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miércoles, 15 de mayo de 2024

"La juventud" (Paolo Sorrentino, 2015)

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#MichaelCaine #HarveyKeitel #RachelWeisz #PaulDano #PaoloSorrentino #JaneFonda #CineDrama #CineExistencial 

Tras el éxito con "La gran belleza" Sorrentino decepcionó un poco con esta película, que en realidad retoma algunas ideas de aquella y las desarrolla con otro sentido. Lo que en "La gran belleza" era la disección de un modo de vida y una clase social vistas desde los últimos estertores de sus protagonistas en "La juventud" es la disección de la vida vista desde los últimos días de dos amigos ancianos en un balneario alpino. De igual modo palpita en la película un pulso nostálgico y agridulce con aromas Fellinianos y una puesta en escena algo esnobista y pretenciosa. Para el espectador acostumbrado a argumentos al uso es un poco desesperante porque estamos ante cine de "autor" que aprovecha el escenario y personajes para transmitir ideas a través de escenas no siempre vinculadas con una relación de causa y efecto. El visionado descoloca por ello y puede resultar aburrido en algún momento, pero de lo que no cabe duda es que llegan las sensaciones que su director pretende...cierta tristeza, cierta añoranza por el pasado, la admiración por la belleza femenina, lo reconfortante de la amistad, las contradicciones del amor y de vivir en pareja, lo futil de la vida en suma, cierto vértigo existencial.

martes, 21 de septiembre de 2021

"Viuda negra" (Cate Shortland, 2021)

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Funciona bien como entretenimiento porque tiene todos los ingredientes necesarios para ello y podemos considerarla un título notable de la saga. No obstante deja en segundo plano lo dramático (que para mi gusto sería lo que le daría más empaque) y se lanza más hacia una acción trufada de guiños cómicos que terminan por perjudicarle un poco. Es más, cuando se pone "autoparódica" (eso le funciona mejor a "Los guardianes de la galaxia") a mí me saca un poco de situación y hubiera agradecido más otro tratamiento para una historia que tiene muchas posibilidades por las peculiaridades de todos los personajes (aquí ya entramos en apetencias personales). El caso es que con sus pros y sus contras es una película que se disfruta mucho porque no deja un segundo de respiro y porque, hay que admitirlo, en eso de mantener el ritmo y de conquistar mayoritariamente a su público potencial los de Marvel han dado con la fórmula perfecta y la están explotando al máximo.

martes, 28 de mayo de 2019

"La favorita" (Yorgos Lanthimos, 2018)

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Filmada con grandes angulares, "ojos de pez", picados y contrapicados descuadra al espectador desde su inicio por su extraño aspecto formal, pero una vez te acostumbras te ofrece una recreación de época radicalmente distinta a lo habitual. Eso y su argumento cargado de "mala baba", crítico con el antiguo régimen, empapado de ambición, orgullo y malicia convierten esta película en una rara avis que merece la pena ver. Mucho más teniendo en cuenta el extraordinario trabajo del trío de actrices protagonistas, sensacionales las tres, aunque el óscar se lo llevó contra pronóstico Olivia Colman (para desgracia de Glenn Close). Si algo tiene el director griego Yorgos Lanthimos es una indiscutible capacidad para incomodar, descolocar y sorprender y en esta película, que en realidad no es un proyecto suyo sino un encargo, logra hasta el momento la cima de su cine. Obtuvo 10 nominaciones en los Óscars (mejor película, director, actriz principal, actrices de reparto, guión original, montaje, fotografía, diseño de producción y vestuario).

lunes, 29 de julio de 2013

“El legado de Bourne” (Tony Gilroy, 2012)

El más flojo “Bourne” de los cuatro hasta la fecha, simplemente se queda como una mera película de acción y espionaje intrascendente para pasar el rato, pero aún así hay varias escenas trepidantes que mantienen esa capacidad para cautivarte que tenían las anteriores entregas.

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Título original: The Bourne legacy.
País: EEUU.
Duración: 135 min.
Género: Acción, thriller.
Reparto: Jeremy Renner (Aaron Cross), Rachel Weisz (Dra. Marta Shearing), Edward Norton (coronel Eric Byer), Joan Allen (Pamela Landy), Albert Finney (Dr. Albert Hirsch), Oscar Isaac (Nº 3), Stacy Keach  (almirante Turso), Scott Glenn (Ezra Kramer), David Strathairn (Noah Vosen), Donna Murphy (Dita).
Guión: Tony Gilroy y Dan Gilroy; basado en la novela de Eric van Lustbader, inspirada a su vez en los personajes creados por Robert Ludlum. 
Producción: Patrick Crowley, Frank Marshall, Ben Smith y Jeffrey M. Weiner. 
Música: James Newton Howard. 
Fotografía: Robert Elswit. 
Montaje: John Gilroy. 
Diseño de producción: Kevin Thompson. 
Vestuario: Shay Cunliffe. 
Distribuidora: Universal Pictures International Spain. 
Estreno en USA: 10 Agosto 2012. 
Estreno en España: 15 Agosto 2012. 
Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.


Recomendada para seguidores de la saga (por aquello de ver a un Bourne en apariencia más duro) o para quienes quieran pasar un rato entretenido si muchas exigencias en el que predominan las escenas de acción y tensión. También tiene su punto que la compañera de fatigas sea Rachel Weisz, una actriz todoterreno con una asombrosa capacidad para que sus personajes te interesen desde el primer momento.

miércoles, 10 de abril de 2013

“Oz, un mundo de fantasía” (Sam Raimi, 2013)

Han pasado ya unos días para rumiarla y no tengo muy claro todavía si me resultó entretenida o sosa, quizás las dos cosas ¿Cómo puede ser eso? Pues lo es, te entretiene, pero te deja un poco indiferente sobretodo si viste la película de Judy Garland y sabes que teje su argumento para acabar dando pie al comienzo de aquella.

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Película en 3D.
Título original: Oz: The great and powerful.
País: EEUU.
Duración: 130 min.
Género: Fantástico, aventuras.
Reparto: James Franco (Oscar Diggs “Oz”), Mila Kunis (Theodora), Michelle Williams (Annie / Glinda), Rachel Weisz (Evanora), Zach Braff (Frank / voz de Finley el mono), Abigail Spencer (May), Joey King (niña en silla de ruedas / voz de la niña de porcelana), Tony Cox (Knuck).
Guión: Mitchell Kapner y David Lindsay-Abaire; basado en la novela de L. Frank Baum.
Producción: K.C. Hodenfield y Joe Roth.
Música: Danny Elfman.
Fotografía: Peter Deming.
Montaje: Bob Murawski.
Diseño de producción: Robert Stromberg.
Vestuario: Gary Jones.
Distribuidora: The Walt Disney Company Spain.
Estreno en USA: 8 Marzo 2013.
Estreno en España: 8 Marzo 2013.
Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

Recomendada para peques apasionados con el 3D acompañados de esos padres y familiares nostálgicos que aún recuerdan “El mago de Oz” (Víctor Fleming, 1939) como una de las películas más entrañables de su infancia.

jueves, 12 de agosto de 2010

“The lovely bones” (Peter Jackson, 2009)

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Países: EEUU, Reino Unido y Nueva Zelanda.
Duración: 139 min.
Género: Drama, fantástico.
Interpretación: Mark Wahlberg (Jack Salmon), Rachel Weisz (Abigail Salmon), Susan Sarandon (Lynn), Stanley Tucci (George Harvey), Saoirse Ronan (Susie Salmon), Michael Imperioli (Len Fenerman).
Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson; basado en la novela “Desde mi cielo” de Alice Sebold.
Producción: Carolynne Cunningham, Fran Walsh, Peter Jackson y Aimée Peyronnet. Música: Brian Eno.
Fotografía: Andrew Lesnie.
Montaje: Jabez Olssen.
Diseño de producción: Naomi Shohan.
Vestuario: Nancy Steiner.
Distribuidora: Paramount Pictures Spain.
Estreno en USA: 11 Diciembre 2009.
Estreno en España: 26 Febrero 2010..


Lo más sorprendente que puede decírsele a alguien que haya visto “The lovely bones” y no esté muy informad@ es que su director es el mismo que el de la saga de “El señor de los anillos”. Basta con decir esto para que cualquiera intuya ya que estamos ante un “resbalón” de Peter Jackson.

Había muchas esperanzas puestas en esta película, un drama de tono existencial y corte fantástico basado en una novela de éxito (“Desde mi cielo” de Alice Sebold) y seguramente el propio Jackson se la planteaba como una huida hacia delante, una apuesta personal para no quedar encasillado sólo como un extraordinario director de fantástico y aventuras tras la saga anteriormente mentada y “King Kong” (que es lo que es) y ser tomado en cuenta a otros niveles creativos. También sospecho que su mujer, Fran Walsh, con la que firma el guión y es su colaboradora habitual (también lo es Philippa Boyens) pudiera influir en este nuevo proyecto y bien me parecía a priori.

El caso es que tanto el argumento como el planteamiento de la película son sugerentes, pero el resultado no es todo lo bueno que al menos a mí me hubiera gustado y creo que es sobretodo porque sobra mucho metraje en el que se andan por las ramas de la historia recreándose en escenas que pretendían ser oníricas, irreales, líricas y sugerentes y terminan siendo pesadas y aburridas.

Para quien no lo sepa sólo decir que la historia que se nos narra es la de Susie Salmon, una chica preuniversitaria que fue violada y asesinada (y con esto no he contado nada porque se sabe desde el mismo comienzo, cuando la chica comienza a narrar lo que le ocurrió de una manera que recuerda en cierto modo al comienzo de “American beauty”).

A lo largo de 135 minutos que, reconozcámoslo, se hacen larguísimos, saltamos desde el limbo donde se encuentra Susie tratando de acceder a otro nivel espiritual hasta el pasado para comprobar qué ocurrió y hasta el presente para ver cómo su muerte ha afectado a sus familiares o al propio asesino. Es decir, nos encontramos ante una estructura narrativa compleja que, además Jackson, maneja intercalando las circunstancias de varios personajes y yuxtaponiendo el mundo real y el mundo ficticio. Es sin duda un proyecto ambicioso y plausible y en cierto modo recupera al Peter Jackson de esa maravilla que es “Criaturas celestiales”, lo cual es una buena noticia. Hasta ahí todo es digno de admiración e interés, pero el problema es que la película no termina de funcionar y yo quiero creer que la razón esencial ha sido la ambición de los Jackson por superarse con un más difícil todavía (lo cual creo que es crucial que eviten si finalmente van a sacar adelante la adaptación de “El Hobbitt” como parece). Es decir, por querer abarcar mucho no han logrado que le película tenga un equilibrio interno.

He de reconocer también que hay muchas cosas interesantes en la película, desde las actuaciones de un reparto brillante (al menos están todos bien salvo quizás un desubicadísimo Mark Wahlberg) en el que sobresalen Saoirse Ronan y Stanley Tucci (nominado al óscar como mejor secundario el año pasado) junto a unas correctas aunque poco aprovechadas Susan Sarandon y Rachel Weisz; hasta la puesta en escena, la forma en la que Jackson mueve y emplea su cámara pasando por la construcción de varias secuencias que nos recuerdan por su tensión y fuerza a lo mejor de “El señor de los anillos” ( dos ejemplos: el momento en que la hermana de Susie investiga en casa de su asesino y el momento en que el asesino intenta ocultar el cuerpo de la chica en una sima). Diciendo que la película se hace larga y es aburrida en algún momento concreto no digo que sea una mala película, sino más bien fallida. De hecho ocurre con ella algo muy habitual cuando todo se queda a medio camino de lo que podría haber sido y es que las sensaciones mejoran con el recuerdo.

Lo que está claro es que ha supuesto una pequeña decepción tanto para sus creadores como para nosotros como espectadores. Económicamente los resultados no han sido todo lo buenos que se esperaban y la acogida crítica de la película ha sido más bien tibia. Antes de su estreno se especulaba incluso con la posibilidad de que entrara en la decena de títulos favoritos en los óscars, pero se tuvo que conformar con una nominación como secundario para Tucci, lo cual es en sí mismo una derrota en toda regla para el matrimonio Jackson que aspiraba a mucho más.

Gracias al cielo sólo se trata de un título por debajo de sus propias posibilidades y hay momentos en que aún se vislumbra que el mejor Jackson sigue ahí. Simplemente no siempre puede darse en la diana y en esta ocasión una historia que era interesante y un planteamiento ambicioso han quedado reducidos a un resultado tibio por falta de acierto, de equilibrio o de mesura y por un final que no resuelve como nos gustaría las propuestas iniciales.

En cualquier caso se puede uno arriesgar a verla sabiendo de antemano las pegas. Es probable que no termine de convencer pero que se disfrute con los aciertos que también tiene. Si en lugar de recrear el limbo de Susie y sus requiebros existenciales, la película se hubiera centrado en el drama de los personajes y en la tensión de ciertas escenas Jackson hubiera acertado, pero eso hubiera sido poco arriesgado y ante todo este director es un kamikaze cinematográfico. Hay que tener fe en que Jackson se recupere, puede hacerlo, “El Hobbitt” lo tiene todo para conseguirlo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

“Ágora” (Alejandro Amenábar, 2009)


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País: España.
Duración: 126 min.
Género: Drama, cine histórico.
Interpretación: Rachel Weisz (Hipatia), Max Minghella (Davo), Oscar Isaac (Orestes), Ashaf Barhom (Amonio), Michael Lonsdale (Teón), Rupert Evans (Sinesio), Homayoun Ershadi (Aspasio), Omar Mostafa (Isidoro), Oshri Cohen (Medoro), Sammy Samir (Cirilo), Richard Durden (Olimpio), Yousef Sweid (Pedro).
Guión: Alejandro Amenábar y Mateo Gil.
Producción: Fernando Bovaira y Álvaro Augustin.
Música: Dario Marianelli.
Fotografía: Xavi Giménez.
Montaje: Nacho Ruiz Capillas.
Diseño de producción: Guy Hendrix Dyas.
Dirección artística: Guy Dyas.
Vestuario: Gabriella Pescucci.
Distribuidora: Hispano Foxfilm.
Estreno en España: 9 Octubre 2009.


Ya han pasado unas semanas desde el estreno de Ágora. A nivel de recaudación, de momento, ha sido todo un éxito; aunque las impresiones que provoca en el público van desde quienes dicen que les parece un poco lenta y por momentos aburrida a quienes la consideran una obra maestra, una más de Alejandro Amenábar.

Personalmente me parece una muy buena película pero el recuerdo le va haciendo perder un poquito de peso específico. Creo que a quien no les gustara tanto cuando la vio le pasará al contrario e irá ganando y es que estoy convencido que “Agora” alcanzará su lugar cuando todos la hayamos “mascado” a fondo y pase el tiempo.

Lo que quiero decir de la película es prácticamente todo bueno y si algún pero le pondría es únicamente que su argumento y tratamiento hace que no la vivamos, por así decirlo, “con las tripas” que es lo que a todos realmente nos gusta. Me refiero que uno ve los acontecimientos más como espectador que como participe y aunque eso fuera realmente lo que quería Amenábar perjudica un poquito a la intensidad de la película. Vi en una entrevista que Amenábar decía que quería que la película tuviera una emoción “intelectual” y se refería a que el verdadero drama que se nos cuenta es el de la ciencia frente a la sinrazón del integrismo y el fanatismo de las ideas y creencias. En realidad esta película, aunque se centra en Hypatia y muestra también un drama personal, trata sobre un drama científico, la pérdida del saber contenido en la biblioteca de Alejandría o los avances del pensamiento masacrados por la sinrazón. Por todo esto “Ágora” es una película que gustará más a quien dedica su vida a la investigación, a la ciencia, a la cultura o al arte porque serán ellos quienes le sacarán todo su jugo a esa emoción “intelectual”. Y no quiere decir esto que otra persona no pueda emocionarse igualmente sin ser de este grupo, pero, para que se me entienda, es más fácil emocionarse con la historia de William Wallace en “Braveheart” que con la de Hypatia en “Agora”.

Por todo lo dicho, por su punto de partida y planteamiento, Alejandro Amenábar vuelve a revelarse como un director muy valiente y ambicioso. Siempre lo ha sido, pues no era nada fácil hablar en su momento de un tema tan controvertido como las snuff movies y lo hizo en “Tesis”; no era fácil jugar con la realidad como hizo en “Abre los ojos”, no era fácil hacer una película de terror psicológico con la base argumental de “Los otros” y por su puesto era dificilísimo contar la historia de Simón Sanpedro (“Mar adentro”) convirtiéndola en una de las mejores películas que hemos visto en los últimos años. En “Ágora” asume de nuevo un amplio abanico de riesgos, se la juega arriesgándose a una polémica social al situar la acción en un momento histórico en que los fanáticos eran los cristianos (¡¡qué inteligente y qué calculadamente irónico resulta esto en los tiempos actuales pues obliga a replantearse posiciones y actitudes a quienes vean la película!!!), habla sobre el saber y la ciencia (algo sorprendente de ver en el cine en los tiempos que corren en los que parece que solo vende la diversión facilona de las emociones fuertes), le da el protagonismo de su película a una mujer que renuncia al amor por el conocimento (nadie lo haría de motu propio y mucho menos ahora que la mujer se ha liberado y no quiere renunciar a nada) y se lanza a reconstruir una época y un lugar tal como fue haciendo el mayor gasto económico que hasta ahora haya hecho una película española (50 millones de euros, ahí es nada).

Alejandro Amenábar ha hecho cinco películas y particularmente creo que todas ellas son de quitarse el sombrero, todas valientes, todas te llegan, te zarandean y te hacen pensar y todas están muy trabajadas, cosa que se nota en cada escena y en cada toma. Y lo mejor de todo es que todas han tenido éxito y han causado un revuelo social y cinematográfico. No estamos ante un director cualquiera, Amenábar tiene inquietud, demuestra con cada película ambición y deseo por superarse y por aunar arte y espectáculo. Como él dice siempre hace la película que le gustaría ver como espectador pero yo añadiría, que por difícil que sea su temática o planteamiento siempre trata de conseguir el ritmo narrativo y mostrar en pantalla imágenes que gusten al espectador. Por así decirlo es un director todo terreno, que pretende aunar arte y espectáculo, y eso le sitúa en la línea de Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick, Steven Spielberg o M. Night Shyamalan, todos ellos directores muy minuciosos, que estudian al detalle todo lo que van a filmar y que pretenden gustar al público pero a la vez hacer arte. Es lo que tyo entiendo como un director “total”.

“Ágora” me parece un prodigio de película independientemente de que te guste más o menos, que te llegue más o menos o que tenga más o menos peso en tu recuerdo. Es una película muy trabajada, muy minuciosa y se nota que está realizada con mucho mimo. Los decorados sorprenden porque están realmente bien y ciertamente se nota que se ha invertido mucho dinero en ellos. Para mí, que recientemente he estado en Egipto, ha sido una gozada comprobar en esta película una ambientación tan cuidada y con ese afán de realismo porque lo que se ve es como lo que puedes ver en Egipto pero reconstruido y hecho real. En ese sentido la película es un acierto, pero creo que también lo es la reconstrucción de la época a todos los niveles, que es algo de agradecer porque viajar en el tiempo, penetrar en otro momento histórico es algo no muy habitual en el cine en estos momentos y casi nunca lo ha sido a nivel realista porque casi todas las películas históricas que podemos rescatar suelen tener un tono épico algo alejado de la realidad (en ese sentido “Ágora” se acerca más al tono de series como “Roma”, otra delicia por cierto).

La película está muy bien ambientada pero también está muy bien reconstruido el momento y el lugar, está muy bien explicado el choque de culturas y creencias y el hervidero social que vivía Alejandría entre paganos, cristianos y judíos) y por su puesto las tramas políticas son un pilar muy importante del argumento y están perfectamente presentadas. Esto lo hace muy bien Amenábar, nos mete muy bien en situación y nos explica muchísimas cosas con sus imágenes, es casi lo mejor que puede decirse de una película como Ágora, que nos hace viajar al momento y nos hace vivir la situación.

Las imágenes son uno de los puntos fuertes de la película y también de Alejandro Amenábar y de Mateo Gil (no nos olvidemos de Mateo Gil, que lleva trabajando con Amenábar desde el principio y firma con él los guiones y le ayuda en la filmación). Cada escena está estudiadísima e impactan muchas de ellas como las tomas cenitales (una brillante aportación de esta película porque se acomoda a la temática, nos da la perspectiva de las estrellas y nos acerca desde el espacio localizando la acción en un lugar del mundo). Me gustaron mucho todas aquellas en las que se ve Alejandría desde el cielo, aquellas que se van acercando como hiciera Google earth o aquellas, en las que más cerca de la acción nos muestran lo que ocurre desde arriba (sensacional la toma de la Biblioteca con los cristianos, con sus ropajes negros, corriendo por el patio con las imágenes aceleradas como si de hormiguitas fueran y lo son desde un punto de vista alegórico porque actúan como tales, instintivamente, alentadas por un impulso inconsciente y fanático). Otras escenas maravillosas son aquellas en las que Hypatia va avanzando en sus teorías astronómicas porque a parte de que están muy bien explicadas, resultan ciertamente emocionantes (la subtrama de las errantes me parece fascinante y de los más intenso que podemos ver en la película, lo es la escena en la que, por la noche, el anciano comenta las teorías de Aristarco sobre el sol como centro de la galaxia, que es algo que en esa época no creían posible). Escenas magníficas hay muchas más y esta película demuestra una vez más la minuciosidad visual de sus creadores, el deseo por contar la historia desde el mejor punto de vista posible y de la mejor manera posible (lo es el volcar la cámara cuando los cristianos ponen “patas arriba” la biblioteca de Alejandría, porque visualmente se explica lo que está pasando). Cuando hablo de “creadores” incluyo a Mateo Gil porque el propio Amenábar en una de sus entrevistas reconoció que las mejores tomas de segunda unidad habían sido rodadas por aquel.

Por su puesto todas las imágenes están al servicio del argumento, que es complejo porque trata muchas cosas a la vez. Me parece una historia muy complicada de llevar a la pantalla y sin embargo lo han resuelto a la perfección. Hay un momento histórico muy complejo que explicar, pero también hay una historia personal llena de recobecos, la de Hypatia que se debate entre su pasión por la ciencia y el amor que llama a su puerta (lo hacen Orestes de manera explícita y Davo en silencio) pero además están todas las intrigas socio-políticas en las que se mueve este personaje. Son muchas cosas que explicar y el guión las amalgama con acierto. Como vengo diciendo desde el comienzo de esta película, este proyecto es muy ambicioso, porque pretendía muchas cosas y en todas sale airoso.

“Ágora” es una película que te cambia, de esas en las que se produce un antes y un después. Se disfruta viendo si logras entrar del todo en ella y lo haces gracias esencialmente a la pasión que pone por el personaje una magnífica Rachel Weisz (el resto de actores están correctos sin más, yo en todo caso destacaría a un sensacional Ashraf Barhom como Amonio al frente de los parabolanos). Su visionado te zarandea, te hace pensar y te susurra cosas. El tema principal reside en su mismo título: el ágora es el lugar donde la gente se reunía a dialogar y a discutir. Dos o más puntos de vista, por contrarios que sean y más si lo son, deben dialogar para entenderse y respetarse y seguir avanzando como fruto de ese entendimiento. El diálogo y la palabra, en contraposición con la violencia y el fanatismo, han de ser los puntos de apoyo del ser humano cuando se enfrentan distintas maneras de entender el mundo y la realidad. Es el espíritu científico, el enfrentamiento dialogado de teorías o posturas lo que nos permite avanzar y es el fanatismo, el terrorismo ideológico de quienes intentan imponer sus ideas lo que nos hace retroceder y destruir lo que con tanto empeño hemos construido durante siglos (como por ejemplo ocurrió con la Biblioteca de Alejandría).

“Ágora” es una película valiente y no sólo por su planteamiento y argumento y porque va contra corriente de gran parte del cine que se hace en estos momentos sino sobretodo porque sale a la palestra aún a sabiendas de que será atacada por aquellos a los que realmente critica o quizás sea por eso, para descubrirlos y desenmascararlos. Quien crea que “Ágora” ataca al cristianismo demuestra que no ha entendido nada en absoluto, pues haber quien los hay. Es la mejor demostración de la tesis que defiende esta película, entendernos unos a otros es muy complicado, por eso mismo hace falta más respeto, más voluntad de entender las posturas que no entendemos, nos hacen falta más “Ágoras”.