal y viene a ser lo que ya hizo Danny de Vito con "La guerra de los Rose" (1989) pero llevado  al límite; el problema es que el guión patina de forma estrepitosa porque el humor que se pretende es forzado y tontorrón, el enfrentamiento - atracción funciona porque los dos actores tienen una indudable química (terminaron siendo pareja) pero no porque se presente un juego de equívocos brillante ni situaciones verosímiles y la acción entretiene, pero cuando la ves intuyes rápidamente que había muchas más posibilidades para sacarle muchísimo más jugo a la idea. Por lo que a mí respecta la fórmula termino aburriéndome.

miércoles, 15 de enero de 2020

"Ad astra" (James Gray, 2019)


***
Drama que podríamos calificar como ciencia-ficción de autor. Los grandes estudios ya no planifican películas de este tipo, así que tiene las virtudes y defectos del cine de su director. Argumentalmente apuesta por la aventura espacial y se nota que han tratado de incorporar sucesos que garantizan cierto entretenimiento aunque no acaban de funcionar bien (alguno por rebuscado termina siendo inverosímil). Creo que no es lo que más le interesa a James Gray que donde pone fundamentalmente su empeño es en convertir la película en una experiencia sensorial diferente a todo cuanto hemos visto antes. Se pretende cierto realismo pero a la vez la voz en off del protagonista da al conjunto un enfoque introspectivo y existencial cruce de relatos como "El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad y "Solaris" de Stanislaw Lem que puede resultar tan interesante para unos como pesado para otros y el tono que le dan la fotografía y la banda sonora está impregnado de cierto suspense, una atmósfera extraña, inquietante e inhóspita. El visionado, especialmente recomendable si es en pantalla grande, resulta tan fascinante como contemplativo y no dejará indiferente a nadie. O te atrapa irremediablemente o te aburre, no hay término medio.

jueves, 24 de octubre de 2019

“Érase una vez en Hollywood” (Quentin Tarantino, 2019)

Te puede gustar o no Quentin Tarantino pero cada una de sus películas es un acontecimiento porque en ellas ejerce de “autor” y cuenta lo que se le antoja en cada momento con una inmejorable capacidad narrativa y técnica y un estilo propio e inimitable. En esta ocasión ambienta su relato en el Hollywood de finales de los años 60’s torno a un actor de segunda fila y su doble de acción, que se instalan en un apartamento cercano al de Roman Polanski y Sharon Tate en Los Ángeles. Hay en su película homenaje y recreación de época, la reconstrucción de un ambiente, dos actores magníficos y una suerte de tensión que late de inicio a fin y te mantiene pegado a la butaca. Tú decides si lo que cuenta te conquista, pero es cine del bueno.


****

Título original: Once Upon a Time in... Hollywood
Duración: 165 min.
País: Estados Unidos
Guión: Quentin Tarantino
Música: Varios
Fotografía: Robert Richardson
Reparto: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley, Al Pacino, Kurt Russell, Bruce Dern, Timothy Olyphant, Dakota Fanning, Damian Lewis, Luke Perry, Lorenza Izzo, Michael Madsen, Zoe Bell, Clifton Collins Jr., Scoot McNairy
Productora: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Sony Pictures Entertainment (SPE) / Heyday Films / Visiona Romantica

Género: Drama, Hollywood, cine dentro del cine


lunes, 20 de marzo de 2017

"Aliados" (Robert Zemeckis, 2016)


***
Correcta mezcla romántica y de espías durante la 2ª guerra mundial que se puede ver, aunque se apoya más en el glamour de sus actores y en la recreación de época que en una emoción e intensidad de la que carece. Será más recordada porque supuso el final de la relación de Pitt y Jolie, que por sus virtudes cinematográficas, no obstante las películas de Zemeckis siempre tienen algo.

viernes, 24 de enero de 2014

“12 años de esclavitud” (Steve McQueen, 2013)

Sobrio drama sobre la esclavitud que te mete al máximo en la época y situación del protagonista logrando que entiendas a la perfección lo que suponía ser negro a mitad del siglo XIX en norteamerica.

*****
Título original: Twelve years a slave.
Países: EEUU y Reino Unido.
Duración: 135 min.
Género: Biopic, drama.
Reparto: Chiwetel Ejiofor (Solomon Northup), Michael Fassbender (Edwin Epps), Benedict Cumberbatch (Ford), Paul Dano (Tibeats), Paul Giamatti (Freeman), Lupita Nyong’o (Patsey), Sarah Paulson (Sra. Epps), Brad Pitt (Bass), Alfre Woodard (Sra. Shaw), Garret Dillahunt (Armsby), Scoot McNairy (Brown).
Guión: John Ridley; basado en la autobiografía de Solomon Northup.
Producción: Brad Pitt, Dede Gardner, Anthony Katagas, Jeremy Kleiner, Bill Pohlad, Arnon Milchan y Steve McQueen.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Sean Bobbit.
Montaje: Joe Walker.
Diseño de producción: Adam Stockhausen.
Vestuario: Patricia Norris.
Distribuidora: DeAPlaneta.
Estreno en USA: 8 Noviembre 2013.
Estreno en España: 13 Diciembre 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.

Esta es una de esas películas que hay que ver por dura que sea porque te ayuda a comprender mucho mejor ciertas cosas. Eso sí, te trasnporta a la época buscando ser verosímil, es cruda en muchos momentos y pretende transmitirte el estado anímico del protagonista, así que el visionado resulta exigente en ese sentido.


miércoles, 14 de agosto de 2013

“Guerra mundial Z” (Marc Forster, 2013)

Trepidante película de tensión y acción como si de una capítulo de “Walking dead” a lo grande se tratara y en la que, una vez más, Brad Pitt nos hace olvidarnos de todo apoderándose de nuestro interés de inicio a fin.

***
Título original: World War Z.
País: EEUU. 
Duración: 116 min. Género: Acción, terror.
Reparto: Brad Pitt (Gerry Lane), Mireille Enos  (Karin Lane), Daniella Kertesz (Segen), James Badge Dale (capitán Speke), Matthew Fox (militar), David Morse (Burt).
Guión: Matthew Michael Carnahan, Drew Goddard y Damon Lindelof; basado en la novela de Max Brooks, adaptada por Matthew Michael Carnahan y J. Michael Straczynski.
Producción: Brad Pitt, Ian Bryce, Dede Gardner y Jeremy Kleiner.
Música: Marco Beltrami.
Fotografía: Ben Seresin.
Montaje: Matt Chesse y Roger Barton.
Diseño de producción: Nigel Phelps.
Vestuario: Mayes C. Rubeo. 
Distribuidora: Paramount Pictures Spain.
Estreno en USA: 21 Junio 2013.
Estreno en España: 2 Agosto 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.

Recomendada para aquellos que quieran sentarse en una butaca y no parpadear en dos horas. Admito alguna pega y algún pero por aquello de que la película poco tiene que ver con la novela, que hay cositas que podrían resolverse mejor y que es más todos los públicos de lo que debería, pero como entretenimiento, que es lo que es y no otra cosa ¡¡¡mammma mía!!!! Se pasa en un suspiro y ¡qué tensión!


sábado, 12 de enero de 2013

“Mátalos suavemente” (Andrew Dominik, 2012)

Andrew Dominik sobredimensiona una trama criminal relativamente simple tornándola llamativa con su ritmo fílmico, su manejo de la cámara y una colección de diálogos en los que se luce un reparto potente y que hacen guiños a otros títulos de asunto similar como “Los Soprano”, “Drive” o incluso “Pulp fiction”.


****
Título original: Killing them softly.
AKA: Cogan’s trade.
País: EEUU. Año: 2012.
Duración: 97 min.
Género: Thriller, criminal, mafia.
Reparto: Brad Pitt (Jackie Cogan), Richard Jenkins (Driver), James Gandolfini (Mickey), Ray Liotta (Markie), Scoot McNairy (Frankie), Ben Mendelsohn (Russell), Vincent Curatola (Johnny Amato), Sam Shepard (Dillon).
Guión: Andrew Dominik; basado en la novela de George V. Higgins.
Producción: Dede Gardner, Brad Pitt, Paula Mae Schwartz, Steve Schwartz y Anthony Katagas.
Fotografía: Greig Fraser.
Montaje: Brian A. Kates.
Diseño de producción: Patricia Norris.
Vestuario: Patricia Norris.
Distribuidora: DeAPlaneta.
Estreno en USA: 19 Octubre 2012.
Estreno en España: 21 Septiembre 2012.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.


Recomendada para......Se precisa cierto interés en nuevas fórmulas fílmicas. No es tan importante el argumento como el modo en que se nos cuenta. La acción queda desplazada por diálogos extensos que diseccionan a los personajes y unas calculadas dosis de violencia. Os gustará más a vosotros que a vosotras.

RESEÑA COMPLETA PRÓXIMAMENTE


domingo, 27 de mayo de 2012

“Moneyball: rompiendo las reglas” (Bennet Miller, 2011)


****
Título original: Moneyball.
País: USA.
Duración: 133 min.
Género: Biopic, drama.
Reparto: Brad Pitt (Billy Beane), Jonah Hill (Peter Brand), Philip Seymour Hoffman (Art Howe), Robin Wright (Sharon), Chris Pratt (Scott), Tammy Blanchard (Elizabeth), Stephen Bishop (David).
Guión: Steven Zaillian y Aaron Sorkin; basado en un argumento de Stan Chervin; a partir de una novela de Michael Lewis.
Producción: Michal De Luca, Rachael Horovitz, Scott Rudin y Brad Pitt.
Música: Mychael Danna.
Fotografía: Wally Pfister.
Montaje: Christopher Tellefsen.
 Diseño de producción: Jess Gonchor.
 Vestuario: Kasia Walicka-Maimone.
Distribuidora: Sony Pictures Releasing de España.
Estreno en USA: 23 Septiembre 2011.
Estreno en España: 3 Febrero 2012.




Ni hay que ser un fan del béisbol para que guste esta película ni tampoco esperar de ella un producto de evasión al uso. Basándose en un hecho real nos cuentan un cambio de rumbo con todo lo dramático y complejo que supone de pronto ir a contracorriente para buscar el éxito sin apenas medios para lograrlo. En las escenas encontramos discusiones de empresa, estadísticas de juego y algunas (no muchas) escenas de partidos, pero esencialmente lo que late de fondo, el alma del guión es toda una filosofía sobre como enfrentar no sólo el deporte sino la propia vida.


martes, 4 de octubre de 2011

"El árbol de la vida" (Terrence Malick, 2011)

*****
Título original: The tree of life.
Guión: Terrence Malick.
País: EEUU.
Duración: 141 min.
Género: Drama.
Reparto: Brad Pitt (Sr. O’Brien), Sean Penn (Jack), Jessica Chastain (Sra. O’Brien), Fiona Shaw (abuela), Irene Bedard (mensajera), Hunter McCracken (Jack joven), Laramie Eppler (R.L.), Tye Sheridan (Steve).
Producción: Dede Gardner, Sarah Green, Grant Hill, Brad Pitt y William Pohlad. Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Emmanuel Lubezki.
Montaje: Mark Yoshikawa.
Diseño de producción: Jack Fisk.
Vestuario: Jacqueline West.
Distribuidora: Tripictures.
Estreno en USA: 27 Mayo 2011.
Estreno en España: 16 Septiembre 2011.

Sorprendente, nunca había experimentado algo así en un cine, nada más salir los créditos el 80% de la sala dio un resoplido de alivio como quitándose un peso de encima, libre ya de ese reto personal que sin duda consistía en ver esta película. Días antes los medios de comunicación habían dado cuenta de las deserciones en masa de espectadores a la media hora de su inicio en muchos cines y en concreto en Barcelona alguna empresa ofrecía la posibilidad de entrar a ver otra película a cambio para evitar los abucheos que impedían a los fieles verla a su gusto.

“El árbol de la vida” ganó la Palma de oro en Cannes, lo cual no es garantía precisamente de que una película sea fácil de digerir, habida cuenta de la costumbre del festival francés a premiar el cine de autor, que a menudo dista mucho de los gustos del gran público. Además había provocado ya tantos aplausos como pitos y tantas críticas a favor como en contra según se podía leer o escuchar en las noticias. No debería haberme pillado de sorpresa, pero lo hizo el hecho de sentirme parte de una minoría tan minúscula tras la proyección porque a mí sí me gustó, así que mejor salí del cine sin mover músculo facial alguno para que nadie me apedreara (es un decir).














Bromas a parte cuando te pasa algo así empiezas a plantearte si no te habrás convertido en un bicho raro (ahora entiendo mejor “La metamorfosis” de Kafka) y te planteas si no habrás traspasado esa línea invisible que te convierte de pronto en un pedante, un snob o un frikie a ojos de los demás (seguro que sí, con esta reseña ya no me libro). El caso es que, a pesar de que me haya gustado “El árbol de la vida” me considero alguien bastante del montón con la única particularidad de haber visto bastante cine y conectar con ese afán por perderse en lo trascendente que parece tener Terrence Malick ¿Tan malo es? ¿Cuándo crucé esa frontera si yo veía cine por puro entretenimiento? ¿Es incompatible que te guste Terrence Malick por un lado y Spielberg, James Cameron, incluso John Hughes por otro?

El caso es que entiendo perfectamente a quienes “El árbol de la vida” les ha parecido un ladrillo, es la antítesis del cine actual al uso: más que contar una historia transmite sensaciones y reflexiones; se demora en algunas escenas por el mero hecho de que resultan emotivas, bellas o crean un ambiente lírico; utiliza la metáfora visual para lanzar ideas; no es explícita, exige un visionado atento y escrutador que descifre significados ocultos; salta en el tiempo y el espacio, juega con la memoria y los pensamientos profundos de los personajes y yuxtapone una infinidad de escenas que son momentos cruciales pero que no siempre guardan una relación causa-efecto. Curiosamente, lo que para algunos es un estilo insufrible y un tema pedante, para otros nos resulta apasionante y bello simplemente porque habla de la vida y la muerte, del individuo y el Universo, de nuestra esencia y nuestros anhelos...


Terrence Malick es seguramente uno de esos directores con los que mejor casa eso que se llama “cine de autor”. A lo largo de cuarenta años ha filmado sólo cinco películas que, debido a su peculiar estilo, lo han convertido en uno de los autores más reputados y peculiares: “Malas Tierras” (Badlands, 1973), “Días del cielo” (Days of Heaven, 1978), “La delgada línea roja” (The Thin Red Line, 1998) y “El nuevo mundo” (The New World, 2005) antes que la película que nos ocupa, aunque últimamente parece dispuesto a cambiar esta tónica porque tiene en post-producción “The Burial” (2012) y está trabajando en un documental sobre el universo y la naturaleza que estará narrado por Brad Pitt y se estrenará en 2014 en salas Imax bajo el título de “Voyage of Time” (2014) y que, no sé por qué me da, que va a tener mucho que ver con “El árbol de la vida”.






















Particularmente es un director que me fascina desde que vi “Días del cielo” y al que me rendí definitivamente tras ver “La delgada línea roja” (quien lea esto ya sabe a qué atenerse con mi opinión), con una personalidad fuera de lo común, enemigo de la vida pública (en sus contratos obliga a quedar eximido de cualquier aparición en entrevistas o promociones) y enamorado de la filosofía, la naturaleza y la esencia del ser humano. En todas su películas crea atmósferas únicas y suele detenerse en imágenes de gran belleza con las que lanza ideas a través de metáforas visuales. Podríamos decir que su manera de filmar vendría ser para el cine lo que la poesía es para la literatura, se ayuda mucho de la fotografía, el encuadre y la banda sonora y no le importa detenerse lo que sea preciso en una escena. Evidentemente su forma de trabajar no tiene nada que ver con el modus operandi del cine comercial, generalmente su cine se tacha de “lento” y “moroso” pero ¿cómo adentrarse con una cámara en el mundo del pensamiento y lo trascendente si no es de éste modo?

“El árbol de la vida” es una película que te sumerge literalmente en un estado de ánimo, que te invita a reflexionar sobre cosas importantes, que te empuja a divagar y como tal es tremendamente arriesgada y ambiciosa porque desde su misma concepción queda ya al margen de los gustos de muchas personas que no van al cine a eso, sino a entretenerse y olvidarse de sus problemas y lo hace porque pretende ir más allá de lo cotidiano y del divertimento y hablar de sentimientos y pensamientos universales.

Malick ha utilizado una familia y la muerte de uno de sus miembros como espina dorsal argumental para desarrollar todo sobre lo que quería hablar a través de imágenes y sonidos y eso algo denso, muy denso: con las imágenes que va mostrando, siempre realzadas por una extraordinaria banda sonora compuesta por temas clásicos podemos reflexionar sobre lo divino y lo humano, la relación del hombre con Dios, la importancia del ser humano en la creación, el poder de la Naturaleza, el milagro mismo de la vida, nuestro crecimiento, las relaciones con nuestras familias o la convulsión que siempre supone la muerte.

No es película para entretenerse, no es película de evasión, ni de visionado fácil y como recomiendan muchos críticos hay que verla consciente de lo que se va a ver, dispuesto a dejarse llevar y a entrar en su juego, a ser posible descansado, con la mente despejada y el ánimo en paz y desde luego en un cine, ya que considero imposible disfrutarla en ningún otro lugar ni circunstancia en la que cualquier cosa pueda distraernos y nos rinda.

Terrence Malick puede ser uno de los directores más “aburridos” de la historia del cine si no gusta su estilo, pero si te engancha te convulsiona. Llevo días dándole vueltas a las imágenes e ideas que brotan de “El árbol de la vida”. No sé dónde leí que lo importante no es la historia de la familia protagonista, sino lo que te hacen sentir las imágenes: el despertar a la vida, los primeros juegos, los paraísos perdidos, la forma en que nos determina la infancia, los celos por un hermano pequeño, la rebeldía ante la autoridad, el afán de aventura, el compañerismo, las relaciones filio-paternales y maritales, el deseo de destacar y ser especial, la derrota personal, el abatimiento, la sensación de pérdida y el miedo ante la muerte y finalmente la autorredención cuando aceptas tu destino, que es el mismo que el de todos tus iguales.....Es como si hubiera concentrado todo lo que te zarandea a lo largo de una vida en dos horas y cuarto.


















Esencialmente la película pivota sobre la relación de Jack (de mayor Sean Penn) con su familia y especialmente con su padre (un inesperadamente adusto y estricto Brad Pitt), pero las intenciones de Malick van más allá, utiliza a un individuo para hablar sobre todos nosotros, sobre la humanidad y la vida en general y lanza muchas ideas de corte filosófico y existencial: quizás deberíamos ser más espirituales, pero escogemos generalmente vivir una vida más acorde a lo natural que a lo divino (entenderéis esto después de oír una de las reflexiones de la madre, magnífica Jessica Chastain); sólo nos acordamos de Dios cuando las cosas se tuercen, pero si hay un Dios siempre habrá estado ahí; exigimos mucho, pero no siempre somos capaces de estar a la altura de lo que pedimos a los demás; nos creemos importantes, pensamos que cada una de nuestras vidas individuales es trascendente, pero sólo somos gotas minúsculas en un inmenso mar; pensamos que nuestros planeta y el presente son lo más importante, pero sólo es una mota en el Universo y lleva aquí millones de años y nos creemos con derecho de juzgar a los demás y a Dios cuando quizás todo responde a una simple cuestión de libre albedrío.

Al margen de que guste o no esta película cualquiera puede darse cuenta que filmar todo esto es tremendamente complicado y Terrence Malick en cambio logra hacerlo con un estilo propio, ajeno a cualquier moda, basado siempre en la yuxtaposición de imágenes y escenas muy trabajadas, con una acentuada pulsión lírica, recreándose siempre en lo que considera hermoso, ayudado por melodías de corte clásico y haciendo que su cámara planee literalmente por escenarios y lugares. Estamos ante lo que podríamos llamar un cine “etéreo” y trascendente que en esta película encuentra su máxima expresión en ese fragmento que habla sobre la creación de la Tierra y la evolución, veinte minutos más o menos que para muchos resultan insoportable y para otros en cambio son fascinantes o en ese final lleno de simbología en el que el personaje de Jack parece asimilar por fin su propio destino, que a fin de cuentas es el destino de todos.

Se puede hablar de esta película escribiendo auténticos ríos de tinta, de hecho creo que va a ser una de las que más se va a hablar de las estrenadas este 2011. Va a tener muchos detractores y pocos fans, como el cine mismo de su director y en efecto es porque resulta una película difícil y exigente que yo al menos no recomendaría a cualquiera porque no todo el mundo va a disfrutarla como no todo el mundo disfruta el Quijote o el Ulises de James Joyce. Y con esto no quiero decir que ésta película sea el “Quijote” del cine que para eso ya tendríamos por ejemplo a “Ciudadano Kane”, lo que digo es que tan lícito es querer ver una mera película de entretenimiento como querer ver una película que te remueva por dentro, pero es más fácil que guste la primera que la segunda y “El árbol de la vida” vendría a ser la campeona del segundo estilo. Al final todo se reduce a una cuestión de gustos y preferencias....a mí me encanta Malick, definitivamente, que le voy a hacer, soy la cucaracha de “La metamorfosis”, pero me consta que somos más de una J

MIS ESCENAS FAVORITAS ¡¡¡CUIDADO, SPOILERS!!!!



- La película está repleta de escenas espectaculares y es muy complicado quedarse únicamente con unas pocas, pero sobretodo yo diría que el trailer resume muy bien lo que es el conjunto con bellísimas imágenes, un compendio de lo que se va a ver y unas cuantas frases para meditar y todo mientras suena esa maravilla que es “Má Vlast Moldau” de Bedrich Smetana, una melodía que escuché por primera vez en “La llama sagrada” (George Cukor, 1942) y desde entonces me fascina. La primera vez que lo vi terminé con los pelos como escarpias:

"Las monjas nos enseñaron que hay dos caminos que puedes seguir en la vida: el de la naturaleza y el de lo divino, debes elegir cuál vas a seguir.

Lo divino no busca agradarse a sí mismo, acepta ser desairado, olvidado, no agradar, acepta los insultos.

La naturaleza sólo busca agradarse a sí misma y conseguir que otros la agraden, le gusta dárselas de gran señora, salirse con la suya, encuentra razones para ser infeliz cuando todo el mundo que la rodea resplandece y el amor sonríe a través de todas las cosas.

Nos enseñaron que nadie que amara el camino de lo divino acabaría mal. Yo te seré fiel, no importa lo que me suceda".

“Hay dos caminos que puedes seguir en la vida, el de la naturaleza y el de lo divino, debes elegir cual vas a seguir....Serás mayor antes de que ese árbol crezca....Hay que tener fuerza de voluntad para salir adelante....Vamos pégame, vamos hijo....Te tiene miedo, esperas de él cosas que sólo un adulto podría cumplir...Siempre he querido que seas fuerte, que seas tú mismo....Papá, mamá, siempre estáis conmigo y siempre lo estaréis.....Algún día caeremos, lloraremos y entenderemos todas las cosas....Guíanos hasta el fin de los tiempos....Si no sabes amar tu vida pasará como un destello”

- La sucesión completa de escenas del comienzo del Universo, de la formación de la Tierra, de los primeros animales y dentro de ella aquella en la que aparecen los dinosaurios y un velocirraptor se acerca por el cauce de un río a otro dinosaurio moribundo.

- El niño enfadándose al sufrir el síndrome del príncipe destronado al comprobar que su hermano pequeño le ha quitado protagonismo en el jardín de su casa.

- El padre pegando a su hijo y pidiéndole que le devuelva el golpe // El padre encerrando a su hijo en su habitación después de un mal comportamiento en la mesa // La madre perseguida por sus hijos con una lagartija, sin poderlos controlar, ante la ausencia del padre //El padre derrotado por el cierre de su empresa.

- Los niños jugando en la calle y la cámara vuelta del revés, mostrando sus sombras del derecho.

- Los chicos jugando en el río con el sol a trasluz, una escena bellísima y de una gran fisicidad.

- El final en la playa con los protagonistas reencontrándose.

MIS RESEÑAS FAVORITAS:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Terrence/Malick/poetica/pantalla/elpepicul/20110517elpepicul_2/Tes

http://www.abc.es/20110916/cultura/abcp-universo-ombligo-20110916.html

lunes, 5 de octubre de 2009

"Troya" (Wolfgang Petersen, 2004)




*****
País: USA.
Duración: 163 min.
Interpretación: Brad Pitt (Aquiles), Eric Bana (Héctor), Orlando Bloom (Paris), Diane Kruger (Helena), Sean Bean (Odiseo), Brian Cox (Agamenón), Julie Christie (Tetis), Peter O'Toole (Rey Príamo), Brendan Gleeson (Rey Menelao), Saffron Burrows (Andrómaca), Rose Byrne (Briseis).
Guión: David Benioff; basado en la "Ilíada" de Homero.
Producción: Wolfgang Petersen, Diana Rathbun y Colin Wilson.
Música: James Horner.
Fotografía: Roger Pratt.
Montaje: Peter Honess.
Diseño de producción: Nigel Phelps.
Dirección artística: Julian Ashby, Jon Billington, Andy Nicholson y Adam O'Neill.
Vestuario: Bob Ringwood.
Estreno en USA: 14 Mayo 2004.
Estreno en España: 14 Mayo 2004.



Hago comentario de "Troya" después de un mes de verla porque quería "mascarla" a conciencia sin que me influyera la impresión que tuve al salir del cine (que fue inmejorable) y porque quería hacerlo cuando la mayoría de los que entramos por Vianews la hubiéramos visto (Vic y Mañik también dirán que es porque soy un huevón y no meto tantas reseñas como antes, pero no les hagáis caso jeje). Pero bueno....a lo que íbamos....

Creo que "Troya" es lo que cabría esperar de cualquier película de evasión y espectáculo, de cualquier superproducción veraniega o navideña......No esperamos de ellas que sean la película definitiva porque el caso es que cada año hay algo más espectacular que ver que el anterior, pero sí esperamos que nos entretengan , que las historias nos emocionen y que, como mínimo, no sean chapuceras en su acabado. eso como mínimo, luego ya hay quien es más exigente y quien no lo es.....cuestión de gustos y apetencias.

Adelanto que la sensación que tuve nada más salir del cine es que había visto una de las mejores películas de los últimos meses y he de reconocer que me llegó, que me emocionó, que se me disparó la adrenalina y eso ya es mucho porque no suele pasar muchas veces; pero dándole vueltas creo que no sólo tiene esa virtud, creo que además es una película muy digna, muy bien hecha, muy trabajada.

El director es Wolfgang Petersen, que no es precisamente un cualquiera tras firmar "El submarino", "En la línea de fuego" o "La tormenta perfecta" entre otras. Podríamos decir que es uno de los más destacados directores de los grandes estudios en la actualidad. En este caso ha trabajado para Warner Bros y ha contado con un grandioso equipo técnico para llevar a la pantalla una historia que recoge parte de "La Iliada" y el comienzo de "La Odisea" de Homero, material argumental de interés indiscutible magníficamente adaptado por el guionista David Benhioff (Por cierto, qué pena que no haya continuado el mismo equipo inmediatamente con "La Odisea" protagonizada por Sean Bean en el papel de Ulises).

La calidad de la gente que hay tras las cámaras en esta película se nota en cada uno de los fotogramas, pero lo mejor es que no hay sensación de que este sea un drama histórico de "cartón piedra" como muchos otros que hemos visto. Para empezar los decorados (muchos de ellos londineses) no "cantan", los efectos especiales no se notan y la luz......la luz es la de los exteriores de Malta y el cielo, la atmósfera de la película está muy próxima a lo que uno espera de la Grecia clásica. La ambientación es magnífica y las cámaras de Petersen le sacan todo el partido posible con una puesta en escena estudiada al milímetro en la que predominan las pistas panorámicas y grandiosas tomas cenitales con grúas.....Os aseguro que os meteréis en el ambiente y además (Y ojo a este dato porque es muy importante) "viviréis" la acción con intensidad, pero sabréis donde se sitúa ésta en cada momento. Digo esto porque en muchas películas de acción actuales nos marean con la cámara y el montaje y uno no sabe ni dónde está cada cual, pero en "Troya" no es así y eso es un gran acierto del director.

También es un gran acierto que las batallas están muy bien explicadas (sabemos dónde está cada ejército, por dónde se mueven y qué estretegia usan) y que no dejan la espectacularidad a los efectos visuales o sonoros ni a una coreografía rebuscada en los enfrentamientos.....parece que la consigna es la simplicidad, pero por no por ello lo que vemos es menos atractivo para el espectador........Los ataques de Aquiles son antológicos siendo sencillos y lo mejor de todo es que son creíbles porque nadie se lo imaginaría levitando en el aire tipo Matrix, pero sí engañando a Héctor y a sus oponentes a base de movimientos de amago. ¡¡¡Fabuloso!!!!

Pero lo mejor de la película para mi gusto es que la historia y los personajes se han trabajado mucho y bien. Lo más importante de una película es que lo que te cuentan te llegue. Normalmente se suele utilizar el truco de utilizar un protagonista con el que nos identificamos y un antagonista a quien querríamos ver vencido.......esta película está tan bien hecha e interpretada que ni siquiera utilizan este recurso.....Fijaros que no hay buenos ni malos, que los personajes están muy bien matizados y que sus impulsos no son la bondad o la maldad....No hay blancos y negros, hay grises y las motivaciones son el amor, la ambición, el poder, la fama, el honor.....Los personajes te llegan por eso, porque los sientes cercanos y por ello el drama de cada uno de ellos interesa.

Nada de esto sería posible si los actores no estuvieran francamente bien y el caso es que lo están. Personalmente me quedo con Brian Cox (Agamenon) y con Peter O'Toole (Príamo) que me parece que están soberbios, pero el resto se encuentran a un alto nivel gracias sobretodo a lo bien perfilados que están sus personajes a través del guión. Se ha dicho que Brad Pitt quizás sea el que más flojea, pero no estoy de acuerdo, lo que ocurre es que su personaje es muy ingrato porque hay que reconocer que Aquiles a pesar de ser un héroe legendario tenía que ser un tipo engreído y un asesino y es de lo que hace. Por otro lado tenemos a Eric Bana como Héctor, del que sí se están diciendo muy buenas cosas, pero dejadme que haga también un comentario de contrapeso diciendo que el que realmente emociona es su personaje, representación del honor y el amor por su pueblo. En cuanto al resto todos muy bien, no me extiendo enumerando las virtudes de todos.

En fin, creo que se me nota ¿no? Que me pareció una película magnífica. Hay películas históricas grandiosas ya que es un género de abundantes buenos títulos, pero me parece un magnífico paso adelante en este tipo de cine porque creo que conjuga muy bien lo que tiene que ser el gran espectáculo de la actualidad con el respeto a las fuentes de las que parte y a lo que debe ser el cine de evasión. Por mí ¡¡¡Chapeau!!! Películas como "Troya" son exactamente las que quiero ver.

Por cierto, Wolgang Petersen prepara en la actualidad "El juego de Ender" y si está a la altura de la novela de Orson Scott Card en la que se basa ya podemos adelantar que su película va a ser un hito de la ciencia-ficción moderna. Puede que Wolfgang Petersen nos esté entregando los mejores años de su carrera como director de cine. Aprovechémoslo.


domingo, 27 de septiembre de 2009

"Malditos bastardos" (Quentin Tarantino, 2009)




***
Dirección y guión: Quentin Tarantino.
Países: EEUU y Alemania.
Duración: 153 min.
Género: Acción, bélico.
Interpretación: Brad Pitt (teniente Aldo Raine), Diane Kruger (Bridget Von Hammersmark), Mélanie Laurent (Shosanna Dreyfus), Christoph Waltz (coronel Hans Landa), Michael Fassbender (Archie), Daniel Brühl (Frederick Zoller), Eli Roth (Donny), B.J. Novak (Smithson), Til Schweiger (Hugo Stiglitz), Gedeon Burkhard (Wilhelm Wicki), Julie Dreyfus (Francesca Mondino).
Producción: Lawrence Bender.
Fotografía: Bob Richardson.
Montaje: Sally Menke.
Diseño de producción: David Wasco.
Vestuario: Anna B. Sheppard.
Estreno en USA: 21 Agosto 2009.
Estreno en España: 18 Septiembre 2009.




Resulta muy complicado por no decir imposible poner mal alguna película de Tarantino por multitud de razones y enumero algunas de ellas: porque siempre hay algo que destaca, que está muy pero que muy bien y que te deja abssorto en tu butaca (en "Malditos bastardos" luego comento qué es); porque hay que reconocer que el tipo se curra sus películas, es un cinéfilo empedernido y eso se nota en cada guión y en cada toma; porque los actores suelen estar bien cuando no muy bien; porque Tarantino es un macarra y los macarras caen bien y más si despliegan un humor negro negrísimo como él que hace que te descojones por el límite al que lleva sus provocaciones y porque todas y cada una de las películas que dirige son un soplo de aire fresco en una industria como la norteamericana en la que los estudios arriesgan más bien poco. Sin embargo la razón más evidente y de perogrullo es que no se le conoce película mala a este hombre aunque sí he de decir que tanto la anterior "Death proof" como esta "Malditos bastardos" me parecen un escalón por debajo de las anteriores "Reservoir dogs", "Pulp fiction", "Jackie Brown" y las dos "Kill Bill"que en realidad son una en dos volúmenes.

"Malditos bastardos" nos la vende Tarantino con un guiño en su última escena: "Puede que haya hecho mi obra maestra" y bueno, no sé, no es para tanto, pero está claro que con esto quiere "venderse" y además dejar claro lo orgulloso que está de un guión que le ha costado desarrollar en torno a una década. Las razones por las que el guión es bueno son casi las mismas por las que a mí no me termina de convencer (¡ojo!, no digo que la película esté mal, digo que a mí no me encandila). Al grano: el peso específico de "Malditos bastardos" no está realmente en los actores ni en lo que cuenta sino en la capacidad de Tarantino para desarrollar una historia al margen de la historia, para crear humor negro a partir del drama, para ironizar sobre la realidad y darle la vuelta y además de todo ello para hacer una película metalingüística porque habla sobre el mundo del cine y de la creación cinematográfica. Todo ello lo hace sin perder su estilo y logrando que el espectador se entretenga, casi nada al aparato, este es el cine del que más les gusta hablar a los críticos, porque da mucho juego y del que disfrutan buena parte de los espectadores pero yo creo que es querer mucho y abarcar poco. Y sí, la película tiene muchas cosas buenas, pero repito, personalmente, desde un punto de vista subjetivo, a mí no me termina de convencer, quizás porque es el trabajo de alguien consagrado tratando de superarse a sí mismo y en ese proceso creo que se centra demasiado en los mecanismo de construcción de su película y se dispersa, se olvida del alma de ésta que es lo que a mí realmente me cojea y luego lo explico mejor.

Creo que lo más desconcertante de "Malditos bastardos" ("Inglorious basterds" en inglés, con falta de ortografía hecha a idea) es que no termina de ser exactamente lo que uno se espera encontrar. A saber, no es la típica película de Tarantino ya que deriva claramente hacia la comedia negra casi en términos de parodia, aunque el tratamiento de las situaciones es dramático; no es tampoco una reformulación del cine bélico ni del cine macarrilla tipo "Los doce del patíbulo", no es una película de acción ni bélica al uso (el cartel con el que nos la venden engaña), tampoco es una película de Brad Pitt (ocupa un papel más bien secundario y Tarantino le da vía libre para sobreactuar con la mandíbula desencajada y un lenguaje "abastardado", valga la expresión). El caso es que uno se encuentra algo que no espera exactamente y es muchas cosas y ninguna en concreto y sí, aunque esto es un punto a favor, también lo es en contra porque cuesta asimilarla. En algún lugar he leído que era como la vuelta de tuerca de "Valkiria", creo que eso y no decir nada es lo mismo, ambas películas solo comparten el tema nazi, el deseo de matar a Hitler y que se han hecho en el último año. Esencialmente creo que esta película es un juego cinéfilo que Tarantino ha compartido con nosotros y sí, aunque todas sus películas lo son en realidad, en esta ocasión todo queda supeditado a su interés por divertirse creando un argumento que no se ciñe a la realidad histórica aunque trata de ella y que es lo de menos porque lo demás es el propio juego de compartir guiños cinéfilos con crítica y público. Vamos, que el macarrilla de Tarantino se ha puesto juguetón y se ha montado un guión juguetón con el que se nos quiere ganar cual coleguillas que nos considera a los que pagamos la entrada. Argumentalmente la película no puede tomarse en serio porque ni es histórica (no respeta hechos reales) ni logra ser dramática (no logra trasmitir con los personajes un trasfondo dramático y esto sí me parece una laguna importante porque creo que sí lo intentaba en algún momento) ni tiene otro interés que el montar una gamberrada que todos vamos a aplaudir porque mola que a los nazis les den la badana.

La película narrativamente es bastante sencilla ya que esta vez Tarantino apenas juega con el espacio o el tiempo o los puntos de vista de los personajes. Los acontecimientos son lineales y se centran en cinco capítulos que aunque no se corresponden con escenas casi podríamos equipararlos. Ya sabéis lo que eso significa, largas tomas de diálogos en las que los personajes van hablando y lentamente se va generando una tensión interna que provoca un desenlace (película lenta para muchos, llena de tensión dramática para otros). Ahí es donde Tarantino es un maestro porque maneja sus recursos fílmicos (diálogos, cámara y actores) a la perfección y ahí están para demostrarlo la primera escena de la película (absolutamente magistral, intensa y apabullante, lo que más me ha gustado sin duda) o la escena de la taberna. No obstante no todos los capítulos me parecen igual de acertados y en concreto el último a mí particularmente no me convence e hizo que terminara el visionado ligeramente defraudado. El director propone en "Malditos bastardos" un juego que podríamos tildar de "demagógico" porque ¿quién no hubiera estado dispuesto a patear el culo a los nazis sabiendo lo que hoy sabemos? ¿quién no hubiera querido borrar del mapa a Hitler? pero para lograr lo que pretendía, que parece que su propuesta es algo así como "venid a ver la película que nos vamos a quedar bien panchos con los nazis", debería haber hecho lo que tan bien sabe hacer y ya ha demostrado, que es dar a los personajes una profundidad dramática para que surta todo su efecto el desenlace. El caso es que comienza bien, da esa profundidad dramática a un personaje como el del Coronel Landa (Chistoph Waltz) y por un momento parece que también lo va a hacer con el propio Hitler (imponente la aparición en escena del actor que lo interpreta gritando en alemán) pero después no sólo no es así con el resto sino que personajes como el de Brad Pitt, de los que se espera más protagonismo o importancia, quedan descritos de manera muy plana y simple (sí, se me podría contraargumentar que el propio personaje lo es, pero no me convence) y eso perjudica sobretodo al último capítulo y muy en concreto a la historia de Shosanna y Zoller, que en el fondo es la espina argumental de la película. Todo esto hace que el argumento se quede como sin "alma" que decía en uno de mis primeros párrafos en esta reseña. Pienso que en gran medida sentí una cierta decepeción porque el preámbulo es tan bueno que hace más flojo el desenlace por mera comparación y el pretendido momento álgido del último capítulo me parece bastante soso precisamente porque no hay dramatismo, porque el "alma" brilla por su ausencia y porque Tarantino no se ha preocupado de que lo hubiera porque le interesaban más otras cosas.

Al margen de todo lo dicho, sí creo que hay muchas cosas buenas en esta película. La principal es la interpretación de Christoph Waltz (nominación a secundario en los óscars ya) porque su sola presencia en pantalla hace que nos quedemos absortos y pegados a la butaca, pero también gustarán todos y cada uno de los momentos que Tarantino se pone macarra: tiroteos a bocajarro, la tortura de del dedo en la pierna herida, los hombres de Aldo Raine haciendo de las suyas o el "Oso judío" bateando, aunque hay quien dice que falta gore ¿? (Está claro que hay mucho morbosillo que le gusta Tarantino por las burradas que saca en pantalla) y también hay mucha curiosidad en esta película como en todas las de este director: que si contrataron actores alemanes para que hablaran en alemán, que si aparece Rod "Los pájaros" Taylor haciendo de Winston Churchill, que si la primera escena recuerda a los westerns de Sergio Leone (desde luego al comienzo de "Érase una vez en América"), que si aparece como Oso judío Eli Roth, que es el director de las dos "Hostel"....en ese sentido "Malditos bastardos" da mucho juego ya se sea fan o detractor de Tarantino. Al menos es algo indudable, con cada película da muchísimo que hablar, sea bueno o malo y eso es porque las trabaja a fondo, porque hacer cine es algo que le divierte y eso se nota en todas las tomas.

En definitiva, una película que yo consideraría menor en la filmografía de Tarantino pero que, aun siéndolo, está por encima de lo que solemos ver y que guste o no te va a dejar con varias escenas que recordarás con gusto o con disgusto. Ya se sabe, Tarantino no es para todos los estómagos. Eso sí, yo NO creo que hayas hecho tu obra maestra, Quentin, lo siento.


sábado, 7 de febrero de 2009

"El curioso caso de Benjamin Button" (David Fincher, 2008)

*****
Título original: The Curious Case of Benjamin Button
Dirección: David Fincher
País: Estados Unidos
Año: 2008
Duración: 159 min.
Género: Fantástico
Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Tilda Swinton, Elle Fanning, Elias Koteas, Jason Flemyng, Julia Ormond, Taraji P. Henson, Josh Stewart, Faune A. Chambers
Guión: Robin Swicord, Eric Roth
Distribuidora: Warner Bros. Pictures
Productora: Warner Bros. Pictures, The Kennedy/Marshall Company, Paramount Pictures
Cásting: Laray Mayfield
Dirección artística: Kelly Curley, Randy Moore, Tom Reta
Diseño de Producción: Donald Graham Burt
Fotografía: Claudio Miranda
Montaje: Angus Wall, Kirk Baxter
Música: Alexandre Desplat
Productor: Cean Chaffin, Frank Marshall, Kathleen Kennedy
Productor asociado: Jim Davidson
Vestuario: Jacqueline West


Que “El curioso caso de Benjamin Button” es una película especial y distinta es algo que se aprecia desde el primer fotograma, que deja huella es indudable y que no deja indiferente también, ahora bien, las sensaciones que provoca pienso que van a ser dispares y a la hora de escribir sobre ella a mí se me ocurren en principio una reflexión y un consejo.

La reflexión parte del hecho de que ésta película, como muchas otras que también son “distintas”, te obliga a pensar a quién se la vas a recomendar para hacerlo con o sin reservas. Muchas veces pienso que igual que hay o había calificación de películas para mayores de X años debería haber recomendaciones de películas según edades, aunque eso no les interesa a los distribuidores claro, porque reducirían potencialmente las posibilidades de taquilla y por supuesto porque es difícil generalizar sin caer en el error. Yo, pese a todo, voy a arriesgarme a decir que esta película le va a gustar a mucha gente, pero que sólo le va a parecer magnífica a un sector del público pareciéndole al resto lenta y larga (y no es larga sólo por su duración).

El consejo viene a cuento de lo predispuestos que vamos siempre como espectadores cuando toda la publicidad de una película sólo habla maravillas de ella para sacarle punta al más mínimo fallo. Evidentemente “El curioso caso de Benjamín Button” despierta una curiosidad extraordinaria tras la excelente cosecha de trece nominaciones en los óscars y después de lo que se ha ido diciendo de ella. Mi consejo no obstante es que no se vaya a ver como el no va más de este año porque no lo es. Para mi gusto es una gran película, pero no es la película perfecta ni es una película fácil de digerir y la verdad es que toda la publicidad que se está haciendo de ella le va a perjudicar.

El director David Fincher (“Seven”, “Alien 3”, “The game”, “El club de la lucha”, “La habitación del pánico”, “Zodiac”) opta en esta película por una atmósfera plácida, melancólica y amable y envuelve a la historia con un halo fantástico de cuento potenciado por la extraordinaria fotografía crepuscular de Claudio Miranda y la banda sonora de Alexandre Desplat. Se me ocurrió en varios momentos que a Tim Burton (“Eduardo manostijeras”) y Jean Pierre Jeunet (“Amelie”) hubieran estado encantados filmando esta historia y lo hubieran hecho también francamente bien (la sucesión de casualidades que provocan un accidente encantará seguro al director francés porque parece un homenaje a su cine). Por ello mismo los sucesos que se relatan transcurren narrados por una hija (Julia Ormond) a su madre (Cate Blanchet) en su lecho de muerte en el hospital a partir de un diario que viene a causar en realidad el mismo efecto que un cuento en nosotros.

En realidad toda la película se caracteriza por una atmósfera de una cierta irrealidad más lírica y poética que otra cosa, los sucesos fluyen con cierta parsimonia y los acontecimientos se suceden centrándose más en los efectos anímicos de los personajes que en acciones concretas y por eso mismo es una película que crispará los nervios de quienes busquen otro tipo de cine. Esto le permite por su parte a Fincher lanzarse a una filmación contemplativa en la que abundan primeros planos de los personajes y escenas de una bella calma serena y tranquila (magníficas casi todas las que muestran el momento en que confluyen los intereses de Benjamín y Daisy y su amor se encuentra justo en el medio). De hecho la dicción del propio Benjamín Button se caracteriza siempre por la mesura, como haciendo propio un convencimiento que es una de las moralejas de esta película-cuento: “Puedes encabritarte como un caballo desbocado, puedes gritar y protestar, pero ante la vida sólo puedes resignarte”.

Pienso que lo mejor de esta película y del argumento que ha hecho Eric Roth a partir del relato de F. Scott Fitgerald es que genera multitud de reflexiones sobre la vida y la muerte, el destino, el amor y el tiempo y lo hace a partir de una puesta en escena fascinante, irrepetible, distinta a cualquier otra película. Cuando unas líneas más arriba me he referido a que esta película no es la película perfecta sólo lo he hecho pensando en que como tal deberíamos considerar a una que gustase a todo el mundo y no es el caso; pero si cambiamos el criterio y consideramos como tal a aquella película que logra exactamente lo que pretende ésta lo es. David Fincher ha llegado a un punto como cineasta en el que la forma en que “cuenta” sus argumentos podría decirse que es perfecta. Ya lo fue con “Zodiac” y no lo fue menos con sus películas anteriores. Sin duda estamos ante uno de los genios del cine moderno y eso es algo que casi todos intuimos desde que filmó “Seven”.

Me gustaría detenerme algo más en la puesta en escena y para ello voy a aludir a varios momentos que me parecen irrepetibles: lo es todo el comienzo de la película, cuya primera media hora me parece que es fascinante de principio a fin con escenas antológicas como la de Thomas Button corriendo con Benjamín en sus brazos por las calles (es imposible colocar mejor la cámara y diseñar mejor una filmación); me parece irrepetible el fragmento en que se relata la sucesión de casualidades que demuestran como el destino a veces es caprichoso; son hermosísimas todas y cada una de las escenas de amor (y no me refiero sólo a las obvias, sino también a las paterno-filiales o a las que derivan de la amistad) y en ello tienen mucha culpa los actores que están todos magníficos; me resulta fascinante el momento en que Benjamín se dedica a viajar por la India buscándose a sí mismo y sus límites y me parece emocionante por cómo está contado todo el tramo final. Por así decirlo David Fincher ha estado en esta película en un auténtico estado de gracia y le ha salido todo. Sólo voy a reconocer un cierto descenso de interés a mitad de película, pero probablemente en su intento de transformar su historia en una “película río” tan grande como la vida misma, a Fincher se le ha ido un poquito el metraje. No me parece un error grave porque de hecho permite contrastar los sucesos del montacargas y en Rusia (menos apasionantes que el resto para mi gusto) con los que sí nos llegan con una mayor carga emotiva.

Los actores en esta película están, como no, magníficos, Cate Blanchett (Daisy, ¡¡¡qué actriz tan maravillosa!!!), Tilda Swinton (Elizabeth Abbott), Taraji P. Henson (Queenie), Julia Ormond (Caroline), Jason Flemyng (Thomas Button), Elias Koteas (Gateau) y, como no, Brad Pitt, que digámoslo claro, es un actor maravilloso y da lo mismo que digan que el maquillaje y los efectos especiales hacen mucho en esta película, él también está sensacional en un papel contenido que contrasta por ejemplo con otros como el de “Doce monos” o el graciosísimo este año de “Quemar antes de leer”. Las actuaciones unidas a la sensibilidad que desborda Fincher con su filmación y a la melancolía que desprende la historia consiguen que el argumento nos emocione de la manera más complicada, sin momentos especialmente intensos y desgarradores, sino con el mero fluir de las vidas de los personajes, de una manera plácida y pausada.

La clave para disfrutar al máximo de esta película reside realmente en todo esto, en la capacidad que tengamos cada uno de nosotros de sacarle todo su jugo a una historia narrada como un cuento lírico, como un poema melancólico de tono existencial. Es cierto que no se hace mucho cine de este tipo y que nuestras vidas son demasiado rápidas para detenernos tanto como nos obliga esta película, pero quienes sí sepan hacerlo se irán a sus casas con un maremágnum de imágenes, sensaciones y reflexiones para el recuerdo y sobre las que meditar. En apenas un día la valoración y el poso de “El curioso caso de Benjamín Button” está creciendo en mi interior como no había hecho ninguna película desde hacía muchísimo tiempo y estoy convencido que no la he visto en el mejor momento para disfrutarla en toda su intensidad.

Por favor, si la queréis ver disfrutadla en pantalla grande y dejando el estrés diario en la puerta del cine. Esta película requiere ensimismarse, meterse en uno mismo y abstraerse de todo. David Fincher nos ha regalado una película para siempre.



domingo, 26 de octubre de 2008

"Quemar después de leer" (Joel Coen, 2008)


***
Título original: Burn After Reading
Guión: Ethan Coen
País: Estados Unidos
Duración: 95 min.
Género: Comedia negra
Reparto: Brad Pitt, George Clooney, Tilda Swinton, John Malkovich, Frances McDormand, J.K. Simmons, Richard Jenkins, David Rasche, David Huddleston, Matt Walton, Lenny Venito
Guión: Joel Coen, Ethan Coen
Distribuidora: Universal International Pictures
Productora: Working Title Films, Studio Canal, Relativity Media, Mike Zoss Productions
Cásting: Ellen Chenoweth
Dirección artística: David Swayze
Director de fotografía: Emmanuel Lubezki
Diseño de Producción: Jess Gonchor
Montaje: Ethan Coen, Joel Coen
Música: Carter Burwell
Productor: Eric Fellner, Ethan Coen, Joel Coen, Tim Bevan
Productor asociado: David Diliberto
Productor ejecutivo: Robert Graf
Vestuario: Mary Zophres




A los Coen parece que les gusta alternar entre un cine digamos más “serio”, o quizás más “dramático”, que es el que les ha dado sus mejores títulos y hablo de “Sangre fácil”, “Muerte entre las flores”, “Fargo”, “El hombre que nunca estuvo allí” o “No es país para viejos” y otro cine más “cachondo” o quizás “cómico” con el que, por así decirlo, se toman un respiro y se “echan unas risas” mofándose de todo y hablo por ejemplo de “El gran salto”, “El gran Lebowski”, “O brother!”, “Crueldad intolerable”, “Ladykillers” y ahora esta “Quemar después de leer”.

Particularmente y creo que como yo a mucha gente nos gusta más su cine “dramático” más que nada porque películas como “El gran salto” o “O Brother” creo que pecan de un excesivo sentido paródico que las perjudica porque las vuelve excéntricas y un tanto excesivas, pero debo reconocer que de un tiempo a esta parte han logrado mejorar también su cine “cómico” consiguiendo un mayor equilibrio interno y yo diría que sobretodo “Crueldad intolerable” y la película que nos ocupa están a un buen nivel. Al menos, y aunque se nota que tanto los Coen como todo el reparto, se lo han pasado bien filmando (es algo que se nota literalmente en las actuaciones de George Clooney, Frances McDormand y sobretodo Brad Pitt), quiero vislumbrar una mayor coherencia interna, como si los dos hermanos, director y guionistas, llevaran mejor las riendas de lo que quieren lograr. No sé muy bien si me explico, son sensaciones que tengo viendo estas películas y que podéis o no compartir.

“Quemar después de leer” en concreto me parece que es una magnífica parodia del cine de espionaje y suspense, tamizado como siempre por un realismo “bobalicón” que es el confieren personajes como el de Brad Pitt o George Clooney, que no obstante, son exageraciones que no están tan lejos de personalidades reales. Lo que me parece brillante en esta ocasión es lo bien desarrollado que está el complejo embrollo que es el argumento, el primero original por cierto que escriben desde “El hombre que nunca estuvo allí”, porque está plagado de casualidades que son las que hacen avanzar la historia y le dan su “gracejo” al monumental lío que se monta.

Si hay algo que hacen bien los Coen en esta película es darle a la personalidad de sus personajes una finalidad argumental. Es decir, la forma de ser de cada uno de ellos es la que provoca cada acción y esa acción tiene a su vez unas consecuencias que van mucho más allá de lo esperado porque multiplican los efectos colaterales en el resto de personajes a modo de una sucesión de fichas de dominó que van cayendo una tras otra. Cada suceso tiene una consecuencia que modifica el devenir de los acontecimientos posteriores en unos personajes que solo conforme avanza la película vamos intuyendo que están relacionados por un fino hilo de casualidades. Descubrirlo es uno de los atractivos de esta película que convierte un mero hecho anecdótico en un tremendo lío que termina en los despachos de la CIA con alguna sorpresa inesperada de por medio.

Está claro que la película no ha de tomarse muy en serio, no en vano forma parte de la trilogía que ellos llaman “del idiota” y que está formada por las tres películas que han filmado con George Clooney y que completan “O Brother!” y “Crueldad intolerable” y eso mismo es lo que hacen los propios actores, seguramente aconsejados por director y guionista. Resulta especialmente divertido ver a Brad Pitt (Chad) en plan histriónico exagerando todos sus gestos para convertirse en un monitor de gimnasio con mentalidad de veinteañero, a Frances McDormand (Linda) obsesionándose con la cirugía plástica para encontrar una pareja que tiene a mano en Richard Jenkins (Ted, prototipo en este caso de todos aquellos enamorados de alguien que nunca les tendrá en cuenta) o a George Clooney (Harry) amante incurable que para tener contenta a su esposa construye el artilugio que construye (no lo cuento, hay que verlo jaja). Y no son los únicos porque Tilda Swinton y Jorhn Malkovich también están insuperables en sus papeles, pero sobretodo yo me quedaría con las escenas en las que interviene JK Simmons, porque en ese momento es cuando lo Coen consiguen desplegar todo su arsenal irónico y sarcástico. El final y todo lo que tiene que ver con la CIA es magnífico y recuerda al mejor Wilder.

En suma, una película peculiar, muy de los hermanos Coen y que no todo el mundo va a disfrutar igual. Su humor es muy particular y su propio planteamiento también lo es, pero quien la logre disfrutar le proporcionará un muy buen rato aunque sea intrascendente. Bajo mi punto de vista esta es una de esas películas “menores” que hacen grande una filmografía.