domingo, 15 de agosto de 2010

“Battlestar Galáctica” (2004-2009)

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Directores de la mayoría de capítulos: Michael Rymer, Michael Nankin, Rod Ardí, Sergio Mimica-Gezzan, Robert M. Young, Edward James Olmos
Principales guionistas: Glen A. Larson, Ronald D. Moore, Bradley Thompson, David Weddle, Mark Verheiden
Principales Productores: David Eick, Harvey Frand, Ron French, Glen A. Larson, Paul M. Leonard, Ronald D. Moore, Bradley Thompson, Mark Verheiden, David Weddle, Michael Angeli, Michael Rymer, Michael Taylor
Música: Bear McCreary, Richard Gibbs
Principales montadores: Andrew Seklir, Jacques Gravett, Julius Ramsay, Michael O'Halloran
Edward James Olmos (Almirante Adama), Mary McDonnell (presidenta Roslin), Jaime Bamber (Lee “Apollo” Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6), Grace Park (Boomer), Katee Sackhoff (Kara “Strubuck” Thrace), Michael Hogan (Coronel Tigh), Aaron Douglas (“Jefe” Tyrol), Tahmoh Penikett (“Helo” Agathon), Alessandro Julián (Gaeta), Kandyse McClure (Dualla), Donnelly Rodees (doctor Cottle), Nicki Clyne (Cally), Bodie Olmos (Hot Dog), Michael Trucco (Samuel Anders), Leah Cairns (Margaret), Rekha Sharma (Tory), Paul Campbell (Billy), Kate Vernon (Ellen Tigh), Richard Hatch (Tom Zarek), Richard Hatch (Hardball), Callum Keith Rennie (Leoben), Dean Stockwell (Cavil), Lucy Lawless (D'Anna Biers)
Productoras: British Sky Broadcasting (BSkyB), David Eick Productions, NBC Universal Televisión, R&D TV, Stanford Pictures, Universal Media Studios (UMS)


Más información : http://www.imdb.com/title/tt0407362/fullcredits#cast


Antes de hablar de Battlestar Galáctica 2003 nos tenemos que remontar al año 1978 nada menos, que es cuando se estrenó “Galáctica, estrella de combate” en TVE (sí, por entonces, sólo emitían TVE y la UHF, que a alguno le sonará a tecnología neandearthal) y si tenías mucha suerte o mucha pasta podías verla hasta en color, lo cual era el no va más porque se vendía esta serie como la más cara hasta la fecha.

Aunque hoy en día las series de ciencia-ficción y la fantasía están al orden del día y los efectos especiales los puede hacer casi cualquiera en su ordenador, por entonces eran géneros de segunda fila y se hacían muy poquitas películas y series así que para los que nos gustaba era algo así como un trébol de cuatro hojas en la programación televisiva. Los productores de la Universal encargados de aquella primera versión de Galáctica con Glen A. Larson a la cabeza, fueron muy “cucos” y aprovecharon el tremendo tirón comercial de “Star wars”, más conocida en España como “La guerra de las galaxias” para lanzar una serie que bebía de ésta claramente y de alguna serie previa como “1999” y que le dio buenos resultados a la cadena ABC ¡¡¡Qué tiempos!!!! El argumento consistía en una batalla entre los humanos de la flota espacial liderada por la nave Galáctica y los Cylons, una civilización de robots sin miramientos que se parecían mucho a los soldados imperiales de Star Wars pero que pretendían ser mucho más amenazadores. La serie, que no reparaba en gastos, fue un bombazo en España pero no cuajó y tuvo sus problemas legales precisamente por esos parecidos evidentes que llevaron a un enfrentamiento en los juzgados entre 20Th Century Fox y la Universal que terminó sobreseído en 1980. El caso es que tras una prometedora primera temporada de 22 episodios, la segunda tuvo muchos problemas y la serie se canceló tras otros 10 episodios dejándonos a muchísimos seguidores con ganas de más y tarareando la pegadiza banda sonora de Stu Philips (eso a los que les gustó la segunda temporada, que era bastante peor porque no contaba con gran parte de los actores principales y sólo se mantenía Lorne Greene).



















Dos décadas después, en plena edad de oro de las series de televisión (en la que aún nos encontramos), concretamente en 2003, volvía a retomarse el enfrentamiento entre Cylons y humanos, con un nuevo planteamiento y con la garantía del éxito de otras series de ciencia-ficción como “Star Trek”, “Babylon V” o “Stargate”. Como suele ocurrir con este tipo de series se estrenaron dos episodios piloto en forma de miniserie y a continuación se iniciaba la primera temporada. Al final hemos podido ver 75 episodios en 4 temporadas y la serie concluyó en el 2009, aunque ya se ha estrenado en Estados Unidos una precuela llamada “Caprica”. Además la serie ha contado con alguna película para la televisión y los llamados webpisodios, que se emitían en internet.

Esencialmente “Battlestar galáctica” es una nueva formulación de la antigua serie, pero para no versionarla desarrolla los acontecimientos cuarenta años después de aquella. En líneas generales el mapa de acontecimientos parte de una idea: la humanidad surgió en el planeta Kobol y después se extendió por varias colonias, pero los robots cylons que usaban se rebelaron y se produjo una guerra (la que se relata en la primera serie). La primera guerra cylon culminó con un pacto de no agresión y se estableció una base estelar como punto fronterizo entre los dos territorios, pero pasados cuarenta años los cylons, más avanzados, deciden traspasar la frontera y destruir Cáprica, la sede de las colonias humanas (este es el comienzo de la segunda serie).

Para no destripar el argumento de la serie (que está plagado de sorpresas de las que mejor no hablar) sólo decir que a lo largo de las cuatro temporadas se explican los acontecimientos posteriores al nuevo ataque cylon y el desarrollo de la segunda guerra entre cylons y humanos.

Esencialmente estamos ante una serie de ciencia-ficción, pero lo novedoso es que no se opta por el fantástico como componente primordial, sino curiosamente, por un tono realista (uso de la cámara, puesta en escena, iluminación, decorados, argumentos y actuaciones contribuyen a ello) que conduce muchas veces los argumentos por temáticas como la política, los conflictos sociales y personales o la religión, dando una profunda dimensión dramática a la historia y a los personajes. De hecho en muchos episodios, no siempre afortunados (alguno resulta más pesado), hay una profunda carga existencialista que lleva a los protagonistas a plantearse aspectos como su destino, su importancia vital o su papel en el cosmos y ello sucede tanto en un bando como en otro porque si algo caracteriza a Battlestar galáctica es su intento por situarse con ecuanimidad a ambos lados del enfrentamiento alejándose de tratamientos maniqueos y demostrando que no hay buenos y malos sino circunstancias que condicionan un comportamiento y reacciones ante esas circunstancias que terminan o no siendo buenas decisiones.

Debido a todo esto la serie cuenta con una doble baza: por un lado el encanto propio de la ciencia-ficción, con unos efectos visuales notables (magníficas casi todas las escenas con las naves, usando a menudo una cámara “nerviosa” que se acerca o aleja en zoom provocando una interesante sensación realista y de profundidad) y por otro lado la profundidad dramática. Siendo además una serie coral los guionistas pueden aprovechar para retratar distintas circunstancias a través de los personajes (todos magníficamente interpretados por un elenco sencillamente espectacular) y en ese sentido se convierte en un interesantísimo maremagnum de temas y subtemas.

Particularmente debo confesar que he recorrido la serie con altibajos de interés (quizás el único pero), no porque la serie no funcionara sino porque aunque hay un asunto global, que es la guerra entre humanos y cylons, existen dentro de la misma varios arcos argumentales formados por varios episodios con su inicio y su fin y no todos ellos me atraen por igual. También ocurre que existen capítulos en los que algún personaje filosofa para mi gusto en demasía (a menudo suele ser Gaius Baltar) y aunque ello aporta ese peculiar toque existencialista que tiene la serie, te aleja un poco del drama bélico, que es lo que a mí realmente me parece fascinante.


En cualquier caso se trata de una serie densa y pensada para un público adulto, que te va atrapando y no te suelta, que te ofrece muchísimas cosas con las que disfrutar o con las que pensar. Resulta una magnífica mezcla entre evasión y drama trascendente y posee el raro privilegio de sorprenderte cuando pensabas haber atado todos los cabos por lo que es altamente recomendable para un público muy amplio, no sólo el amante de la ciencia-ficción y no sólo el que busque cuarenta minutos de evasión cada cierto tiempo. En cierto modo “Battlestar galáctica” ejemplifica la mayoría de edad de la ciencia-ficción, trasciende lo que es puro entretenimiento y goza de las mejores virtudes de un género que siempre ha pretendido ser trascendente porque en él se unen la evasión, la ciencia y la filosofía.

Por supuesto la serie ha contado con un amplio reconocimiento de crítica y público y ha conseguido numerosos premios y nominaciones pues no en vano es una de las series punteras de los últimos años, con un estilo propio muy definido y característico que la hace diferente y única.

Me gustaría repasar los grandes momentos de la serie pero no quiero destripar ninguno para quien no la haya visto, puesto que una de sus mejores virtudes, a parte de todo lo dicho, es que no resulta tan previsible como resulta inicialmente. De hecho los guionistas hacen evolucionar mucho a los personajes y esa evolución es el germen de la multitud de sorpresas (un ejemplo curioso que no dice nada del argumento para que os hagais una idea: incluso hacen “engordar” a Lee Adama tras una crisis personal y lo tienen varios episodios con el maquillaje encima).

Sin duda el que sea una serie dramática con muchos personajes le da una gran riqueza argumental. El trabajo de los guionistas es espectacular porque lejos de centrarse en un grupo de protagonistas (en la serie original eran esencialmente Adama, Apollo y Starbuck) encontramos un elenco amplísimo y lo bueno es que todos los actores están magníficos destacando siempre, claro, a Edward James Olmos (“Miami vice”) y Mary McDonnell (“Bailando con lobos”) que son nuestros favoritos a priori por ser los más conocidos aunque poco a poco uno va teniendo sus propios favoritos entre los personajes (yo me quedaría con Kara Thrace, Número 6 (impresionante presencia la de Tricia Helfer, auténtico icono de la serie), el Coronel Tigh y Helo) y entre los actores (extraordinario James Callis y desde luego Edward James Olmos). Como curiosidad decir que aparece el Apollo de la primera serie (Richard Hatch) en un papel secundario aunque también importante como el disidente Tom Zarek.

Y antes de concluir, comentar sobre el final que me parece magnífico. No era fácil concluir una serie que podría haber continuado ad infinitum y cerrar una complejísimo argumento coral repleto de intereses y relaciones. Pienso que el argumento principal queda concluido de una manera acertada y de hecho la idea del final conecta perfectamente con un poso mitológico y legendario de nuestra propia cultura que “casa” a la perfección con lo que es la “esencia” de la serie. Seguramente prolongar más la misma habría sido un error porque se habría caído en la reiteración y los guionistas han conseguido en cambio cerrar todos los hilos sueltos del guión, aunque otra cosa es que guste como se ha hecho (a mí sí me gusta, quitando alguna cosita que pienso que no era necesaria o que podría haberse resuelto de otro modo como el destino final de las naves, ya digo, no hacía falta). El final es intenso, dramático y esperanzador a la vez, coherente con lo que se ha visto con anterioridad y sorprendente también. Si no es un final perfecto considero que se le acerca mucho, desde luego lo es la escena en que Adama y Tigh hablan sobre el destino final de Galáctica en el último episodio, es antología de la televisión.

En definitiva, una serie grandiosa, que merece muy mucho la pena ver.

NOTA FINAL: Por cierto, quedan aún sorpresas por disfrutar del Universo de la serie. Por supuesto “Caprica” pero también un telefilm que está rodando Edward James Olmos que narra el ataque de los cylons a las colonias desde su perspectiva.

Otros posts en Vianews:

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jueves, 12 de agosto de 2010

“The lovely bones” (Peter Jackson, 2009)

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Países: EEUU, Reino Unido y Nueva Zelanda.
Duración: 139 min.
Género: Drama, fantástico.
Interpretación: Mark Wahlberg (Jack Salmon), Rachel Weisz (Abigail Salmon), Susan Sarandon (Lynn), Stanley Tucci (George Harvey), Saoirse Ronan (Susie Salmon), Michael Imperioli (Len Fenerman).
Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson; basado en la novela “Desde mi cielo” de Alice Sebold.
Producción: Carolynne Cunningham, Fran Walsh, Peter Jackson y Aimée Peyronnet. Música: Brian Eno.
Fotografía: Andrew Lesnie.
Montaje: Jabez Olssen.
Diseño de producción: Naomi Shohan.
Vestuario: Nancy Steiner.
Distribuidora: Paramount Pictures Spain.
Estreno en USA: 11 Diciembre 2009.
Estreno en España: 26 Febrero 2010..


Lo más sorprendente que puede decírsele a alguien que haya visto “The lovely bones” y no esté muy informad@ es que su director es el mismo que el de la saga de “El señor de los anillos”. Basta con decir esto para que cualquiera intuya ya que estamos ante un “resbalón” de Peter Jackson.

Había muchas esperanzas puestas en esta película, un drama de tono existencial y corte fantástico basado en una novela de éxito (“Desde mi cielo” de Alice Sebold) y seguramente el propio Jackson se la planteaba como una huida hacia delante, una apuesta personal para no quedar encasillado sólo como un extraordinario director de fantástico y aventuras tras la saga anteriormente mentada y “King Kong” (que es lo que es) y ser tomado en cuenta a otros niveles creativos. También sospecho que su mujer, Fran Walsh, con la que firma el guión y es su colaboradora habitual (también lo es Philippa Boyens) pudiera influir en este nuevo proyecto y bien me parecía a priori.

El caso es que tanto el argumento como el planteamiento de la película son sugerentes, pero el resultado no es todo lo bueno que al menos a mí me hubiera gustado y creo que es sobretodo porque sobra mucho metraje en el que se andan por las ramas de la historia recreándose en escenas que pretendían ser oníricas, irreales, líricas y sugerentes y terminan siendo pesadas y aburridas.

Para quien no lo sepa sólo decir que la historia que se nos narra es la de Susie Salmon, una chica preuniversitaria que fue violada y asesinada (y con esto no he contado nada porque se sabe desde el mismo comienzo, cuando la chica comienza a narrar lo que le ocurrió de una manera que recuerda en cierto modo al comienzo de “American beauty”).

A lo largo de 135 minutos que, reconozcámoslo, se hacen larguísimos, saltamos desde el limbo donde se encuentra Susie tratando de acceder a otro nivel espiritual hasta el pasado para comprobar qué ocurrió y hasta el presente para ver cómo su muerte ha afectado a sus familiares o al propio asesino. Es decir, nos encontramos ante una estructura narrativa compleja que, además Jackson, maneja intercalando las circunstancias de varios personajes y yuxtaponiendo el mundo real y el mundo ficticio. Es sin duda un proyecto ambicioso y plausible y en cierto modo recupera al Peter Jackson de esa maravilla que es “Criaturas celestiales”, lo cual es una buena noticia. Hasta ahí todo es digno de admiración e interés, pero el problema es que la película no termina de funcionar y yo quiero creer que la razón esencial ha sido la ambición de los Jackson por superarse con un más difícil todavía (lo cual creo que es crucial que eviten si finalmente van a sacar adelante la adaptación de “El Hobbitt” como parece). Es decir, por querer abarcar mucho no han logrado que le película tenga un equilibrio interno.

He de reconocer también que hay muchas cosas interesantes en la película, desde las actuaciones de un reparto brillante (al menos están todos bien salvo quizás un desubicadísimo Mark Wahlberg) en el que sobresalen Saoirse Ronan y Stanley Tucci (nominado al óscar como mejor secundario el año pasado) junto a unas correctas aunque poco aprovechadas Susan Sarandon y Rachel Weisz; hasta la puesta en escena, la forma en la que Jackson mueve y emplea su cámara pasando por la construcción de varias secuencias que nos recuerdan por su tensión y fuerza a lo mejor de “El señor de los anillos” ( dos ejemplos: el momento en que la hermana de Susie investiga en casa de su asesino y el momento en que el asesino intenta ocultar el cuerpo de la chica en una sima). Diciendo que la película se hace larga y es aburrida en algún momento concreto no digo que sea una mala película, sino más bien fallida. De hecho ocurre con ella algo muy habitual cuando todo se queda a medio camino de lo que podría haber sido y es que las sensaciones mejoran con el recuerdo.

Lo que está claro es que ha supuesto una pequeña decepción tanto para sus creadores como para nosotros como espectadores. Económicamente los resultados no han sido todo lo buenos que se esperaban y la acogida crítica de la película ha sido más bien tibia. Antes de su estreno se especulaba incluso con la posibilidad de que entrara en la decena de títulos favoritos en los óscars, pero se tuvo que conformar con una nominación como secundario para Tucci, lo cual es en sí mismo una derrota en toda regla para el matrimonio Jackson que aspiraba a mucho más.

Gracias al cielo sólo se trata de un título por debajo de sus propias posibilidades y hay momentos en que aún se vislumbra que el mejor Jackson sigue ahí. Simplemente no siempre puede darse en la diana y en esta ocasión una historia que era interesante y un planteamiento ambicioso han quedado reducidos a un resultado tibio por falta de acierto, de equilibrio o de mesura y por un final que no resuelve como nos gustaría las propuestas iniciales.

En cualquier caso se puede uno arriesgar a verla sabiendo de antemano las pegas. Es probable que no termine de convencer pero que se disfrute con los aciertos que también tiene. Si en lugar de recrear el limbo de Susie y sus requiebros existenciales, la película se hubiera centrado en el drama de los personajes y en la tensión de ciertas escenas Jackson hubiera acertado, pero eso hubiera sido poco arriesgado y ante todo este director es un kamikaze cinematográfico. Hay que tener fe en que Jackson se recupere, puede hacerlo, “El Hobbitt” lo tiene todo para conseguirlo.

martes, 10 de agosto de 2010

Cien artistas del cine hispanoamericano eligen los 100 actores que cambiaron su vida

Como ya hicieron hace poco con las películas, los de "El país semanal" hicieron recientemente una encuesta entre cien profesionales del cine hispanoamericano por sus actores y actrices favoritos y este es el resultado de la encuesta que publicaron.

El artículo entero aquí:

http://www.elpais.com/articulo/portada/Cien/artistas/cine/hispanoamericano/eligen/actores/cambiaron/vida/elpepusoceps/20100808elpepspor_10/Tes?op%C3%B1p%C3%B1


La lista con sus más y sus menos, que siempre los hay porque no existen dos listas iguales hechas por dos personas distintas, es bastante buena:

1. Marlon Brando. 294
2. Meryl Streep. 232
3. Katharine Hepburn. 229
4. Bette Davis. 187
5. Robert de Niro. 186
6. Al Pacino. 155
7. Jack Lemmon. 146
8. Cary Grant. 138
9. Marcello Mastroianni. 127
10. Javier Bardem. 125
11. Fernando Fernán-Gómez. 112
12. Daniel Day-Lewis. 97
13. Anna Magnani. 93
14. Charles Chaplin. 87
15. Paul Newman. 82
16. Sean Penn. 75
17. Montgomery Clift. 64
18. Ingrid Bergman. 64
19. Philip Seymour Hoffman. 62
20. Gena Rowlands. 60
21. Charles Laughton. 51
22. Vittorio Gassman. 51
23. James Stewart. 50
24. José Luis López Vázquez. 47
25. Kate Winslet. 46
26. Spencer Tracy. 45
27. Liv Ullmann. 43
28. Luis Tosar. 43
29. Victoria Abril. 42
30. Anthony Hopkins. 40
31. Julianne Moore. 40
32. Paco Rabal. 39
33. Barbara Stanwyck. 38
34. Jack Nicholson. 37
35. Greta Garbo. 36
36. Peter Sellers. 34
37. Carmen Maura. 33
38. Vivien Leigh. 32
39. John Wayne. 31
40. Candela Peña. 31
41. Michael Caine. 31
42. Susan Sarandon. 31
43. Juliette Binoche. 30
44. Humphrey Bogart. 30
45. Penélope Cruz. 30
46. Giulietta Masina. 29
47. Jeanne Moreau. 28
48. Laurence Olivier. 28
49. Orson Welles. 27
50. Marilyn Monroe. 26
51. Pepe Isbert. 26
52. Kirk Douglas. 26
53. Daniel Auteuil. 25
54. Audrey Hepburn. 24
55. Dustin Hoffman. 23
56. Shirley MacLaine. 23
57. Gary Cooper. 22
58. Robert Mitchum. 22
59. Edward Norton. 22
60. Henry Fonda. 20
61. Isabelle Huppert. 20
62. Ava Gardner. 18
63. Sean Connery. 18
64. Leonardo DiCaprio. 17
65. Emma Thompson. 17
66. Steve McQueen. 16
67. Jessica Lange. 16
68. Helen Mirren. 16
69. Gérard Depardieu. 16
70. Toshiro Mifune. 16
71. Willem Dafoe. 15
72. Toni Collette. 15
73. Morgan Freeman. 15
74. Groucho Marx. 15
75. Ángela Molina. 15
76. Max von Sydow. 15
77. Alberto Sordi. 15
78. Jean Gabin. 15
79. Christopher Walken. 15
80. Kevin Spacey. 15
81. Clark Gable. 14
82. Ed Harris. 14
83. Nino Manfredi. 14
84. Javier Cámara. 14
85. Eduard Fernández. 14
86. Rosa María Sardá. 13
87. Benicio del Toro. 13
88. Sofía Loren. 12
89. Marlene Dietrich. 12
90. Juan Diego. 12
91. Nicole Kidman. 12
92. Glenn Close. 11
93. Fernando Rey. 11
94. Richard Burton. 11
95. Kay Francis. 10
96. Buster Keaton. 10
97. Fred Astaire. 10
98. Cristopher Reeve. 10
99. Ricardo Darín. 10
100. William Holden. 10

“Toy story 3” (Lee Unkrich, 2010)

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País: EEUU.
Duración: 103 min.
Género: Animación, aventuras, comedia.
Doblaje original: Tom Hanks (Woody), Tim Allen (Buzz Lightyear), Joan Cusack, Timothy Dalton (Sr. Púas), John Ratzenberger (Hamm), Michael Keaton (Ken), Wallace Shawn (Rex), R. Lee Ermey (sargento), Jodi Benson (Barbie), Whoopi Goldberg (Pulpi), Ned Beatty (Lotso Abracitos).
Guión: Michael Arndt.
Producción: Darla K. Anderson.
Música: Randy Newman.
Distribuidora: Walt Disney Studios Motion Pictures Spain.
Estreno en USA: 18 Junio 2010.
Estreno en España: 21 Julio 2010.

Desde hace unos años cada vez que me enfrento con el papel o, mejor dicho, el ordenador en blanco, a una reseña de una película de Pixar me encuentro ante el problema de qué decir para no repetirme. Año tras año la compañía de John Lasseter, por cierto, responsable de aquella primera “Toy story” que fue el primer largometraje de estos estudios, consigue firmar uno de los mejores títulos del año y no hablo solo de animación, que también.

Este año le toca el turno a la tercera parte de “Toy Story”, lo que viene a ser algo así como un regalo a los fieles, un reencuentro con Woody, Buzz lightyear, Jessie o los señores patata, que tan buenos ratos nos hicieron pasar en las dos entregas anteriores. También es un punto y a parte como si se cerrara una etapa que ha sido espectacular si repasamos los títulos que se han estrenado desde aquel 1995, hagámoslo: “Toy story” (1995), ”Bichos” (1998), ”Toy story 2” (1999), ”Monsters Inc” (2001), ”Buscando a Nemo” (2003), ”Los increíbles” (2004), ”Cars” (2006), ”Ratatouille” (2007), ”Wall-e” (2008), ”Up” (2009). No obstante y teniendo en cuenta que los proyectos futuros son, entre otros, ”Cars 2” y ”Monsters 2” pudiera parecer que Pixar está sufriendo una crisis creativa, pero nada más lejos de la realidad.

Es cierto que resulta muy complicado superar el listón tan elevado como el conseguido con “Ratatouille”, “Wall-e” y “Up”, tres películas perfectas en sí mismas; pero lejos de caer en el conformismo o de repetir fórmulas anteriores, “Toy story 3” es otra maravilla más que aprovecha sus posibilidades argumentales para llevar las posibilidades de sus personajes un poquito más allá.

Esta tercera parte está confeccionada para los más peques, pero Pixar no olvida nunca ni a los más mayores ni a los que han ido creciendo con sus películas y por ello el argumento hace un guiño a los que en su día vieron “Toy story” en la edad de su protagonista humano Andy. En esta entrega el chaval ha crecido, tiene diecisiete años y está a punto de ir a la universidad así que debe decidir qué hacer con sus viejos juguetes y éste es el punto de partida de una trama mucho más divertida de lo que cualquiera puede intuir de antemano. De nuevo los guionistas de Pixar (en este caso Michael Arndt) vuelven a sorprender con un guión que lo tiene todo y ¡ojo! Que cuando digo todo me refiero a que la película parece ir saltando de género a género: comienza como un western que se transforma enseguida en cine de aventuras (extraordinario arranque lleno de fuerza muy a lo Indiana Jones, que podría ser en sí mismo un corto), salta a la ciencia-ficción, retorna al cine familiar con los toques sentimentales y entrañables que caracterizan a esta trilogía y enseguida se pasa de nuevo a la aventura, al género carcelario (sensacional todo lo que acontece en Sunnyside, tanto a nivel visual como argumental), al género de mafiosos, incluso al terror o a la acción y concluye in crescendo con un final antológico que es pura magia y te hace pasar de un cierto congojo a la carcajada y por supuesto todo ello remozado por un sano y saludable sentido del humor que convierte a este “Toy story” en una comedia indispensable.

No quiero comentar las sorpresas del argumento, pero sí os desgrano algunas cosas que me han encantado y que iréis comprobando cuando veais la película: la presencia de Lotso (un personaje crucial en la película y con una extraordinaria fuerza: su historia es antológica); la demostración creativa de Pixar a todos los niveles en Sunnyside (desde el diseño de personajes, a la riqueza cromática pasando por el sentido de espacialidad que se da con los fondos); el toque “flamenco” de Buzz; el empeño personal de Woody por ayudar a sus amigos; la ocurrencia del mono-alarma; la entrañable relación entre Andy y la niña; el homenaje a Miyazaki con la presencia de Totoro entre los juguetes de esta entrega; cómo se convierte en algo cómico y divertido la ñoñería de Ken y Barbie; prácticamente todo en lo que intervienen Mr y Mrs. Potato; el uso de la fingida “cámara en mano” para dar dramatismo y sensación de realismo a algunas escenas; los extraterrestres de tres ojos (casi me parto de risa) y sobretodo el tramo final con una última media hora absolutamente memorable que me hizo reír y contener la lagrimilla unas cuantas veces en una suerte de montaña rusa de emociones fuertes.

Creo que es difícil igualar un guión tan redondo como éste y ya me estoy repitiendo respecto a reseñas anteriores de Pixar, pero es que no se puede decir otra cosa. La historia que se nos cuenta no es que sea divertidísima solo, es que está llena de guiños, homenajes y grandes momentos. Es un muestrario de géneros excepcional y creo inconcebible pensar que alguien no pueda hacer otra cosa que disfrutar la película de inicio a fin sonriendo, disfrutando, soltando adrenalina o emocionándose y soltando su lagrimita. Sin duda estamos ante la edad de oro del cine de animación y esta película es otra cumbre más del Himalaya de cimas que lleva creadas Pixar.

No se puede hacer otra cosa que recomendarla a viva voz. NO OS LA PERDAIS

Ah, y otra recomendación más y quien me haga caso me estará enormemente agradecido, al cine hay que ir con tiempo, al menos con el tiempo suficiente para no perderse el cortometraje previo a la película, también de Pixar, también una maravilla y, difícil lo tienen para quitárselo, el próximo ganador del óscar a mejor cortometraje animado: “Día y noche”, una maravilla que mezcla animación en dos y tres dimensiones. ¡¡¡¡¡Sencillamente magistral!!!!!


martes, 3 de agosto de 2010

“Splice” (Vincenzo Natali, 2009)

**
Países: Canadá, Francia y USA.
Duración: 104 min. Género: Ciencia ficción, fantástico, terror. Interpretación: Adrien Brody (Clive Nicoli), Sarah Polley (Elsa Kast), David Hewlett (William Barlow), Delphine Chanéac (Dren adulta), Brandon McGibbon (Gavin), Simona Maicanescu (Joan).
Guión: Vincenzo Natali, Antoinette Terry Bryant y Doug Taylor; basado en un argumento de Vincenzo Natali y Antoinette Terry Bryant.
Producción: Steven Hoban.
Música: Cyrille Aufort.
Fotografía: Tetsuo Nagata.
Montaje: Michele Conroy.
Diseño de producción: Todd Cherniawsky.
Vestuario: Alex Kavanagh.
Distribuidora: Vértice Cine.
Estreno en Canadá: 4 Junio 2010.
Estreno en España: 30 Julio 2010.

Sabía de antemano que la película estaba dirigida por Vicenzo Natali, que hace unos años nos dejó KO con es película llena de sorpresas que es “Cube” y por supuesto eso y la presencia de Adrian Brody y Sarah Polley encabezando el reparto me atraían, aún siendo consciente de que seguramente ésta era una película de esas que encuentran su oportunidad en las, por lo general, sosas carteleras veraniegas. Una vez vista debo reconocer que tiene un tono inquietante que te mantiene viéndola con interés de principio a fin, pero me queda un regusto ligeramente desagradable, como el de una mala digestión y la convicción de que el guión es realmente flojo. Estamos ante un caso curioso, el de una película que deja una huella anímica, pero que no logra ser redonda.

La característica esencial de esta película es una atmósfera malsana, perturbadora, que Natali, eso sí, borda desde el comienzo y mantiene hasta el final; pero por esta razón no la recomendaré a nadie con el estómago inestable, es una película incómoda. Particularmente los propios títulos iniciales y el arranque ya te ponen alerta puesto que la cámara recorre unas entrañas que se intuyen no humanas como si estuviera haciendo una gastroscopia y a continuación adoptas como espectador la posición subjetiva de algo que está naciendo, un bichejo que literalmente tira para atrás. Ya he dicho mucho, el caso es que el director juega a tensionarte, a envararte con situaciones que producen inquietud, desasosiego y muchas veces asco, pero que te impactan.

La película va sobre dos científicos, Clive y Elsa, que trabajan en unos experimentos genéticos en una empresa farmacéutica llamada NERD que pretende encontrar soluciones para un buen número de enfermedades. El plan maestro es unir los ADN de distintos animales, pero el éxito con ellos lleva irremediablemente a un reto mayor, la unión de ADNS animales con humanos.

Este es el punto de partida y su desarrollo lleva inevitablemente a un desenlace con componentes dramáticos, con un fondo ético y con un resultado inquietante. Natali quiere desarrollar todo con esta película, pero realmente creo que el guión desaprovecha los dos primeros y sólo se logra acertar con la atmósfera, lo que también es atribuible a los equipos de sonido y efectos especiales, aunque éstos últimos, ya aviso que son modestos. Aunque potencialmente estamos ante una película de denuncia o un drama de resonancias frankenstenianas, el guión no permite que esto cuaje y, bajo mi punto de vista, sólo funciona el suspense, siempre con un tono malsano de pesadilla (Dren es un personaje propio de un delirio que nunca gana tus simpatías como espectador y que causa en ti rechazo, por lo que el componente dramático nunca termina por funcionar y mucho menos el giro de guión que pretende adentrarse en temáticas edípicas y freudianas). Hay además una inevitable sensación de irrealidad, potenciada en gran parte por la fotografía, y varias decisiones de los personajes que hay que pasar por alto para que no se resienta la lógica interna de la película, para mi gusto demasiadas, que hacen que uno se distancie. En suma, que el guión no funciona, aunque Natali si logra lo que pretende que es inquietarte y removerte en la butaca.

Lejos de ser una película de terror de esas Made In USA que solemos ver, “Splice” tiene mucho más de alucinación inquietante muy a lo David Cronemberg en títulos como “La mosca” o “Inseparables” y no es casual porque al igual que Cronemberg el director es también canadiense y en la producción pone dinero una productora canadiense además de Dark Castle y ¡¡¡sorpresa!!! la francesa Gaumont.

En suma, una película sin duda valiente y arriesgada para los que quieran tensión y soporten cierto límite de aprensión, que se queda un poco a medias de lo que podría haber sido quizás por su obsesión por la atmósfera malsana.

domingo, 1 de agosto de 2010

100 películas que cambiaron su vida

Hoy el periódico "El país" ha publicado en su suplemento dominical el resultado de una encuesta a cien artistas del cine hispanoamericano que han valorado las que son sus películas imprescindibles y el resultado me ha parecido francamente bueno y selecto.

Por supuesto en estas listas no están todas las que son, pero sí son todas las que están y las que están en este caso, efectivamente, son imprescindibles. Yo jamás hubiera incluido alguna película como "Bailar en la oscuridad" que considero sobrevalorada y no me parece siquiera la mejor de Lars Von Trier, otras faltan y unas cuantas las pondría más arriba o abajo (que "Centauros del desierto" esté en el puesto 61 es un auténtico sacrilegio por ejemplo), pero lo que está claro es que todas las que aparecen en la lista hay que verlas porque merecen muy mucho la pena. Si las repasais contad cuántas habéis visto y sabréis si os falta por ver aún mucho o poco cine del bueno:

http://www.elpais.com/articulo/portada/Cien/artistas/cine/hispanoamericano/eligen/peliculas/cambiaron/vida/elpepucul/20100801elpepspor_9/Tes



Junto al director, la puntuación total obtenida tras el recuento

1 EL PADRINO Francis Ford Coppola 225
2 EL APARTAMENTO Billy Wilder 135
3 CIUDADANO KANE Orson Welles 121
4 EL VERDUGO Luis García Berlanga 89
5 CON FALDAS Y A LO LOCO Billy Wilder 89
6 BLADE RUNNER Ridley Scott 77
7 VIRIDIANA Luis Buñuel 76
8 LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ Victor Fleming 73
9 EVA AL DESNUDO Joseph L Mankiewicz 71
10 LADRÓN DE BICICLETAS Vittorio de Sica 68
11 EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES Billy Wilder 64
12 CANTANDO BAJO LA LLUVIA Stanley Donen y Gene Kelly 62
13 LOS SANTOS INOCENTES Mario Camus 60
14 EL ÁNGEL EXTERMINADOR Luis Buñuel 59
15 AMARCORD Federico Fellini 59
16 VéRTIGO Alfred Hitchcock 53
17 EL CAZADOR Michael Cimino 53
18 PLÁCIDOLuis García Berlanga 51
19 AMANECER F W Murnau 50
20 SER O NO SER Ernst Lubitsch 50
21 2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO Stanley Kubrick
22 FELLINI OCHO Y MEDIO Federico Fellini
23 CASABLANCA Michael Curtiz
24 NOCHE DE ESTRENO John Cassavetes
25 EL PADRINO (TRILOGÍA) Francis Ford Coppola
26 LOS 400 GOLPES FranÇois Truffaut
27 CON LA MUERTE EN LOS TALONES Alfred Hitchcock
28 TAXI DRIVER Martin Scorsese
29 APOCALYPSE NOW Francis Ford Coppola
30 EL ACORAZADO POTEMKIN Sergei M Eisenstein
31 EL GATOPARDO Luchino Visconti
32 UNO DE LOS NUESTROS Martin Scorsese
33 EL PADRINO II Francisc Ford Coppola
34 LA STRADA Federico Fellini
35 TIEMPOS MODERNOS Charles Chaplin
36 LAWRENCE DE ARABIA David Lean
37 UN TRANVÍA LLAMADO DESEO Elia Kazan
38 SED DE MAL Orson Welles
39 ¿QUÉ HE HECHO YO PARA MERECER ESTO? Pedro Almodóvar
40 EL GRAN DICTADOR Charles Chaplin
41 FANNY Y ALEXANDER Ingmar Bergman
42 PSICOSIS Alfred Hitchcock
43 LA QUIMERA DEL ORO Charles Chaplin
44 LA DOLCE VITA Federico Fellini
45 EL CIELO SOBRE BERLÍN Wim Wenders
46 ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO Ridley Scott
47 LA NARANJA MECÁNICA Stanley Kubrick
48 LOS PÁJAROS Alfred Hitcock
49 EL ESPÍRITU DE LA COLMENA Víctor Erice
50 UNA NOCHE EN LA ÓPERA Sam Wood
51 EL DISCRETO ENCANTO DE LA BURGUESÍA Luis Buñuel
52 ANNIE HALL Woody Allen
53 PASIÓN DE LOS FUERTES John Ford
54 EL RÍO Jean Renoir
55 PARIS, TEXAS Wim Wenders
56 ÁTAME Pedro Almodóvar
57 LAS UVAS DE LA IRA John Ford
58 UNA MUJER BAJO LA INFLUENCIA John Cassavetes
59 EL TERCER HOMBRE Carol Reed
60 ROCCO Y SUS HERMANOS Luchino Visconti
61 CENTAUROS DEL DESIERTO John Ford
62 ORDET Carl Theodor Dreyer
63 AL FINAL DE LA ESCAPADA Jean-Luc Godard
64 LA GUERRA DE LAS GALAXIAS George Lucas
65 EL DÍA DE LA BESTIA Álex de la Iglesia
66 TORO SALVAJE Martin scorsesse
67 FRESAS SALVAJES Ingmar Bergman
68 PERDICIÓN Billy Wilder
69 EL VIAJE A NINGUNA PARTE Fernando Fernán Gómez
70 LOS SIETE SAMURÁIS Akira Kurosawa
71 LA DILIGENCIA John Ford
72 TIBURÓN Steven Spielberg
73 LUCES DE LA CIUDAD Charles Chaplin
74 MARIDOS John Cassavetes
75 ¡BIENVENIDO, MÍSTER MARSHALL! Luis García Berlanga
76 EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE John Ford
77 QUÉ BELLO ES VIVIR Frank Capra
78 EL LEÓN EN INVIERNO Anthony Harvey
79 PERSONA Ingmar Bergman
80 CIUDAD DE DIOS Fernando Meirelles
81 EL HOMBRE TRANQUILO John Ford
82 RASHOMON Akira kurosawa
83 LA REINA DE ÁFRICA John Huston
84 JOHNNY GUITAR Nicholas Ray
85 KING KONG Merian C Cooper y Ernest B Schoedsack
86 LOS OLVIDADOS Luis Buñuel
87 EL GUATEQUE Blake Edwards
88 BAILAR EN LA OSCURIDAD Lars Von Trier
89 CUENTOS DE LA LUNA PÁLIDA Kenji Mizoguchi
90 EL HOMBRE ELEFANTE David Lynch
91 CABARET Bob Fosse
92 UNA MUJER Y TRES HOMBRES Ettore Scola
93 PICKPOCKET Robert Bresson
94 LA LEY DEL DESEO Elia Kazan
95 EL SÉPTIMO SELLO Ingmar Bergman
96 RÍO BRAVO Howard Hawks
97 LA NIÑA DE TUS OJOS Fernando Trueba
98 EL EXTRAÑO VIAJE Fernando Fernán-Gómez
99 DUBLINESES John Huston
100 FARGO Joel y Ethan Coen

viernes, 30 de julio de 2010

“Damas del teatro” (Gregory LaCava, 1937)


*****

Titulo original: Stage Door
Producción: Pandro S. Berman
Guión: Morrie Ryskind y Anthony Veiller a partir de la obra de Edna Ferber y George S. Kaufman
Reparto: Katharine Hepburn (Terry Randall), Ginger Rogers (Jean Maitland), Adolphe Menjou (Anthony Powell), Gail Patrick (Linda Shaw), Constance Collier (Catherine Luther), Andrea Leeds (Kay Hamilton), Samuel S. Hinds (Henry Sims), Lucille Ball (Judy Canfield), Franklin Pangborn (Harcourt)
País: Estados Unidos
Duración: 92 minutos
Productora: RKO Radio Pictures

Con el word en blanco mi propósito inicial es convencer a todo el que me lea de que vea esta película, pero aún me gustaría más que las razones que doy para ello permitan disfrutarla al máximo. Si hay algo que resulta complicadísimo es convencer hoy por hoy a alguien que no suele ver cine del siglo pasado, de los años 30’s, en blanco y negro y con un montaje y ritmo narrativo completamente distinto al actual que una película como ésta merece muy mucho la pena. Al ritmo que vamos, con las televisiones públicas y gratuitas olvidando el cine clásico llegará un momento en que las películas con las que disfrutaron nuestros padres y abuelos quedarán en el olvido (si es que no lo están ya), así que mucho más Gregory LaCava, el director que nos ocupa.

¿Quién es Gregory LaCava? ¿Quién es Adolph Menjou? ¿Ginger Rogers? ¿Katherine Hepburn? Bueno, gracias al cielo a la Hepburn no la olvida nadie con sus cuatro óscars y su filmografía, pero tampoco deberían ser unos desconocidos el resto y cada año que pasa cientos de películas sepultan más y más aquellas que ni siquiera eran en color incluso en los estantes de la videoteca más suculenta.

Me entra una cierta nostalgia al pensar que aquellos ciclos de cine clásico de TVE y la 2 son ya historia. Ahora para ver una película como “Damas del teatro” hay que ser un espeleólogo fílmico, alguien muy interesado en desempolvar viejos títulos que fueron grandes estrenos en su tiempo y es una pena. ¡¡¡Cómo se nota que me voy volviendo un “abuelo cebolleta”? Vayamos al grano...

Gregory LaCava fue sin duda uno de los mejores directores de comedia clásica (véase también “Al servicio de las damas”) con permiso de Ernest Lutbisch, Frank Capra, George Cukor o Billy Wilder, entendida ésta como la que se rodó en la época dorada de Hollywood entre los años 30’s y 50’s del siglo pasado y “Damas del teatro” es una de sus mejores películas, nominada a cuatro óscars (mejor película, director, actriz secundaria –Andrea Leeds- y mejor guión).

La película trata sobre un grupo de chicas jóvenes se hospedan en la pensión Candilejas de Nueva York a la espera de lograr un papel en el Teatro que les lleve a la fama y el estrellato. Las protagonistas son Kay Hamilton (Andrea Leeds, que sólo por mala suerte no ha logrado su ansiada oportunidad), Linda Shaw (Gail Patrick, que intenta abrirse camino flirteando con los productores), Jean Maitland (Ginger Rogers, que no aguanta el carácter y oportunismo de Linda) y la recién llegada Terry Randall (Katherine Hepburn, hija de un millonario decidida a todo para conseguir su objetivo). Inicialmente la película se centra en el retrato coral de una situación, el microcosmos de la pensión y las aspirantes que conviven en ella, pero cuando entra en escena el productor Anthony Powell (impresionante, como siempre, Adolphe Menjou) y descubre a Jean los resortes dramáticos de la historia entran en juego y la película gana peso e intensidad.

Uno de los aspectos que más me gustan de esta película es la magnífica capacidad tanto del director como de las actrices para cambiar de registro pasando de chispeantes diálogos de la screwball más divertida (extraordinarias en esa labor Ginger Rogers y Katherine Hepburn en un comienzo de película espectacular) a un tono dramático intenso que concede al último tercio de metraje un marcado poso agridulce que es el que finalmente te impacta desde un punto de vista emotivo. El efecto es algo así como si, de improviso, la realidad se inmiscuyera en una comedia, lo cual termina siendo realista porque la vida es un poco de esa manera.

Esta película conecta con otros grandes títulos como “Eva al desnudo”, también enfocada al mundo del teatro o “Gran Hotel” en su construcción coral a medio camino entre el drama y la sonrisa y representa un tipo de comedia ya extinto basada en el ingenio de los diálogos y la presencia de los actores (en este caso actrices en su mayoría), capaces por sí mismos de atrapar todo el interés del espectador sin necesidad de escenas muy dinámicas o una puesta en escena compleja. Este tipo de películas tienen una factura muy teatral sí, pero la pantalla ofrece siempre información en lo que se dice, en lo que no se dice, en miradas, gestos y poses y por ello resultan refrescantes y desenfadadas, con desparpajo. Creo que pese a lo mucho que ha cambiado el cine y el espectador tipo esta es una de esas películas a las que no afecta el paso del tiempo.

Y por otro lado y al margen de méritos artísticos, nunca está mal recuperar a los clásicos, viene a ser en cierto modo una forma de viajar en el tiempo. En realidad las cámaras de cine son muchas veces máquinas del tiempo y ver “Damas del teatro” es en cierta manera una forma de viajar a los años 30’s y sentir cómo una generación de aspirantes a actrices de teatro vivió, padeció y luchó por cumplir sus sueños.



jueves, 29 de julio de 2010

“The blind side (Un sueño posible)” (John Lee Hancock, 2009)

***
País: USA.
Duración: 123 min.
Género: Biopic, drama.
Interpretación: Sandra Bullock (Leigh Anne Tuohy), Tim McGraw (Sean Tuohy), Quinton Aaron (Michael Oher), Kathy Bates (Sra. Sue), Jae Head (S.J. Tuohy), Lily Collins (Collins Tuohy), Ray McKinnon (Burt Cotton), Kim Dickens (Sra. Boswell), Catherine Dyer (Sra. Smith).
Guión: John Lee Hancock; basado en el libro “The blind side: Evolution of a game” de Michael Lewis.
Producción: Broderick Johnson, Andrew A. Kosove y Gil Netter.
Música: Carter Burwell.
Fotografía: Alar Kivilo.
Montaje: Mark Livolsi.
Diseño de producción: Michael Corenblith.
Vestuario: Daniel Orlandi.
Distribuidora: Warner Bros.
Pictures International España.
Estreno en USA: 20 Noviembre 2009.
Estreno en España: 18 Junio 2010.

Defender una película como “The blind side” es lo que podríamos llamar un acto de suicidio dialéctico a tenor de lo que los críticos piensan de la película y si no sólo hay que abrir los Fotogramas de Junio y Julio-Agosto por la tabla de “La opinión de nuestros críticos” y comprobar qué puesto ocupa en sus preferencias. Seguramente me destrozarían dando mil razones para ello que no podría rebatir porque está claro que se trata de una película facilona, ñoña, sentimentaloide (gracias al cielo no lacrimógeno, eso la hubiera matado) y tremendamente previsible. Dicho esto la puntilla sería decir que la protagoniza, Sandra Bullock, que particularmente me ha resultado auténtico “veneno” casi siempre a la hora de decidir si iba o no a ver una película, pero hete aquí que, contra todo pronóstico, incluso sorprendiéndome a mí mismo, he decidido romper una lanza por ella basándome única y exclusivamente en mi primera impresión (craso error, lo terminaré pagando seguro).

Modulo la cuestión, me ha gustado, pero entendámonos, si le pongo tres estrellas sobre cinco tampoco quiero dar a entender que es una película imprescindible (me permito una vía de escape por lo que pudiera pasar).

La verdad es que el argumento no sé si lo he visto antes pero suena a “ya visto” y eso es algo que se mantiene desde el principio de la película hasta los créditos finales, pero en esta ocasión son otros los méritos que explicaré después. Así a bote pronto he recordado una película que sí me parece mejor, protagonizada por Michelle Pfeiffer con el racismo como telón de fondo y que sí os recomendaría con menos reparo: “Por encima de todo” (Love field, 1993) con la que fue nominada en los óscars a mejor actriz. Sea como fuere lo sorprendente del caso es que se trata de una historia basada en un hecho real, lo cual impacta porque viendo la película uno no deja de pensar que sólo en un cuento de hadas puede haber gente que, como la protagonista, esté tan dispuesta a ayudar a los demás (¿o quizás sentirse bien ayudando a los demás sea más una forma de autosatisfacción que un acto caritativo? Hay un momento puntual en el que “The blind side” lanza abiertamente este debate).

Mike Oher es un chico pobre de 17 años, sin familia y con un futuro incierto, pero unas grandiosas cualidades deportivas. Escolarizado en una escuela cristiana en la que no encaja, Big Mike se convierte en el “bicho raro”, pero la familia Tuohy lo acoge en su casa y su “madre adoptiva”, Leigh Anne, consigue que aproveche todas sus facultades.

Me ha parecido un poco el reverso amable y entrañable de otra película que este año ha arrasado, “Precious”, en la que el fondo argumental es similar aunque mucho más realista, duro y dramático. Sin embargo, aunque aquella sea mejor película, ésta me parece el necesario reducto de un tipo de cine que cada vez se estila menos y que hace unos años abundaba más. “The blind side” es una de esas películas que te hacen pensar que todo es posible, que te empujan hacia delante, que te animan la tarde y te cargan las pilas. Es sentimental y ñoña, sí, pero a veces viene bien ver este tipo de historias emotivas que te hacen sentir mejor. Este año, 2009, sólo recuerdo “Invictus” que poseyera características similares y como no andamos muy sobrados de este tipo de cine uno lo recibe con especial agradecimiento porque se echan de menos aquellas “feel good comedies” que hoy parecen en extinción de Frank Capra y otros clásicos, que te encogían el corazón en un puño al tiempo que te hacían sonreír; la comedia sofisticada de Billy Wilder o los clásicos de Audrey Hepburn y ya más cercanos en el tiempo esos títulos de los 80’s y 90’s que te hacían salir del cine con mejor ánimo del que habías entrado: “Campo de sueños”, “Cowboys de ciudad”, “Pretty woman”, “Los amigos de Peter”, “La boda de mi mejor amigo”, “Mejor...imposible”, “Big”, “Jerry Maguire”, “Cadena perpetua” y tantas otras.

Lo mejor sin duda de “The blind side” es que te anima el día, que no es poco, y eso aún cuando de fondo hay un problema real y existe un poso de tristeza que se vislumbra en algunos momentos y por supuesto, Leigh Anne Tuohy, porque yo diría que más que la oscarizada interpretación de Sandra Bullock, que no lo hace mal, lo que le da fuerza a la película es su personaje, que ilumina por completo la historia y es el que consigue conectar contigo como espectador (en casi todo momento salvo cuando se pone a dar lecciones a los entrenadores, que es cuando te dan ganas de cambiar de canal, con total seguridad el peor tramo de película).

Dicho esto entiendo perfectamente las críticas furibundas de todos aquellos que la ponen a parir por previsible y tontorrona, pero por suerte o por desgracia hay un tipo de cine para cada momento y ésta película ha acertado con el tono idóneo en un momento como el actual en el que no abundan este tipo de películas y en el que el cine “serio” parece optar sólo por los dramas realistas. De acuerdo, no es una película redonda ni mucho menos y como te pille de non y con un mando cerca puedes abandonarla antes de que te enganche; pero en un cine hacía tiempo que no me atrapaban en plan “facilón” y que menos que agradecerlo. La adaptación de la novela en que se basa me parece correcta, la narración también, entretiene y cumple con su objetivo, lo demás poco me importa. Ya sé que no pasará a la historia y que la olvidaremos pronto y que tiene factura de película televisiva de sobremesa (lo cual, admitámoslo, suele ser diana perfecta para nuestras iras) pero algo tiene, aunque sólo sea el defender un tipo de cine que ya no es habitual y desde luego los resultados en taquilla son porque gusta. El taquillazo conseguido es importante aunque luego el público esté dividido entre los que se emocionan más de lo que pensaban que iban a hacerlo y los que se sienten decepcionados ante una película blandengue, que no ofrece mucho más allá de su argumento edulcorado y sentimental. “The blind side” no deja indiferente a nadie, pero está siendo una de las películas más vistas del 2009 (tono sentimental + deporte es una fórmula muy buena).




miércoles, 28 de julio de 2010

Trailer de "Juego de Tronos"

Primer Teaser de la que puede ser una de las mejores series de la historia.

“Tropa de élite” (José Padilha, 2007)


*****
País: Brasil.
Año: 2007.
Duración: 115 min.
Género: Drama, thriller, policía.
Elenco: Wagner Moura (capitán Nascimento), André Ramiro (André Matias), Caio Junqueira (Neto), Milhem Cortaz (capitán Fábio), Fernanda Machado (Maria), Maria Ribeiro (Rosane), Paulo Vilela (Edu), Fernanda de Freitas (Roberta), André Mauro (Rodrigues), Fábio Lago (Baiano).
Guión: José Padilha, Rodrigo Pimentel y Bráulio Mantovani.
Producción: Marcos Prado y José Padilha.
Música: Pedro Bromfman.
Fotografía: Lula Carvalho.
Montaje: Daniel Rezende.
Diseño de producción: Tulé Peake.
Vestuario: Cláudia Kopke.
Estreno en Brasil: 12 Octubre 2007.

Seguro que os ha pasado alguna vez que os recomiendan una película u oís que se habla bien de ella o que ha ganado algún premio y la vais dejando pasar porque no termina de engancharos para verla. A menudo sucede cuando no aparecen en ella actores famosos o cuando intuyes que el galardón alcanzado no asegura realmente que vayas a ver la película que quieres y el momento va pasando hasta que un día, quién sabe por qué razón, te decides y te das de cabezazos por no haberla visto antes. Esto mismo me ha pasado durante dos años con "Tropa de élite", película del brasileño José Padilha que ganó en 2007 el oso de oro en el Festival de Berlín.

Lo que pretendo escribiendo sobre ella es que aquel que me lea tenga ganas de verla, pero soy consciente que pertenece a un tipo de cine que es minoritario o, al menos, que no es comercializado, que no es fácilmente accesible y gustará más o menos en función de muchas cosas que nada tienen que ver con que sea buena o mala.....Lo sé, acabo de desgranar unos cuantos suspenses y algunas dudas. Vayamos al grano.

“Tropa de élite” cuenta la historia del Capitán del BOPE, Nascimento, que se enfrenta a su última misión (la protección del Papa Juan Pablo II en su visita a Río de Janeiro) con el objetivo de buscarse un sustituto realmente a la altura. El BOPE son las siglas del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militar de Río de Janeiro y es un grupo de élite que actúa sin miramientos en uno de los lugares más peligrosos del planeta: las favelas. La película recorre sus últimos días en el cuerpo y el proceso por el que elige a su sucesor entre dos aspirantes: Neto y Matías.

Se trata de una película dura, sin concesiones, de tono realista (ya sabéis, en estos días eso significa cámara “nerviosa”, muchas veces con una ambientación pseudodocumental), semi-ficción en la que no se eluden las escenas intensas, muchas veces violentas y dramáticas, que a menudo te dejan sin aliento. El cine de los 2000’s está plagado de este tipo de películas en las que el impacto de las imágenes y de lo que vemos en ellas asegura un visionado convulso y que deja huella. El ejemplo más claro y reciente es el óscar a mejor película “En tierra hostil”, pero en concreto esta película es, por temática y planteamiento prima hermana de la excelente “Ciudad de Dios” aunque enfocada desde el punto de vista opuesto, la policía.

Uno de los aspectos que más me han gustado es la magnífica forma en que desgrana una realidad compleja, la de una policía corrupta y una sociedad en la que hacer lo correcto es lo más complicado. En ese sentido me parece que el guión es modélico y el comportamiento de cada personaje y sus consecuencias están perfectamente descritos en la trama. La identificación que logras con los tres protagonistas, Nascimento, Neto y Matías es completo y por ello la película se sobredimensiona desde un punto de vista emotivo y sufres con ellos su situación al máximo, el callejón sin salida en el que se encuentran atrapados ya no sólo ellos sino todo el resto de tipos que van apareciendo en pantalla (magníficos todos los actores y la descripción de todos y cada uno de los personajes, Fabio, María, Baiano, etc).

La película provocó en su día importante polémica lo cual me parece precisamente algo muy positivo. Es el mismo efecto que también produjo otra película magnífica que era “Gomorra” que le valió a su novelista una persecución por parte de los grupos camorristas retratados. Cuando una película produce ese tipo de “picores” es que ha dado en el clavo y uno intuye viendo “Tropa de élite” que lo consigue, más si se leen los foros que circulan por internet hablando sobre ella y asegurando que Río de Janeiro y el submundo de las favelas provocan la inquietud, desasosiego y estrés que se palpa en la película.

Por supuesto estamos ante una película que en absoluto deja indiferente porque te convulsiona literalmente. Hay un tema de fondo para el debate y es si éticamente el comportamiento del BOPE es aceptable ¿Debe combatirse a los asesinos y traficantes al mismo nivel que ellos se manejan o cabe la posibilidad de actuar de otro modo? La película te susurra la respuesta, aunque no es ni agradable ni esperanzadora y levanta una polvareda de puntos de vista enfrentados. Hay quienes han tildado a esta película de neo-fascista, radical y una apología de la tortura. No quiero entrar en ello, es algo que emana de la película pero no me parece lo más importante, lo realmente significativo pienso que es el hecho de que lo mostrado exista y que haya personas que afirmen que responde a una realidad concreta. Es escalofriante que la realidad supere de esta manera a la ficción y que nuestras pesadillas tomen forma en ciertos lugares. Ni aún en el siglo XXI el ser humano está civilizado aún y existen muchísimas problemáticas latentes por solucionar. Eso es lo que me parece más importante porque a través de un relato tenso y adrenalítico nos explican a la perfección una realidad compleja de la que debemos ser conscientes.

Lo que uno se pregunta estos días es ¿Va a celebrarse en Río de Janeiro unos Juegos Olímpicos? Por nada del mundo me gustaría estar en el pellejo de los cuerpos de seguridad brasileiros.




martes, 27 de julio de 2010

"La saga de Crepúsculo: Eclipse" (David Slade, 2010)

**
Título original: The Twilight saga: Eclipse.
País: EEUU
Duración: 124 min.
Género: Fantástico, drama, romántica.
Interpretación: Kristen Stewart (Bella Swan), Robert Pattinson (Edward Cullen), Taylor Lautner (Jacob Black), Billy Burke (Charlie Swan), Ashley Greene (Alice), Jackson Rathbone (Jasper), Dakota Fanning (Jane), Bryce Dallas Howard (Victoria), Jodelle Ferland (Bree), Nikki Reed (Rosalie), Kellan Lutz (Emmett), Peter Facinelli (Dr. Carlisle Cullen), Xavier Samuel (Riley), Anna Kendrick (Jessica), Kirsten Prout (Lucy), Catalina Sandino Moreno (María), Jack Huston (Royce King), Julia Jones (Leah Clearwater).
Guión: Melissa Rosenberg; basado en la novela de Stephenie Meyer.
Producción: Wyck Godfrey y Karen Rosenfelt.
Fotografía: Javier Aguirresarobe.
Música: Howard Shore.
Montaje: Art Jones y Nancy Richardson.
Diseño de producción: Paul D. Austerberry.
Vestuario: Tish Monaghan.
Distribuidora: Aurum.
Estreno en España: 30 Junio 2010.


De qué va: Bella sigue debatiéndose entre su amor por Edward y su amistad por Jacob, pero la amenaza de Victoria y un grupo de nuevos vampiros obligan a que todos colaboren para salvar a la protagonista.

Que la saga de Crepúsculo es superventas y tiene una legión de fans es algo evidente e incuestionable tanto en lo que se refiere a las novelas como a las películas, unas y otras definitivamente contaminadas entre sí puesto que nadie puede ya imaginarse a los personajes de otra forma que como nos los han mostrado en la gran pantalla y eso es porque, como ocurre con la saga de Harry Potter, detrás hay una sofisticada estructura industrial para sacar todo el jugo posible a lo que da de sí la historia que en su día ideara Stephanie Meyer. La idea estaba clara desde el principio, si hay un público que devora las novelas, ese mismo público tiene que ver las películas a poco que se le dé lo que quiere y de ahí es donde, bajo mi punto de vista, surge lo mejor y lo peor de esta saga.

A estas alturas, tercera película, y después del éxito comercial de la segunda, se ha apostado decididamente por darle continuidad al tono romántico adolescente, la perspectiva de la protagonista femenina (Bella) y calculadas dosis de fantástico y acción, renunciando definitivamente al tono “realista” que le dio la directora Catherine Hardwicke en la primera película.

En teoría esto significa que es una película pensada por y para un sector muy concreto de público, mayoritariamente femenino, con una edad concreta para el que los torsos desnudos o la esgrima romántica entre los protagonistas masculinos (Edward Cullen y Jacob Black) son el condimento esencial que le da la sustancia al argumento. No se excluye con esto a otros públicos, pero la acción (y eso que aumenta y mejora los episodios precedentes) y el toque fantástico quedan en un segundo plano, así que si se va a verla mejor hacerlo sobre aviso.

Ni por un momento se me ocurre dudar que el argumento resulta fascinante para muchos (mejor debería decir “muchas”), que las perchas de Robert Pattinson y Taylor Lautner (éste último con las “chocolatinas” perfectamente ubicadas) provocan suspiros infinitos y que se logra dar a la película el tono adecuado para convertirla en un referente de cine romántico adolescente o juvenil como en otros tiempos fueron “Oficial y caballero”, “Dirty dancing” y tantas otras; pero a mí me parece que es una historia ínfimamente aprovechada y que aunque la primera película era un poco chapucera en cuanto los acontecimientos se aceleraban resultaba mucho más sugerente e interesante que la segunda y desde luego que esta tercera, en la que los diálogos del triángulo protagonista comienzan a ser ya repetitivos y en algunos momentos aburridos.

Hay varios puntos de partida en el argumento de esta tercera parte que me parecen interesantes y seguramente estén mejor tratados en la novela: la esencia misma del triángulo romántico (¿qué es más valioso lo que queremos o lo que necesitamos? Se hace el guiño argumental de que el corazón no funciona según esas pautas); el enfrentamiento entre vampiros y hombres lobos y su colaboración forzada o la oculta lucha de intereses en el propio mundo vampírico (tanto la inquietante presencia de Victoria como el calculado segundo plano de los vulturi); sin embargo creo que no se acierta del todo en el desarrollo de ninguno de ellos quedando las posibilidades desaprovechadas en cierta medida.

Tanto a la productora como al director, David Slade (mucho más inquietante con “Hard Candy” o “30 días de oscuridad”) parece interesarles más el hacer una película entretenida y de una factura atractiva (grande Javier Aguirresarobe firmando la fotografía por ejemplo) que el arriesgar y así dan a su público más o menos lo que quiere pero desaprovechan la oportunidad de conferirle a Crepúsculo un tono más intenso, dramático y conmovedor, cosas que por otra parte, resulta bastante difícil con los actores elegidos (que sí, que son muy guapetes, pero más sosos que una calabaza y en estos momentos voy haciendo las maletas para huir de las hordas de fans que querrán lapidarme). ¿Qué le vamos a hacer, soy un espectador bastante exigente y “Eclipse” tiene muchas cosas que la podrían haber hecho interesante aunque para ello había que ser valiente y no hacer una película para fans sino para cualquier público? Yo sólo pregunto ¿realmente pasáis miedo, tensión, emoción u os conmueve la historia? A mí poquito y si lo hace algo es por la banda sonora de Howard Shore o por la factura de las imágenes y lo malo es que debería hacerlo a través de los personajes y el desarrollo del argumento.

Y podría seguir porque aspectos desaprovechados hay muchos: lo están tanto Bryce Dallas Howard (Victoria) como Dakota Fanning (Jane), la primera porque parecía una amenaza terrible y no lo es tanto y la segunda porque queda en segundo plano como una presencia temible que a fin de cuentas no lo es tanto porque seguramente la reservan para la entrega siguiente (por cierto, lo que sí da pavor es su doblaje) y por supuesto si iban a contarnos el pasado de algunos vampiros podrían haberlo hecho mucho mejor. Todo eso por no hablar de que el enfrentamiento y posterior alianza entre vampiros y licántropos debería ser muchísimo más intensos y los efectos colaterales en la protagonista más visibles y emotivos.

En definitiva una película confeccionada con los ingredientes precisos para contentar a un público muy concreto y que para el resto puede resultar visible si se acepta vampiro o lobo como animal de compañía, ya nos entendemos.


lunes, 7 de junio de 2010

“Si la cosa funciona” (Woody Allen, 2009)


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Título original: “Whatever works”
Guión: Woody Allen.
Países: USA y Francia.
Duración: 92 min.
Género: Comedia costumbrista.
Interpretación: Larry David (Boris), Evan Rachel Wood (Melody), Ed Begley Jr. (John), Patricia Clarkson (Marietta), Conleth Hill (Leo Brockman), Michael McKean (Joe), Henry Cavill (Randy James), John Gallagher Jr. (Perry), Jessica Hecht (Helena), Carolyn McCormick (Jessica), Christopher Evan Welch (Howard).
Producción: Letty Aronson y Stephen Tenenbaum.
Fotografía: Harris Savides.
Montaje: Alisa Lepselter.
Diseño de producción: Santo Loquasto.
Vestuario: Suzy Benzinger.
Estreno en USA: 19 Junio 2009.
Estreno en España: 2 Octubre 2009.

Lo de Woody Allen es de auténtica antología tanto por la calidad de las películas que filma como por su ritmo de película al año. Tras “Vicki Cristina Barcelona” filmó esta película, la cuadragésima en su filmografía, que de alguna manera recupera algunos de sus temas argumentales y ambientes favoritos como las relaciones de pareja o las calles de Manhattan (siempre he pensado que Allen se crece cuando filma Nueva York, quizás porque es un lugar que se nota que le encanta).

Su guión es de los más divertidos y sarcásticos que ha escrito recientemente y recuerda en algunos aspectos a películas anteriores como “Desmontando a Harry”, “Poderosa Afrodita”, “Hannah y sus hermanas” o “Annie Hall” con las que de alguna manera guarda un cierto parentesco genérico. En realidad el guión es de los años 70’s y se nota porque remite al Allen de aquella época más que al de ésta.

Aunque Allen ha experimentado con otros géneros en sus últimas películas, ésta es claramente una comedia costumbrista con la que de alguna manera ironiza sobre las relaciones personales y deja caer algunas interesantes teorías propias, siempre con un sano sentido del humor que comparte con nosotros y mucho más en esta ocasión, porque el protagonista, ante el asombro de sus amigos, se dirige a nosotros como público mirando a cámara para contarnos su historia reciente y al final trasmitirnos la moraleja de la película, que la tiene y viene encerrada en el título.

El personaje principal es Boris Yellnikoff, interpretado por Larry David (perfecto en su papel aunque podría haber sido interpretado también por el propio Woody Allen) y resulta un tipo misántropo, desengañado del mundo y de la gente a quienes considera cretinos y submentales (considera que la gente es lerda ya que incluso han tenido que poner sistemas automáticos en los retretes públicos porque no saben ni tirar de la cadena y “al ritmo que van, dice, se autodestruirán solos”), antiguo genio de la mecánica cuántica aspirante al novel. Ya nos lo avisa al comienzo: “No soy un tipo agradable, y si usted es uno de esos idiotas que sólo quiere sentirse bien, vaya a que le hagan masajes”. A priori el prototipo de protagonista que no nos interesaría para nada en una película, pero que gracias a la ironía y al sentido del humor con que le envuelve la pluma de Woody Allen se convierte en motivo de sonrisa permanente. No puede ser de otro modo con un personaje que se intenta suicidar sin éxito, que canta dos veces el cumpleaños feliz mientras se lava las manos para eliminar los gérmenes, que anda por la calle en gayumbos y que se dedica a dar clases de ajedrez a niños a los que llama “cretinos y mini gusanos”.

Los resortes argumentales activan la rutinaria vida del personaje y la película cuando acoge en su casa a la típica jovencita rubia tonta del sur, Melodie St. Ann Celestine (magníficamente interpretada por Evan Rachel Wood), que Larry considera una “majorette subnormal” pero que en las conversaciones con sus amigos irá pasando de un cinco pelado a un siete o un ocho. La historia viene a demostrar lo absurdo del azar en la vida y recrea de forma desenfadada el momento en que cambian las vidas de varios personajes (no anticipo cuáles porque forman parte de las sorpresas que encierra el argumento).

La película, por supuesto, es muy Allen, con una banda sonora plagada de canciones de jazz y swing de los años 30’s y 40’s, con escenas de tono muy teatral que se desarrollan en interiores o en unas luminosas calles en Manhattan y con su gusto habitual por los diálogos irónicos en los que dos personajes muy diferentes conversan creando un sinfín de contrastes dialécticos que resultan cómicos para el espectador. En ese sentido pienso que hacía mucho que Woody Allen no lograba un guión tan redondo y entretenido, por no hablar que la película está llena de reflexiones y frases interesantes:

“Las enseñanzas básicas de Jesús son maravillosas, a propósito, igual que la idea original de Carlos Marx, ¿vale? Si ¿qué hay de malo? Todos deberíamos compartir, ayuda al prójimo, democracia, el gobierno del pueblo, todo grandes ideas, todo son grandes ideas, pero todas tienen un fallo enorme y garrafal y es que todas se basan en la falaz idea de que las personas son básicamente éticas, que si les das la oportunidad de obrar bien, lo harán”.

“El amor, a pesar de lo que se diga, no lo conquista todo, ni siquiera suele durar. Al final las aspiraciones románticas de nuestra juventud quedan reducidas a .....si la cosa funciona....”

“Mezclarse con todos esos submentales en bicicleta es como llevar un coche, esos imbéciles hostiles y agresivos tienen permiso de conducir, ahora bien, para tener hijos no necesitas permiso, ni pruebas, ni nada, lo necesitas para pescar, lo necesitas para ser barbero y para vender perritos calientes....mira, cuando lees lo de esos pobres niños maltratados y hambrientos te preguntas por qué permiten a esos padres que los tengan”.

“Creedme, odio las fiestas de año nuevo. Todos desesperados por divertirse, tratando de celebrarlo de algún modo mísero, ¿celebrar qué? ¿Un paso más hacia la tumba? De ahí que nunca me canse de decir, aprovecha todo el amor que puedas dar o recibir, toda la felicidad que puedas birlar o brindar, cualquier medida de gracia pasajera si la cosa funciona y no te hagas ilusiones, no depende de tu ingenuidad humana, ni mucho menos, más de lo que te gusta admitir es suerte en tu existencia. ¿Conoces la probabilidad de que entre millones de espermatozoides de tu padre, uno encontrara el óvulo que te creó? No lo pienses, te daría un ataque de pánico”.

Al margen de todo, de la moraleja evidente que trasmite Woody Allen, de la diversión que emana de las situaciones y de los diálogos para quien le guste este tipo de cine que, admitámoslo, no a todo el mundo le gusta, me gusta además algo en este tipo de películas que construye el director neoyorquino y es que se demuestra que todos tenemos algo que aportar. Es decir, el misántropo desagradable tiene una gran experiencia acumulada e interesantes ideas que trasmitir y la chica tontaina del sur tiene la alegría de vivir, el don de gentes y la capacidad de hacer feliz a quienes la rodean. En realidad mi moraleja es que lo que convierte en interesante a esta película es lo mismo que la hace divertida....el contraste entre los personajes y todo lo que se deriva de ello.

Una gran película de Woody Allen y van.....muchas, para suerte de los que nos gusta su cine.

miércoles, 2 de junio de 2010

“Prison break” (2005-2009)


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4 Temporadas
82 episodios
Género: acción, policiaco, thriller, suspense, espionaje
Creado por Paul Scheuring
País: EEUU
Producción ejecutiva Marty Adelstein, Neal H. Moritz, Dawn Parouse, Brett Ratner, Paul Scheuring, Matt Olmstead, Kevin Hooks, Michael Pavone
Producción: Garry A. Brown, Karyn Usher
Cadena: FOX
Fechas de emisión: 29 de agosto de 2005 a 22 de mayo de 2009
Actores: Dominic Purcell (Lincoln Burrows), Wentworth Miller (Michael Scofield), Amaury Nolasco (Fernando Sucre), Robert Knepper (Theodore "T-Bag" Bagwell), Sarah Wayne Callies (Dra. Sara Tancredi), Wade Williams (Capitán Brad Bellick), William Fichtner (Agente Alexander Mahone), Paul Adelstein (Agente Paul Kellerman), Marshall Allman (LJ "Lincoln Junior" Burrows), Rockmon Dunbar (C Note), Jodi Lyn O’Keefe (Gretchen Morgan), Leon Russom (El general), Robin Tunney (Veronica Donovan), Stacy Keach (Warden Henry Pope), Michael Rapaport (Don Self), Phillip Edward Van Lear( Louis Patterson), Peter Stormare (John Abruzzi), Barbara Eve Harris (Felicia Lang)

El otro día terminé de ver “Prison break”, una serie que comenzó a emitir la Sexta con importante éxito en septiembre del 2006 (un año después que en Estados Unidos) y que consta de cuatro temporadas y 79 episodios.

El alma de la serie es Paul Scheuring, que en base a la idea de una amiga, desarrolló el argumento de un tipo que entra en la cárcel para salvar a su hermano. Aunque la Fox no aprobó en un principio su punto de partida, finalmente el guión y la fuerte irrupción en otras cadenas de series como “Lost” hizo que reconsideraran la decisión y se dio vía libre a la misma en 2004.

Los dos protagonistas de la serie son los hermanos Burrows. Lincoln (Dominic Purcell) es encarcelado en la cárcel de Fox River por un crimen que no cometió (el del hermano de la vicepresidenta de los Estados Unidos) y sentenciado a muerte, así que su hermano pequeño Michael (Wentworth Miller) entra en prisión con un alambicado plan para rescatarlo.

La serie está pensada como entretenimiento, como producto de acción y evasión, es en realidad un constante rizar el rizo centrado en un grupo de fugitivos que luchan por regularizar su situación para no tener deudas con una justicia y un gobierno estadounidense en el que nadie es lo que parece y con el que es difícil por no decir imposible quedar impune una vez dentro del huracán de intereses en el que se entremezclan los hermanos Burrows.

La primera temporada me parece de lo mejor que se ha hecho para la televisión y lo tiene todo, un guión milimétrico y plagado de sorpresas y cliffhangers (ya sabéis, esos finales que te dejan a los personajes “colgados en el abismo” y con los que quedas con ganas de más), magníficos personajes, una realización modélica que consigue el ritmo adecuado para el desarrollo de la trama, emoción, intriga, suspense....Wow! es muy difícil no quedar completamente atrapado de inicio a fin. Además es un homenaje a todas las películas de cárceles y engloba a lo largo de sus veintidós episodios muchas situaciones que nos pueden sonar de infinidad de títulos previos, pero también otras nuevas con no menos fuerza. Yo diría que es de las mejores temporadas que he visto en mi vida de cualquier serie en la que podamos pensar.

La segunda temporada se nota más como un añadido del éxito de la primera temporada y lógicamente hay un cambio de escenario y de factura, ya no hay que presentar y hacer evolucionar a los personajes, así que se va a la acción pura y dura. Los productores son ambiciosos y quieren mantener el listón logrado en la primera temporada e incluso superarlo, así que se centran en una fuga en la que aumentan la emoción y la tensión con numerosas persecuciones, casi siempre centradas en la figura del implacable agente del FBI Alexander Mahone (William Fichtner) que es un gran fichaje para la serie. Además se mantiene la atención en varios personajes, como ya se había empezado a hacer en la primera temporada y el guión multiplica los focos de interés argumentales. Pienso que esto en lugar de ser un problema hace que la serie gane en interés y resulte muy entretenida, pero sí que es cierto que los guiones no son tan redondos, quizás también porque las “sorpresas” convierten en algo inverosímiles ciertos giros, pero en cualquier caso no se pierde interés porque cada episodio sigue siendo una montaña rusa .

El final de la segunda temporada hacía prometer mucho para la tercera, sin embargo la acción vuelve a situarse en una cárcel, esta vez la Penitenciaría de Sona (Panamá), con los papeles cambiados (Michael encerrado y Lincoln tratando de liberarle) y poco a poco las situaciones se van volviendo repetitivas y la audiencia se fue cansando. Como entretenimiento la serie mantiene el interés, pero ya no resulta ni tan apasionante ni tan redonda como fueron las dos primeras temporadas, así que podemos decir que le vino muy bien quedar reducida a trece episodios como consecuencia de la huelga de guionistas que sufrió Hollywood en el 2007.

La cuarta temporada recupera parte de la factura de la segunda, pero esta vez la historia se centra más en el meollo de fondo que es la conspiración que afecta a la vida de los hermanos Burrows. Definitivamente la serie se convierte en una sucesión de rizos que rizan el rizo y pierde credibilidad a pasos agigantados. El argumento se va estirando y los 22 episodios resultan excesivos por lo que parece como si los guionistas se vieran forzados a sacarse de la manga cada vez situaciones más alambicadas (esto se nota sobretodo a mitad de temporada cuando el McGuffin inicial de “Scylla” parece llegar a su fin y pareciendo todo acabado hay aún una vuelta de tuerca más que se alarga durante otros diez episodios o más y no es la última porque el final aún depara más sorpresas a la audiencia). Utilizando el símil que usábamos de la montaña rusa esta temporada viene a ser como un descenso en caída libre en el que, cuando la atracción parece que va a llegar a su final aún desciende más, en otra caída inesperada. Sin embargo, aunque garantice acción “non stop” los guiones no son ni de lejos los del comienzo de la serie y eso provoca cansancio, desinterés e incluso el deseo de que concluya la historia (una pena teniendo en cuenta lo que habían sido los primeros episodios).
CUIDADO SPOILER El final de la serie, con la muerte de Michael sacrificándose para salvar a Sarah consciente de que sufre un cáncer terminal, resulta lacrimógeno y adecuado para la cancelación, pero considero que es un error porque no cuadra con lo que es la serie en sí, esencialmente un trepidante thriller de acción. El componente emotivo y romántico siempre acompaña a los personajes y en concreto a Sarah y Michael, pero tiene un papel secundario y cuando le quieren dar un papel principal los propios mecanismos narrativos se vuelven contra él. Un final emocionante como este requería de más minutos y un mayor detenimiento para lograr la intensidad requerida, pero los capítulos están "constreñidos" a una fórmula y esa fórmula impide que el final sea de ese estilo. Uno queda sorprendido viendo la conclusión, en efecto, pero el torrente de emoción que debería existir brilla por su ausencia y es una pena FIN SPOILER

Pienso que el problema esencial de esta serie es el altísimo listón al que se encuentra la primera temporada a todos los niveles. Es un problema, especialmente para los guionistas, porque ir a más, rizar el rizo, sorprender a una audiencia ya noqueada con los acontecimientos se convierte en una misión prácticamente imposible y lo hacen a costa de sorpresas y giros argumentales que hacen perder credibilidad a la historia. Una vez acaba de ver uno tiene la sensación de haber asistido a una serie entretenida, eso sin duda, pero en la que se han tantos requiebros en pos de la acción y la intriga que muchos de ellos resultan excesivamente rebuscados y excesivos. Seguramente haber quitado cierta espectacularidad le habría dado a la serie más coherencia interna, pero claro, no hubiera sido trepidante, que es lo que pretendían.


Lo mejor sin duda la factura (se nota el esmero en la producción, en los detalles técnicos, fotografía, banda sonora, montaje, filmación...), el despliegue de personajes (magnífico reparto coral) y el buen uso de distintos recursos argumentales para mantener la tensión e ir desarrollando infinidad de situaciones al límite (quizás demasiadas vista la serie al completo). Los guiones pienso que van de más a menos y el final finiquita bien la serie pero me parece otro rizo con tirabuzón argumental y aunque resulta valiente de cara a la audiencia deja un poco frío cuando no debería ser así sino todo lo contrario (pienso que no han sabido aprovechar bien los dos últimos episodios que deberían haber sido más intensos y emotivos).

También hay que dar un sobresaliente a un extraordinario ir y venir de personajes, todos magníficamente interpretados porque eso sí, el reparto de esta serie es excepcional y sumando apariciones de personajes que influyen en la acción tendremos cerca de un centenar si no más, muchos de ellos, apasionantes, la mayoría con dobleces que hay que ir descubriendo aunque muchas veces se tiende a que los malos sean muy malos lo cual creo que termina siendo tan perjudicial como los giros argumentales excesivos, aunque es bueno para dar tensión. En el apartado de personajes, por su puesto, nuestros favoritos los hermanos Burrows, pero yo diría que estar serie tiene presencias con mucha fuerza como T-Bag, Sucre, Bellick, Kellerman, Mahone, el General o Gretchen y otras que son ya míticas en la televisión o el cine como son, en la primera temporada, Peter Stormare y Stacy “Mike Hammer” Keach.

En suma, una serie de acción pensada para entretener y diseñada para ser una montaña rusa constante en la que los personajes tienen que estar saliendo continuamente de los más alambicados “marrones”. Hubiera sido una obra maestra si hubiera mantenido el listón de sus primeros capítulos pero como eso es imposible, lo que sí ofreció hasta el final fue un pasatiempo como pocos ideal para pasar cuarenta minutos en un suspiro.

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